jueves, 14 de diciembre de 2017

FIN DE CAMPAÑA EN CATALUÑA

Ya quedan pocos días para las elecciones autonómicas del 21D, una elecciones atípicas, pues no hemos asistido a ningunas otras en España en una situación política semejante, porque el desenlace del intento de golpe de Estado del 23F (no confundir la “tejerada” con el verdadero golpe de Estado de 1.981, el que triunfó unas semanas antes, con la dimisión del presidente Adolfo Suárez) no fueron unas elecciones inmediatas, sino la investidura por el Congreso de los Diputados de un nuevo presidente del Gobierno en la figura de Leopoldo Calvo-Sotelo. El golpe de Estado contra Súarez no iba dirigido contra el Estado, sino contra la democracia, y el golpe de Estado de los independentistas catalanes iba dirigido contra ambas cosas, pues querían cargarse a España en base a un referéndum que tenía lo mismo de democrático que yo de marciano. Pues bien, es en esta coyuntura política contaminada por el mayor ataque que ha sufrido nuestro país desde la Guerra de la Independencia contra los franceses en la que se ha desarrollado esta campaña electoral y si ya en las campañas normales hemos visto como se hacen y dicen muchas tonterías, en esta los triples saltos mortales con tirabuzón y las piruetas dialécticas se mezclan con el travestismo político, la pérdida del Norte y la falta de perspectiva sobre lo que  habrá que hacer el día 22. La mierda la invade todo en Cataluña y la campaña electoral no iba a ser menos. Yo no recuerdo ninguna campaña electoral en España, y las ha habido rastreras, donde se sacaran a relucir como argumentos la condición sexual de los candidatos y la dilatación de sus esfínteres o que el Gobierno quería llenar las calles de sangre y de muertos. Antes de empezar la campaña ya manifesté que el día 21D no se iba a votar con la cabeza ni con el corazón, sino con las vísceras, y que los argumentos cabales no tenían mucho sentido para atraer el voto, porque en Cataluña mucha gente ha perdido completamente el juicio y le importa más la identidad política o las locas aventuras que los problemas reales y cotidianos a los que se enfrentan todos los días, como el paro, el deterioro sanitario, la carestía de la vivienda y de la luz, etc, y que solo la formación política que fuera capaz de hacer ver a los ciudadanos que están bailando al borde mismo del precipicio, de meterles miedo, se llevaría el gato al agua. El problema es que solo un partido político está haciendo eso, el PP, y es la formación política que va a pintar menos para formar Gobierno tras la noche del 21D. Inés Arrimadas está más preocupada por ser la próxima presidenta que por ponerse encima de una silla y echar un vistazo de 360 grados sobre lo que tiene a su alrededor y Miquel Iceta, que empezó bien atrayéndose a una parte de los nacionalistas de Unió, ahora hace propuestas sin sentido, como el indulto para los que todavía no han sido juzgados, que le pueden dar un puñado de votos por un lado y hacer perder al PSC un montón de sufragios por el otro. Lo importante de una campaña electoral, además de defender unas propuestas breves, claras y contundentes, es mantener la línea. La perseverancia en lo que uno cree, aunque en la inmediatez no venda, es lo que de verdad da el poder. Los Comunes, la franquicia catalana de Unidos Podemos, ha desempeñado un papel ambiguo en todo lo que ha pasado en Cataluña en los últimos meses, defendiendo la unidad del Estado pero al mismo tiempo pidiendo un referéndum pactado y coqueteando con los independentistas en algunas cuestiones y manifestaciones, un error, a mi modo de ver, que no les va a dar votos en Cataluña (donde ganaron las dos anteriores elecciones generales) y que se los va a quitar en el resto de España. Pero, hay que reconocer que su candidato, Xabier Doménech, es el que suscita menos fobias y el único que está hablando de los problemas de la gente. Es un vacuo ejercicio hacer cábalas antes de saber los resultados electorales y todavía no hemos visto la última actuación de Puigdemont para arrastrar a los fanáticos al precipicio, pero yo no descarto que Doménech, aún con pocos escaños, pudiera ser el próximo presidente de la Generalitat, porque podría ser aceptado por ERC y el PSC. Es decir, la vuelta al Tripartito como mal menor.

lunes, 11 de diciembre de 2017

EL NOBEL Y LA VENGANZA DE LOS MUERTOS

Hace pocos días se ha entregado el Premio Nobel de la Paz de este año, que se había concedido el 6 de octubre, en Oslo. Este es el único de los Premios Nobel que no se conceden ni se entregan en Estocolmo, la capital de Suecia, sino en el ayuntamiento de la capital de Noruega y es una comisión de cinco miembros designada por el Parlamento Noruego quien decide la concesión del premio. Yo he visto como el Premio Nobel de la Paz no solo se daba a personajes como la madre Teresa de Calcuta, también a individuos muy belicosos y causantes de muchos crímenes y guerras, como Henry Kissinger, por ejemplo, pero me ha reconciliado con esa institución desde que el año pasado se lo concedieron al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, por sus titánicos esfuerzos para conseguir la paz en su país y acabar con una guerra que duraba ya más de cincuenta años. Pues bien, este año se han sublimado y el premio fue para la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN), un movimiento que agrupa a más de 500 ONG´s  de más de un centenar de países y que lleva luchando por esta causa desde hace más de una década. Al acto de entrega del premio no solo asistió una amplia representación política y regia, también algunos supervivientes de los holocaustos nucleares de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, donde los muertos causados por el bombardeo estadounidense en el acto y de sus secuelas suman unos 220.000.
La Tierra y las especies de animales y plantas que pueblan la Biosfera están gravemente amenazadas por la actividad humana, pero si bien el cambio climático y el uso de algunos pesticidas ya están produciendo grandes catástrofes naturales y provocando una extinción masiva, que podría llegar a incluir al Homo Sapiens si desaparecieran animales aparentemente tan insignificantes como las abejas y las mariposas, eso no acabará con la vida en nuestro planeta. Solo una catástrofe cósmica, imposible de evitar pero muy improbable a corto plazo, o una guerra nuclear masiva podría dejar este planeta tan yermo y muerto como Marte. Las crisis por los programas de armas nucleares de Irán y Corea del Norte han puesto sobre el tapete un asunto al que, increíblemente, la mayoría de los ciudadanos no presta atención, aunque es una espada de Damocles que pende sobre nuestras cabezas permanentemente. El cinismo de los Gobiernos es monumental pues no solo esos dos países emprendieron programas militares nucleares (el de Irán ahora paralizado) sino que hay otros que tampoco han firmado el Tratado de no Proliferación Nuclear (como India, Pakistán e Israel) que poseen armas atómicas y sofisticados vectores nucleares y de los que nadie dice absolutamente nada. Pero, son los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con asiento permanente y con derecho de veto (EE UU, Rusia, China, Francia y Reino Unido) los que acumulan los mayores arsenales, sobre todo los tres primeros.

El armamento nuclear actual es mucho más potente que las bombas atómicas que se arrojaron sobre Japón, solo un misil intercontinental con base en tierra (ICBM) o en submarinos (SLBM) puede portar diez ojivas de reentrada independiente y arrasar diez grandes ciudades con todos sus habitantes a distancias de miles y hasta decenas de miles de kilómetros. Un solo submarino estratégico puede portar hasta 160 ojivas termonucleares en sus misiles intercontinentales y hacer desaparecer del mapa un país entero. El dinero que se gasta en estos arsenales nubla la vista y uno solo de esos sofisticados submarinos con sus misiles cuesta más que el presupuesto anual de algunos países. Si un Estado gobernado por un loco decidiera un día desatar un ataque nuclear y destruir los centros de mando y control enemigos, serían los robots con inteligencia artificial, seguramente los únicos que sobrevivirían, los encargados de la respuesta. Esa es la venganza de los muertos que países como EE UU y Rusia ya tienen operativa y lista para enviar a todos los habitantes de la Tierra al infierno.

domingo, 10 de diciembre de 2017

MISA DEL GALLO EN BELÉN

La noche de este 24 de diciembre, como desde hace mucho tiempo, se celebrará la misa del gallo en Belén, ese pueblo palestino donde dicen que nació Jesús, y, como es tradición, si Dios, para unos, o las “circunstancias”, para otros, no lo impiden, asistirá una representación de la Autoridad Nacional Palestina, liderada por su presidente, Mahmud Abás, para acompañar a los cristianos en esa fecha tan señalada, exactamente igual que hacía Yasir Arafat y que hacen los seguidores de Jesús con sus compatriotas musulmanes en Palestina en la cena que celebra el fin del Ramadán. En la misa del gallo en Belén no estarán los que creen, en su error, que el hijo de José y María, del que los cristianos dicen también que es hijo de Dios, está bien crucificado y bien muerto. El año pasado la misa en la Basílica de Santa Catalina se celebró en árabe, no en latín, algo lógico, porque ese es el idioma de los cristianos palestinos, pero este año hay algo más importante que el idioma de la misa para los cristianos y los musulmanes en Palestina, su ciudad santa de Jerusalén. Se rezará por los muertos en su defensa en la misa del gallo.

viernes, 8 de diciembre de 2017

JERUSALÉN

Yo recuerdo muy pocas decisiones de un Gobierno, y menos aún si este es el de los EE UU, que hayan logrado tanta unanimidad en la condena como la tomada por Donald Trump de trasladar la embajada de su país de Tel Aviv a Jerusalén. Cancillerías de todos los continentes, asociaciones y organizaciones de todo tipo, Liga Árabe y hasta el Papa Francisco se han unido en la crítica a una medida que va a prender la mecha conectada con el polvorín de Oriente Próximo. Sin embargo, todo el mundo debería ser perfectamente consciente que la condena al reconocimiento, que eso implica la decisión norteamericana, de Jerusalén como capital del Estado de Israel, en contra del sentido común y de las resoluciones de la ONU, no es sincera por parte de algunos Gobiernos, los mismos que han apoyado históricamente a los sionistas en todas sus fechorías, sino que su enfado se debe a que en esta ocasión el interés de Israel no coincide con el suyo, me explico:
Terminadas las guerras de Irak y Siria y establecido un corredor chiíta desde Irán a Líbano, las potencias occidentales, las mismas que crearon el caos para luego gestionarlo en su beneficio (algo que no les ha salido bien) ya estaban preparando una nueva guerra regional donde Israel y las monarquías feudales árabes serían sus aliados estratégicos en la zona y pondrían la mayor parte de la carne en el asador, dinero, soldados e infraestructuras. La planificación de la tercera invasión de Líbano por parte de Israel y el acoso desde ese país a Siria se contemplaba como uno de los vectores de ataque que iría seguido por otro en el Sur de la Península Arábiga, con la ocupación de tropas saudíes de Yemen, país al que ya tienen sometido a bombardeos y a un bloqueo inhumanos, y la creación de un Gobierno títere. De una u otra forma Irán, que se ha mantenido fuera de los conflictos regionales desde su guerra con Irak, al menos directamente, se vería implicado en una macroguerra cuyo desenlace plantea muchas dudas y que incluso podría poner en peligro la paz mundial, pero que reportaría beneficios económicos y geoestratégicos (eso piensan) al imperialismo a sus aliados en la región, que, después de la derrota del Estado Islámico, de la supervivencia de al Assad en el poder, del reforzamiento militar de Hezbolá y del giro en la política exterior y de alianzas de Turquía, están muy preocupados, unos, por su futuro y, otros, por sus intereses en la zona. Pero, hete aquí que Donald Trump, presionado por su yerno judío y por la esposa de este, su hija preferida Ivanka, ambos metidos a asesores presidenciales aficionados, reconoce la capitalidad israelí de Jerusalén, una decisión que otros Gobiernos de los EE UU ya habían adoptado pero que habían dejado, inteligentemente, en el congelador. Abrir esta Caja de Pandora es una loca iniciativa de gente poco profesional que va a lograr el hito que todo el mundo musulmán, sean chiítas o sunitas, se unan como una piña para defender el lugar más sagrado después de La Meca, porque, como locamente sucede ahora también en Israel, nada hay más importante en el mundo árabe que la religión. Naturalmente que no es sincera la condena de Francia a la decisión de Donald Trump ¿cómo va a serlo si ese país vendió a Israel el reactor nuclear con el que los sionistas se han hecho con sus arsenal nuclear táctico y estratégico? ¿cómo van a ser sinceras las palabras de Emmanuel Macron, el ahora presidente al que pagó su campaña la banca judía Rothschild? No solo la nueva guerra queda ahora, de momento, en suspenso o tendrán que hacerla con otros mimbres, el imprudente Trump ha dado un argumento demoledor a los que injustamente tildan de terroristas, a los palestinos que luchan con piedras y cohetes artesanales contra uno de los ejércitos más poderosos del mundo ¿cómo van a ser terroristas los que se defienden de los que no solo les roban sus casas, su tierra y la capital de su futuro Estado, también sus lugares santos, incluida la Mezquita de al-Aqsa, que quieren demoler para edificar sobre sus ruinas el nuevo templo judío de Jerusalén?


miércoles, 6 de diciembre de 2017

LA JUGADA MAESTRA DEL TRIBUNAL SUPREMO

La Justicia Española está actuando muy bien en el proceso catalán, no solo siempre ajustada a Derecho, también de forma inteligente, pues no es la primera vez que en nuestro país hemos visto que estos dos conceptos no siempre van juntos. Es totalmente lógico que el exvicepresident y líder de ERC, Oriol Junqueras, el que fuera Conseller de Interior, Joaquim Forn y los exlíderes de la ANC y Ómniun Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, sigan en prisión, porque no solo fueron los principales responsables de toda la estrategia del golpe, incluidos los medios materiales y humanos para llevar adelante la pantomima de referéndum del 1-O, en base a la que luego los independentistas declararon la independencia en el Parlament, también fueron actores principales en las manifestaciones pseudopacíficas donde se acosó a la Policía y la Guardia Civil y se destrozaron tres vehículos de la Benemérita, vehículos, conviene recordarlo, que estaban siendo usados para una cumplir con un registro ordenado por la autoridad judicial en la Consellería de Economía y en cuyo interior había documentos y armas largas. Pero, los que siguen en prisión preventiva no solo han cometido delitos muy graves, su intención era persistir en ellos y no han sido capaces de convencer al juez Llarena de lo contrario, por mucho que los abogados de la defensa manifestaran que acatarían la Constitución y la aplicación en Cataluña del artículo 155 de la Constitución, un fraude de Ley y una burda mentira para salir de la Cárcel de Estremera y seguir delinquiendo. Pero, donde el juez Llarena se ha sublimado es cuando ha anulado la euroorden de detención que pesaba sobre Puigdemont. El expresident y sus secuaces habían escogido Bélgica para su huida tras el fracaso del golpe de Estado por dos razones: por un lado porque el Ejecutivo Belga está cogido por la entrepierna por los separatistas flamencos y estos impresentables son aliados estratégicos de los exmiembros del Gobern, cenas de compadres incluidas, y por otro porque la legislación Belga es la más favorable de toda Europa no solo para dilatar en el tiempo la extradición a España, eso no es lo más importante, sino para que si Puigdemont es finalmente detenido y extraditado a España no pueda ser juzgado por los delitos de sedición y rebelión, que se castigan con penas de hasta 30 años de prisión. La decisión del juez del Tribunal Supremo que lleva el caso condena a Puigdemont al exilio en Bélgica o a regresar a España y enfrentarse a las graves acusaciones y delitos que pesan contra él. Sin embargo, los independentistas dicen estar encantados con la decisión de Llamena porque eso significa que Puigdemont y los suyos podrán salir de Bélgica e ir a Francia y montar desde allí, muy cerca de casa, sus numeritos, y su sede del gobierno en el exilio. Otra vez mienten como bellacos, porque saben perfectamente que con Francia bromas las justas, por eso se han olvidado sospechosamente, por ejemplo, de seguir reivindicando la soberanía catalana de El Rosellón.

viernes, 1 de diciembre de 2017

EL PUCHERAZO

Si pensábamos que, en el sainete catalán, ya lo habíamos visto todo y que era ya muy difícil sorprendernos con más triples saltos mortales con tirabuzón, estábamos completamente equivocados. Cuando hasta los independentistas más recalcitrantes encarcelados acatan el artículo 155 de la Constitución, van los de Podemos, que mejor se dedicaban a protestar por el enésimo “tarifazo eléctrico”, ya que es una de las pocas fuerzas políticas que tiene autoridad moral para hacerlo, y recurren la aplicación de ese artículo en Cataluña. El artículo 155 dice muy clarito cuando hay que aplicarlo y a la gente seria nos gusta cumplir lo que juramos o prometemos.
Pero, las bobadas a que últimamente nos tienen acostumbrados Podemos e Izquierda Unida, y que no comparten la inmensa mayoría de sus militantes y votantes, no son nada comparadas con las cosas que dicen los dirigentes de ERC, que han desbordado a los anarquistas de la CUP no por la izquierda sino por la pérdida del juicio. Si las palabras de Marta Rovira sobre los muertos y la sangre en las calles y sobre que ellos no querían una independencia unilateral ya eran patrañas surrealistas, los conspicuos republicanos dicen ahora que temen que, si los resultados del 21D no satisfacen los deseos de los partidos constitucionalistas, pueda haber un “pucherazo” electoral. Hay que tener mucha caradura y muy mala uva para decir algo así en España y, además, que lo digan precisamente los que organizaron la pantomima de referéndum, sin garantías de ningún tipo, del 1-0, una consulta en base a la cual declararon la independencia de Cataluña, ya es de traca.
El sistema electoral catalán, que va a regir en las elecciones autonómicas, es exactamente el mismo que el que funciona en el Estado, porque los independentistas no han sido capaces o no han querido hacer una ley electoral distinta para Cataluña. Como todo el mundo sabe, no es el Gobierno de ninguna comunidad autónoma ni el Gobierno de España los que hacen el recuento electoral y firman las actas, sino que es el presidente de la mesa electoral y sus dos vocales, designados por sorteo entre la totalidad de las personas incluidas en la lista de electores de la mesa correspondiente, los que cuentan los votos y los llevan al juzgado para que un juez, independiente, por supuesto, firme las actas con el número de votos obtenidos por cada candidatura. Pero es que, además, todas las fuerzas políticas que concurren a los comicios tienen derecho a tener sus propios apoderados, perfectamente identificados, en las mesas electorales y hacer su propio recuento de los votos y eso es una práctica habitual en todas las elecciones que se celebran en España y funciona hasta el punto de que los partidos políticos suelen saber los resultados electorales antes de que los anuncie el portavoz del Gobierno. Por si estas garantías no fueran suficientes, las encuestas a pie de urna que hacen las empresas de demoscopia, que nada tienen que ver con los Gobiernos, afinan tanto que difieren muy poco de los resultados finales. En España ha habido muchas elecciones desde la Transición Democrática y nunca ninguna fuerza política ha puesto en duda la credibilidad y limpieza de los resultados electorales, a pesar de que hubo algún partido político, como UCD, que en las elecciones generales de 1.982 perdió nada menos que 155 escaños y se quedó solo con once diputados o Podemos, que en las generales de 2.015, a las que se presentaba por primera vez, obtuvo 69 asientos en el Congreso de los Diputados. Los independentistas catalanes siguen mintiendo, delirando y enfangándolo todo, curándose ya en salud por si los resultados de las elecciones catalanas del 21D no se ajustaran a sus deseos.


EL ESCÁNDALO DEL RECIBO DE LA LUZ

Si hay un asunto donde la inmensa mayoría de los ciudadanos, independientemente de nuestra ideología, pensamos igual, que nos están tomando el pelo y que lo llevan haciendo desde hace mucho tiempo, es el precio de la electricidad en España. Nuestro país ya era, junto con Chipre, el Estado de la UE donde la electricidad se pagaba mas cara, pero ahora, con la nueva subida del 10% que nos acaba de anunciar el ministro de Energía, Álvaro Nadal, seremos los líderes indiscutibles, aunque los salarios en España nada tienen que ver con los de Francia, por ejemplo, donde la electricidad, que se produce casi toda en centrales nucleares, cuesta la mitad que en España. Estamos hablando de un asunto vital, porque ya son muchas familias las que no pueden hacer frente al pago del recibo de la luz y muchos los hogares donde no se puede encender la calefacción, hogares con ancianos y niños. Eso sin contar la pérdida de competitividad de las empresas, que tienen que hacer frente a un gasto fijo desproporcionado. La factura eléctrica en España ha subido nada menos que un 80% desde el inicio de la crisis.
Coincide casualmente en el tiempo el anuncio del próximo “tarifazo eléctrico”, el enésimo, con el del cierre de las primeras centrales electrotérmicas que funcionan con carbón y con las manifestaciones de algunos, especialmente en Asturias, de que el cierre de estas centrales encarecería el recibo de la luz a los consumidores. Pero, no se ha cerrado hasta ahora ninguna central eléctrica de carbón y la energía eléctrica no ha parado de subir.  La verdad es bien distinta:
La factura de la luz que recibimos en nuestros hogares ya no desglosa las partidas a donde va a parar el dinero que pagamos, sería demasiado escandaloso ver esas cosas, y para que no tenga que hacer usted un exhaustivo trabajo de investigación lo voy a describir a grandes rasgos. En primer lugar debemos tener en cuenta que hay dos mercados eléctricos, el libre y el regulado y usted, incluso sin tener mucha conciencia de ello, puede estar en uno o en otro. También es importante saber que una cosa es la empresa distribuidora de la energía y otra muy distinta la comercializadora, que pueden coincidir, o no. Ya tenemos un intermediario, fácilmente suprimible, que obtiene dividendos a nuestra costa. ¡Ojo! porque hay mucho fraude de empresas que le pueden facturar energía que usted no ha consumido. Hay un coste fijo por disponer de electricidad, que se paga por KW de potencia contratada (importante no contratar mas potencia de la necesaria) y un coste de la electricidad consumida, ambos pueden variar según la tarifa que tengamos contratada. A estos costes hay que añadir alquiler de contador y otras pequeñas partidas de las que es conveniente estar bien informado para evitar abusos y comparar. Por último están los impuestos, que esa es la madre del cordero. Al tipo de IVA máximo del 21%, por mucho que la electricidad sea un recurso básico, hay que añadir el impuesto eléctrico, otro 5,1127%. Pues bien, una buena parte del dinero de esos impuestos no va a las arcas del Estado sino a pagar ayudas al carbón, mas de 28.000 millones desde 1.989, según el Ministerio de Energía (prejubilaciones, fondos de reactivación de las cuencas, ayudas a la producción del carbón nacional y dinero que se paga directamente a las centrales térmicas para impulsar su renovación medioambiental, esta última partida, en concreto 440 millones de euros, está siendo investigada por la Comisión Europea). Llegados a este punto se habrá dado usted cuenta de que eso de que la energía eléctrica producida por carbón es más barata es una patraña. También llevamos pagando decenas de años la moratoria nuclear que decretó el Gobierno de Felipe González y el llamado déficit de tarifa, asunto igualmente escandaloso del que se podría escribir un grueso libro. Los que privatizaron las empresas eléctricas y nos dijeron que con ello habría más competencia y bajaría el recibo de la luz fueron los mismos que luego, con las “puertas giratorias” se emplearon, con salarios estratosféricos, en las empresas que desnacionalizaron y son los mismos que nos siguen mintiendo.