Todo parece indicar que el fin de la guerra en Ucrania se acerca, varios factores apuntan en ese sentido: La retirada, al menos parcial, del apoyo de EE UU al régimen de Kiev y el incesante avance de las tropas rusas en toda la línea del frente, más lento desde que los rusos cambiaron su táctica habitual por atacar con muchas, pero pequeñas unidades, pero más eficaz, pues es imposible para los ucranianos cubrir todo un frente de más de mil kilómetros y la inteligencia satelital occidental sirve de poco cuando hay cientos de pequeñas unidades moviéndose diseminadas. Pero, tan importante o más para ganar una guerra que lo que sucede en el frente es lo que pasa en la retaguardia y qué percepción tiene la opinión pública, nacional e internacional, de los acontecimientos (recordemos el impacto en la opinión pública que tuvieron algunas fotos en la Guerra de Vietnam y como influyeron en el desenlace de aquel conflicto). Cuando Rusia intervino militarmente en Ucrania en lo que el Kremlin califico de "Operación Militar Especial", enseguida se demonizó a los rusos y a su presidente. La verdad es que aquello tuvo unos preámbulos que no podían desembocar en otra cosa. Occidente, como reconoció después la entonces canciller Merkel, había hecho el paripé de los Acuerdos de Minsk, para parar la guerra en el Donbás (donde los ucranianos ya habían matado a 14.000 personas) para dar tiempo al régimen heredero del golpe de Estado del Maidán a armarse con dinero y armas proporcionados por los países de la OTAN y otros. Más de 50 países enviaron dinero y armas a Ucrania, y la mayoría lo siguen todavía haciendo ¿Recuerda usted los cartelitos del "No a la invasión", en los telediarios, en los partidos de fútbol, en todas partes? Aquellos cartelitos desaparecieron, como por encanto, cuando tropas israelíes invadieron la Franja de Gaza, seguramente para que la gente no se confundiera de invasores ¡Rusia, culpable! como diría Serrano Suñer, y Putin un asesino y el culpable de todos nuestros males: Pedro Sánchez, sin ir más lejos, echó la culpa al presidente ruso de la inflación, del apagón y hasta de la invasión de Ceuta y de la inmigración irregular masiva de la que nuestro presidente es, sino el único, si el máximo responsable. Sin embargo, la gente ha ido cambiando su perspectiva en este asunto, a ello han influido varios factores: La información alternativa en las redes sociales, que en los medios tradicionales está censurada, los precios al alza del gasóleo, de los fertilizantes, del gas y, en consecuencia, de toda la cadena de consumo por las sanciones a Rusia y el impacto (de esto en España se habla menos que en otros países) de haber acogido a cientos de miles de refugiados ucranianos a los que se les ha dado gentilmente un salario social, una vivienda, sanidad y educación gratis, etc. En este sentido, ese impacto social es mucho más grave en Polonia y eso, además de glorificar los ucranianos a los nazis de la matanza de Volinia, tiene mucho que ver con el cabreo de los ciudadanos polacos contra Zelenski y sus secuaces y contra su propio gobierno, lo que es un ingrediente importante de los gravísimos acontecimientos antidemocráticos desatados en Varsovia contra el poder judicial por el primer ministro Donald Tusk, uno de los mandatarios europeos, junto con el alemán, Merz, y el francés, Macron, más comprometidos con el régimen ucraniano contra Rusia. Todas las encuestas arrojan mínimos históricos de aceptación de los ciudadanos a las políticas de estos personajes, por lo que me temo que, y el tiempo es un juez insobornable, el golpe de Estado "institucional" que hemos visto estos días en Polonia no va a ser una singularidad antidemocrática en Europa. Si, la percepción de la opinión pública ha cambiado sobre el conflicto en Ucrania y sobre sus consecuencias, y también sobre quienes han sido los verdaderos culpables. A mi me llamaba mucho la atención que los rusos insistían mucho en que uno de sus objetivos en Ucrania era la "desnazificación " del país, pero, hemos visto, como lo han visto los polacos, que no era ninguna tontería. Inundan las redes sociales las fotos y los videos (de la propia prensa ucraniana) de la "casa de los horrores" descubierta en las inmediaciones de Kiev en la que los reclutadores del régimen torturaban salvajemente y extorsionaban a las familias de los detenidos que se negaban a ir al frente: Personas con las costillas y la columna vertebral rotas, con los intestinos fuera del abdomen, con la lengua cortada, con moratones en la cara y en todo el cuerpo por las salvajes palizas. Un niño de 14 años, al que los de Zelenski también querían enviar al frente, salía tapado por una manta con los ojos puestos en el horror, con la mirada perdida en el más allá a que le llevaron y del que ya nunca se vuelve. Ese niño me recordó a un joven que los sanitarios del Ejército Rojo rescataron en el campo de exterminio de Auschwitz: la misma mirada, el mismo viaje al que le habían llevado los mismos nazis. Quien sabe, quizá sean los propios ucranianos los que acaben con el régimen de Zelenski.
EL BIRRETE BLANCO
SI NO HACEMOS NADA, HASTA LOS MUERTOS, CONVERTIDOS EN FANTASMAS CON BIRRETE BLANCO, EMERGERAN DE LAS TUMBAS PARA EXIGIR JUSTICIA.
martes, 3 de noviembre de 2026
EL FIN DE LA GUERRA EN UCRANIA.
Todo parece indicar que el fin de la guerra en Ucrania se acerca, varios factores apuntan en ese sentido: La retirada, al menos parcial, del apoyo de EE UU al régimen de Kiev y el incesante avance de las tropas rusas en toda la línea del frente, más lento desde que los rusos cambiaron su táctica habitual por atacar con muchas, pero pequeñas unidades, pero más eficaz, pues es imposible para los ucranianos cubrir todo un frente de más de mil kilómetros y la inteligencia satelital occidental sirve de poco cuando hay cientos de pequeñas unidades moviéndose diseminadas. Pero, tan importante o más para ganar una guerra que lo que sucede en el frente es lo que pasa en la retaguardia y qué percepción tiene la opinión pública, nacional e internacional, de los acontecimientos (recordemos el impacto en la opinión pública que tuvieron algunas fotos en la Guerra de Vietnam y como influyeron en el desenlace de aquel conflicto). Cuando Rusia intervino militarmente en Ucrania en lo que el Kremlin califico de "Operación Militar Especial", enseguida se demonizó a los rusos y a su presidente. La verdad es que aquello tuvo unos preámbulos que no podían desembocar en otra cosa. Occidente, como reconoció después la entonces canciller Merkel, había hecho el paripé de los Acuerdos de Minsk, para parar la guerra en el Donbás (donde los ucranianos ya habían matado a 14.000 personas) para dar tiempo al régimen heredero del golpe de Estado del Maidán a armarse con dinero y armas proporcionados por los países de la OTAN y otros. Más de 50 países enviaron dinero y armas a Ucrania, y la mayoría lo siguen todavía haciendo ¿Recuerda usted los cartelitos del "No a la invasión", en los telediarios, en los partidos de fútbol, en todas partes? Aquellos cartelitos desaparecieron, como por encanto, cuando tropas israelíes invadieron la Franja de Gaza, seguramente para que la gente no se confundiera de invasores ¡Rusia, culpable! como diría Serrano Suñer, y Putin un asesino y el culpable de todos nuestros males: Pedro Sánchez, sin ir más lejos, echó la culpa al presidente ruso de la inflación, del apagón y hasta de la invasión de Ceuta y de la inmigración irregular masiva de la que nuestro presidente es, sino el único, si el máximo responsable. Sin embargo, la gente ha ido cambiando su perspectiva en este asunto, a ello han influido varios factores: La información alternativa en las redes sociales, que en los medios tradicionales está censurada, los precios al alza del gasóleo, de los fertilizantes, del gas y, en consecuencia, de toda la cadena de consumo por las sanciones a Rusia y el impacto (de esto en España se habla menos que en otros países) de haber acogido a cientos de miles de refugiados ucranianos a los que se les ha dado gentilmente un salario social, una vivienda, sanidad y educación gratis, etc. En este sentido, ese impacto social es mucho más grave en Polonia y eso, además de glorificar los ucranianos a los nazis de la matanza de Volinia, tiene mucho que ver con el cabreo de los ciudadanos polacos contra Zelenski y sus secuaces y contra su propio gobierno, lo que es un ingrediente importante de los gravísimos acontecimientos antidemocráticos desatados en Varsovia contra el poder judicial por el primer ministro Donald Tusk, uno de los mandatarios europeos, junto con el alemán, Merz, y el francés, Macron, más comprometidos con el régimen ucraniano contra Rusia. Todas las encuestas arrojan mínimos históricos de aceptación de los ciudadanos a las políticas de estos personajes, por lo que me temo que, y el tiempo es un juez insobornable, el golpe de Estado "institucional" que hemos visto estos días en Polonia no va a ser una singularidad antidemocrática en Europa. Si, la percepción de la opinión pública ha cambiado sobre el conflicto en Ucrania y sobre sus consecuencias, y también sobre quienes han sido los verdaderos culpables. A mi me llamaba mucho la atención que los rusos insistían mucho en que uno de sus objetivos en Ucrania era la "desnazificación " del país, pero, hemos visto, como lo han visto los polacos, que no era ninguna tontería. Inundan las redes sociales las fotos y los videos (de la propia prensa ucraniana) de la "casa de los horrores" descubierta en las inmediaciones de Kiev en la que los reclutadores del régimen torturaban salvajemente y extorsionaban a las familias de los detenidos que se negaban a ir al frente: Personas con las costillas y la columna vertebral rotas, con los intestinos fuera del abdomen, con la lengua cortada, con moratones en la cara y en todo el cuerpo por las salvajes palizas. Un niño de 14 años, al que los de Zelenski también querían enviar al frente, salía tapado por una manta con los ojos puestos en el horror, con la mirada perdida en el más allá a que le llevaron y del que ya nunca se vuelve. Ese niño me recordó a un joven que los sanitarios del Ejército Rojo rescataron en el campo de exterminio de Auschwitz: la misma mirada, el mismo viaje al que le habían llevado los mismos nazis. Quien sabe, quizá sean los propios ucranianos los que acaben con el régimen de Zelenski.
sábado, 3 de octubre de 2026
LA VIVIENDA Y EL CIRCO DE LA PSEUDOIZQUIERDA
El problema de la vivienda es, según el CIS, lo que más preocupa a los españoles. No es para menos, pues hoy día el acceso a una vivienda se ha convertido en una odisea para la mayor parte de la población. En una sociedad capitalista, como la nuestra, lo que establece los precios es la relación entre la oferta y la demanda, no le demos más vueltas. Los normas y las leyes que no analizan las causas del desequilibrio entre oferta y demanda ni lo intentan corregir, más que no servir para nada, casi siempre agravan el problema. En estos momentos hay mucha más demanda de vivienda en España que oferta y eso tiene varias causas que vamos a exponer, a sabiendas de que algunas no son políticamente correctas: 1-Más del 50% de los matrimonios en España ya acaban en divorcio y eso supone que al menos uno de los cónyuges tiene que buscar una nueva vivienda. 2- En el año 2020 la población española era de poco más de 47 millones de habitantes y ahora está en torno a los 50 millones, y eso con una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, es decir, por la inmigración masiva. Tenemos medio millón de refugiados ucranianos, unos 350.000 que vinieron a España tras el inicio del conflicto en su país y otros 150.000 que ya estaban aquí, pero que también se acogieron al estatuto de refugiados. A todos ellos se les ha proporcionado gentilmente vivienda. Si a esto añadimos el apoyo y la protección que la pseudoizquierda ha proporcionado a la okupación y a la inquilinokupación, sacando cientos de miles de viviendas del mercado por miedo de los propietarios, y a que no se ha construido casi nada de vivienda de promoción pública y se pone todo tipo de trabas a la privada ya tenemos, diáfana, la radiografía del problema ¿Verdad que sobre algunas de estas causas todos los partidos políticos han callado, como rameras, en el Congreso de los Diputados?
El PSOE estaba en sus horas más bajas, con continuos escándales de corrupción que afectaban desde a ministros del Gobierno hasta al secretario de Organización, pasando por la propia esposa del presidente del Gobierno y por su hermano. Y lo que ha pasado en Ceuta ha sido la puntilla para un Ejecutivo a la deriva, disculpando a Marruecos y alabando su colaboración después que que todos hemos visto en las redes sociales como los gendarmes marroquíes dirigían la invasión de la ciudad autónoma española. A todo esto hay que añadir una inflación de casi el cinco por ciento por la guerra de Trump contra Irán, pero también por las estúpidas sanciones a Rusia (alguien ha sancionado a EE UU por sus guerras o a Israel por su genocidio en Gaza) de las que el gobierno español también es responsable. Todo esto se perderá en el tiempo de las maniobras y artimañas de Pedro Sánchez, como lágrimas en la lluvia.
Exactamente los mismos que han agravado hasta límites existenciales el problema de la vivienda, han organizado un show en el que Pedro Sánchez es Ed Harris y los ciudadanos somos Truman. Han organizado protestas contra sus propias estúpidas políticas para luego ponerse al frente de las estúpidas soluciones. Dividieron esas "soluciones" en dos decretos leyes, el Mari, con medidas menos "radicales" para que pudieran ser apoyadas por Junts, y el Carmen, con medidas inconstitucionales que todos sabían que no saldrían adelante, pero que salvaban la cara a los socios de Sumar y Podemos. Pero, hete aquí que los de Junts tampoco apoyaron en el Congreso el primer decreto ley, porque las elecciones generales están a la vuelta de la esquina y la ultraderecha independentista les está soplando en la oreja a los de Puigdemont. Esta eventualidad ya la tenían prevista los más de 600 asesores de Pedro Sánchez, que no están ahí para asesorar al presidente en la resolución de problemas, sino para que siga en el poder y ellos sigan enchufados y cobrando. Así que ya estamos en campaña electoral y la pseudoizquierda agita la calle y azuza una huelga general, no contra el Gobierno, sino contra la oposición. Yo había visto de todo, pero algo así no lo había visto nunca. Ahora los medios afines el PSOE dicen que el PP se ha alineado con Junts contra las "soluciones" al problema de la vivienda que proponían (decir que los del Vox también se han alineado con Junts al votar NO, no colaría) cuando han sido ellos los que han estado alineados y gobernando con los golpistas catalanes toda la legislatura, amnistiándolos, indultándolos y negociando con ellos en Suiza. Ver ahora la imagen de Cerdán y Puigdemont negociando en Suiza es patético. Lo de la "mayoría progresista" era una mentira, cuando esa mayoría se sustentaba, entre otros, en el apoyo del PNV y de Junts, lo mismo que es una mentira cochina que las medidas que proponía el Gobierno para solucionar el problema de la vivienda fueran progresistas. La verdad es que era muchísimo más progresista y más social, manda cojones, la política de vivienda de la dictadura franquista que la del gobierno de la pseudoizquierda.
El encantador de serpientes y trilero mayor del Reino nos llevará a elecciones generales soslayando la corrupción de su partido y de su familia, soslayando los gravísimos problemas que su desastrosa gestión ha generado, soslayando el problema de Ceuta y, en fin, echando la culpa a la oposición de que no le dejan arreglarlos.
viernes, 26 de junio de 2026
LOS GERIÁTRICOS ASTURIANOS
La vida de las personas y, en general, la sociedad, han cambiado mucho en los últimos decenios, y, dramáticamente, muchas veces para peor, o al menos no claramente para mejor. La carestía de la vivienda, la casi obligatoriedad de que tengan que trabajar el hombre y la mujer para que las familias puedan sufragar sus gastos, a veces solo para subsistir, el crecimiento exponencial de los divorcios, etc, han tenido consecuencias terribles en la desestructuración de los hogares. Si a todo esto añadimos que las personas viven más tiempo, tenemos ante nosotros un panorama nuevo, con muchas aristas, una nueva complejidad sociológica que los poderes públicos tienen que asumir y tienen que gestionar. Estos cambios afectan especialmente a las personas más vulnerables, especialmente a los niños y a los mayores. En este sentido, la escasez de guarderías públicas y/o asequibles para las familias dificulta mucho la conciliación familiar y lo mismo, o aún peor, sucede con los geriátricos, las residencias para las personas mayores, las públicas muy escasas y las privadas caras, abandonadas a su libre albedrío por la administración pública y con múltiples problemas que afectan gravemente a su personal y, en última instancia, a los ancianos, esos que han luchado y que lo han dado todo por nosotros a lo largo de su vida y que merecen un ocaso digno, una atención que, cada vez más, las propias familias no pueden darles.
Los trabajadores de las residencias de ancianos privadas de Asturias están en pie de guerra. Cuando escribo estas líneas se manifiestan en Oviedo ante la Consejería de Bienestar. Están hartos. Estas personas son mucho más que trabajadores, hacen una labor social impagable. Todos los días, todas las noches, atienden y cuidan a nuestros mayores, muchas veces convirtiéndose en su familia, en su última familia. Es un trabajo duro y difícil que requiere profesionalidad, buena condición física y mucha paciencia. Tanto el personal sanitario como el resto de los trabajadores y trabajadoras de las residencias, de los geriátricos son auténticos héroes. Su labor no es nada fácil y no hay mucha gente que pueda realizarla y salir airoso todos los días. Las personas mayores tienen enfermedades, medicaciones que hay que controlar por ellos, a veces están impedidas y hay que moverlas, a veces su capacidad mental obliga a una continua vigilancia y dedicación. Es un mundo que solo los que se dedican a él en cuerpo y alma conocen en toda su complejidad y en todo el sacrificio que exige. Pues bien, esos trabajadores no tienen ni el reconocimiento social que se merecen ni unas condiciones laborales medianamente dignas. Salarios bajos, continuas bajas laborales por estrés o por lesiones físicas, ratios exagerados, más horas de trabajo de las que deberían, esos que cuidan de nuestros mayores no tienen quien cuide de ellos. Reivindican mejoras salariales, con sus pluses; reducción de horas anuales; bajar los ratios de residentes por auxiliar; reconocimiento de la categoría profesional; un calendario anual previsible y zonas de descanso adaptadas. Todo cabal, todo justo a la vista de lo que lleva ya demasiado tiempo sucediendo. La administración pública tiene que implicarse en este asunto, debe patrocinar un convenio laboral justo y unas condiciones de trabajo y unos salarios dignos para los trabajadores y trabajadoras de los geriátricos privados, y debe hacerlo ya mismo. Si, porque este problema no es nuevo, hace ya muchos meses iniciaron movilizaciones para reclamar algo básico e imprescindible a la vista de la problemática actual: la reforma urgente de la normativa que regula los ratios de personal en las residencias privadas de personas mayores de Asturias. Lo hicieron porque viven y padecen las consecuencias de unas plantillas insuficientes que hacen imposible prestar la atención de calidad que nuestros mayores merecen. Mantuvieron reuniones con la Consejería de Derechos Sociales y de Bienestar, trasladaron sus propuestas y elaboraron un documento detallado de las necesidades del sector. Incluso se les reconoció que sus demandas eran razonables y necesarias. Les aseguraron que se iniciaría la modificación de la normativa y que, para finales del pasado marzo, dispondrían de un borrados sobre el que poder trabajar y realizar aportaciones. Pero, después de más de tres meses, el silencio administrativo vuelve a situar en el olvido un problema que afecta a miles de personas mayores y a quienes las cuidan. Por eso han ido a la Consejería de nuevo, porque la situación sigue siendo insostenible y el Gobierno del Principado no ha hecho nada al respecto. Hasta aquí se ya llegado.
domingo, 29 de marzo de 2026
LA GUERRA DE TRUMP Y NETANYAHU
Ya no mandan los estados-nación y sus instituciones políticas, como profetizaron algunos filósofos del siglo XIX, en esta etapa los que tienen la sartén por el mango son un puñado de milmillonarios y sus grandes corporaciones, que son los que deciden las cosas importantes. Por supuesto, estamos ante una dictadura con todos los ingredientes de las dictaduras, incluida la censura. Si alguien tiene alguna duda al respecto, tengo que decirle que X, la antigua Twitter, la red social más política, está suspendiendo y/o eliminando masivamente cuentas que critican las fechorías del sionismo y convirtiendo ese portal en un foro de propagando para Israel, que utiliza desde personas afines, como la independentista catalana Pilar Rahola, hasta cuentas, que usan la IA, que dependen directamente del Mossad, para intoxicar. Elon Musk, el dueño de X, ya ha manifestado que es "aspiracionalmente" judío, así que blanco y en botella.
Es difícil saber cuán será el próximo objetivo de esta gentuza ¿Será Groenlandia, para aprovecharse de sus riquezas y dominar las del Ártico? O quizá sea el que ahora casi nadie está pensando, la Luna, que podría dejar de ser patrimonio de la Humanidad. El programa Artemis nos lo aclarará. La NASA tiene a SpaceX, también de Elon Musk, como socio clave y principal contratista y la primera nave lunar del programa ya va a empezar a explorar, desde la órbita, nuestro satélite, que, me temo, dejará de ser nuestro para ser solo suyo, de ellos.
martes, 6 de enero de 2026
EL DEBATE SOBRE VENEZUELA
Pero, si es evidente que el ataque a Venezuela forma parte del modus vivendi de siempre de los EE UU y que la pseudoizquierda española es muy hipócrita y tiene muy mala memoria cuando le conviene, la actitud de la derecha y de la ultraderecha de nuestro país con lo que ha sucedido es patética: Los mismos que pedían el Premio Nobel de la Paz para Trump, los mismos que disculpan los aranceles contra nuestros propios agricultores y ganaderos, a los que dicen defender, los mismos que postulaban en las redes sociales machaconamente a María Corina Machado como nueva presidenta, los mismos, en fin, que decían del chavismo que era un cártel de narcotraficantes, ahora, cuando el propio Trump y Marco Rubio han dicho que su interés en Venezuela es el petróleo y que prefieren de presidenta a Delcy Rodríguez, están en una especie de retiro espiritual silencioso para hacer una finta y poder seguir lamiendo el culo a EE UU esgrimiendo nuevas patrañas. La señora Ayuso, enfrentándose incluso a la Fundación FAES y a José María Aznar, o sea al que, en una lista cerrada y bloqueada la puso en primer lugar para que hoy esté de presidenta en la Comunidad de Madrid, ha llamado "cursis" a los que defienden la legalidad internacional, también a José Manuel García-Margallo. Bueno, si un tipo como Trump es presidente de EE UU o un tipo como Milei es presidente de Argentina, que una individua como Ayuso sea presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid no parece tan grave.
Pero, si el debate que estamos viendo en España sobre los acontecimientos en Venezuela es muy ilustrativo del nivel de nuestros políticos y deja diáfano como son capaces de mentir y de tergiversar para arrimar el ascua a su sardina, incluyo con asuntos tan importantes y tan dramáticos como el que nos ocupa, lo de Europa y las instituciones europeas ya es de juzgado de guardia. Los mismos que han puesto todo tipo de sanciones a Rusia (solo falta sancionar la montaña rusa y la ensaladilla rusa) dicen que hay que esperar a ver acontecimientos para condenar, o no, la acción de EE UU contra Venezuela. Cuando escribo estas líneas esta reunida la "coalición de voluntarios", esta vez con la asistencia de Sánchez, para ver como siguen la guerra proxi contra Rusia. Estos días algunos desde la pseudoizquierda han intentado establecer algún tipo de paralelismo, con respecto a la vulneración de la "legalidad internacional", sobre lo que ha pasado en Ucrania y en Venezuela, pero, por supuesto, no existe ningún paralelismo: La intervención rusa en Ucrania estuvo precedida de un golpe de Estado en el país patrocinado y financiado por EEUU, de la masacre de 14.000 personas en el Donbás por parte de las nuevas autoridades ucranianas y de la vulneración de los acuerdos de Minsk y la intervención de EE UU en Venezuela, dicho por el propio Trump, es para apropiarse de su petróleo. Tampoco existe, por supuesto, ningún paralelismo en la respuesta europea a ambas acciones. En Ucrania la UE se ha implicado en una guerra contra Rusia y en Venezuela no van a tomar ninguna medida, por laxa que esta sea, contra EE UU. Pero, el colmo de la desvergüenza europea y lo que definitivamente echa por tierra todo el falso argumentario de los defensores de Trump y de las acciones imperialistas de EE UU, son las amenazas sobre Groenlandia. "La necesitamos", ha dicho el gobierno USA ¿Qué EE UU está amenazando descaradamente a Dinamarca, un país de la UE y de la OTAN? Pelillos a la mar. EE UU no va a atacar Groenlandia con sus portaviones, eso sería demasiado grosero contra Europa, piensa comprar, con dinero, la voluntad de sus pocos habitantes, unos 57.000. Uy, lo que dirían si fuera Rusia. Y con esto llegamos al meollo de la cuestión ¿Por qué en España y en Europa hay gente que está dispuesta a tragar con todo lo que haga EE UU? Pues, porque creen que EE UU, de alguna manera, defiende sus intereses personales, sea Ayuso o sea Macron, el apadrinado del barón de Rothschild, esos temen muchísimo más a la influencia de Putin que a todo lo que hace o pueda hacer Trump. Craso error.
martes, 9 de septiembre de 2025
PALESTINA Y LA DERECHA ESPAÑOLA
Ante el genocidio al que el mundo está asistiendo y ante los muchos pusilánimes, cuando no cómplices, ante los bombardeos criminales sobre civiles indefensos y la destrucción sistemática y bárbara de sus casas, de sus hogares, y el robo descarado de sus tierras, que Sánchez diga que la Historia juzgará a todos y que España habrá estado del lado correcto es reconfortante, aunque me temo, por lo que ya he comentado, que el presidente del gobierno no es totalmente sincero. Aunque somos muchos los españoles que desearíamos más contundencia ante Netanyahu, mejor es esto que cruzarse totalmente de brazos. Por muy críticos que seamos con Sánchez y su Gobierno, por el desastre de su gestión y por leyes estúpidas y claramente inconstitucionales, no podemos estar en contra en este asunto: España ha reconocido el Estado Palestino y ha tomado algunas medidas contra los genocidas. Vale.
Pero, en este contexto aparecen declaraciones de la derecha y de la ultraderecha que alguna gente no entiende:¿Cómo se puede decir que esto no es un genocidio (Almeida) y cómo se puede apoyar descaradamente a los que ya han asesinado a más de 60.000 personas, 20.000 de ellas niños, y quieren asesinarlos a todos (Ayuso y todo Vox). Para entender el porqué del apoyo de la derecha y de la ultraderecha españolas a Israel, haga lo que haga, tenemos que regresar al pasado más de 60 años. ¿Quién apoyaba a los países árabes en las guerras contra Israel y quién apoyaba a los sionistas? ¿No era la URSS la que apoyaba a los árabes y el imperialismo occidental a los judíos? Ahí está, esa es la razón. Si no entendemos que la derecha y la ultraderecha españolas son, por encima de todo, profundamente anticomunistas no habremos entendido nada. No importa que el mundo haya cambiado, no importa que Israel, con sus kibutz, haga cosas comunistas, no importa el genocidio. La estúpida creencia primigenia de la derecha española sobrevive. Esto es tan verdad que, aunque el régimen franquista jamás reconoció al Estado de Israel y era muy amigo de los países árabes, incluso en aquel tiempo había gente, muy de derechas, que manifestaba su apoyo a Israel en contra de las decisiones del régimen, y sin cortarse un pelo. Tampoco el presidente Adolfo Suárez ni el presidente Leopoldo Calvo-Sotelo reconocieron a Israel como Estado. Por supuesto, entre la gente de derechas, también hay clases. A Israel lo reconoció el gobierno de Felipe González en enero de 1986.
Particularmente contradictorios son los dirigentes y seguidores de Vox en este asunto. Veneran al Caudillo por la G. de Dios en la intimidad, pero, al contrario que Franco, son prosionistas. Parecen los más belicosos contra los independentistas, pero defienden a los que han apoyado y prometido financiación a Puigdemont y sus secuaces. Y no tienen ni idea, eso sí, como la mayoría de los españoles, de la verdad y de quienes estuvieron detrás de los gravísimos acontecimientos que sucedieron en nuestro país en enero de 1981. Digo bien, en enero, no en febrero.
Si, por una vez Sánchez tiene razón: Hay que estar del lado correcto de la Historia. También lo que estamos viendo invita a la reflexión ¿Qué es peor un gobierno desastroso o un hipotético gobierno que defendería el crimen, la piratería de algunos Estados y el genocidio?
lunes, 8 de septiembre de 2025
DIA DE ASTURIAS
En el año 711 d. C., los musulmanes cruzaron el Estrecho de Gibraltar e invadieron la península Ibérica, que ocuparon rápidamente con sus poderosos ejércitos, sometiendo a sus habitantes. Solo unos pocos, los astures, resisten en las montañas del Norte de lo que hoy es España; son valientes y aguerridos y, a lomos de sus caballos asturcones, hostigan a los invasores. Los musulmanes llegan a un acuerdo con ellos para concederles cierta libertad a cambio de impuestos abusivos. Pero un líder musulmán, Munuza, se enamora perdidamente de Adosinda, la hermosa hermana del líder asturiano, Pelayo, y la rapta para unirla a su harén. Pelayo se negó entonces a pagar más impuestos. No está claro que la historia fuera exactamente así, y hay gente que dice que todo se trata de una leyenda. Pero lo que es evidente es que entre los años 718 y 722 se desató en Asturias una cadena de acontecimientos que cambiarían para siempre la historia de España, de Europa y del mundo: Aprestábanse ya los primeros rayos de sol a iluminar el monte Auseva cuando Pelayo, príncipe de los astures y el último de los godos, sintió el olor a muerte del metal de las espadas de las tropas de Al Qama, el brazo militar del valí Ambasa. Aquella sería la última batalla, la definitiva, que librarían contra el musulmán. Al Qama mandaba miles de hombres bien armados, Pelayo apenas a tres centenares. Se prepararon las hondas, se enristraron las lanzas y se dispararon las saetas. Algunos dicen que solo valía un milagro.

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