viernes, 24 de junio de 2016

GANÓ EL BREXIT

El 23 de junio de 2016 será recordado como un día histórico. En La Habana (Cuba), con la asistencia de varios presidentes iberoamericanos, de representantes del Gobierno de Noruega  y del secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, se firmó un acuerdo de paz definitivo entre las FARC-EP y el Gobierno de Colombia. El comandante en jefe de las FARC-EP, Rodrigo Londoño (Timochenko) y el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, presidían las delegaciones que habían estado negociando en la capital cubana desde hace casi tres años y fueron los encargados de estampar las firmas. Se acaba así una larga guerra de 53 años y un conflicto social por el reparto de la tierra, que en Colombia estaba en manos de los terratenientes ganaderos. Un gran día para Colombia y para la gente sensata. Pero, al mismo tiempo, en el Reino Unido se producía una catástrofe: los partidarios del Brexit, es decir, de que los británicos abandonaran la Unión Europea, ganaron el referéndum que había convocado el primer ministro, Cameron, por un 52% de los votos y el jefe de Gobierno ha tenido que dimitir de inmediato.
Lo peor no es el terremoto político en el Reino Unido y las consecuencias negativas que se van a derivar de la salida de la Unión de uno de los países mas importantes de Europa, lo peor son los análisis erróneos y las conclusiones equivocadas que se están sacando de lo que ha sucedido.
Hace bastante tiempo ya advertí que uno de los mayores errores políticos de la izquierda, pero no solo de ella, era menospreciar las consecuencias indeseadas de la inmigración masiva y descontrolada que llegaba a Europa. No solo la inmigración constituye un ejército de reserva que presiona a peores condiciones salariales y laborales a los demás trabajadores, también hay millones de personas que han llegado a Europa no a trabajar, sino a vivir de las ayudas sociales y aprovecharse del Estado de Bienestar, que tanto esfuerzo costó a generaciones de europeos, sin la menor intención de dar palo al agua. Además, las dificultados para la integración de personas cuya religión, costumbres y status económico son radicalmente distintos ha generado conflictos sociales y la creación de enormes barrios ghetto en algunas ciudades. Marsella y los alrededores de París son un buen ejemplo de ello, pero hay cientos en toda la UE. Se puede cerrar los ojos ante lo que está sucediendo o incluso empecinarse en el error, pero está mas claro que el agua que el problema de la inmigración ha sido el determinante del triunfo del Brexit y de la grave situación creada en Europa.
Hace muy poco tiempo un ultraderechista casi gana las elecciones a la presidencia en Austria y el partido ultraderechista de Marine Le Pen ya es el mas votado en Francia, pero procesos similares ocurren a todo lo largo y ancho de Europa, desde Hungría a Holanda, desde el Norte de Italia a Gran Bretaña. Los fascistas han sabido aprovecharse de los errores ajenos y han arrimado el ascua del problema de la inmigración a su sardina.
La Europa que habíamos soñado hace tiempo que dejó de existir. La Unión Europea es solo la unión de los mercaderes que da empleo a decenas de miles de burócratas y que gasta ingentes cantidades de nuestro dinero en intentar corregir sus propios errores. Los británicos han actuado con inteligencia, porque las relaciones económicas y las transacciones comerciales con la Unión no se verán afectadas, podrán seguir con sus paraísos fiscales y con su piratería financiera y podrán tomar sus propias decisiones, también en materia de inmigración.

Hay un grave problema y si no queremos verlo y racionalizarlo pagaremos, ya lo estamos haciendo, las consecuencias.

lunes, 20 de junio de 2016

EL ASESINATO DE JO COX

Cuando todas las encuestas daban como ganadores a los partidarios del Brexit, es decir, a los que quieren que el Reino Unido abandone la Unión Europea, hete aquí que un descerebrado ultraderechista va y mata a la diputada laborista, del ala izquierda de su partido, Jo Cox, de 41 años y con dos hijos. Tal ha sido el impacto en la opinión pública del crimen que, como por encanto, las encuestas ya apuntan en la dirección contraria. Veremos lo que sucede el día 23 de junio.
No voy a analizar aquí que circunstancias han llevado a los británicos a esta encrucijada histórica, solo decir, porque es una evidencia, que la inmigración masiva no gusta a amplias capas sociales y es el factor principal que está influyendo en el crecimiento de los partidos de extrema derecha. Lo hemos visto hace poco en Austria, donde casi sale elegido presidente del país un ultraderechista y lo estamos viendo en Gran Bretaña, Francia, Holanda, Hungría, etc.
Este crimen me ha recordado otros que también se produjeron en momentos cruciales, como el de JFK, el de Aldo Moro, el de Olot Palme o el de Carrero Blanco, por solo citar algunos, sin contar con extraños accidentes, como el de la princesa Diana, precisamente cuando estaba embarazada y pensaba casarse con un musulmán. ¿Pueden ser capaces los servicios secretos, o grupos organizados al servicio de oscuros intereses, de cometer crímenes así o esto es solo fruto de la casualidad y de la voluntad enfermiza de un loco? En el caso de la muerte de Jo Cox, como en la mayoría, no lo sabemos y seguramente no lo sabremos nunca, pero hay otros que, con el paso del tiempo, han quedado aclarados, aunque sin consecuencias para los actores, como el secuestro y asesinato de Aldo Moro. El 9 de mayo de 1.978 apareció sin vida y acribillado por 11 balas el cuerpo del dirigente democristiano italiano Aldo Moro, que había sido por dos veces primer ministro, acababa así el secuestro de 55 días perpetrado por las Brigadas Rojas. Pero, hoy se sabe que ese grupo de extrema izquierda estaba a las órdenes de la CIA y los servicios secretos italianos, entonces penetrados por el largo brazo de la Mafia. Aldo Moro es asesinado precisamente cuando la Democracia Cristiana y el Partido Comunista estaban a punto de firmar el “Compromiso Histórico”, un acuerdo de Gobierno para terminal con el “pentapartito” y la inestabilidad política de Italia que provocaba elecciones cada pocos meses. Santiago Carrillo, el histórico dirigente comunista español, siempre dijo estar convencido de que tras la muerte del presidente del Gobierno, el almirante Carrero Blanco, no solo estaba ETA.

En fin, casualidades, conspiraciones, que cada uno saque sus propias conclusiones.

domingo, 19 de junio de 2016

UNIDOS PODEMOS SE CONSOLIDA EN LAS ENCUESTAS

En todas las encuestas que publican los diarios de tirada nacional el domingo 19 de junio, a solo una semana de las elecciones generales, la coalición electoral Unidos Podemos consolida el segundo puesto. La formación que lidera Pablo Iglesias no solo obtiene votos del PSOE, de jóvenes que votan por primera vez y de desencantados que llevaban años sin acudir a las urnas, se ve también favorecida al recuperar restos que antes perdía Izquierda Unida en favor del partido Popular y de Ciudadanos. La Ley electoral injusta que los que tenían la sartén por el mango habían hecho para favorecer el bipartidismo y laminar a los partidos pequeños ha saltado por los aires. Recordemos que en las pasadas elecciones mientras Podemos e Izquierda Unida, que se presentaron por separado, habían sumado 6.112.438 votos, el PSOE obtuvo 5.530.393, pero Podemos e Izquierda Unida sumaron 71 escaños y el PSOE sacó 90. No solo eso, mientras a IU un diputado le costaba casi 500.000 votos al PP solo poco mas de 50.000. Y, mas fuerte y menos democrático todavía, muchos restos de UI iban a parar al partido de Rajoy. Se acabó la fiesta.
Según la encuesta que Metroscopia ha elaborado para el diario “El País” la media de las horquillas de diputados obtenidos quedaría así: el Partido Popular tendría 114 escaños, Unidos Podemos 93, el PSOE 82 y Ciudadanos 39. La única fuerza política que sube, y lo hace con contundencia, es Unidos Podemos que, con un 26% de estimación del voto, no solo saca casi seis puntos al PSOE, se queda a solo tres del PP. Pero, los resultados de la encuesta no solo confirman el “sorpasso”, también que, a diferencia de lo que ocurrió en las elecciones del 20 de diciembre, las fuerzas de la izquierda sumarían mayoría suficiente para gobernar sin contar con los independentistas. De confirmarse los resultados de las encuestas, sería un auténtico desastre para el PSOE, que no solo perdería la hegemonía de la izquierda, no tendría la coartada del independentismo para no pactar con Unidos Podemos y permitir que siguiera gobernando Rajoy, no entrando en el Gobierno, pero apoyando al PP en el Congreso de los Diputados.

Todos han centrado sus ataques en Unidos Podemos en vez de explicar sus programas y es muy probable que antes de las elecciones del domingo 26 de junio saquen algún as de la manga para perjudicar a la Coalición, están desesperados. Pero, esa estrategia ha sido un gran error y empecinarse en él podría producir resultados todavía peores para que han usufructuado el poder hasta ahora.

miércoles, 15 de junio de 2016

LA DÍFICIL SITUACIÓN POLÍTICA EN ASTURIAS

Si es difícil la situación política en España, donde, tras las elecciones del 26 de junio y los pactos que veremos después, a muchos ciudadanos les va a quedar cara de tontos, es Asturias se ha vuelto explosiva. La irrupción de Podemos en las pasadas elecciones cambió la correlación de fuerzas, cuyo espectro se ha desplazado tanto al morado como al rojo, por el brío de la nueva formación emergente y el que ha mantenido IU. Los socialistas solo obtuvieron 14 diputados de un total de 45 y no fue posible un acuerdo amplio de Gobierno progresista que incluyera al PSOE, Podemos e IU. En esa coyuntura cabían dos posibilidades, o bien que PSOE y PP llegaran a un pacto, bien tácito o explícito, para gobernar, que, de tapadillo, ha estado funcionando durante mucho tiempo en nuestra región, o bien que IU apoyara a Javier Fernández para impedir ese acuerdo y todo lo que traería consigo, como, por ejemplo, que el proyecto de la incineradora de Serín, que ya habían aprobado juntos socialistas y populares, siguiera adelante. La militancia de IU, que no quiso que la coalición gobernara con el PSOE en la anterior legislatura y tampoco en esta, fue muy responsable, inclinándose por el mal menor. Pero, el escenario político había cambiado radicalmente en España y Asturias no se iba a quedar al margen de ese cambio. Dos son los factores mas importantes que han influido en que el mapa político ya no sea el mismo del que, con alternancias, se ha mantenido en España durante los últimos años: la aparición de nuevos partidos y la deriva del PSOE hacia posiciones cada vez mas derechistas. Hay cosas que son tan evidentes que no están sujetas a la subjetividad de las opiniones.
Tras las encuestas electorales, que predicen el “sorpasso”, en el PSOE ha cundido el pánico y los dirigentes socialistas han perdido completamente los papeles. Ha quedado diáfano que su enemigo no es el PP, con el que mantenían el mismo paripé de la alternancia que en la España de finales del siglo XIX y principios del XX entre los conservadores de Cánovas y los liberales de Sagasta, sino los que quieren un cambio de verdad en nuestro país y que deje de estar en manos de los de siempre. Los primeros fotogramas de la película que estamos viendo fueron en Andalucía. Allí, el PSOE, que había mantenido una tradicional alianza con IU, se negó a implementar los acuerdos a que había llegado con la Coalición provocando la ruptura y pactando con Ciudadanos, el partido derechista de Albert Rivera. En Andalucía, Susana Díaz, una dirigente sin muchos escrúpulos y sin palabra, usó a IU como si fuera un clínex y el disgusto que aquello provocó en la militancia y en la dirección de la formación que dirigía Cayo Lara tendría consecuencias con la creación de nuevas alianzas.

En Asturias no se habían abierto hostilidades, pero la alianza entre Podemos e IU y el secreto a voces de que el PSOE piensa dejar que gobierne Rajoy, echando encima la culpa a Unidos Podemos, lo ha precipitado todo. Si Javier Fernández ya tenía una especial animadversión hacia Podemos y hacía Emilio León, porque no estaba acostumbrado a que le cantaran las cuarenta en la Junta General, el terremoto político nacional y la previsible alianza entre socialistas y populares en el Congreso de los Diputados y en la política española, le ha dado la coartada para romper con IU y que el PP asturiano y Mercedes Fernández vuelvan a ser sus aliados. Solo así se entiende que el presidente asturiano, en una grosera intervención en el mitin celebrado el martes 14 de junio en Oviedo, llamara “pitufos” y “cenizos” a los de IU, precisamente los que estaban sosteniendo su Gobierno. Ni los dirigentes de IU ni sus militantes y votantes pueden pasar por eso, y Javier Fernández lo sabe.

martes, 14 de junio de 2016

JAVIER FERNÁNDEZ ROMPE EL ACUERDO DE GOBIERNO

El presidente de Asturias, Javier Fernández, ha decidido romper el pacto de Gobierno que mantenía con IU. No lo ha hecho en la Junta General, ni llamando a los dirigentes de la coalición para comunicárselo, ni siquiera en una rueda de prensa ante los medios informativos. Lo ha hecho con mas mala uva, de forma rastrera, insultando a miles de asturianos, a los que llamó "pitufos y "cenizos", en el mitin que celebró Pedro Sánchez el martes 14 de junio en Oviedo. Los dirigentes socialistas quieren ir preparando el camino para gobernar con la derecha, en Asturias y en España, y no se paran ante nada. El debate electoral a cuatro dejó diáfano que el PSOE no va a gobernar con Unidos Podemos y va a permitir que gobierne Rajoy, pero echando la culpa a Pablo Iglesias y a Garzón de que no han querido que Pedro Sánchez fuera presidente. Tal parece que Javier Fernández quiere hacer lo mismo en Asturias, pero aquí espera que sea el PP y Mercedes Fernández quien lo sostenga a él en la presidencia. IU estorba al secretario general de la FSA-PSOE, ya no la necesita, y no ha encontrado mejor forma de quitársela de encima que insultando a su gente. “Es IU la que ha roto con nosotros y nos ha obligado a buscar un acuerdo con el PP, por responsabilidad y por la gobernabilidad de Asturias”, nos dirá. Sea como fuere, después de lo que ha dicho Fernández en el mitin de Oviedo, IU no puede seguir ni un minuto mas apoyando al PSOE en Asturias.

LAS CONCLUSIONES DEL DEBATE

El pasado lunes, 13 de junio, se celebró el anunciado debate electoral entre los cuatro candidatos de las formaciones políticas mas importantes. En contra de lo que algunos vienen manifestando, no parece que exista tanto hartazgo y desafección entre los españoles hacia la política, pues el debate, en día laborable y que acabó ya en la madrugada del martes, tuvo una audiencia en torno a los 10 millones de personas. El formato y las preguntas que hacían los moderadores, pactadas por los partidos, no eran los mas adecuados para que la gente se enterara del programa de cada uno ni que opinión tienen sobre asuntos muy concretos que nos afectan a todos: MIX energético, cambio climático, Deuda Pública, construcción de Europa, fraude fiscal, prostitución, bases extranjeras, peligro de una guerra nuclear, reforma de la ONU y un larguísimo etc. Seguramente en las entrevistas que los distintos medios harán por separado a cada uno de los candidatos se podrán desgranar y desarrollar las distintas posturas que ahora nos han hurtado.
Para mí el debate tenía un único interés, saber si el PSOE, que es el que, como ocurrió en las pasadas elecciones del 20D, va a decidir, piensa gobernar con la izquierda o con la derecha. Hasta en cuatro ocasiones se lo preguntó Pablo Iglesias a Pedro Sánchez y el candidato socialista fue incapaz de contestar. Sánchez estuvo mas centrado en atacar a Unidos Podemos que a Rajoy, e Iglesias continuamente se lo tenía que decir: “Pedro, no te equivoques de enemigo, el enemigo es Rajoy”. Todos dejaron clara cual va a ser su postura en los obligatorios pactos que se tienen que producir tras las elecciones, todos menos Sánchez. El PP quiere un pacto con Ciudadanos y con el PSOE (la Gran Coalición), Unidos Podemos, independientemente de si hay “sorpasso” o no, quiere un pacto de Gobierno con el PSOE y Ciudadanos pactará con quien sea menos con Unidos Podemos. Yo creo que los socialistas ya han decidido lo que van a hacer y el subconsciente traicionó a Pedro Sánchez al repetir continuamente que fue Iglesias el que evitó un Gobierno del “cambio” al no permitir su investidura. Es el viejo discurso-trampa socialista de “la pinza”, que ya utilizó Felipe González contra Julio Anguita, como si entonces IU y ahora Podemos quisieran que gobernara la derecha. El PSOE, que ha roto en esta campaña electoral el pacto derechista que había firmado con Ciudadanos, volverá a pactar con Albert Rivera tras las próximas elecciones cosas como que el Estado complemente con dinero público los salarios mas bajos y que los trabajadores se paguen su propio despido (la bolsa austriaca) y otra vez invitará a Pablo Iglesias a que lo suscriba y a apoyar un Gobierno con esas mimbres. Será la coartada para permitir que gobierne Rajoy y echar la culpa a Unidos Podemos de que ha impedido otra vez un Gobierno del “cambio”. Yo creo que los españoles, y muchos socialistas de corazón, se han dado perfectamente cuenta de esto y que eso se va a reflejar en las encuestas y en su decisión final el día 26 de junio.

Sin duda, Pablo Iglesias fue el vencedor de la contienda, porque siendo el objeto de todas las críticas no solo salió airoso, les dio estopa y, sobre todo, desenmascaró a Pedro Sánchez. El segundo lugar es para Mariano Rajoy, que, teniendo todo en contra, logró mantener el discurso y el tipo. El tercero fue Albert Rivera, nervioso por las encuestas que predicen una concentración del voto e intentando, con un encendido discurso anti Unidos Podemos, conservar los votantes mas derechistas. En último lugar coloco a Pedro Sánchez, decepcionante, poco creíble y al que Pablo Iglesias dejó con el culo al aire.

lunes, 13 de junio de 2016

¿SE PUEDE ROMPER EL PSOE?

Tras los resultados de las encuestas electorales que se han hecho públicos y a la espera del definitivo veredicto de las urnas el día 26 de junio, el miedo ha cundido en las filas socialistas, por primera vez desde la Transición Democrática el PSOE podría dejar de ser el primer partido de la izquierda. La única preocupación que parece tener la cúpula del partido que lidera Pedro Sánchez, algunos barones regionales, como Susana Díaz, Guillermo Fernández Vara y Javier Lambán, presidentes de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, respectivamente y, sobre todo, el expresidente Felipe González, a sueldo de lobbies, es ¿qué haría su partido si el “sorpasso” de Unidos Podemos llegara a producirse? Estos conspicuos socialistas, y otros que ya saldrán a la palestra, prefieren mil veces, ya lo han dicho, que gobierne el PP que un Gobierno de unidad de la izquierda. Ya hicieron mil piruetas dialécticas para acusar a Pablo Iglesias de preferir que gobernara el PP a “un Gobierno del cambio”, pero fueron los socialistas los que firmaron un acuerdo con Ciudadanos, que ya han roto unilateralmente, inasumible para Podemos y para IU, porque contemplaba, entre otras cosas, una pírrica subida de solo un 1% del Salario Mínimo Interprofesional (ahora los socialistas, muy poco tiempo después, defienden que sea del 4%) que el Estado complemente con dinero público los salarios mas bajos y que los trabajadores (la bolsa austríaca) se paguen su propio despido. El acuerdo con Ciudadanos era la coartada para no pactar con Podemos e IU.
Pero, el PSOE, se dé el “sorpasso” o no, tendrá que decidir si gobierna con la izquierda o con la derecha, ese es el cáliz que tendrá que tomar. No sería la primera vez que los socialistas gobiernan con la derecha, lo están haciendo en Andalucía con Ciudadanos y ya Felipe González prefirió a las nacionalistas catalanes de CIU, antes que a IU, cuando estuvo en minoría. También han aprobado juntos el PP y el PSOE la modificación de la Constitución (sin referéndum nacional) para establecer un tope al déficit y los grupos popular y socialista europeos votan juntos el 70% de las cuestiones que se debaten en el Parlamento de Estrasburgo. Eso sin contar que, digan lo que digan, están de acuerdo en casi toda la política económica, laboral, fiscal, exterior, etc. El problema que van a tener los socialistas es que si deciden gobernar con el PP o, lo mas probable, permiten que Rajoy salga investido presidente y que gobierne en minoría con su apoyo parlamentario, no van a tener a Pablo Iglesias tendiéndoles la mano sino desenmascarándolos. Porque una cosa es el paripé y otra la escenificación grosera.
En Europa hemos visto de todo, en Grecia el PASOK casi ha desaparecido por haber gobernado con el partido derechista Nueva Democracia, pero en Portugal hay un presidente socialista apoyado por los comunistas y por un partido similar a Podemos. No sabemos lo que puede suceder en España, pero, yo creo que si el PSOE decide apoyar explícitamente al PP corre el peligro de romperse. El PSOE siempre ha mantenido una férrea disciplina interna (“el que se mueve no sale en la foto” Alfonso Guerra dixi) pero no es lo mismo imponer la disciplina cuando eres hegemónico que cuando estás en horas bajas y corres peligro, si no te espabilas, de desaparecer. Tanto el Partido Socialista Francés, como el SPD alemán saben muy bien de lo que hablo.

El PSOE es un partido histórico de la izquierda en España y muchos de sus votantes y militantes, no tanto algunos de sus dirigentes, no entenderían que apuntalaran al PP después de todo lo que han dicho de Rajoy y los suyos. Y esos españoles, socialistas y de izquierda, tienen voluntad propia y si se tienen que mover, se moverán.