sábado, 3 de octubre de 2026

LA VIVIENDA Y EL CIRCO DE LA PSEUDOIZQUIERDA

 El problema de la vivienda es, según el CIS, lo que más preocupa a los españoles. No es para menos, pues hoy día el acceso a una vivienda se ha convertido en una odisea para la mayor parte de la población. En una sociedad capitalista, como la nuestra, lo que establece los precios es la relación entre la oferta y la demanda, no le demos más vueltas. Los normas y las leyes que no analizan las causas del desequilibrio entre oferta y demanda ni lo intentan corregir, más que no servir para nada, casi siempre agravan el problema. En estos momentos hay mucha más demanda de vivienda en España que oferta y eso tiene varias causas que vamos a exponer, a sabiendas de que algunas no son políticamente correctas: 1-Más del 50% de los matrimonios en España ya acaban en divorcio y eso supone que al menos uno de los cónyuges tiene que buscar una nueva vivienda. 2- En el año 2020 la población española era de poco más de 47 millones de habitantes y ahora está en torno a los 50 millones, y eso con una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, es decir, por la inmigración masiva. Tenemos medio millón de refugiados ucranianos, unos 350.000 que vinieron a España tras el inicio del conflicto en su país y otros 150.000 que ya estaban aquí, pero que también se acogieron al estatuto de refugiados. A todos ellos se les ha proporcionado gentilmente vivienda. Si a esto añadimos el apoyo y la protección que la pseudoizquierda ha proporcionado a la okupación y a la inquilinokupación, sacando cientos de miles de viviendas del mercado por miedo de los propietarios, y a que no se ha construido casi nada de vivienda de promoción pública y se pone todo tipo de trabas a la privada ya tenemos, diáfana, la radiografía del problema ¿Verdad que sobre algunas de estas causas todos los partidos políticos han callado, como rameras, en el Congreso de los Diputados? 

El PSOE estaba en sus horas más bajas, con continuos escándales de corrupción que afectaban desde a ministros del Gobierno hasta al secretario de Organización, pasando por la propia esposa del presidente del Gobierno y por su hermano. Y lo que ha pasado en Ceuta ha sido la puntilla para un Ejecutivo a la deriva, disculpando a Marruecos y alabando su colaboración después que que todos hemos visto en las redes sociales como los gendarmes marroquíes dirigían la invasión de la ciudad autónoma española. A todo esto hay que añadir una inflación de casi el cinco por ciento por la guerra de Trump contra Irán, pero también por las estúpidas sanciones a Rusia (alguien ha sancionado a EE UU por sus guerras o a Israel por su genocidio en Gaza) de las que el gobierno español también es responsable. Todo esto se perderá en el tiempo de las maniobras y artimañas de Pedro Sánchez, como lágrimas en la lluvia.

Exactamente los mismos que han agravado hasta límites existenciales el problema de la vivienda, han organizado un show en el que Pedro Sánchez es Ed Harris y los ciudadanos somos Truman. Han organizado protestas contra sus propias estúpidas políticas para luego ponerse al frente de las estúpidas soluciones. Dividieron esas "soluciones" en dos decretos leyes, el Mari, con medidas menos "radicales" para que pudieran ser apoyadas por Junts, y el Carmen, con medidas inconstitucionales que todos sabían que no saldrían adelante, pero que salvaban la cara a los socios de Sumar y Podemos. Pero, hete aquí que los de Junts tampoco apoyaron en el Congreso el primer decreto ley, porque las elecciones generales están a la vuelta de la esquina y la ultraderecha independentista les está soplando en la oreja a los de Puigdemont. Esta eventualidad ya la tenían prevista los más de 600 asesores de Pedro Sánchez, que no están ahí para asesorar al presidente en la resolución de problemas, sino para que siga en el poder y ellos sigan enchufados y cobrando. Así que ya estamos en campaña electoral y la pseudoizquierda agita la calle y azuza una huelga general, no contra el Gobierno, sino contra la oposición. Yo había visto de todo, pero algo así no lo había visto nunca. Ahora los medios afines el PSOE dicen que el PP se ha alineado con Junts contra las "soluciones" al problema de la vivienda que proponían (decir que los del Vox también se han alineado con Junts al votar NO, no colaría) cuando han sido ellos los que han estado alineados y gobernando con los golpistas catalanes toda la legislatura, amnistiándolos, indultándolos y negociando con ellos en Suiza. Ver ahora la imagen de Cerdán y Puigdemont negociando en Suiza es patético. Lo de la "mayoría progresista" era una mentira, cuando esa mayoría se sustentaba, entre otros, en el apoyo del PNV y de Junts, lo mismo que es una mentira cochina que las medidas que proponía el Gobierno para solucionar el problema de la vivienda fueran progresistas. La verdad es que era muchísimo más progresista y más social, manda cojones, la política de vivienda de la dictadura franquista que la del gobierno de la pseudoizquierda.

El encantador de serpientes y trilero mayor del Reino nos llevará a elecciones generales soslayando la corrupción de su partido y de su familia, soslayando los gravísimos problemas que su desastrosa gestión ha generado, soslayando el problema de Ceuta y, en fin, echando la culpa a la oposición de que no le dejan arreglarlos. 

viernes, 26 de junio de 2026

LOS GERIÁTRICOS ASTURIANOS

 La vida de las personas y, en general, la sociedad, han cambiado mucho en los últimos decenios, y, dramáticamente, muchas veces para peor, o al menos no claramente para mejor. La carestía de la vivienda, la casi obligatoriedad de que tengan que trabajar el hombre y la mujer para que las familias puedan sufragar sus gastos, a veces solo para subsistir, el crecimiento exponencial de los divorcios, etc, han tenido consecuencias terribles en la desestructuración de los hogares. Si a todo esto añadimos que las personas viven más tiempo, tenemos ante nosotros un panorama nuevo, con muchas aristas, una nueva complejidad sociológica que los poderes públicos tienen que asumir y tienen que gestionar. Estos cambios afectan especialmente a las personas más vulnerables, especialmente a los niños y a los mayores. En este sentido, la escasez de guarderías públicas y/o asequibles para las familias dificulta mucho la conciliación familiar y lo mismo, o aún peor, sucede con los geriátricos, las residencias para las personas mayores, las públicas muy escasas y las privadas caras, abandonadas a su libre albedrío por la administración pública y con múltiples problemas que afectan gravemente a su personal y, en última instancia, a los ancianos, esos que han luchado y que lo han dado todo por nosotros a lo largo de su vida y que merecen un ocaso digno, una atención que, cada vez más, las propias familias no pueden darles.

Los trabajadores de las residencias de ancianos privadas de Asturias están en pie de guerra. Cuando escribo estas líneas se manifiestan en Oviedo ante la Consejería de Bienestar. Están hartos. Estas personas son mucho más que trabajadores, hacen una labor social impagable. Todos los días, todas las noches, atienden y cuidan a nuestros mayores, muchas veces convirtiéndose en su familia, en su última familia. Es un trabajo duro y difícil que requiere profesionalidad, buena condición física y mucha paciencia. Tanto el personal sanitario como el resto de los trabajadores y trabajadoras de las residencias, de los geriátricos son auténticos héroes. Su labor no es nada fácil y no hay mucha gente que pueda realizarla y salir airoso todos los días. Las personas mayores tienen enfermedades, medicaciones que hay que controlar por ellos, a veces están impedidas y hay que moverlas, a veces su capacidad mental obliga a una continua vigilancia y dedicación. Es un mundo que solo los que se dedican a él en cuerpo y alma conocen en toda su complejidad y en todo el sacrificio que exige. Pues bien, esos trabajadores no tienen ni el reconocimiento social que se merecen ni unas condiciones laborales medianamente dignas. Salarios bajos, continuas bajas laborales por estrés o por lesiones físicas, ratios exagerados, más horas de trabajo de las que deberían, esos que cuidan de nuestros mayores no tienen quien cuide de ellos. Reivindican mejoras salariales, con sus pluses; reducción de horas anuales; bajar los ratios de residentes por auxiliar; reconocimiento de la categoría profesional; un calendario anual previsible y zonas de descanso adaptadas. Todo cabal, todo justo a la vista de lo que lleva ya demasiado tiempo sucediendo. La administración pública tiene que implicarse en este asunto, debe patrocinar un convenio laboral justo y unas condiciones de trabajo y unos salarios dignos para los trabajadores y trabajadoras de los geriátricos privados, y debe hacerlo ya mismo. Si, porque este problema no es nuevo, hace ya muchos meses iniciaron movilizaciones para reclamar algo básico e imprescindible a la vista de la problemática actual: la reforma urgente de la normativa que regula los ratios de personal en las residencias privadas de personas mayores de Asturias. Lo hicieron porque viven y padecen las consecuencias de unas plantillas insuficientes que hacen imposible prestar la atención de calidad que nuestros mayores merecen. Mantuvieron reuniones con la Consejería de Derechos Sociales y de Bienestar, trasladaron sus propuestas y elaboraron un documento detallado de las necesidades del sector. Incluso se les reconoció que sus demandas eran razonables y necesarias. Les aseguraron que se iniciaría la modificación de la normativa y que, para finales del pasado marzo, dispondrían de un borrados sobre el que poder trabajar y realizar aportaciones. Pero, después de más de tres meses, el silencio administrativo vuelve a situar en el olvido un problema que afecta a miles de personas mayores y a quienes las cuidan.  Por eso han ido a la Consejería de nuevo, porque la situación sigue siendo insostenible y el Gobierno del Principado no ha hecho nada al respecto. Hasta aquí se ya llegado.


domingo, 29 de marzo de 2026

LA GUERRA DE TRUMP Y NETANYAHU

 La guerra desatada por EE UU e Israel contra Irán se extiende en el tiempo y geográficamente y amenaza con enquistarse y llevar al mundo, en particular a la estúpida Europa, a la mayor crisis económica en lo que llevamos de siglo, mayor que la financiero-inmobiliaria de 2008 y mayor que la de la pandemia de Covid-19, declarada como tal por la OMS en marzo de 2020 ¿Qué nos ha traído hasta aquí? Todo lo que está sucediendo no se puede entender si no partimos de una base poliédrica con unas cuantas aristas, de las que sobresalen por su importancia dos: El imperialismo histórico de EE UU y el Estado de Israel y la parte sionista del judaísmo internacional. No voy a relatar el intervencionismo, las invasiones y las guerras de EE UU, que son por todo el mundo conocidas, que es el primer guarismo de esta ecuación, y me voy a centrar en el segundo: El Estado de Israel actual es un ente artificial que fue creado por la ONU tras la Segunda Guerra Mundial y que ha sido introducido, como un cáncer, en Oriente Medio. Este país ha crecido exponencialmente desde su creación en 1948 a base de robar tierras a sus legítimos dueños, los palestinos, pero no solo a ellos, también a los jordanos, a los sirios (llegaron a un acuerdo con Egipto para devolver lo robado a cambio de complicidad) y ahora a los libaneses. Para ello los sionistas siempre han hecho el papel de víctimas, explotando el relato del Holocausto judío a manos de los nazis, acusando a los palestinos y a los países vecinos de terroristas y contando con el inestimable apoyo de los EE UU y de Europa, muy especialmente de Reino Unido y de Francia, es decir, del imperialismo. La verdad, sin embargo, es muy distinta al relato, las "victimas del terrorismo" ya cometieron un atentado, el 24 de junio de 1946, contra el Hotel Rey David, entonces sede de la Comandancia Militar del Mando Británico de Palestina, causando 93 muertos, y desde entonces no han cesado de asesinar y de robar. El término terrorismo y a quienes se mete, o no, en esa lista "terrorista" no es objetivo, ni de lejos. Al contrario que a Rusia, tras su intervención militar en Ucrania, nadie ha puesto sanciones a Israel por el genocidio de Gaza ni por su enésima invasión de Líbano (recordemos que en la primera, de 1982, ni siquiera existía Hezbolá) ni, por supuesto, por atacar a Irán, ya por dos veces, eso sin contar asesinatos selectivos y atentados terroristas que los sionistas ya habían realizado en el pasado contra el país persa ¿Qué atentados terroristas ha realizado Irán? ¿Qué país había atacado o invadido el país persa? Esta no es una guerra de EE UU contra Irán, es la guerra del sionismo que ya tiene comprados, o cogidos por la entrepierna, a senadores, congresistas y al propio presidente de los EE UU, en este sentido, no hay que olvidarse de los archivos de Epstein. Los estadounidenses había votado la versión de Trump que conocían, la versión que ponía el acento en controlar la inmigración irregular masiva, la versión que ponía aranceles a los productos extranjeros, la versión que los sacaba de guerras y conflictos, la versión, en fin, del "América primero", pero no la versión de Trump de "Israel primero". En realidad, nadie pensaba que el presidente de los EE UU se iba a poner, e iba a poner a su país, al total servicio del sionismo. Los estadounidenses se han dado cuenta ya de que esta guerra no es su guerra, de que este conflicto puede tener consecuencias catastróficas para la estabilidad geopolítica en Oriente Medio y de que, y para eso no hay que ser un gran analista, ya están pagando el galón de gasolina a cinco dólares y medio. El sábado 28 de marzo, nueve millones de personas de han manifestado en EE UU contra la guerra y contra la subida de los precios convocadas por el movimiento "No Kings", alguna de esas manifestaciones reunió a más de 800.000 ciudadanos. No se había visto nada igual en los EE UU desde las protestas contra la Guerra de Vietnam. A pesar de que muchos incondicionales del movimiento "Maga" siguen siendo leales a Trump, las encuestas reflejan una creciente desafección del pueblo estadounidense ante lo que está haciendo su presidente, y en USA hay elecciones al Congreso y al Senado en noviembre. Sin embargo, este es el segundo y último mandato presidencial de Donald Trump, así que el presidente de los EE UU y los poderes que lo apoyan y lo chantajean tienen sus propios planes, que para nada coinciden con los de los ciudadanos. Otro guarismo importante de la ecuación, y que los españoles deberíamos tener muy en cuenta, es que la política exterior, incluida la bélica, de EE UU, está dirigida por Jared Kushner, el yerno del presidente  y esposo de su hija Ivanka, hija que se convirtió al judaísmo para casarse con el rico empresario inmobiliario y de medios judío, que es el principal asesor de Trump y que, en contra de loas opiniones del Pentágono y del Secretario de Estado de Guerra (ahora no es Defensa, Trump le ha cambiado el nombre) ha decidido que EE UU apoye y colabore con Israel en la agresión a Irán. Hay fotos muy educativas, que todos pueden ver en Google, del yerno sionista de Trump en Marruecos firmando acuerdos con el país vecino y con Israel, tome usted nota.

Ya no mandan los estados-nación y sus instituciones políticas, como profetizaron algunos filósofos del siglo XIX, en esta etapa los que tienen la sartén por el mango son un puñado de milmillonarios y sus grandes corporaciones, que son los que deciden las cosas importantes. Por supuesto, estamos ante una dictadura con todos los ingredientes de las dictaduras, incluida la censura. Si alguien tiene alguna duda al respecto, tengo que decirle que X, la antigua Twitter, la red social más política, está suspendiendo y/o eliminando masivamente cuentas que critican las fechorías del sionismo y convirtiendo ese portal en un foro de propagando para Israel, que utiliza desde personas afines, como la independentista catalana Pilar Rahola, hasta cuentas, que usan la IA, que dependen directamente del Mossad, para intoxicar. Elon Musk, el dueño de X, ya ha manifestado que es "aspiracionalmente" judío, así que blanco y en botella.

Es difícil saber cuán será el próximo objetivo de esta gentuza ¿Será Groenlandia, para aprovecharse de sus riquezas y dominar las del Ártico? O quizá sea el que ahora casi nadie está pensando, la Luna, que podría dejar de ser patrimonio de la Humanidad. El programa Artemis nos lo aclarará. La NASA tiene a SpaceX, también de Elon Musk, como socio clave y principal contratista y la primera nave lunar del programa ya va a empezar a explorar, desde la órbita, nuestro satélite, que, me temo, dejará de ser nuestro para ser solo suyo, de ellos.
 

martes, 6 de enero de 2026

EL DEBATE SOBRE VENEZUELA

        


Es muy interesante el debate que se ha abierto en España a raíz de la intervención armada de EE UU en Venezuela, incluyendo el secuestro de su presidente. Para ser sincero, no solo es interesante, sino fuera por el drama de los venezolanos, hasta es un debate que invita a reír. Para mucha gente tal parece que lo que ha sucedido es una singularidad, es decir, que EE UU no ha estado toda la vida invadiendo países, provocando golpes de Estado o promoviendo revoluciones de colores. Que muchos españoles hoy no tengan ni idea de lo que hicieron los EE UU a nuestro país en 1.898 (USA arrebató entonces a España Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam) o que no sepan que, antes de la Revolución Bolchevique de 1.917, EE UU ya había intervenido militarmente en Iberoamérica en más de cien ocasión, robando a México medio país, por ejemplo, explica muchas cosas de la opinión pública. El debate político y en los medios de comunicación estos días está centrado en la "legalidad internacional", y a mí me produce mucha risa, a la vez que indignación, que sean precisamente los que se pasaron por la entrepierna la legalidad internacional en Yugoslavia o en Libia (con el PSOE en el gobierno de España) los que ahora más se escandalizan ante las acciones piratas de EE UU. Cuando Felipe González ordenó bombardear Yugoslavia no había un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU y cuando Zapatero se unión a la agresión a Libia el único mandato del Consejo de Seguridad de la ONU (con la abstención de China y Rusia) era la exclusión aérea ¿Verdad?

Pero, si es evidente que el ataque a Venezuela forma parte del modus vivendi de siempre de los EE UU y que la pseudoizquierda española es muy hipócrita y tiene muy mala memoria cuando le conviene, la actitud de la derecha y de la ultraderecha de nuestro país con lo que ha sucedido es patética: Los mismos que pedían el Premio Nobel de la Paz para Trump, los mismos que disculpan los aranceles contra nuestros propios agricultores y ganaderos, a los que dicen defender, los mismos que postulaban en las redes sociales machaconamente a María Corina Machado como nueva presidenta, los mismos, en fin, que decían del chavismo que era un cártel de narcotraficantes, ahora, cuando el propio Trump y Marco Rubio han dicho que su interés en Venezuela es el petróleo y que prefieren de presidenta a Delcy Rodríguez, están en una especie de retiro espiritual silencioso para hacer una finta y poder seguir lamiendo el culo a EE UU esgrimiendo nuevas patrañas. La señora Ayuso, enfrentándose incluso a la Fundación FAES y a José María Aznar, o sea al que, en una lista cerrada y bloqueada la puso en primer lugar para que hoy esté de presidenta en la Comunidad de Madrid, ha llamado "cursis" a los que defienden la legalidad internacional, también a José Manuel García-Margallo. Bueno, si un tipo como Trump es presidente de EE UU o un tipo como Milei es presidente de Argentina, que una individua como Ayuso sea presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid no parece tan grave.

Pero, si el debate que estamos viendo en España sobre los acontecimientos en Venezuela es muy ilustrativo del nivel de nuestros políticos y deja diáfano como son capaces de mentir y de tergiversar para arrimar el ascua a su sardina, incluyo con asuntos tan importantes y tan dramáticos como el que nos ocupa, lo de Europa y las instituciones europeas ya es de juzgado de guardia. Los mismos que han puesto todo tipo de sanciones a Rusia (solo falta sancionar la montaña rusa y la ensaladilla rusa) dicen que hay que esperar a ver acontecimientos para condenar, o no, la acción de EE UU contra Venezuela. Cuando escribo estas líneas esta reunida la "coalición de voluntarios", esta vez con la asistencia de Sánchez, para ver como siguen la guerra proxi contra Rusia. Estos días algunos desde la pseudoizquierda han intentado establecer algún tipo de paralelismo, con respecto a la vulneración de la "legalidad internacional", sobre lo que ha pasado en Ucrania y en Venezuela, pero, por supuesto, no existe ningún paralelismo: La intervención rusa en Ucrania estuvo precedida de un golpe de Estado en el país patrocinado y financiado por EEUU, de la masacre de 14.000 personas en el Donbás por parte de las nuevas autoridades ucranianas y de la vulneración de los acuerdos de Minsk y la intervención de EE UU en Venezuela, dicho por el propio Trump, es para apropiarse de su petróleo. Tampoco existe, por supuesto, ningún paralelismo en la respuesta europea a ambas acciones. En Ucrania la UE se ha implicado en una guerra contra Rusia y en Venezuela no van a tomar ninguna medida, por laxa que esta sea, contra EE UU. Pero, el colmo de la desvergüenza europea y lo que definitivamente echa por tierra todo el falso argumentario de los defensores de Trump y de las acciones imperialistas de EE UU, son las amenazas sobre Groenlandia. "La necesitamos", ha dicho el gobierno USA ¿Qué EE UU está amenazando descaradamente a Dinamarca, un país de la UE y de la OTAN? Pelillos a la mar. EE UU no va a atacar Groenlandia con sus portaviones, eso sería demasiado grosero contra Europa, piensa comprar, con dinero, la voluntad de sus pocos habitantes, unos 57.000. Uy, lo que dirían si fuera Rusia. Y con esto llegamos al meollo de la cuestión ¿Por qué en España y en Europa hay gente que está dispuesta a tragar con todo lo que haga EE UU? Pues, porque creen que EE UU, de alguna manera, defiende sus intereses personales, sea Ayuso o sea Macron, el apadrinado del barón de Rothschild, esos temen muchísimo más a la influencia de Putin que a todo lo que hace o pueda hacer Trump. Craso error.