Tras la asonada de los barones
socialistas y del expresidente y exsecretario general del PSOE, ahora lobbysta, Felipe González, contra Pedro Sánchez quedaba rota la posibilidad de un
Gobierno de izquierda con Unidos Podemos con el apoyo puntual de los
nacionalistas y se despejaba el camino a la abstención en una nueva investidura
de Mariano Rajoy. Pero, hete aquí que algunos dirigentes del Partido Popular,
envalentonados por las encuestas y por el espectáculo cainita protagonizado por
los socialistas, han empezado a decir que con la abstención no tienen bastante
y que exigirán a los socialistas, si no quieren ir a unas terceras elecciones,
que les aprueben los Presupuestos y que se comprometan a garantizar la
estabilidad gubernamental durante toda la legislatura. Aunque eso va a ser así,
no hay que airearlo, hay que cuidar las formas, por eso ha salido a la palestra
el presidente de la patronal CEOE, Juan Rosell, para decir al PP que no hagan
demasiada sangre al PSOE, que los necesitan. El consejo de Rosell se entronca
en la nueva estrategia diseñada por la derecha y los poderes fácticos para
apuntalar al PSOE y que no se derrumbe por completo, pues saben perfectamente adonde
iría el grueso de los votos socialistas. Este sentido hay que dar a los
ofrecimientos del PP a los socialistas en algunas CC AA donde los acuerdo con
Podemos y con Izquierda Unida han quedado rotos o van a serlo en breve.
Especialmente didáctico es el ofrecimiento de Maria Dolores de Cospedal al
presidente de Castilla-La Mancha, uno de los barones mas activos en la rebelión
contra Sánchez, de apoyarlo una vez que Podemos ha roto el pacto de
Gobierno que tenía con el PSOE en esa comunidad autónoma. Porque es muy significativo
que el PP, a pesar de haber ganado en Castilla-La Mancha las elecciones, no
hable ahora de que debe gobernar el partido mas votado y, para mas guasa, apoye
el Gobierno de los que han quedado en segundo lugar. En Asturias también la líder
regional del PP, Mercedes Fernández, ante la mas que previsible ruptura del
pacto que Izquierda Unida mantiene con Javier Fernández, se ha ofrecido para
aprobar los Presupuestos de los socialistas y para mantenerlos en el Gobierno,
aunque el PSOE solo cuenta en Asturias con catorce diputados de un total de
cuarenta y cinco. El pacto tácito de los populares y socialistas asturianos que
les permitió en el pasado, por ejemplo, cargarse el Gobierno de Francisco
Álvarez-Cascos, se haría explícito.
El Partido Socialista se ha
embarcado en una aventura muy peligrosa que le puede llevar a la minimización.
Lo que estamos viendo ahora en España se parece mucho a lo que sucedió en
Grecia, donde al final, como todo el mundo sabe, SYRIZA ganó las elecciones y
el PASOK prácticamente ha desaparecido. Después de escuchar a Javier Fernández,
desde su cargo de presidente de la gestora, decir que “no hay que consultar a
los militantes, sino explicarles las cosas” y después de lo que vamos a ver en
los próximos meses las piruetas dialécticas inverosímiles y los triples saltos
mortales con tirabuzón van a ser mas necesarios que nunca para lavar la cara y
disimilar ante los militantes, los votantes y los españoles en general. Pero,
la gente no es tonta y el bipartidismo y sus valedores ya no tienen el
monopolio de los medios de comunicación para “crear opinión”. Internet y las
redes sociales son un foro de debate muy potente que puede echar por tierra el
aquelarre.
En cuanto haya Gobierno les
españoles volveremos a la realidad, regresarán las políticas de ajustes
salvajes, de pérdida de derechos laborales y sociales y de sacrificios para los
mismos de siempre. Bruselas exigirá ajustar el déficit y todos sabemos quienes
lo van a pagar. Por si eso fuera poco, en esta legislatura el problema de Cataluña
se enconará y llegará a un punto crítico. Los que se van a subir al carro de Rajoy
lo pagarán muy caro.
Yo no sé si habrá o no terceras elecciones. No dispongo de una bola de cristal que me permita ver por encima del proceloso clima político que estamos viviendo. Cada día surge una nueva noticia, un nuevo volantazo que impide saber a dónde nos conduce el barco. Por lo demás, los cambios recientes en la cúpula socialista abren un abanico de posibilidades con resultados inciertos, que van desde la abstención sin condiciones, a la abstención con ellas o a unas terceras elecciones, si finalmente el PP renuncia a la investidura al ver demasiado comprometida o condicionada la gobernabilidad.
ResponderEliminarEn cuanto a la posibilidad de que el eventual gobierno que surja, después de un año de gobierno en funciones, vaya a acometer una nueva política de ajustes, es posible que tenga razón, pero no estaría de más recordarle que lo tendría que hacer cualquier gobierno que se constituyese, sea del signo que sea.
Por eso cuesta más creer el interés de UP por haber llegado a un acuerdo de gobierno con el PSOE y con los secesionistas. Sin duda, como usted bien cita, aunque con fines distintos, deberían recordar que lo que pasó con los populistas griegos cuando Tsipras llegó al gobierno. Tsipras, seguramente con gran dolor de corazón, se vio obligado a hacer justo todo lo contrario a lo que prometió en la campaña electoral y en la campaña por el referéndum. Eso me lleva a plantear la siguiente duda. ¿No será que en UP comienza a tomar cuerpo la idea de que nunca van a estar más cerca del cielo de lo que estuvieron hasta el pasado sábado?
Hay algunas cuestiones en las que discrepo con su opinión: una es que no estoy de acuerdo con que los ajustes "los tendría que hacer cualquier Gobierno", si entendemos por ajustes recortes, porque yo creo que con entrar a saco contra la economía sumergida y el gigantesco fraude fiscal que tenemos, que el propio Banco de España evaluó en nada menos que un 23% del PIB, sería mas que suficiente para equilibrar el déficit, sin castigar a los españoles con sacrificios y subidas de impuestos.
ResponderEliminarOtra es el asunto griego. Si bien es cierto que SYRIZA ha tenido que hacer algunos ajustes dolorosos nada mas llegar al Gobierno, también lo es que con sus medidas ha logrado disminuir radicalmente el fraude fiscal (Grecia era el país de la UE donde mas se defraudaba al fisco) aumentando la recaudación y pudiendo subir, por ejemplo, el SMI significativamente, lo que ha redundado en un mayor consumo interno y, por ende, también mayor recaudación.
Por último, no sabemos cual será el techo de UP, yo tampoco, por eso el veredicto se lo dejaré a ese juez insobornable que es el tiempo.