domingo, 12 de junio de 2016

EL CARBÓN EN LA CAMPAÑA ELECTORAL

Sabedores los socialistas de que los resultados electorales en los grandes centros urbanos de Asturias no les van a ser muy favorables, centran todos sus esfuerzos en las Cuencas Mineras y en el voto emigrante, ya sabe usted, el de esos que pagan sus impuestos en, por ejemplo, Argentina o Uruguay, votan allí, no han venido nunca a Asturias y no tienen ni idea de la problemática de nuestra región, pero que tienen un ancestro, quizá su abuelo, que nació en nuestra tierra. Por eso el Ejecutivo que preside Javier Fernández, de forma grosera, destina fondos públicos a comprar votos en Iberoamérica y la FSA y sus conspicuos patean las Cuencas casi con el mismo frenesí con el que Pedro Sánchez, que siente la misma amenaza, va de puerta en puerta a pedir el voto a los jubilados a los que Zapatero congeló las pensiones.
Los socialistas asturianos no van a Sama, La Felguera, Mieres, etc, a explicar como fue posible que José Angel Fernández Villa, el secretario general del SOMA-UGT, se llevara el dinero crudo en Mitsubishi al mismo tiempo que imponía presidentes, tampoco dicen nada a la gente de en que se han gastado cifras astronómicas  de dinero de los Fondos Mineros cuyo destino debía ser la creación de un tejido industrial alternativo al cierre de la minería del carbón. Fernández y los suyos han ido a las Cuencas Mineras a decir que ellos son los únicos que quieren que sobreviva el muerto.
No hay peor cosa que vivir fuera de la realidad, en el mundo de Yupi, y cualquiera que esté mínimamente informado debe saber que la minería del carbón en Asturias no tiene ningún futuro. Cuando el general Franco creó HUNOSA la iniciativa privada ya había abandonado la mayor parte de las explotaciones de hulla. Aquella operación solo estaba justificada por el aislamiento internacional de España, la dificultad para comprar materias primas en el exterior y el temor del régimen a que se pudiera reproducir en Asturias una situación revolucionaria como la de 1.934. Francisco Franco sabía mucho de aquello, porque fue el encargado por el Gobierno de la República de aplastar la revolución. La minería asturiana ha estado viviendo de las subvenciones y del delito. Todos los asturianos saben, por ejemplo, como en la Mina de la Camocha entraban por una puerta los camiones cargados con carbón importado descargado en El Musel y salían por la otra como si fuera carbón autóctono para cobrar las subvenciones. Pero, hay una larga lista de actuaciones delictivas relacionadas con el carbón mientras el Gobierno regional y la, hasta hace poco, leal oposición miraban hacia otra parte.
Bruselas puso como fecha de caducidad el 2.018 a la minería no rentable, es decir, faltan, como quien dice, cuatro días para el cierre definitivo de las minas asturianas, cuyas rampas inclinadas, a gran profundidad, no pueden competir con el carbón australiano obtenido a cielo abierto. Tampoco podrán sobrevivir mucho tiempo las cinco centrales electrotérmicas que queman carbón en Asturias y que han logrado el hito de convertir a esta región en la que tiene la atmósfera mas contaminada de España. La Asamblea Nacional Popular China aprobó para el próximo plan quinquenal que se cierren todas las minas de carbón y todas las centrales eléctricas que queman hulla. Estamos hablando de uno de los países que mas reservas de carbón posee.

La era del carbón se ha terminado. Las patrañas que nos contaron de que podría sobrevivir con la creación de nuevas tecnologías, como el almacenamiento subterráneo de CO2, eran eso, patrañas. Se equivocarían los asturianos de las Cuencas Mineras si confiaran su futuro a los que los han traído hasta aquí, a los que los han engañado y encima van a pedirles el voto. Son otros los que defienden Asturias y les han dicho la verdad desde el principio.

miércoles, 8 de junio de 2016

LA PATENTE SOCIALDEMÓCRATA

Nada ha disgustado mas a los socialistas últimamente que el líder de Podemos dijera que su formación quiere ser la nueva socialdemocracia. No solo Pedro Sánchez y otros conspicuos del PSOE salieron enseguida a la palestra reivindicando la patente socialdemócrata, también la derecha, empeñada en asociar a la formación de Pablo Iglesias con el “extremismo”, no perdió un minuto en decir que los de Podemos no son socialistas, sino comunistas marxistas.
Uno de los defectos mas llamativos de los españoles es que tenemos muy poca memoria histórica, tan escasa que no nos acordamos de las cosas que sucedieron hace relativamente poco tiempo. El PSOE, por ejemplo, fundado en mayo del año 1.879, no abandonó el marxismo hasta septiembre de 1.979, cien años después. En el XXVIII congreso del PSOE, que se celebró en mayo de 1.979, la propuesta de abandonar el marxismo salió derrotada y ello provocó la dimisión de su secretario general, Felipe González. En septiembre del mismo año los socialistas celebraron un congreso extraordinario volviendo González a tomar en sus manos la secretaría general y abandonando el marxismo, con la oposición de destacados militantes, como Luis Gómez Llorente y Pablo Castellanos. Felipe González puso en el brete a su partido de elegir entre él o el marxismo. ¿Fueron hasta entonces los socialistas unos extremistas radicales? Para nada. Pero, naturalmente, la cuestión es otra.
Mucha gente critica el marxismo sin haber leído siquiera “El capital”, la obra maestra de Karl Marx,  e identifica erróneamente a regímenes stalinistas con el marxismo. Tampoco tienen muy claro en que consiste la socialdemocracia. Desde los enfrentamientos literarios entre Proudhon y Marx el asunto quedó diáfano: los socialistas reconocen que vivimos en un orden social injusto y que el Estado tiene la obligación de aplicar las medidas necesarias para corregirlo, es decir, que el capital no se cebe excesivamente con los proletarios. Eso se hace vía impuestos y con leyes que protejan a los trabajadores de los abusos. Los marxistas, incluidos los comunistas, no solo creen que la injusticia social está en la base misma de la ideología liberal, no quieren corregir sus efectos perniciosos, quieren acabar con ella. Por eso los socialdemócratas no son revolucionarios y los marxistas sí.
Pero, en la praxis, la socialdemocracia tuvo bastante éxito en Europa Occidental tras la Segunda Guerra Mundial. Los partidos socialistas permitían la libertad de mercado y al mismo tiempo aseguraban lo que se ha dado en llamar “El Estado del bienestar” donde, por ejemplo, la Sanidad y la Educación gratuitas estaban garantizadas y los trabajadores disfrutaban de una pensión cuando se retiraban, como en los países del Este de Europa. Incluso algunos partidos de derechas se contagiaron de las políticas socialdemócratas ¿Qué ha sucedido para que la socialdemocracia se haya quedado huérfana y los partidos socialistas tengan ya poco que ver con ella? Pues, ni mas ni menos lo que decían Marx y los marxistas, el capital, en su proceso de concentración, ha adquirido tanto poder que ya no son los Gobiernos los que mandan, sino las grandes corporaciones, la banca, organismos internacionales no democráticos y los burócratas a su servicio. Existe una dictadura, pero no la del proletariado, la del mercado. En nada se diferencian las políticas de los Gobiernos socialistas de los de la derecha y han perdido por completo la capacidad y la voluntad de moderar las injusticias sociales. Por eso lo que entendíamos como socialdemocracia murió, y no por casualidad, cuando asesinaron a Olof Palme, ni Suecia ni el resto de Europa volverían a ser lo mismo.

Podemos está en su derecho de reivindicar la socialdemocracia porque el PSOE no tiene su patente.

lunes, 6 de junio de 2016

MUHAMMAD ALI Y LA CAMPAÑA ELECTORAL

Nos ha llegado la noticia de la muerte de Muhammad Ali, el considerado por muchos el mejor boxeador de todos los tiempos, en plena lucha electoral, no solo en los EE EE, donde, si no ocurre un milagro, Donald Trump será elegido candidato republicano y Hillary Clinton demócrata, también en España, donde los ciudadanos tendrán que decidir a quién eligen para que les saque las castañas del fuego, pues son muchos y muy gordos los problemas que les aquejan. Clinton ha dicho que poner el botón nuclear en las manos de un tipo como Trump da miedo, también Rajoy y Rivera intentan meter miedo a la gente con la amenaza que, según ellos, representa Unidos Podemos para España. Pero, los norteamericanos y los españoles lo que esperan son propuestas políticas programáticas, el miedo ya se lo administrarán ellos.
A mí no me gusta el boxeo, porque no me parece bien ver a dos seres humanos partiéndose la cara mientras el público los jalea y hace sus apuestas, pero, he de reconocer que dentro de la barbarie tiene su estética y su épica. Yo no he visto a ningún boxeador con la clase y el estilo inconfundible que tenía Muhammad Ali, con su continuo juego de piernas alrededor de su contrincante mientras lo bombardeaba con sus golpes. Nada tenía que ver la forma de boxear de Ali, un estilista, con la de otros grandes boxeadores de los pesos pesados, como Joe Frazier, pegador, u Oscar Bonavena, fajador. También los políticos los hay de esos mismos tipos.
A mí me gustaba de Muhammad Ali su manera de moverse en el ring y sus enfrentamientos dialécticos con sus contrincantes, plenos de teatralidad, antes de las peleas, pero, sobre todo, su fondo humano y sus principios éticos. Es difícil defender hoy que hubo un gran campeón de boxeo que cambió su forma de pensar y hasta su nombre y abrazó el Islam, y es mas difícil hacerlo si eres ateo y si eres consciente de los crímenes que se están cometiendo en el mundo en el nombre de Alá. Muhhammad Ali será recordado como el mas grande de todos los boxeadores pero también como un hombre que luchó por los derechos civiles y por la paz, que se negó a ir a la Guerra de Vietnam y que por ello tuvo que abandonar temporalmente su carrera y pasar una larga temporada en la cárcel. “Cómo voy a ir a matar a gente que no me ha hecho nada” manifestó entonces.

Yo aún no tengo muy claro si Mariano Rajoy está en la categoría de los fajadores o solo es un D. Tancredo que no se mueve ni hace nada, salvo dar aceite de ricino a los trabajadores y ánimo a los que se llevan el dinero a Suiza, pero tampoco veo a ningún estilista entre los líderes políticos de las demás formaciones que se presentan a las elecciones. Como mucho hay pegadores, que lo mismo lanzan un crochet a la mandíbula mentando a Venezuela que un directo a la boca del estómago recordando los salarios de miseria, los desahucios y la corrupción. Pero, los españoles que están en el secreto, en el meollo del asunto, lo que quieren es un estilista que lance un gancho al hígado, que dicen los expertos que es el golpe mas doloroso en el boxeo, manifestando que los ricos no pagan sus impuestos. En ese sentido, la gente quiere ver propuestas concretas, saber qué piensan aprobar en el primer consejo de ministros si forman Gobierno y que leyes serán las primeras que lleven al Parlamento, que lo digan alto y claro y que lo firmen ante notario. Los electores quieren de presidente a alguien con ideas nuevas que sepa esquivar los golpes y dar a los sinvergüenzas donde mas les duela, que baile por el cuadrilátero mientras da a los corruptos hasta en el cielo de la boca. Un Muhammad Ali de la política, como el que dijo que “imposible no es nada”.

domingo, 5 de junio de 2016

LO QUE DICEN LAS ENCUESTAS

Se acercan las elecciones y proliferan las encuestas de empresas especializadas que publican los medios de comunicación. Si bien es cierto que esos sondeos algunas veces no se ajustan a los resultados finales en las urnas, como vimos en las pasadas elecciones del 20 de diciembre, donde, por ejemplo, Podemos obtuvo mas escaños que los vaticinados y Ciudadanos menos, si sirven para medir la intención del voto, su evolución y el sentir de los entrevistados, que no siempre coincide con lo que votan, pero que influye en la opinión pública dominante, que es determinante para el desarrollo de los acontecimientos.
La encuesta que el domingo 5 de junio publica el diario “El País”, efectuada por Metroscopia, arroja unos resultados que a buen seguro estarán analizando los gabinetes electorales de los cuatro principales partidos. El PP, al que favorece una previsible abstención, se consolida en primer lugar, con el 28,5% de los votos, le sigue la coalición Unidos Podemos, que sube hasta el segundo lugar con un 25,6%, el PSOE se desploma al tercer lugar con un 20,2% y Ciudadanos cierra la fila con el 16,6%. Para mí lo mas importante no son los porcentajes que avanza la encuesta y el sorprendente, por su contundencia, avance de Unidos Podemos, que no solo arrebata al PSOE la hegemonía de la izquierda, incluso amenaza muy de cerca al PP, sino las dudas de los indecisos, que son muchos, y la imagen que de los distintos dirigentes tienen los electores. Son los españoles que votaron a Ciudadanos los que mas dudan. En el variopinto magma electoral del partido de Albert Rivera podemos encontrarnos desde gente que antes había votado al PSOE como al PP. Ciudadanos era un partido con una ideología poco conocida por el electorado, salvo su enfrentamiento con los nacionalistas catalanes, y con un líder joven, poco quemado y de verbo fácil, pero su pacto con el PSOE ha disgustado a sus votantes de derechas y su tragicómico viaje a Venezuela y las cosas que pactó con Pedro Sánchez, incluido que los trabajadores se paguen su propio despido, a los de izquierda. Es muy probable que, aunque todavía no lo arrojan totalmente las encuestas, muchos votos de derechas que fueron a Ciudadanos regresen al PP, pero, y esto sí sería una sorpresa, los que Albert Rivera había arrebatado al PSOE pueden ir a Unidos Podemos.

No nos engañemos, vivimos en un país donde la gente no lee los programas políticos y no tiene ni idea sobre lo que pactan los partidos, estoy seguro, por ejemplo, que he sido de los pocos que leyó las 66 páginas del acuerdo que firmaron el PSOE y Ciudadanos y que conoce las cosas desagradables que venían al final, en el apartado sobre medidas económicas, por eso es muy importante la imagen que proyectan los líderes, que es decisiva para que los ciudadanos den su confianza a un partido u otro. En este sentido, el PP está hipotecado por la imagen de Rajoy, el que decía a Bárcenas que resistiera, pero, Pedro Sánchez tampoco exhala credibilidad en lo que dice ni en como lo dice y eso lastra mucho mas al líder socialista que los procesamientos de Chávez y Griñán. Pablo Iglesias y Albert Rivera, uno por su imagen prepotente y el otro por su ambigüedad, tampoco salen bien parados. Sin embargo, la coalición Unidos Podemos tiene suerte, porque cuenta entre sus filas con el líder mejor valorado en todas las encuestas, incluidas las del CIS, que no es otro que Alberto Garzón, que siendo en sus ideas mucho mas de izquierda que los líderes de Podemos, proyecta una imagen mas moderada y una dialéctica muy contundente sin perder nunca las formas. Lo mismo pasa con Errejón o con Echenique, que caen mejor a la gente que Monedero. Es muy importante explotar el filón de la buena imagen, que no está, en absoluto, reñido con lo sustancial, el programa.  Los que tomen buena nota de esto tendrán mucho ganado.

sábado, 4 de junio de 2016

LAS RECETAS DEL GOBERNADOR DEL BANCO DE ESPAÑA

Como si hubiera encontrado encima de la mesa de su despacho un folio con los apuntes del anterior gobernador, el socialista Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el actual gobernador del Banco de España, Luis María Linde, este del PP, ha repetido, como un loro, las mismas recetas económicas que nos aconsejaba el que también pedía abaratar el despido y subir los impuestos indirectos, particularmente el IVA. Eso sí, mientras nos dicen lo que se debe hacer para crear empleo y enderezar las cifras macroeconómicas, no hacen su trabajo, ese por el que cobran cifras de infarto, incluidos contratos blindados con indemnizaciones millonarias. Ni Fernández Ordóñez se preocupó de lo que sucedía en las Cajas de Ahorro, lo que está costando a los españoles un ojo de la cara, ni Linde parece enterarse de una evasión de capitales brutal de los que tienen miles de cuentas opacas en Suiza, Panamá y otros paraísos fiscales.
Las cosas que dice el gobernador del Banco de España son como las rebajas de impuestos que promete Rajoy si gana las elecciones, ya no engañan a nadie porque todos hemos visto ya esas películas. Tendrán que inventarse patrañas mas originales. Además, ni siquiera irritan demasiado, porque frente a la nueva vuelta de tuerca en el abaratamiento del despido que propugna Linde, PSOE y Ciudadanos van todavía mas lejos, pues en el acuerdo de 66 páginas que firmaron se contemplaba que los trabajadores se pagaran su propio despido.

Unidos Podemos tiene mucha suerte, porque no le hace falta esforzarse mucho en argumentar su programa y en convencer a la gente que los vote, las derechas, incluido el gobernador del Banco de España, con sus mentiras y sus insultos a la inteligencia de los españoles, le hacen una campaña electoral impagable.

viernes, 3 de junio de 2016

EL REGRESO DE LOS DINOSAURIOS

Como si se tratara de dos Tyrannosaurus Rex que regresan del final del Cretácico, Felipe González y José María Aznar han entrado en la campaña electoral a por una presa, que no es otra que Unidos Podemos. Su tiempo ha pasado, los dinosaurios ya no dominan la Tierra, pero hay un par de ellos que se resisten a la extinción. También hay gente que no cree en la evolución de las especies y en que hace 65 millones de años un gran meteorito cayó en la Península de Yucatán (México) provocando una hecatombe global y un invierno que duró mucho tiempo. Tuvieron que ser un padre y un hijo, paleontólogos norteamericanos de una familia de científicos de origen asturiano, “Los Álvarez”, los que demostraran que en los estratos de rocas de aquella época remota, en cualquier parte de la Tierra, se encuentra una fina línea de iridio, un mineral muy escaso en este planeta, que formó el polvo, al asentarse, que levantó el impacto del meteorito exterminador. Los dinosaurios desaparecieron, pero emergió una pléyade de pequeños animales que habían vivido aterrorizados por aquellos monstruos y que solo se atrevían a salir de sus madrigueras de noche, los mamíferos, que guardaban en su vientre y en su cabeza sus crías y sus ideas bien calientes.

Felipe y Aznar, esos impresentables a los que algunos califican de “grandes estadistas”, solo piensan en su modus vivendi y en las próximas elecciones. Un gran estadista piensa en las próximas generaciones. A nosotros, los españoles, no hace falta que ningún científico nos cuente lo que sucedió en España en los últimos años, lo sabemos muy bien porque lo hemos padecido en nuestras carnes. Y son precisamente los dos dinosaurios terópodos que arrasaron el país y convirtieron  nuestra democracia en una pantomima los que vienen a darnos consejos. Vuelve el señor X de las GAL (sí, el de la cal viva con la que querían enterrar al empresario secuestrado, Segundo Marey) el de “OTAN, de entrada no”, pero sí, el de los bombardeos sobre Kósovo sin mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, el de los contratos basura y las políticas de Boyer y Solchaga, el que ponía la mano en el fuego por Mariano Rubio (ahora también dice que la pone por Cháves y Griñán) el de Roldan y el dinero de los huérfanos de la Guardia Civil que se llevó Paesa por entregarlo, el que llamó en el Congeso de los Diputados, que tome buena nota Pedro Sánchez, “tahúr del Mississippi” al presidente Adolfo Suárez. También regresa el de la foto de las Azores, el que llevó a nuestro país a una guerra en Irak porque “había armas de destrucción masiva” el que mintió el 11M queriendo echar las culpas a ETA de los atentados yihadistas cuando las Fuerzas de Seguridad del Estado le decían lo contrario, el rey de la burbuja inmobiliaria y el que instauró las “mordidas” y la financiación ilegal en el PP a cambio de contratos públicos y recalificaciones. Regresan, en fin, como dos Tyrannosaurus Rex, los que privatizaron las empresas públicas rentables, las que eran de todos, a cambio de “puertas giratorias” (Aznar en ENDESA: 200.000 euros anuales, González en Gas Natural: 126.000 euros anuales). Vienen al servicio de los poderes económicos y fácticos para decirnos lo que nos conviene. Los que regresan del Cretácico, un tiempo pasado que seguimos amortizando hoy, no tienen los grandes dientes de aquellos terribles carnívoros, pero tienen su misma mirada y su misma cara, el espejo de su negra alma. Pero, la Tierra ya pertenece a los mamíferos.

jueves, 2 de junio de 2016

LOS TRABAJADORES POBRES

El mayor problema para muchos españoles ya no es no tener trabajo, estar en el paro, sino tener un trabajo de jornada interminable a cambio del salario mínimo, uno de los mas bajos de la UE. ¿Qué interesa mas? se preguntan muchos ciudadanos ¿trabajar todo el día a cambio de un salario de miseria, tener que pagar autobús, tren u otro medio de trasporte, tener que comer fuera de casa, etc, o cobrar el salario social y malvivir de las subvenciones? Es obvio que es mucho mejor ser pobre de solemnidad y tener todo el tiempo del mundo, que cobrar casi lo mismo pero estar todo el día fuera de casa y que, además, se rían de ti en tu propia cara. A esta situación de locura hemos llegado en España. Por eso, el descenso del paro en mayo, que tanto alegra a Rajoy y los suyos y que nos rebozarán por el rostro a lo largo de toda la campaña electoral, no satisface lo mas mínimo a los jóvenes que casi tienen que pagar por trabajar.
Quieren que volvamos a la sociedad del siglo XIX, que los trabajadores, que se habían emancipado, habían adquirido derechos y podían mantener dignamente una familia, vuelvan a ser aquellos proletarios famélicos y vestidos con harapos de la revolución industrial. Que se note bien quienes son los ricos, un puñado de déspotas, y los pobres, el resto. El fenómeno no es nuevo. Algunos ya habían advertido que, tras la concentración del capital, la globalización económica y la creación de un ejército de reserva, los millones de inmigrantes, que presionara a peores condiciones laborales y salariales al resto de trabajadores, llegaríamos a esta situación. Pues bien, aún no hemos visto nada.
A pesar del crecimiento económico y de la creación de empleo (nada nos cuentan de otras cifras macroeconómicas como el déficit o la Deuda) la desigualdad social sigue aumentando, como acaba de confirmar Cáritas. Pero, la creciente diferencia social no lo es tanto porque los ricos sean cada vez mas ricos, que también, como porque los pobres son cada vez mas pobres. En la España actual son muchos los hogares donde, trabajando ambos cónyuges y mirando hasta por el último céntimo, les cuesta llegar a final de mes. Esta deriva no tendrá límite si a los que tienen la sartén por el mango no se les dobla el brazo. Porque lo mismo que está pasando en España lo podemos ver en otras partes de Europa, incluso en países mucho mas ricos. Que se lo digan a los franceses.

Pero, a pesar de que los trabajadores han perdido muchos de sus derechos y de que ya existe una dictadura económica al mando, con sus burócratas, sus organismos y su palo, que pone y quita Gobiernos, todavía sobrevive en Europa, eso sí, a duras penas, la democracia. Y lo bueno que tiene la democracia es que, pese a sus trampas y sus leyes electorales injustas y pese a que los partidos políticos cómplices del poder económico tienen a su servicio unos aparatos mediáticos muy potentes, finalmente es el voto de los ciudadanos de a pie el que decide. Afortunadamente, no hace falta hacer una revolución violenta para cambiar las cosas, basta con dar un puñetazo encima de las urnas. O, si a usted no le parece bien y le gusta la sociedad del siglo XIX, dejar que continúe la deriva actual, que conducirá inexorablemente a aquellos tiempos que creíamos olvidados.