domingo, 31 de julio de 2011

EL DISPUTADO VOTO PROGRESISTA

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, nos ha anunciado algo que casi todo el mundo sabía, las elecciones generales serán en el mes de noviembre, eso sí, ha concretado que la fecha será la del día 20, mas por imperativos prácticos que por coincidir con la muerte de Franco, como algunos alegremente han apuntado.

Las próximas elecciones generales tienen algunas singularidades que las distinguen de otras que hemos vivido. Se van a producir en medio de una grave crisis económica que se ha cebado en muchos ciudadanos, particularmente en los jóvenes, disminuyendo el poder adquisitivo de los salarios, haciendo caer en picado los beneficios empresariales, congelando las pensiones y aumentando la cifra de paro hasta cerca de cinco millones de personas. Contemporáneamente, a la sombra de las revueltas sociales que se están produciendo en algunos países árabes, ha surgido el movimiento 11M, los que todos conocemos ya como “Los Indignados”, que en España no ha tenido demasiada fuerza desestabilizadora, pero que ha obligado a los partidos políticos, sobre todo a la izquierda, a no mirar para otro lado ante sus justas reivindicaciones expresadas en la calle y en los foros de Internet. También hay que tener en cuenta que el partido del Gobierno, el PSOE, ha sufrido un desgaste y un desprestigio brutal, no solo por las medidas antisociales que ha tomado, como el abaratamiento del despido, la elevación hasta los 67 años de la edad de jubilación o la rebaja del sueldo de los funcionarios, además, porque cuando todo el mundo tenía la crisis como una espada sobre sus cabezas, Zapatero y los suyos despilfarraban el dinero del contribuyente en medidas electoralistas y ocurrencias varias. Es muy recomendable volver a ver el debate en TV, antes de las generales del 2.008, entre el entonces ministro de economía socialista, Pedro Solbes y el efímero responsable económico del PP, Manuel Pizarro. Casi todo el mundo dio por ganador a Solbes, que regalaba nuestro dinero a diestro y siniestro, pero la verdad incómoda la dijo Pizarro. Por último tenemos que apuntar que hay un fenómeno que puede tener bastante incidencia, la irrupción de nuevos partidos, como Foro Asturias y de otros, como UPyD, que ya habían participado en anteriores comicios pero que han ido ganado en prestigio y popularidad ante el desgaste de los partidos tradicionales, sin olvidarnos de lo que puede suceder en el País Vasco con BILDU y SORTU, esas franquicias que KAS se ha sacado de la manga para sustituir a Batasuna y chulear a los demócratas. Otra vez se pueden sentar los etarras en el Parlamento.

En contra de lo que dicen los socialistas, nosotros pensamos que el PSOE se ha equivocado completamente al elegir al candidato. Rubalcaba tiene un pasado siniestro y oscuro que se puede blandir contra él, no en balde fue ministro de la Presidencia en el Gobierno de los GAL y era ministro de Interior cuando el escándalo Faisán, pero, además, ejercía de vicepresidente del Gobierno con Zapatero hasta anteayer, compartiendo todos sus errores. ¿Se imagina usted de candidato a Javier Solana, que ha estado años alejado de las responsabilidades de Gobierno, con prestigio internacional, que habla perfectamente inglés y que tiene un aplomo a prueba de bomba que le permitió, por ejemplo, pasar de manifestarse contra la OTAN a ser su secretario general?.

Estas elecciones se van a disputar en la arena de la izquierda sociológica, que es mucho mas amplia que la incondicional. El PP tiene asegurado el voto de derecha y de centro-derecha, pero si quiere ganar por mayoría absoluta tiene que encandilar a una parte del centro-izquierda, por eso Rajoy, muy inteligentemente, ya ha dicho que no piensa tomar medidas antisociales. El PSOE ya está resignado a la derrota, pero para evitar la debacle debe recuperar los votos que se le han escapado por la izquierda, por eso el nerviosismo de Cayo Lara, pues IU ha perdido muchos votos comunistas por su política de alianzas con los socialistas en los ayuntamientos y CC AA, mientras el PSOE zurraba a los trabajadores.

Todos van a acudir, pedigüeños, a suplicar el voto progresista, el que va a decidir los destinos de España en los próximos cuatro años.

jueves, 28 de julio de 2011

LA QUIEBRA DEL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS

Uno de los pilares fundamentales de nuestra Constitución es la organización administrativa y política del Estado en comunidades autónomas, el llamado “Estado de las Autonomías”, pero, salvo en algunas regiones de España, particularmente Cataluña y País Vasco, no era una demanda social de los ciudadanos que, tras la caída de la dictadura franquista, lo que deseaban fundamentalmente eran mayores cotas de libertad, de democracia y de justicia social. Sin embargo, algunos partidos nacionalistas, como el PNV, Convergencia, Unión Democrática o Izquierda Republicana, que se habían apuntado a la lucha por la democracia a última hora y se juntaron a otros en lo que se dio en llamar la “Platajunta”, donde también estaban el PSOE, el PCE, y algún otro pequeño partido, consiguieron que sus tesis fueran incorporadas a nuestra Carta Magna. Sin embargo, cuando los españoles aprobaron en referéndum la Constitución, nadie se imaginaba, ni siquiera los nacionalistas, la deriva que tendría, después de 30 años, aquel asunto.
Los que defendemos el protagonismo del Estado en la sociedad, por encima del mercado y otros entes que no buscan el interés general, siempre fuimos escépticos con la eficacia de la descentralización, porque las decisiones del Consejo de Ministros y las órdenes del Ejecutivo quedan tan diluidas después de pasar el filtro autonómico que muchas veces no sirven para nada. Preferíamos el sistema centralista francés, mucho mas eficaz, mas cohesionado y mas barato. Pero es que, además, hemos llegado a un estado de cosas verdaderamente alarmante. La bandera del Estado no ondea en los edificios oficiales y en la popa de los barcos en algunas CC AA, existen diferencias intolerables entre los ciudadanos españoles por vivir en distintas partes de nuestro territorio, desde imposiciones idiomáticas, cuando hay una lengua oficial común, hasta tratamientos fiscales discriminatorios. Gracias a la irresponsabilidad de los partidos mayoritarios y a los pactos que necesitaron para tener mayorías parlamentarias, algunas CC AA han conseguido, de facto, cotas de soberanismo que sobrepasan con mucho la letra y el espíritu de la Constitución. Otra vez, España puede acabar convertida en pequeños “Reinos de Taifas”.
Pero, quien nos iba a decir que la crisis y la desastrosa gestión económica de los políticos que nos gobiernan pondrían al “Estado de las Autonomías” en el disparadero, en vez de otra concepción mas racional de la administración del Estado.
Tener 17 parlamentos, algunos en regiones muy pequeñas, era un lujo, como la duplicidad de funciones administrativas o la pluralidad de policías (policía local, policía autonómica, Guardia Civil, Policía Nacional), pero mantener los servicios básicos del “Estado de Bienestar”, compaginándolos con las ocurrencias que los partidos políticos aprueban en el Parlamento de la nación, sin abrasar a los ciudadanos a impuestos, es imposible. Casi por unanimidad se aprobó la Ley de Dependencia y la universalización de la sanidad pública, pero no hay recursos para tanto dependiente (en el país de la picaresca hay que tener mucho cuidado con estas cosas) ni para financiar un Sistema Público de Salud que utilizan millones de personas, muchas recién llegadas, que viven en la economía sumergida y, aunque tienen ingresos, casi no aportan nada a las arcas del Estado. En algunas CC AA ya es palpable el deterioro asistencial.
Los políticos tienen un gran problema, no hay dinero y España ya no se puede endeudar mas. Para pagar sus locas iniciativas y su incapacidad para administrar cabalmente los recursos tendrán que volver a rascar los bolsillos de los ciudadanos, pero ya están vacíos.
La campaña electoral, que empezará en septiembre, será una gran oportunidad para que todos podamos ver en que manos estamos, por si aún no nos habíamos dado cuenta.

martes, 26 de julio de 2011

LA CRISIS VA A EMPEORAR


A pesar de la reunión de mandatarios europeos para apoyar las medidas que la canciller alemana Ángela Merkel y el presidente francés Nicolás Sarkozy habían acordado, es decir, otra inyección multimillonaria de dinero a Grecia, las agencias de calificación y los mercados, con buen criterio, no creen que el grave problema de la Deuda que padece Europa se haya solucionado ni que se estén tomando las medidas adecuadas para hacerlo, cebándose en los países del Sur, donde la prima de riesgo supera los 300 puntos básicos en España (tenemos que pagar mas de un 6% de interés por los Bonos del Estado que nos compran con vencimiento a diez años) y se declara a Grecia insolvente.

Esta crisis económica no es mundial, pues ni China, ni India, ni Rusia, ni Iberoamérica la están padeciendo. La crisis es endémica de EE UU y Europa Occidental y aunque los déficits presupuestarios tienen el mayor porcentaje de culpa de las penurias económicas que padecemos, hay causas primigenias, estructurales y políticas, que nos trajeron hasta el borde del abismo.

El liberalismo salvaje soslayó la importancia del Estado como agente imprescindible para la organización económica. El protagonismo del Estado se minimizó hasta el punto de que la gran banca, las grandes corporaciones o, como sucede en EE UU, el entramado militar-industrial, determinaban cuales eran los pasos a seguir o que presupuestos aprobar. El proyecto de una Europa Unida ha fracasado no por culpa de los Estados o de los pueblos, sino por el del capital, que, como siempre, solo contemplaba el beneficio cortoplacista. Así, fracasó la iniciativa de una Constitución Europea, pero se dieron mucha prisa en la creación de una moneda única que disparó la inflación. No importó meter con calzador a Grecia, que no cumplía las condiciones, al nuevo club monetario, ni tampoco aumentar en muy poco tiempo la Unión a 27 miembros, la mayoría procedentes del desmoronado mundo socialista cuyas estructuras económicas no eran homologables a las occidentales. En su día ya dijimos que la política de acoso y derribo a la Europa del Este, a la que tantos, irresponsablemente, se apuntaron, traería graves consecuencias. El proceso de cambio ya se había iniciado y era imparable, no hacía falta precipitarlo. Se creó un gran mercado para las multinacionales, con muchos consumidores potenciales, pero era un espejismo.

Los burócratas de estómagos agradecidos se sumaron a la fiesta, unos se instalaban en las instituciones europeas, sin que el pueblo los hubiera elegido, y otros en las administraciones nacionales, todos dispuestos a poner el dinero público, que teníamos y que no teníamos, a disposición del capital internacional. Todos los países se endeudaron hasta las cejas gastando alegremente los impuestos de los ciudadanos en cosas totalmente prescindibles, que no tenían efecto multiplicador en unas economías que llevaban años padeciendo el problema de la sobreproducción y la falta de la imprescindible revolución tecnológica.

Quitar al Estado gran parte de su protagonismo provocó que la planificación económica fuera totalmente inexistente y que el caos se adueñara de la economía, solo así se explica el crecimiento de la “burbuja inmobiliaria” y la proliferación de las “hipotecas basura”. Es falso, como todos hemos podido ver, que el mercado se regule por si mismo.

China, por ejemplo, con una política económica liberalizada, pero sin renunciar a la planificación, sigue creciendo por encima del 10% y acumula reservas de divisas por casi 3 billones de dólares, algo que contrasta, por ejemplo, con EE UU, con una Deuda que ha sobrepasado el límite legal de 14,29 billones de dólares y que está a un paso e declararse insolvente o, lo que es peor y mas probable, endeudarse aún mas, arrastrando en su futura caída al resto del mundo.

No hay líderes políticos en Europa capaces de poner el cascabel al gato que nos ha traído hasta aquí, ni de construir una Unión donde los ciudadanos decidan y elijan a los responsables comunitarios, los que sean capaces de devolver el protagonismo a la política y al Estado, el que tiene que agrupar a los de las distintas naciones que forman el continente.

Mientras el resto del mundo camina ya por otra senda, EE UU y Europa se cuecen en su propia salsa, por eso va a empeorar la crisis.

viernes, 22 de julio de 2011

LA MAYOR FECHORÍA DE LOS SOCIALISTAS

El viernes 21 de julio de 2.011 será una fecha difícil de olvidar para los trabajadores españoles. Un partido histórico de la izquierda, el PSOE, que lleva la “O” de obrero en sus siglas, aprobó en el Congreso, con el único apoyo parlamentario de los nacionalistas de derechas catalanes de CIU, la reforma de las pensiones, el mayor ataque a los derechos sociales perpetrado por partido político alguno en España desde la Transición Democrática. En resumen, se eleva la edad de jubilación a los 67 años y el cómputo para la prestación pasa de los 15 a los 25 últimos años. Es decir, no solo tendremos que trabajar hasta la ancianidad, sino que, además, los futuros pensionistas cobrarán entre un 7 y un 15% menos que con la normativa vigente hasta ahora. Para mas inri, el Gobierno de la pseudoizquierda que preside Zapatero, sin duda el peor presidente que hemos tenido en la España democrática, se mofa de los proletarios diciendo que en el futuro los jubilados cobrarán mas que ahora y que se trata de una “modernización”, cuando hasta el mas tonto del pueblo sabe que es una medida impuesta por el capitalismo internacional, eso que ahora llaman mercados, para que España ajuste sus cuentas y pueda salir de la difícil situación económica en que se encuentra, gracias a las alegrías, despilfarros y pésima gestión económica de los Gobiernos socialistas.
Nos dicen que si la gente vive mas tiempo hay que elevar la edad de jubilación, nos cuentan que el Europa también están haciendo lo mismo. Pamplinas. La auténtica verdad es que las cuentas del Estado residen en la misma caja, donde las cotizaciones, impuestos, tasas, etc, son todas ingresos y las partidas que se asignan a los distintos ministerios en los Presupuestos Generales del Estado, incluidas las que sirven para pagar las pensiones, son todas gastos. En teoría, no hay, por tanto, ningún problema en tomar una parte de los impuestos, si fuera necesario, para sumarlos a las cotizaciones de los trabajadores, garantizando la solvencia del sistema. Pero la realidad no permite hacerlo porque, un ejercicio tras otro, se viene recurriendo al déficit, porque son mas los gastos, muchos totalmente prescindibles, que los ingresos y a la emisión de Deuda Pública para financiarlo, una política suicida que, ya se lo han dicho a Zapatero, no puede continuar. Es cierto que los partidos de derecha que gobiernan en Europa también han aumentado la edad de jubilación, en Francia, por ejemplo, ha pasado de 60 a 62 años. No deberían los socialistas recurrir a esta coartada porque nos obligarían a hablar también del salario mínimo, el sueldo medio, la jornada laboral, las ayudas por hijo, etc, que rigen al Norte de los Pirineos y sus argumentos quedarían en ridículo.
Entre las muchas tonterías que dice y hace Zapatero a veces se cuela un breve rayo de luz. Recordará usted que no hace mucho tiempo este Gobierno manifestó que emprendería una campaña contra la economía sumergida, que según el propio Banco de España puede suponer mas del 23% del PIB. Pues bien, todo ha quedado en nada, ni se ha modificado el Código Penal para poder poner a la sombra a los desaprensivos, ni se han cambiado de color los billetes de 200 y 500 euros, dando un breve plazo para canjear los inservibles en el banco, previa presentación del DNI, ni se han confiscado inmobiliarias y todo tipo de empresas por tener cajas “B” y manejar “dinero negro”. La pseudoizquierda no tiene agallas para meter en cintura a los ricos. Esas y otras medidas introducirían en el mercado ingentes cantidades de dinero, que duerme bajo los ladrillos, y crecería la recaudación fiscal y la creación de empleo. Así se podrían asignar partidas adicionales al Fondo Estatal de Pensiones sin castigar a los trabajadores con atentados a sus derechos sociales.
Los españoles han aprovechado las elecciones autonómicas y municipales para castigar duramente al PSOE, pero parece que no se han enterado ni han rectificado. Las próximas elecciones generales pueden suponer una debacle histórica para los socialistas porque los trabajadores no van a olvidar fácilmente sus fechorías, incluida la mas gorda, la reforma de las pensiones. Con ellos se pueden ir al abismo de la Historia los sindicatos, como muchos, también callados como muertos.
Ante lo que han hecho, ni Rubalcaba ni el mejor prestidigitador del mundo podrán evitar la catástrofe.

miércoles, 20 de julio de 2011

EL PROBLEMA DE LA INMIGRACIÓN

Según las encuestas del CIS, el problema de la inmigración suele figurar en segundo lugar, solo por detrás del paro, en las preocupaciones de los españoles, a pesar de ello, muy pocas veces se habla del asunto en las tertulias radiofónicas o televisivas, ni se escriben artículos que lo analicen en los periódicos. Hay miedo a tratar este tema porque la falsa progresía ha elaborado un discurso cínico, pero muy bien trabado, que ha calado en el subconsciente colectivo hasta el punto que la gente no se atreve a abrir la boca. Todo el mundo piensa, con razón, que a la menor crítica de las políticas que se han seguido en España en los últimos años con el fenómeno de la inmigración te colgarán de inmediato el sambenito de racista y xenófobo y tus argumentos, por muy cabales que sean, no servirán de nada. Aunque te sientas de izquierda, te llamarán nazi.
España es en estos momentos, con 5,3 millones censados, el segundo país de la UE con más inmigrantes, solo superada por Alemania, que tiene 7,3 millones, pero teniendo en cuenta que la población de la República Federal es de 82 millones de personas, somos el primer país en porcentaje. Otro dato, uno de cada tres inmigrantes que llega a la UE entra por nuestro país. Paradójicamente, como usted bien sabe, también somos el Estado de Europa con mayor porcentaje de paro, casi un 21% (cerca del 45% en los menores de 27 años), es decir, casi cinco millones de personas.
La inmigración masiva en España empezó coincidiendo con el fenómeno del “ladrillo”, pues los empresarios querían mano de obra barata para multiplicar sus beneficios. Cientos de miles de personas con muy poca o ninguna cualificación profesional llegaban procedentes de Iberoámérica, del Magreb, de los países del Este de Europa y del África subsahariana, principalmente, pero también de Pakistán, Siria y otros países de Asia. Se dieron algunos fenómenos importantes que todo el mundo conocía pero que los políticos no comentaban, por ejemplo, las prostitutas españolas fueron sustituidas por extranjeras sin papeles, muchas veces esclavizadas por las mafias, estamos hablando de unas 350.000 mujeres. Muchos miles eran empleados como peones en la industria de la construcción, en la agricultura, etc. ¿Quién no recuerda las famosas pateras durante los Gobiernos de Aznar?, pero la mayor parte entraban por el aeropuerto de Barajas, como turistas, o por nuestras fronteras superpermeables de los Pirineos, principalmente por La Junquera. Con los socialistas en el poder el fenómeno se incrementó aún mas. El Gobierno de Zapatero no solo hacía la vista gorda con la llegada masiva de inmigrantes, incluso regularizó a cientos de miles aumentando el efecto llamada. Las pateras fueron sustituidas por los cayucos y los autocares que hacían la ruta Bucarest-España no daban abasto, también experimentó un crecimiento exponencial la llegada de ciudadanos chinos.
Con el tiempo los inmigrantes coparon una buena parte del mercado laboral en otros sectores, como la hostelería, la logística, la seguridad privada, las empleadas del hogar, los servicios de limpieza, etc, mientras muchos españoles engrosaban las listas del INEM. El proceso se incrementó con la crisis. Muchas empresas ajustaron sus balances metiendo tijera al apartado laboral y sustituyendo trabajadores españoles por inmigrantes con condiciones salariares inferiores. En estos momentos los rumanos y los marroquíes, con mas de un millón de personas por cada colectivo, son las comunidades mas numerosas, pero ecuatorianos, por ejemplo, también hay mas de 600.000.
Otro problema añadido a la irresponsabilidad de nuestros gobernantes es que hay una gran parte de inmigrantes que permanecen en nuestro país de forma ilegal, trabajando en la economía sumergida y en actividades al margen de la Ley. La venta callejera, incluyendo productos falsificados (el Gobierno autoriza vender hasta 400 euros de productos falsificados para no tener que meter en la cárcel a los inmigrantes), el robo masivo de cobre, etc, está en la mente de todos. Sin embargo, toda esta gente disfruta de los servicios sociales y del Sistema Público de Salud completamente gratis, incluidos salarios sociales, guarderías y escuelas públicas, etc, al no declarar ingresos, con prioridad sobre los españoles o los inmigrantes legales.
La situación ha llegado a tal extremo que en algunas CC AA hay un grave problema de financiación de la Sanidad y ha caído en picado la calidad de la enseñanza, al tener los profesores en las aulas a un gran porcentaje de alumnos que ni siquiera saben nuestro idioma. Ya hay pueblos en Cataluña, Valencia, etc, donde hay mas inmigrantes que españoles.
También se ha producido un fenómeno que era previsible. Muchos inmigrantes no legales se han dado cuenta de que España es un país poco serio y al que es fácil tomar el pelo. Los matrimonios de conveniencia para obtener la nacionalidad, la llegada de embarazadas a punto de dar a luz o con niños pequeños alquilados que hacen pasar por sus hijos, etc. son algunas de las muchas triquiñuelas que emplean para quedarse en nuestro país.
Pero esta situación escandalosa no solo afecta a los españoles, también a otros países y a otros ciudadanos de Europa. El espacio Schengen, que permite a los ciudadanos europeos moverse libremente dentro de las fronteras de la UE, está empezando a ser limitado por países como Dinamarca o Finlandia, que están poniendo agentes para controlar la llegada de personas indocumentadas. Francia, con menos ruido, ya lo viene haciendo desde hace tiempo.
Cerrar los ojos ante este problema que nos está afectando gravemente o pensar que España va a solucionar los problemas del Tercer Mundo es un ejercicio de irresponsabilidad que traerá malas consecuencias. Una de ellas, la llegada al poder de partidos de extrema derecha, como ya ha sucedido en algunos Estados de Europa.

martes, 19 de julio de 2011

ADELANTO ELECTORAL

Parece que empieza a haber consenso en la necesidad de adelantar las elecciones generales al otoño. El PP ya hace tiempo que lo venía reclamando y seguramente Rajoy, un líder bastante mediocre, llegue a presidente del Gobierno, no por sus méritos, ni por el desconocido programa de su partido, sino por la desastrosa gestión socialista. En la profunda crisis en que está inmersa España, que haya elecciones y que cambie el Gobierno, dentro del juego del bipartidismo, no tiene demasiada importancia, ni va, per se, a solucionar casi nada, de hecho tanto en Grecia, como en Portugal e Irlanda, por ejemplo, las respectivas oposiciones han llegado al poder y su situación sigue siendo dramática. Eso sí, empezaremos a conocer, como ya está pasando en las CC AA y ayuntamientos que han cambiado de manos, la verdadera dimensión de la Deuda y los miles de facturas impagadas que se acumulan en los cajones. Es decir, los ciudadanos deben ser conscientes que los políticos irresponsables que nos han gobernado durante años han dejado este país gravemente enfermo, hasta el punto de que ya no valen las aspirinas, ni los antibióticos, ni tan siquiera las terapias de choque, solo un trasplante puede salvarlo, un cambio político radical.
El mayor error de, unos y otros, los que han usufructuado el poder desde que el presidente Suárez fuera apartado, ha sido apropiarse del Estado y actuar como si este fuera su cortijo. No vamos a pormenorizar aquí todas las fechorías cometidas contra el sistema y contra la Constitución, solo decir que ningún individuo, ningún partido político, ninguna organización, ni siquiera el rey, tienen derecho a llevar al Estado hasta una situación como la actual, donde la insensatez y la irresponsabilidad de unos cuantos han dejado a millones de españoles a los pies de los caballos.
Todos sabemos que los políticos que han gestionado la Haciendo pública, que han aprobado, año tras año, presupuestos con déficits, que han consentido que muchos se aprovecharan indebidamente de nuestros sistemas sanitario y de protección social, que han despilfarrado el dinero de todos en clientelismo electoral, chiringuitos y obras faraónicas que no nos podíamos permitir, etc, en su casa tienen otra filosofía económica y mucho mas miramiento en la administración de sus ingresos y sus gastos. Tampoco se les ocurriría castigar a sus hijos sin cenar por irse ellos de fiesta o porque se lo ordenaran los mercados. Pues bien, el Estado español es nuestra casa, la de todos.
Ha pasado el tiempo de los cheques en blanco y de la confianza, los partidos políticos y sus líderes están en el punto de mira de los ciudadanos y van a tener que explicarnos con pelos y señales lo que piensan hacer, sin palabrería y sin bobadas, no está el horno para bollos. Ya sabemos que el PSOE, con Zapatero o con Rubalcaba, ya no da mas de sí, pero Rajoy y Montoro van a tener que pormenorizarnos con mucho detalle las medidas que piensan tomar si llegan al Gobierno y también los demás partidos, por supuesto.
Tendremos elecciones generales muy pronto, pero esta vez los españoles quieren entrar de verdad en el Parlamento.

domingo, 17 de julio de 2011

AHORA, A GOBERNAR

Con la investidura de D. Francisco Álvarez-Cascos y la creación de un nuevo Gobierno, con nueve consejerías, Asturias comienza una nueva etapa en momentos muy delicados para nuestra región, para España y para el mundo. Foro Asturias ha irrumpido en la sociedad asturiana quizá cuando mas necesario era el cambio, así lo han entendido una buena parte de los asturianos y así deben entenderlo las demás fuerzas políticas, los agentes sociales y la gente del propio partido de Cascos. Los ciudadanos del Principado no perdonarían a los que, aprovechándose de la debilidad parlamentaria del nuevo Gobierno, no arrimaran el hombro cuando mas se necesita. No estamos pidiendo que se renuncie a la oposición, entendemos en que consiste el juego democrático, solo que esta sea responsable, ni que se renuncie a la crítica, pero que esta sea constructiva. No son horas de maquiavelismos ni de dedicarse a defender intereses no prioritarios para el inmenso reto que tenemos ante nosotros.
No hacen falta pactos de legislatura, ni de cualquier otro tipo, si somos conscientes que el acuerdo tácito de todos en la defensa de los intereses de Asturias debe prevalecer. ¿Sobre qué bases?:
Hay algunas cuestiones sobre las que el consenso es imperativo. En primer lugar la defensa del Estado de Bienestar, priorizando la Sanidad, la Educación, y la Justicia, garantizando su titularidad pública y los medios necesarios para su correcto funcionamiento, tanto humanos como materiales. En este sentido, es mas importante minimizar las listas de espera, por ejemplo, que poder elegir hospital. Es decir, la calidad del servicio debe primar sobre la libertad de los usuarios cuando ambas no sean compatibles.
En segundo lugar, hay que hacer todo lo posible por disminuir la cifra de paro y dar una esperanza de futuro a miles de asturianos, sobre todo jóvenes, que están perdiendo la fe en los políticos y hasta en el propio sistema. Una formación profesional acorde con las necesidades de las empresas y que no sea un “chiringuito” mas, es imprescindible. Los contratos de aprendizaje, el apoyo a los nuevos emprendedores e incluso el fomento del cooperativismo en la pequeña y mediana empresa son hoy mas necesarios que nunca. El Gobierno de Areces nos ha dejado endeudados hasta las cejas y eso va a ser un problema porque el mayor peligro en este momento para las administraciones públicas es precisamente su Deuda, cada vez mas cara de financiar y que supone el mayor lastre para el crecimiento y la creación de empleo. Se han acometido obras faraónicas o de relumbrón que estaban fuera de nuestras posibilidades y que nos van a hipotecar durante decenios. La ampliación desproporcionada del puerto de El Musel es una de ellas, pero una vez finalizada, hay que darle contenido y sacarle todo el partido posible. Al puerto, como ha repetido Cascos en varias ocasiones, hay que dotarlo de los servicios y accesos necesarios para que pueda ser un instrumento fundamental del futuro desarrollo industrial de Asturias, en coordinación, lógicamente, con el de Avilés. En el mundo de hoy la logística tiene tanta importancia como las empresas productivas y nuestros puertos están muy cerca de polígonos industriales como La Zalia (donde habrá en breve también centros logísticos importantes) y de industrias estratégicas como Arcelor. Potenciar este pilar es directamente proporcional a la creación de empleo.
En tercer lugar, es imprescindible establecer una nueva estrategia de futuro para nuestra ganadería y agricultura, tenemos que volver la mirada a nuestro campo. Asturias tiene un gran potencial agrícola. Es indignante que tengamos que importar manzanas, febes y todo tipo de productos de la huerta que podemos producir aquí con una calidad muy por encima de la que se ofrece en los mercados. Tampoco es de recibo que nuestra tradicional ganadería lechera esté desapareciendo porque se ofrecen precios a los productores que casi no cubren los gastos de explotación. Será importante que Asturias cuente con un grupo parlamentario propio en el Congreso de Diputados para dar un puñetazo encima de la mesa en esta y otras cuestiones que nos afectan muy directamente.
En cuarto lugar hay que trabajar todos a una para conseguir que se terminen las vías de comunicación que están inacabadas y donde varios Gobiernos, de uno y otro signo, han invertido cuantiosas cifras. El famoso tramo Unquera-Llanes por Oriente y los que faltan para llegar por autovía hasta Ribadeo, por Occidente son, junto con la variante de Pajares, los mas prioritarios. No es tan importante tener tren de alta velocidad como que trenes normales, de mercancías y pasajeros, puedan acceder a La Meseta sin los sinuosos trazados de montaña que todavía padecemos.
En quinto lugar, tenemos que recuperar nuestra cultura y nuestra identidad como pueblo. Si queremos que se nos respete debemos saber cuales son nuestras raíces y nuestra historia y apoyarnos firmemente en ellos. Es este sentido, tan importante es conocer que Asturias era ya un reino siglos antes de los que ahora se hacen llamar “nacionalidades históricas”, como recuperar las romerías de “prau”. Que nuestra lengua sea fomentada y protegida y que nuestra bandera y nuestra bienvenida sea lo primero que vean los que traspasen nuestras fronteras siempre abiertas.
En sexto lugar, pero quizá el mas importante, está la lucha por la defensa de la ecología y el medio ambiente. Somos la CC AA, junto con los núcleos urbanos de Madrid y Barcelona, que tiene el aire mas contaminado de España. Pero también tenemos ríos en pésimo estado, como el de Aboño, por ejemplo. Es urgente que las depuradoras proyectadas empiecen a funcionar porque núcleos urbanos como Gijón emiten ingentes cantidades de residuos sin tratar al Cantábrico. Foro Asturias se comprometió durante la campaña electoral a paralizar el proyecto de la macroincineradora de Serín, lo que, a buen seguro, le dio muchos votos progresistas. Esperamos que cumplan lo prometido, que se apueste por un mayor reciclaje y que no se vuelvan a traer a Asturias las basuras de otras CC AA. También tenemos algunas especies que corren serio peligro de extinción, como el urogallo, las anguilas, el quebrantahuesos, el oso, los calamares gigantes, etc. El anterior Gobierno, salvo en casos muy puntuales, fue un auténtico desastre en este apartado. No se puede permitir que vuelvan las matanzas de los pocos lobos que tenemos, mientras prolifera el jabalí, su principal alimento. Hay que prohibir inmediatamente la pesca de la angula. Hay que vigilar que no se faene en las desembocaduras de ríos y rías ni entre cabos y trabajar contra la pesca salvaje de los arrastreros y contra los descartes.
Hay muchas mas cosas que requieren el acuerdo y trabajo de todos, como potenciar el turismo y los servicios, proteger nuestra gastronomía, o la cohesión territorial, por ejemplo, pero no queremos terminar este escrito sin invitar a todas las fuerzas políticas y sociales a una reflexión muy importante. En la pasada campaña electoral todos los partidos coincidieron en una cosa, la defensa de la minería del carbón, pero nosotros pensamos que están equivocados. En la Europa actual, la defensa de las cuencas mineras y de Asturias no pasa por ahí. El gas natural, las renovables y la temporalmente denostada energía nuclear serán las opciones energéticas que se impondrán. Las regiones que primero lo tengan en cuenta estarán en mejores condiciones para crecer. Es un error seguir perdiendo el tiempo y gastando preciosos recursos en una actividad a la que el progreso y el peligro ambiental de las emisiones de CO2, han puesto ya fecha de caducidad.
Y, lo peor, todo esto hay que hacerlo sin recurrir al déficit y sin endeudar aún mas a Asturias. Es como la cuadratura del círculo, lo sabemos, pero ahora toca gobernar con inteligencia, aunque no sea a tres turnos.