Según un estudio de la Fundación
BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, entre los años 2.004
y 2.013 mas de tres millones de personas han dejado de pertenecer a la llamada
clase media en España para pasar a engrosar la cada vez mas grande clase baja. La
renta media de los hogares también ha disminuido, pasando de los 26.000 euros
del año 2.003 a los 22.000 del 2.013, un 20% menos. Al mismo tiempo, los
millonarios han crecido un 40% y nuestro país ya es líder europeo en
desigualdad social.
A mi parecer, lo mas llamativo de
las pasadas elecciones generales del 20 de diciembre no fue la caída del
bipartidismo sino el corrimiento hacia el rojo del espectro político. Si bien
es cierto que la diferencia de votos entre la izquierda y la derecha casi no se
ha modificado, en el universo de la izquierda ha habido un cataclismo, porque
mientras el PSOE obtenía el peor resultado desde la Transición, Podemos se
hacía, desde la nada, con mas de cinco millones de votos. Si se suman los votos
obtenidos por la formación de Pablo Iglesias a los que sacó IU, el conjunto de la
izquierda radical aventajó al PSOE en mas de medio millón de sufragios. Son
varias las causas del terremoto político que se ha producido en la izquierda,
pero hay dos que creo son las mas importantes: la pérdida de poder adquisitivo,
de empleo y, en definitiva, de seguridad en el futuro de amplias capas
sociales, especialmente entre los mas jóvenes, y la incapacidad del PSOE para
dar respuesta a los problemas que la sociedad española tiene planteados y para
ser una verdadera alternativa a la derecha, pues las políticas económicas de
los socialistas son prácticamente iguales a las conservadoras, en España y en
el resto de Europa. Por eso firmaron un acuerdo de Gobierno con Ciudadanos, que
ahora, a la vista de la nueva campaña electoral, han roto.
Cada vez hay mas gente en España que
tiene muy poco o nada que perder y que acude a las urnas con el cuchillo entre
los dientes esperando vengarse de los que han conseguido que ahora se viva
bastante peor que hace unos años y que sus hijos no tengan futuro alguno a la
vista. Volveremos a escuchar los mismos cantos de sirena y las mismas patrañas,
pero no han sido nunca ni los programas, ni las ideas, ni las mentiras adobadas
lo que ha provocado cambios profundos o revoluciones, siempre han sido los
estómagos, y en España muchos empiezan a no saber lo que es un trozo de carne o
pescado y una pieza de fruta.
Aunque comparto parte del análisis que usted expone en su comentario, discrepo, sin embargo en su interpretación de los resultados del 20D y en las previsiones que realiza para el 26J.
ResponderEliminarAsegurar que la mayoría de los electores de Podemos son gente de clase media que perdió tal condición como consecuencia de la crisis es aventurarse demasiado en la sociología del voto a la formación morada. Yo más bien me inclino a pensar que una parte importante del voto a Podemos corresponde a jóvenes y a sectores provenientes de la abstención que no se sienten identificados con los partidos tradicionales de la izquierda y la derecha, pero no necesariamente están en riesgo de exclusión social ni nada que se le parezca. Seguramente, entre esos cinco millones de sufragios que consiguió Podemos, habría que contar a no menos de un millón de votos que en otras condiciones hubiesen ido a IU y también habría que sumar otros tantos votos que tradicionalmente iban al PSOE.
Precisamente, el proceso de pacto que negocian Podemos e IU viene impulsado por las proyecciones de las encuestas. A Podemos le viene muy bien el acuerdo preelectoral con IU, para compensar la sangría de votos que prevén las encuestas. Pero todo esto lo sabremos el 26J.
En ninguna parte he dicho que "la mayoría de los electores de Podemos son gente de clase media que perdió tal condición", o usted no me ha entendido o yo me he explicado mal. Lo que he querido decir es que el deterioro económico social ha provocado un "corrimiento hacia el rojo del espectro político" y eso ha sido decisivo para el crecimiento de Podemos. Sacar la conclusión de que ambas premisas son equivalentes es un error.
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