domingo, 7 de agosto de 2016

POR RESPONSABILIDAD

Nunca había escuchado tantas llamadas a la responsabilidad como desde que existe la posibilidad, aunque sea remota, de que se forme un Gobierno que no esté a las órdenes de los que siempre han tenido la sartén por el mango en este país. Si ya las habíamos oído tras las elecciones del 20 de diciembre, ahora, tras las del 26 de junio, se han redoblado. Y son precisamente los mas irresponsables, el señor X de los GAL, el que negaba la crisis, el que enchufó a su hermano en la Delegación del Gobierno de Andalucía, el que ahora es presidente socialista de Extremadura y antes militaba en Alianza Popular, los que financiaban su partido con el dinero de las “mordidas” y los que les hacen el caldo gordo, los que llaman a la responsabilidad y nos dicen lo que se debe hacer.

A pesar de que el Partido Popular ha obtenido catorce diputados mas en las últimas elecciones generales que en las penúltimas, solo tiene 137 diputados, y ni sumando los 32 escaños de Ciudadanos y el único diputado de Nueva Canarias, cosa que, aunque probable, está por ver, tendría el partido de Rajoy mayoría en el Congreso de los Diputados, pues hacen falta 176 para la mayoría absoluta. Esa es la cruda realidad. Es decir, si los partidos nacionalistas e independentistas, Unidos Podemos o el PSOE no dan al PP los votos que le faltan o se abstienen Rajoy no podría ser elegido presidente en la sesión de investidura y tampoco, y esto es lo verdaderamente importante, podría gobernar. Porque, en la enésima tomadura de pelo a los españoles, los que llaman a la responsabilidad para que el PSOE se abstenga (que lo hagan otras formaciones políticas no parece posible) y permita así que Rajoy sea presidente no nos dicen que también haría falta la misma colaboración para aprobar las leyes en el Parlamento, incluidos los Presupuestos. La Gran Coalición, tácita o explícita, es una opción tan legítima como cualquier otra, pero, pidan eso sin tapujos, sin escudarse tras los falsos llamamientos a la responsabilidad, todos sabemos que es su única tabla de salvación. El PSOE es libre de gobernar con la derecha si, como se vio con su pacto con Ciudadanos, ya renunció a gobernar con la izquierda ¿no votan los socialistas con el Grupo Popular Europeo el 70% de los asuntos en el Parlamento de Estrasburgo? Si alguien está empeñado en suicidarse, por responsabilidad, no puedes hacer nada.

domingo, 31 de julio de 2016

CUANDO UNA SENTENCIA NO ES SUFICIENTE

Ante el nuevo órdago secesionista aprobado en el Parlament por los independentistas catalanes, donde la exigua mayoría de PDC y la CUP da un paso mas hacia la ruptura del Estado, el Gobierno del PP, por boca de su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, ha dicho que recurrirá al Tribunal Constitucional. No es la primera vez que se hace y no es la primera vez que el Tribunal Constitucional emite sentencia contra algunas actuaciones del Gobierno catalán, ninguna se ha cumplido y ninguna se ha hecho cumplir. La Ley no sirve para nada si no se usan los instrumentos para aplicarla y si no hay voluntad de hacerla cumplir. ¿Se imagina usted lo que pasaría si los ciudadanos se pasaran por la entrepierna las sentencias judiciales sin que eso tuviera consecuencia alguna? Por eso, ni mas ni menos, es lo que han hecho hasta ahora y piensan seguir haciendo los secesionistas catalanes. Todos recordamos, por ejemplo, la sentencia que obligaba a la Generalitat a garantizar la enseñanza en castellano en las escuelas catalanas y todos sabemos que no se ha cumplido ni se ha hecho cumplir.
El Tribunal Constitucional dictará sentencia y esta, obviamente, será contraria a las actuaciones ilegales del Parlament de Cataluña, pero no es este alto tribunal sino el Gobierno el que debe velar porque las sentencias se cumplan y para eso tiene los medios suficientes, solo hace falta voluntad política.
La propia Constitución, nuestra Ley de leyes, preveía claramente cuando se redactó el momento y las circunstancias que se viven hoy en Cataluña, seguramente los padres de nuestra Carta Magna ya temían lo que, con el tiempo, podría llegar a suceder y dotaron al Estado de los instrumentas legales para actuar y defenderse. El Artículo 155 es muy claro: “Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente contra el interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación de la mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella el cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general”. Recordemos que el PP goza de mayoría absoluta en el Senado. Además, el Código Penal vigente incluye los delitos de sedición y de rebelión, son los que se refieren a actuaciones para cambiar la forma de Gobierno y “a los actos encaminados a cambiar de forma ilegal la organización territorial del Estado y a separar una parte del territorio nacional”. El Artículo 544 del Código Penal castiga “el alzamiento público y tumultuario para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las leyes o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales”. Las penas pueden llegar hasta los 15 años de prisión. Pero, las penas pueden llegar hasta los 30 años para el delito de rebelión mediante “el alzamiento violento y público con el fin de declarar la independencia de una parte del territorio nacional”.

Si bien los jueces y, en su caso, el Tribunal Constitucional son los que dictan sentencia, es el Gobierno el que debe dar las órdenes a la Policía y Guardia Civil para obligar a que estas resoluciones se cumplan, sin olvidarnos que también la Constitución, en su Artículo 8, Párrafo 1, da un mandato muy claro a las FF AA sobre cual es su misión.

sábado, 30 de julio de 2016

EL REGRESO DE LA "MILI"

Este año se cumplieron veinte desde que el presidente del Gobierno, José María Aznar, bajo presión de CIU, suprimió el servicio militar obligatorio en España, la conocida popularmente como “mili”. Con la perspectiva que da el tiempo y constatando la escasa, por no decir nula, capacidad de nuestras FF AA actuales para cumplir con el mandato que les asigna la Constitución se puede afirmar que, sin duda, fue uno de los mayores errores cometidos por nuestros políticos.
Las FFAA españolas cuentan en la actualidad con 121.848 miembros, 10.000 menos que cuando empezó la crisis. De ellos, 44.600 son cuadros de mando, comprendidos generales, jefes, oficiales y suboficiales. En los efectivos totales también están incluidos el personal de reserva y 20.000 civiles. Pero, si estos ya son datos alarmantes de los que nuestro país tiene una gran tradición histórica, mucho peor es la deficiente y escasa dotación de material, y la falta de un Plan Estratégico digno de ese nombre. No voy a pormenorizar aquí porque, además de un acto irresponsable, los detalles pondrían los pelos como escarpias a mucha gente. Solo decir que la capacidad operativa y el despliegue de la fuerza que serían necesarios para implementar, si fuera preciso, lo que dice el Artículo 8, Párrafo 1 de nuestra Carta Magna, es una quimera. Nuestros ejércitos no tienen siquiera la capacidad de disponer de una sola división mixta con todo el armamento y el personal necesarios y mucho menos podrían mantenerla operativa durante unas semanas de combate. Son varios los expertos que coinciden en que en realidad no se podrían movilizar a más de 15.000 soldados y con muy escasa capacidad para la lucha.
La supresión del servicio militar obligatorio había sido una reivindicación tradicional de la izquierda, que tomó impulso en los años 60 y 70 del siglo pasado con movimientos como el Hippie, ya sabe usted, “paz y amor”. También contribuyó mucho a que los ciudadanos, en particular los jóvenes, tuvieran animadversión por los ejércitos las guerras imperialistas y sus crímenes en África y Asia. Vietnam fue el colofón. Pero, ni vivimos en el país de Alicia, ni en un mundo donde todos hayan renunciado a imponer por la fuerza sus tesis. El problema del yihadismo nos lo está recordando trágicamente cada pocos días. En la Unión Europea hay unos cuantos países que mantienen el servicio militar obligatorio, Alemania, Austria, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Chipre, etc, pero hay otros países importantes en Europa donde la “mili” es algo normal, como Rusia, Noruega, Bielorrusia, Suiza, Serbia, Ucrania, Turquía, etc. Eso sí, tienen sus particularidades y el tiempo de servicio es muy diferente. Suiza quizá sea el mejor ejemplo de un país amante de la paz, neutral y que no se mete con nadie, pero que tiene muy clara su defensa.
Algunos sistemas y plataformas de armas, cada vez más complejos y sofisticados, requieren una gran especialización y una formación que no se puede adquirir en unos pocos meses, por eso es necesario que una parte de los Ejércitos tienen que ser obligatoriamente profesionales, pero, lo más democrático es que el resto esté formado por soldados de reemplazo, donde, pobres y ricos, todos tengan el mismo nivel de compromiso en la defensa de España. Eso sí, el sistema de adiestramiento y preparación debería ser bien distinto al que se utilizaba en los antiguos CIR (Centros de Instrucción de Reclutas), donde aprender a desfilar en orden cerrado y a disparar cuatro tiros con el CETME era casi lo único que se enseñaba. Al servicio militar no se puede ir a perder el tiempo.
Francia ha tenido que recurrir aprisa y corriendo a la creación de una Guardia Nacional, y España debería replantearse muy seriamente el regreso de la “mili” y la imprescindible dotación material de los Ejércitos, antes de que los acontecimientos lo impongan. Por cierto, ni Aznar ni sus hermanos hicieron la “mili”.

jueves, 28 de julio de 2016

UN GOBIERNO DE IZQUIERDA ES POSIBLE

Ante la mas que previsible posibilidad de que Rajoy no consiga los apoyos suficientes para ser investido presidente y que el PP no logre una mayoría parlamentaria que le permita gobernar, otra vez se abre la alternativa de un Gobierno de izquierda. Tras las elecciones generales del 20 de diciembre, el PSOE y Podemos cometieron un grave error al no ser capaces de entenderse, porque abocaron al país a unas nuevas elecciones, las que se celebraron el 26 de junio, donde el PSOE perdió 5 diputados y Podemos salvó los muebles gracias a la unión con Izquierda Unida, pues a pesar de perder mas de un millón de votos se mantuvieron los 71 diputados que sumaban ambas formaciones. Unas terceras elecciones, además de la consecuencia patente de una actitud irresponsable, no sería bueno para el país y puede que volvieran a castigar a la izquierda, por la mas que previsible abstención masiva entre sus votantes y porque es muy probable que el voto de la derecha, que ya hizo perder a Ciudadanos ocho diputados el 26J, se concentrara aún mas en el PP.
Tras las elecciones generales del 20D, aunque parezca increíble, PSOE y Podemos hicieron todo lo posible por facilitar el Gobierno a Rajoy. Unos pactando con el partido de Albert Rivera cosas que sabían inasumibles para Podemos y otros anunciando los cargos que se pensaban reservar para sí en el nuevo gobierno. Si a eso sumamos las voces que desde dentro de ambas organizaciones, sobre todo en el PSOE, se alzaban en contra de la unidad, es lógico todo lo que hemos tenido que padecer después. ¿Insistirán algunos en el error? ¿tendrá Pedro Sánchez la voluntad, la capacidad y la libertad para buscar una salida por la izquierda?
A la vista de las declaraciones de los líderes de los distintos partidos políticos, tal parece que el PP no va a conseguir sacar adelante la investidura de Mariano Rajoy y mucho menos logran una mayoría parlamentaria suficiente para poder gobernar. En esta encrucijada solo caben dos salidas, o unas terceras elecciones, que puede que no solucionaran nada, o un Gobierno del PSOE con Unidos Podemos apoyado puntualmente desde fuera por otros partidos. Si Ciudadanos no da el sí a Rajoy en la investidura y se compromete con un Gobierno de derechas, legitiman mucho mas para gobernar los 156 diputados que suman PSOE y Unidos Podemos que los 137 del PP, como es obvio.

El acuerdo entre las izquierdas es difícil, porque hay muchos que trabajan en su contra, pero si algunos se parasen a reflexionar descubrirían que puede ser la mejor opción. Para su consecución es necesario un cambio de actitud y un esfuerzo de entendimiento a todos los niveles en esas organizaciones. Si las izquierdas gobiernan juntas en muchos ayuntamientos y en alguna comunidad autónoma muy importante, como Valencia, también es posible que lo puedan hacer en el Gobierno del Estado. Eso no se consigue poniendo palos en la rueda, sino tragando sapos y mordiéndose la lengua. Son mayoría los españoles que esperan un ejercicio de responsabilidad y un esfuerzo de generosidad, porque los problemas que tenemos ante nosotros no admiten un país sin dirección y una España sin Gobierno durante mas tiempo.

domingo, 24 de julio de 2016

LOS PRESUPUESTOS PARA 2.017

Ninguna ley es tan importante como la de los Presupuestos Generales del Estado, porque en ella se contemplan tanto las políticas recaudatorias como de gasto. Y ninguna ley retrata tan bien la verdadera condición política de quien la elabora y quien finalmente la aprueba en el Congreso de los Diputados y en el Senado, porque, por encima de las dialécticas engañabobos y las mentiras a las que nos tienen acostumbrados los políticos, cuando se trata de meternos la mano en el bolsillo y de gastar nuestro dinero, inevitablemente, siempre se quedan con el culo al aire.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, salió el otro día a la palestra para amenazar con que si no se formaba un Gobierno pronto no se podrían aprobar los Presupuestos Generales del Estado y, en concreto, peligrarían las subidas de las prestaciones de los pensionistas y de los salarios de los funcionarios. La preocupación de Dña. Soraya, evidentemente, no es tanto por los ingresos de los españoles que dependen de los Presupuestos del Estado como porque algunos partidos políticos apoyen a Rajoy para que pueda ser investido presidente y el PP pueda formar Gobierno.
Los Presupuestos para el 2.017 van a ser un instrumento muy útil para que los ciudadanos podamos observar si hay algún cambio político en este país una vez que el PP ha perdido la mayoría absoluta de la que gozó durante la pasada legislatura. Estos Presupuestos tendrán que contemplar obligatoriamente un ajuste del déficit muy importante, no solo para que España se acerque al 3% del tope impuesto por Bruselas, también para corregir la desviación de los 10.000 millones de euros de los objetivos del déficit, por lo que peligra el dinero de los Fondos Estructurales e incluso la UE puede finalmente multar a España.
Como en una economía doméstica, los Presupuestos Generales del Estado solo se pueden cuadrar de dos formas, o recaudando más o gastando menos. España y otros países han renunciado al déficit cero, porque se sienten incapaces de lograrlo, al contrario que Alemania, que en los Presupuestos que se aprobaron recientemente en su Parlamento volvió a cuadrarlos. Esto es como si una pareja viviera por encima de sus posibilidades y dejara la deuda de sus alegrías a sus hijos y sus nietos. De progresista tiene la cosa bien poco, la verdad, porque la Deuda Pública que genera el déficit hay que pagarla.

El problema que tiene España con los Presupuestos no es tanto el gasto como los ingresos. Si bien es verdad que hay partidas superfluas que podrían suprimirse y que algunas Administraciones, en concreto las CC AA, se han convertido en máquinas de despilfarrar, nuestro país gasta bastante menos en Sanidad, Educación, Justicia y pensiones que otros países de nuestro entorno, es en las políticas fiscales e impositivas donde fallamos estrepitosamente. Tradicionalmente se ha recurrido a subir los impuestos indirectos, como el IVA, o el IRPF y tasas que pagan por igual todos los ciudadanos para recaudar mas, logrando con eso que la mayoría de la gente tenga menos dinero para gastar, que el mercado interno se resienta y que al final se consiga el efecto contrario al que se perseguía. No se necesita mayor carga fiscal sino racionalizarla, porque en este país los que mas ganan son los que menos pagan, la media de los impuestos que pagan los empresarios, por ejemplo, es inferior a la media de los impuestos que pagan los trabajadores. No solo eso, tenemos un fraude fiscal y una economía sumergida gigantescos que suponen, según estimaciones del propio Banco de España, alrededor del 23% de nuestro PIB. Solo cambiando la Ley y el Código Penal endureciéndolos severamente (plan A) o retirando el papel moneda y que todos los pagos se hicieran con tarjeta (plan B) se podrían recaudar 80.000 millones de euros adicionales, mas que suficiente para cuadrar el déficit y jugar en la misma liga que los países serios, como Alemania.

viernes, 22 de julio de 2016

EL PP PACTA CON LOS INDEPENDENTISTAS

Presumíamos que tras los resultados de las segundas elecciones generales y las negociaciones que se iban a producir para formar Gobierno nos íbamos a reír mucho, porque por fin se iba a escenificar la verdadera condición de los que han hecho de la falacia y la mentira instrumentos cotidianos de la actividad política. Pero, nuestras expectativas se han quedado cortas, porque la jocosidad del sainete, a la vista de lo ya acontecido, promete mucho mas de lo esperado.
Todo el mundo, corríjame usted si miento, ha visto al líder de ciudadanos, Albert Rivera, decir durante toda la campaña electoral que haría todo lo posible para que Rajoy no fuera presidente del Gobierno, pero, hete aquí que una vez pasadas las elecciones mantiene la posición contraria y quiere que otros se unan a la fiesta. El líder de Ciudadanos ya no se acuerda de los problemas de los venezolanos ni va a llorar mas por ellos, Venezuela ya no existe una vez pasadas las elecciones. Pero los españoles tienen sus propios problemas, quizá por olvidarse de eso, y por insistir en la bolsa austríaca, es decir, que los trabajadores se paguen su propio despido, Ciudadanos ha perdido ocho diputados. Pero, lo de D. Albert no ha sido nada comparado con el giro del PP en sus relaciones con los independentistas catalanes y vascos. ¿Se acuerda usted de los que decían Rajoy y los suyos sobre los que pedían un referéndum en Cataluña para votar No a la secesión? ¿se acuerda usted de lo que decían los conspicuos del PP y sus afines sobre los independentistas, sobre Mas y Pujol? Pues, para mofa a todos sus votantes y a todos los españoles pactan con los independentistas que Ana Pastor, la que fuera ministra de Fomento, sea elegida presidenta del Congreso de los Diputados. Hay diez votos que han caído del cielo y de los que nadie se hace responsable. Como diría Gila: “alguien ha votado a alguien”. A continuación, Soraya Saénz de Santamaría ha dado una buena partida de dinero público a los que lo gastan en embajadas en el extranjero y en consultas ilegales y también les han prometido que, aunque el nuevo partido de Artur Mas solo tiene ocho diputados y le hacen falta quince, el PP facilitará que los independentistas catalanes tengan grupo parlamentario. Pero, a mí lo que mas me ha llamado la atención no ha sido la metamorfosis de los principios de los dirigentes del PP, aunque tiene mucha guasa el asunto, sino lo que ha dicho el PSOE tras la elección de Ana Pastor como presidenta del Congreso de los Diputados. Los socialistas estaban encantados con que no hubiera salido elegido Patxi López con los votos del PSOE y de Unidos Podemos y que se hubiera visualizado una nueva mayoría. Nunca he visto a nadie tan contento porque su rival político se salga con la suya y saludar con alborozo que Rajoy no necesite su abstención para ser investido si cuenta con la colaboración de los independentistas. El PSOE piensa que se ha quitado un gran peso de encima porque va a poder votar no a la investidura de Rajoy y salvar la cara proclamándose partido líder de la oposición. La abstención en última instancia habría sido muy difícil de vender a los votantes y militantes socialistas. Pero, aún no se han dado todas las cartas en esta partida.

Continuará el paripé y ni mucho menos hemos visto aún el final de esta comedia. Estoy seguro que los impresentables dirigentes políticos que tenemos todavía nos van a deleitar con mas piruetas dialécticas y triples saltos mortales con tirabuzón. En este circo, los ciudadanos somos los payasos.

domingo, 17 de julio de 2016

LAS CLAVES DEL GOLPE

El golpe de Estado que una facción del Ejército Turco intentó el viernes 15 de julio ha fracasado, pero ha dejado tras de sí centenares de muertos y heridos y unas consecuencias para el país que todavía son difíciles de prever en toda su dimensión y que iremos viendo a lo largo de los próximos meses. De momento, el Gobierno turco ha iniciado una purga en el Ejército para limpiarlo de oficiales y jefes díscolos y lo mismo ha sucedido con la judicatura, con miles de jueces cesados fulminantemente. El presidente Erdogán aprovecha así la victoria sobre los golpistas para afianzar su poder e insistir en una deriva autoritaria que comenzó hace tiempo y cuyas últimas consecuencias son impredecibles. El Ejército, que siempre fue el poder fáctico en Turquía, a partir de ahora va a estar a completa disposición del presidente.
El rasgo mas llamativo del presidente turco, Recep Tayyip Erdogán, es que sus decisiones son impredecibles. Solo hace falta echar un vistazo a su biografía y a sus actuaciones para comprobarlo. Erdogán procede de una familia de inmigrantes georgianos pobres y se hizo a sí mismo con mucho esfuerzo. Estudió Política y Economía mientras trabajaba como empleado en una empresa de transportes. El 18 de mayo del 2.010 fue investido doctor Honoris Causa por la Universidad Europea de Madrid por su trabajo en aras de la reconciliación y el entendimiento entre distintos pueblos, religiones y culturas, en lo que se dio en llamar la Alianza de Civilizaciones, donde el expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, también estuvo implicado. Pero, Erdogán, dejó a un lado esas políticas e inició un camino cada vez mas radical hacia el islamismo. En el año 1.998, conviene recordarlo. Erdogán ya había sido sentenciado a 10 meses de cárcel y a no poder ocupar ningún cargo en la Administración por haber recitado en público un poema del autor nacional, Ziya Gökalp que decía: “Las mezquitas son nuestras cuarteles, las cúpulas nuestros cascos, los minaretes nuestras bayonetas y los creyentes nuestros soldados”. Bajo el mandato de Erdogán el Estado islámico y el Frente Al Nusra han gozado de la colaboración de Turquía como país de tránsito para hombres, vituallas y toda clase de armamentos, unos llegados desde Ucrania y otros servidos de tapadillo, por algunas potencias occidentales. Cuando los peshmengas kurdos del IPG y del PKK empezaron a adquirir protagonismo en el Norte de Siria e Irak en su lucha contra los terroristas yihadistas, Erdogan rompió unilateralmente la tregua que duraba ya dos años y se dedicó a bombardear con su aviación y con su artillería las aldeas kurdas. El punto álgido del apoyo de Erdogan a los yihadistas fue cuando un caza turco F-16 derribó un avión de apoyo táctico Sukhoi SU-24 ruso que estaba bombardeando a los terroristas del Frente al Nusra al Norte de Siria. Las potencias occidentales apoyaron en todo momento esas actuaciones de Turquía e incluso la OTAN se alineó con Erdogán contra Rusia.

Pero, después de siete meses del derribo del avión ruso algo ha pasado que ha hecho cambiar a Erdogan de opinión. A finales de junio el presidente turco envió una carta al Kremlin donde pedía perdón, se ponía en el lugar de los familiares del piloto ruso, ofrecía todo tipo de compensaciones y prometía castigar a los culpables. No solo eso, Erdogan ofrecía su colaboración a Rusia para acabar con el Estado Islámico y el Frente Al Nusra. Naturalmente, Vladimir Putin no perdió un minuto en llamar por teléfono al presidente turco, aceptar sus disculpas y concretar una cita entre ambos mandatarios para empezar a atar cabos. Unos pocos días después, se produjo el intento de golpe de Estado, al parecer dirigido por Fethullah Gülen, un líder islamista que reside en Pensilvania (EE UU). Apuntemos también, porque no es baladí, que la Casa Blanca y la Cancillería Alemana no emitieron un comunicado apoyando al Gobierno turco hasta que los servicios secretos de ese país confirmaron el fracaso del golpe.