sábado, 5 de octubre de 2024

VIAL ¿POR JOVE O POR ABOÑO?

 


Llevamos años enzarzados con este asunto, mientras decenas de miles de personas que residen en la zona Oeste de Gijón tienen que soportar todos los días los ruidos y la contaminación del tráfico pesado de camiones del Puerto de El Musel, que "amenaza" con incrementarse. Estamos hablando de unos vecinos que ya soportan la contaminación de la central electrotérmica de Aboño y de Arcelor, entre otras, que a veces, dependiendo de la meteorología, alcanza unos niveles peligrosos para la salud, deja sus automóviles llenos de suciedad y los alfeizar de sus ventanas llenos de porquería todas las noches. Hay que poner fin a lo que se pueda de esta situación y hay que hacerlo ya. A mi siempre me ha extrañado que el debate sobre un nuevo vial de acceso a El Musel se centrara en si soterrado o no soterrado, pero siempre a través del Valle de Jove, cuando el puerto tiene una maravillosa conexión a través del túnel existente bajo el Cabo de Torres, que solo necesita adecentarse (de forma irresponsable se ha permitido su deterioro) y conectarse adecuadamente por el otro extremo. Un vial en superficie en Jove arruinaría por completo una zona tan hermosa de Gijón y no resolvería los ruidos ni la contaminación, esta última seguiría afectando a zonas densamente pobladas, en especial a las próximas a la calle Brasil y aledañas, por un lado, y al Hospital de Jove, a la escuela del mismo barrio, al Barrio de Pescadores, etc, por el otro. Un vial soterrado sería carísimo, se tardaría años en construir y no eliminaría del todo el problema. Sin embargo, el vial por Aboño quedaría bastante alejado de la zona Oeste de Gijón, atravesaría un túnel ya construido y una zona industrial, con el Parque de Carbones y la Térmica, a izquierda y derecha, es decir, casi sin zona residencial alguna. Yo creo que el tema no debería tener más discusión y que todos deben dejar de hacer de él un arma política y centrarse en resolver el problema, mover el culo y trabajar para resolverlo rápidamente, que, como he dejado claro, no es traspasarlo de un municipio a otro. Por supuesto, tanto Carreño como los pocos lugareños que se vean afectados deben ser compensados y satisfechos adecuada y justamente.  

martes, 1 de octubre de 2024

ISRAEL INVADE LÍBANO

 


Por tercera vez en la Historia, el ejército sionista forzó la frontera libanesa y ha invadido Líbano. Anteriormente ya lo había hecho, a sangre y fuego, en 1982 y en 2006. La coartada es acabar con los "terroristas de Hezbolá", como en la Franja de Gaza, donde ya hay más de 50.000 muertos, el 70% mujeres y niños, era acabar con los "terroristas de Hamás". Es una patraña, porque en 1982, cuando la primera invasión israelí de Líbano (durante la cual se produjeron las masacres en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila) Hezbolá no existía. Tampoco Hamás es relevante ni gobierna en Cisjordania, donde los colonos judíos, apoyados por el ejército israelí, no hacen otra cosas que robar tierras, matar palestinos y construir nuevos asentamientos, pasándose por la entrepierna todas las resoluciones al respecto de la ONU. La gente ya no cree a los políticos en Occidente y empieza a no creer a los medios de comunicación tradicionales, a los que no van a salvar las ayudas y dádivas interesadas de los Gobiernos, sino su independencia y su crítica. No hace mucho tiempo había un cartelito que salía en todas partes ¿se acuerda? era el letrerito de "No a la invasión". Salía en los informativos, en los partidos de fútbol, etc. Como por encanto, tras la invasión de la Franja de Gaza, la proclama de marras desapareció y no se ha vuelto a ver. Tampoco la pondrán ahora, evidentemente.

Criticaron y critican mucho a Rusia por salir en auxilio de la gente del Donbás, tras 14.000 muertos en los bombardeos ucranianos tras el golpe de Estado del Maidán, auspiciado y financiado por EE UU. A Rusia le pusieron todo tipo de sanciones y le robaron sus activos en el extranjero, pero, ni se apropian de los activos de Israel, ni le imponen ningún tipo de sanción y le envían armas (también España) para que mate, bien muertos, a los palestinos y a los libaneses. El "Gran Israel" que sueñan los sionistas, y que piensan lograr con sus acciones genocidas y criminales, no sería posible sin la complicidad del Occidente colectivo, empezando por EE UU, desde los congresistas y senadores a sueldo del lobby judío aplaudieron a rabiar hace muy poco al corrupto y asesino Netanyahu. 

Solo hay un obstáculo en el camino de sionistas e imperialistas en Oriente Medio: Irán. Las acciones de Israel y de EE UU en Líbano tienen como objetivo último, ya que terroristas provocaciones anteriores no surtieron efecto, arrastrar a Irán a la guerra para poder atacarlo con bombas nucleares ¿Algún ingenuo tiene alguna duda? Así que la inacción iraní, el no enfrentamiento directo, hay que leerlo en la clave de que Irán lo sabe y no va a dar sus enemigos una coartada para que lo ataquen. Los españoles deberíamos saber, después de lo que nos hicieron en Cuba, que eso va a dar exactamente igual, siempre habrá un "Maine" que poder echar a pique y echar la culpa a los ayatolás.

En Líbano hay fuerzas de paz de la ONU, esos cascos azules están allí como fuerzas de interposición y saben mejor que nadie la verdad de lo que se cuece en Líbano y que Hezbolá no son los terroristas que otros nos pintan. Entre esos soldados hay más de 600 españoles y todas esas fuerzas las manda un general español. Por supuesto, no se han puesto delante de los tanques israelíes, como sí harían si Hezbolá hubiera querido invadir el Norte de Israel. Ya no pintan nada allí. Esa era una de las pocas misiones de paz de verdad en que estaban implicados soldados españoles y hemos loado su actuación cuando correspondía, pero ahora, como los demás residentes españoles en Líbano, deben regresar a España de inmediato. El Gobierno español, entre condenas que son brindis al Sol, no ha hecho nada contra los graves agravios de Israel a nuestro país (los peores ya fueron en 1981) y, en su habitual inoperancia, tampoco ha activado, cuando escribo estas líneas, un plan de evacuación de nuestros compatriotas en Líbano.