Señor: usted es perfectamente
consciente de la grave situación en que se encuentra España, como lo somos
muchos españoles: sin Gobierno, sin Presupuestos, con cuatro elecciones generales
en los últimos cuatro años y con el chantaje de los independentistas pendiendo,
cual espada de Damocles, sobre nuestras cabezas. La situación de inestabilidad
política no es una singularidad de nuestro país, otros la han padecido en
Europa durante decenios, como Italia, por ejemplo, y eso no ha tenido consecuencias
dramáticas, pero no estaba en juego la desintegración del Estado. Es este
ingrediente el que aporta un cariz distinto al problema de la gobernabilidad de
España, un ingrediente que lo está mediatizando todo. No es la primera vez que,
desde la Transición, nuestro país está bailando al borde mismo del abismo. En
1.977 la situación político-social y económica, con una inflación del 26,39%,
eran tan graves que solo un acuerdo entre todas las fuerzas políticas y los
agentes sociales, los Pactos de la Moncloa, pudo sacar el país adelante.
Recordemos que aquel acuerdo se fraguó tras las conversaciones mantenidas por
el entonces presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, con el entonces secretario
general del Partido Comunista de España, Santiago carrillo. No fue fácil,
porque mientras CC OO se sumó al pacto, UGT lo hizo a posteriori. La intervención
de la Corona fue muy importante. En los últimos meses de 1.980 y primeros de
1.981 nuestro país se encontró otra vez al borde de la boca del pozo, un pozo
negro del que había costado sangre, sudor y lágrimas salir. Los conspiradores
trabajaban a destajo para descabalgar a Suárez del poder, mejor no entrar en
detalles, solo apuntar que algunos de aquellos conspiradores, que no se han
retirado del todo, siguen conspirando ahora para forzar salidas no democráticas
a la situación, exactamente igual que hicieron entonces. Usted, majestad,
estará perfectamente informado de todo esto y si no lo está pregúnteselo a su
padre y vea luego los periódicos, no los de 1.981, los de ahora. Los independentistas
catalanes se han echado al monte, no hacen ascos a cualquier tipo de actuación
para destruir este Estado-Nación, el más antiguo de Europa, que llamamos España,
incluidos los actos de sabotaje y de violencia. La seguridad ciudadana, la Ley
y la Constitución ya no están garantizadas en Cataluña, es el propio Gobierno
de la Generalitat el que se los pasa por la entrepierna y el que fomenta,
financia y ampara el más grosero golpismo. Hay un acuerdo de Gobierno que no
suma, tampoco sumaría un acuerdo entre los partidos de la oposición, y los
independentistas catalanes se han erigido en árbitros de la situación merced a
una Ley Electoral que les otorga unos privilegios muy poco democráticos pues,
como usted sabe, con muchos menos votos que otras formaciones políticas de
ámbito nacional, obtienen bastantes más escaños en el Congreso de los
Diputados. No se puede ceder a su chantaje. ETA quería negociar con una
pistola encima de la mesa y los independentistas catalanes quieren negociar con
los CDR incendiando las calles. Los partidos políticos son presos de sus
servidumbres, de sus intereses y de sus votantes y a veces el patriotismo está
reñido con esas servidumbres. Yo no sé en qué puede desembocar lo que estamos
viviendo, pero si sé lo que ya están intentando algunos, salidas
antidemocráticas. Los españoles de a pie no tenemos autoridad moral para hacer
llamamientos a la cordura, pero el Rey sí, por eso muchos republicanos
convencidos pensamos en la utilidad temporal de esta monarquía y, en tanto en
cuanto sea así, solo en tanto en cuanto sea así, la defenderemos.
SI NO HACEMOS NADA, HASTA LOS MUERTOS, CONVERTIDOS EN FANTASMAS CON BIRRETE BLANCO, EMERGERAN DE LAS TUMBAS PARA EXIGIR JUSTICIA.
viernes, 15 de noviembre de 2019
miércoles, 13 de noviembre de 2019
EL MILAGRO Y EL PROBLEMA
Pues sí, se ha producido el
milagro, porque si nos dicen hace cuatro días que PSOE y UP iban a llegar a un acuerdo
de Gobierno no nos lo hubiéramos creído. Recordemos que Pedro Sánchez decía
hace muy pocos meses que no podría dormir por las noches si pactaba con el que
se ha abrazado ahora. Pero, ya sabe usted que solo los estúpidos no rectifican
nunca. Podríamos perder el tiempo intentando analizar por qué ha sido ahora tan
fácil y tan rápido un acuerdo que no lo fue en abril, pero, como no tenemos
todas las claves del asunto, quizá nos equivocáramos en el diagnóstico. Habíamos
llegado a una situación en la que a los poderes fácticos ya les preocupaba
menos tener algún ministro “comunista” que al país paralizado, sin Gobierno y sin
Presupuestos y con la ultraderecha en ascenso, así que vamos a vamos a dejarlo
ahí. Yo creo que si este acuerdo sale adelante y si se consigue una mayoría
parlamentaria suficiente el país podrá empezar a andar y la que nos va a caer
encima no la pagarán en exclusiva los trabajadores. Yo estoy convencido que el
acuerdo será beneficioso tanto para el PSOE como para UP, no porque unos pongan
la valentía y otros la experiencia, como dice Pablo Iglesias, sino porque unos no
se escorarán más a la derecha y los otros se tendrán que moderar en algunas de
sus propuestas. Lo verdaderamente importante es que el acuerdo sea beneficioso
para la mayoría de los españoles. Sea como fuere, y por muy mal que lo haga el
futuro Gobierno, todas sus medidas son reversibles, lo que no sería reversible
es la desintegración de ese Estado-Nación que llamamos España, ese es el
auténtico problema. Para que este Gobierno tenga una mayoría parlamentaria
suficiente que permita sacar adelante los Presupuestos y aprobar leyes e
iniciativas (que de eso trata gobernar) van a hacer falta la suma de otras fuerzas
políticas minoritarias que no van a poner excesivas dificultades, pero también
son imprescindibles los votos de ERC o de los restos de Ciudadanos (excluyo a
otras fuerzas políticas porque no me parece posible su apoyo en ninguna
circunstancia). Un acuerdo con ERC no sería un desastre, al contrario, siempre
y cuando los republicanos catalanes no pusieran sobre la mesa cosas que saben
que no se les puede conceder, porque están fuera de la Ley y/o porque son
inconstitucionales. Pero, en la coyuntura actual eso es muy difícil, y más ahora
con la CUP en el Congreso de los Diputados ¿Se imagina usted a los diputados de
la CUP llamando a Rufián traidor en el Parlamento? Así que solo quedan los restos
de Ciudadanos. Apelar a su apoyo, si de verdad priorizan la unidad de España,
como no se han cansado de repetir, para evitar que el nuevo Gobierno se tenga
que echar en brazos de los independentistas catalanes no es ningún disparate.
Eso sí que sería hacer un ejercicio de responsabilidad que ayudaría a su
recuperación como partido, si es que se pueden recuperar, o a que se integraran
en alguna formación política como puede ser el PSOE. No estoy delirando, se lo
aseguro. Recuerde usted: “El centro es como la línea del horizonte, se habla de
él, incluso se vislumbra, pero, en realidad, no existe.
Nota a posteriori: la pérdida de un diputado del PNV en favor del PP complica el asunto, ni siquiera suman ahora los diputados de Ciudadanos.
Nota a posteriori: la pérdida de un diputado del PNV en favor del PP complica el asunto, ni siquiera suman ahora los diputados de Ciudadanos.
domingo, 10 de noviembre de 2019
ESPAÑA, INGOBERNABLE
La encuesta del CIS había pasado
por la cocina, ahora ya es evidente, los resultados electorales son muy fieles
a las encuestas que daban todas las empresas demoscópicas, salvo algún fleco, como el diputado de Teruel Existe, pero, no se parecen en nada a la del CIS. El
PSOE no solo no ha arrasado, ha perdido diputados, y ahora aparece diáfano el
gran error de Pedro Sánchez al no haber querido formar gobierno con UP, apoyado
por ERC y PNV. El gran logro de Sánchez ha sido perder un millón de votos,
reforzar extraordinariamente a la extrema derecha, que, al tener más de 50
diputados, podrá presentar recursos de inconstitucionalidad, y llevar al
Congreso de los Diputados a los independentistas del Bloque Nacional Gallego y
a los anarco-independentistas de la CUP, que se suman a los independentistas
que ya había. El proyecto Errejón, que en un principio fue potenciado por el
PSOE, ha sido un estrepitoso fracaso y solo ha servido para fraccionar, aún
más, el voto de la izquierda. En ese camino también ha casi desaparecido
Ciudadanos, que, por su voxificación y por los continuos cambios de parecer y
ocurrencias de Albert Rivera, ha cosechado una auténtica debacle. UP resiste, a
pesar de volver a dejarse unos cuantos diputados. El discurso bien trabado de
Iglesias, el mismo de la campaña electoral anterior, y los disciplinados e ideologizados
votos de IU han sumado a lo que las tonterías y los errores territoriales,
desde Compromís, al aliarse con Errejón, hasta el “nuestros niños y nuestras
niñas” de Teresa Rodríguez al referirse a los MENAS, han restado. Por cierto, Teresa Rodríguez
otra vez vuelve a arremeter contra los miles de ciudadanos que han votado a Vox
en Andalucía en vez de hacer autocrítica y ver por qué UP ha perdido en esa comunidad
autónoma tres escaños. Si no hizo autocrítica después de las elecciones andaluzas
por qué la iba a hacer ahora. Alguien tendrá que decírselo.
Si tras las anteriores elecciones
generales formar Gobierno no era tarea sencilla, ahora yo lo veo casi
imposible. Iglesias ya no va a admitir ningún veto, ERC, con su líder en la
cárcel y con los de la CUP en el Parlamento, va a ser muy difícil que apoye un
Gobierno de Sánchez. Solo un Gobierno de “gran coalición” podría salvar la
situación. Casado ha dicho que nunca apoyaría la investidura de Sánchez, pero
no ha dicho que no apoyaría la investidura a un presidente socialista que no
fuera Sánchez. Ya veremos si los que deciden quién es el candidato socialista a
la presidencia del Gobierno es el PSOE o el PP y los poderes facticos.
Iglesias, desgraciadamente, otra vez tenía razón, como cuando le dijo a Sánchez
que tuviera cuidado con “el de la cal viva”; “Pedro, no serás presidente” y “el
PSOE acabará pactando con el PP”, salvo un milagro o que vayamos a nuevas elecciones, que podrían empeorar, aún más, la situación política. Se
avecinan tiempos convulsos, los independentistas catalanes volverán a las
acciones violentas, las acciones que tenían preparadas para el 10N y que han
aplazado para dentro de unos días, mientras España es más ingobernable que
nunca ¡Qué error, qué tremendo error ha cometido Sánchez!
miércoles, 6 de noviembre de 2019
SÁNCHEZ PATINA
Entre las cosas que dijo Sánchez en su desastrosa actuación en el debate a cinco que todos hemos visto en TV, sobresale, sin duda, su afirmación, su promesa, de que iba a traer a Puigdemont a España. Algo así solo se puede prometer si vas a enviar a Waterloo a un par de agentes del CNI para que lo traigan de la oreja, pero entonces no dirías nada, o de que no tengas ninguna intención de cumplir tu promesa. Pero, es asunto se complica cuando Sánchez, para salir del fangal donde el solito se ha metido, dice que como él Gobierno nombre a la Fiscalía pues el fiscal hace lo que le ordena el Gobierno. No se puede ser más irresponsable. Eso ha puesto a jueces y fiscales contra Sánchez y a dado munición a la oposición y a los independentistas catalanes. Pero, llueve sobre mojado, esto no es nuevo para los socialistas, recordemos que Alfonso Guerra ya quiso en su día "asesinar" a Montesquieu. En Europa hay separación de poderes, a ver si nos enteramos.Entre las cosas que dijo Sánchez en su desastrosa actuación en el debate a cinco que todos hemos visto en TV, sobresale, sin duda, su afirmación, su promesa, de que iba a traer a Puigdemont a España. Algo así solo se puede prometer si vas a enviar a Waterloo a un par de agentes del CNI para que lo traigan de la oreja, pero entonces no dirías nada, o de que no tengas ninguna intención de cumplir tu promesa. Pero, el asunto se complica cuando Sánchez, para salir del fangal donde el solito se ha metido, dice que como el Gobierno nombra a la Fiscalía pues el fiscal hace lo que le ordena el Gobierno. No se puede ser más irresponsable. Eso ha puesto a jueces y fiscales contra Sánchez y a dado munición a la oposición y a los independentistas catalanes. Pero, llueve sobre mojado, esto no es nuevo para los socialistas, recordemos que Alfonso Guerra ya quiso en su día "asesinar" a Montesquieu. En Europa hay separación de poderes, a ver si nos enteramos.martes, 5 de noviembre de 2019
¿QUIÉN GANÓ EL DEBATE?
A mí no me gusta el formato de
estos debates, unos debates amañados entre los candidatos hasta en el más
mínimo detalle, donde tienen pactados los tiempos, los temas a tratar, absolutamente
todo. Me gustaría más que varios periodistas, e incluso gente de la calle
seleccionada por sorteo, hicieran las preguntas que consideraran convenientes y
pudieran repreguntar, entonces no serviría de nada no querer
contestar a las preguntas ni esconderse tras los papeles y los mantras que los
candidatos llevan preparados para repetirlos como loros. Pero en fin, una vez
dicho esto yo creo, y lo mismo está diciendo casi todo el mundo, hubo dos vencedores
claros, por este orden, Pablo Iglesias y Santiago Abascal; desde las antípodas
políticas estuvieron más convincentes y se desenvolvieron mejor. Iglesias ha vuelto a ganar este debate
como ganó en abril los dos debates de entonces, el líder de UP se desenvuelve
muy bien ante las cámaras y en los debates a cara de perro, sea en la
televisión o en el Parlamento. Me sorprendió que no solo no atacó al PSOE, incluso
volvió a sacar de apuros a Pedro Sánchez, sin duda una actitud inteligente,
pues el objetivo de Iglesias era recuperar los votos que en las pasadas
elecciones se fueron al PSOE. Santiago Abascal, que empezó nervioso, fue a más,
y terminó sorprendiendo haciendo el mismo discurso de la ultraderecha europea,
algo que nada tiene que ver ni con el
programa de Vox ni con la verdadera condición de ese partido, que en realidad es ultraliberal, pero que,
inteligentemente, Abascal sabe que es lo que le puede dar votos de nichos poco
ideologizados, como el de los jóvenes. Abascal sacó a relucir “el componente
social” que Julio Anguita dice que le falta a Vox, el componente social que sí
tienen los partidos neofascistas europeos, pero no dijo nada de bajar los
impuestos a los ricos y de que los trabajadores paguen la mitad de sus
cotizaciones a los bancos, cosas que van en su programa. D. Santiago quiso
hacer una incursión atacando a Pablo
Iglesias, pero este le tapó la boca cuando le contestó que la hija de Ernest
Lluch, histórico dirigente del PSC y ministro del PSOE asesinado por ETA en
noviembre del 2.000, es candidata al Senado por En Comú Podem. Casado mantuvo
una línea media y salió bastante airoso del debate. El candidato del PP fue muy
claro y contundente al decir que ni por activa ni por pasiva va a apoyar un
Gobierno de Pedro Sánchez, que, ¡ojo! no es lo mismo que decir que no apoyaría
un Gobierno del PSOE sin Sánchez. Echó en cara a Sánchez que pidiera la abstención
al PP y a Ciudadanos para evitar ir a unas nuevas elecciones cuando el
presidente en funciones es conocido como el del “no, es no”, es decir, cuando
Sánchez dimitió de su cargo, e incluso abandonó su escaño en el Congreso de los
Diputados, para no hacer lo que exige que hagan los demás. Rivera estuvo mal,
nervioso, desdibujado, se ve que las encuestas que arrojan unos malos
resultados para Ciudadanos le han hecho mella. Sacar rollos de papel, fotos y
hasta un adoquín ni dan altura al debate ni dan una imagen de estadista del que
utiliza esas artimañas como argumentos. Incluso Abascal tenía preparado algo
similar para contestar a Rivera cuando este, desesperado, quiso atacar al líder
de Vox. Para mí, con diferencia, el peor fue Pedo Sánchez. Todo el mundo sabe
que el líder socialista no se encuentra cómodo en este formato y que pierde los
papeles cuando le interpelan con preguntas que se salen de su guion. Sánchez no
contestó a las preguntas que le hicieron Casado ¿va a volver a pactar usted con
los independentistas? o Iglesias ¿va a pactar con la derecha? Cabizbajo,
leyendo continuamente las chuletas que le preparó Iván Redondo, sin mirar a los
ojos a los teleespectadores y a sus contrincantes, con un discurso que
seguramente no convenció ni siquiera a muchos socialistas y con un lenguaje no
verbal tan desastroso como el verbal. Yo no creo que este debate haya sido
decisivo para las elecciones, pero sí importante para la correlación de fuerzas,
tanto en el bloque de la derecha como de la izquierda. Veremos.
viernes, 1 de noviembre de 2019
SABOTAJE AL 10N
A pesar de que el Gobierno de España
estaba perfectamente informado por la Guardia Civil, por el CNI e incluso por
algunos francotiradores del teclado de lo que los independentistas catalanes
preparaban coincidiendo con la publicación de las sentencias, una insurrección violenta,
una nueva edición del golpe de Estado permanente en Cataluña que esta vez arrasó
las calles de Barcelona y otras ciudades de aquella comunidad autónoma, no se
tomaron las medidas necesarias para impedirlo. Otra vez, como en el 1-O, se
volvió a poner a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a los pies de
los caballos, con escasos medios y con una mano atada a la espalda, no fueran a
hacer daño a los CDR, a los terroristas urbanos financiados, armados y
dirigidos por la maquinaria independentista que tiraban adoquines, bolas de
acero, botellas con ácido, cohetes pirotécnicos y cócteles Molotov contra la Policía
Nacional y los Mossos de Escuadra. Resultado: escenario dantesco, pésima imagen
internacional de España, grandes pérdidas económicas y, lo peor, casi 300 policías
heridos, alguno de extrema gravedad. Pues bien, tras lo que todos hemos podido
ver, tras esos acontecimientos que tanto preocupan a la gente cabal, ninguna
medida se ha tomado contra los que convirtieron Cataluña en un campo de
batalla, contra los que, al tiempo que acusan a las policías de violentas,
amenazan con volver a las andadas. Volver a las andadas es lo que tienen
preparado los golpistas catalanes para el día de las elecciones generales ¿Qué mejor
día para los golpes de Estado que el día de las elecciones? Los españoles
tenemos una memoria muy frágil para algunos acontecimientos que siempre
deberíamos tener presentes. Recordemos como los atentados yihadistas del 11M en
Madrid, y lo que sucedió horas después, dieron un vuelco a todos los
pronósticos electorales, unas elecciones donde Aznar iba a arrasar las ganó Zapatero.
Según los Mossos de Escuadra (supongo que la Guardia Civil y los servicios
secretos también estarán perfectamente informados) los CDR tienen preparada una
gran operación para el 10N, una operación violenta, por supuesto. Se trataría
de impedir el voto en los colegios electorales de Cataluña con ataques a los
propios colegios, a los miembros de las mesas electorales y a las Policías y
Guardia Civil que los custodien. Los objetivos son múltiples: impedir una más
que previsible gran caída electoral del partido de Puigdemont en favor de ERC y
los partidos no independentistas, dar “visión internacional” y, sobre todo,
influir groseramente sobre el voto de los españoles, indignándolos con los
acontecimientos que podrían ver por la televisión y propiciando el triunfo de
las derechas. El golpe de Estado violento, el definitivo, no pueden darlo
contra un Gobierno de izquierdas, eso se vende muy mal a una parte del
independentismo, tienen que darlo contra un Gobierno de derechas y cuanto más de
derechas mejor. El sabotaje a las urnas está preparado. Ya tienen su cartel y
su eslogan: “reventemos las elecciones del enemigo”. Señoras y señores del Gobierno, otra
vez quedan ustedes avisadas/dos.
JOKER
A mí me gusta mucho el cine,
incluso algunas películas cuya calidad deja mucho que desear, pero con las que
me he reído ¿Quién no se acuerda, por ejemplo, de las películas de Alfredo
Landa, lo que se dio en llamar el “landismo”, malas a rabiar, pero que te
hacían pasar un buen rato? Las películas que más me gustan, evidentemente, son esas obras
maestras del cine, esas historias que emocionan, que te hacen llorar y que a
veces están protagonizadas por los mismos actores que trabajaban en las malas
películas, como el mismo Alfredo Landa en “Los santos inocentes”, por esos
actores que, en realidad, eran unos “monstruos” por descubrir. La verdad es que ahora voy poco al cine, la mayoría de las películas ni me divierten
ni tampoco son obras maestras, pero estos días, aprovechando la “Fiesta del
cine” y que las entradas eran baratas, fui a ver dos, una era “Ad Astra”,
protagonizada por Brad Pitt, mala y aburrida, a la que solo salvan los efectos
especiales, y la otra “Joker”, una obra maestra a la que uno ya no estaba
acostumbrado. Hace mucho tiempo que yo no veía a la gente aplaudir al final de
una proyección. Yo no me atrevo a calificar a este magnífico film sobre el que
ya están corriendo ríos de tinta, ni siquiera a encasillarlo en ningún género. Memorable,
espectacular y genial la actuación del actor puertorriqueño, Joaquín Phoenix,
sobre cuyo trabajo descansa todo el peso del relato. Unos hablan ya de una
conspiración para demonizar a los que se rebelan contra las tiranías sociales,
haciéndolos aparecer como locos, y otros dicen que será una película muy
premiada, pero maldita, porque, descarnadamente, enseña la cara oculta del
capitalismo en los EE UU. Lo que le garantizo es que no le dejará indiferente y
que se acordará de este payaso durante mucho tiempo, ja, ja, ja,
ja.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






