viernes, 26 de junio de 2026

LOS GERIÁTRICOS ASTURIANOS

 La vida de las personas y, en general, la sociedad, han cambiado mucho en los últimos decenios, y, dramáticamente, muchas veces para peor, o al menos no claramente para mejor. La carestía de la vivienda, la casi obligatoriedad de que tengan que trabajar el hombre y la mujer para que las familias puedan sufragar sus gastos, a veces solo para subsistir, el crecimiento exponencial de los divorcios, etc, han tenido consecuencias terribles en la desestructuración de los hogares. Si a todo esto añadimos que las personas viven más tiempo, tenemos ante nosotros un panorama nuevo, con muchas aristas, una nueva complejidad sociológica que los poderes públicos tienen que asumir y tienen que gestionar. Estos cambios afectan especialmente a las personas más vulnerables, especialmente a los niños y a los mayores. En este sentido, la escasez de guarderías públicas y/o asequibles para las familias dificulta mucho la conciliación familiar y lo mismo, o aún peor, sucede con los geriátricos, las residencias para las personas mayores, las públicas muy escasas y las privadas caras, abandonadas a su libre albedrío por la administración pública y con múltiples problemas que afectan gravemente a su personal y, en última instancia, a los ancianos, esos que han luchado y que lo han dado todo por nosotros a lo largo de su vida y que merecen un ocaso digno, una atención que, cada vez más, las propias familias no pueden darles.

Los trabajadores de las residencias de ancianos privadas de Asturias están en pie de guerra. Cuando escribo estas líneas se manifiestan en Oviedo ante la Consejería de Bienestar. Están hartos. Estas personas son mucho más que trabajadores, hacen una labor social impagable. Todos los días, todas las noches, atienden y cuidan a nuestros mayores, muchas veces convirtiéndose en su familia, en su última familia. Es un trabajo duro y difícil que requiere profesionalidad, buena condición física y mucha paciencia. Tanto el personal sanitario como el resto de los trabajadores y trabajadoras de las residencias, de los geriátricos son auténticos héroes. Su labor no es nada fácil y no hay mucha gente que pueda realizarla y salir airoso todos los días. Las personas mayores tienen enfermedades, medicaciones que hay que controlar por ellos, a veces están impedidas y hay que moverlas, a veces su capacidad mental obliga a una continua vigilancia y dedicación. Es un mundo que solo los que se dedican a él en cuerpo y alma conocen en toda su complejidad y en todo el sacrificio que exige. Pues bien, esos trabajadores no tienen ni el reconocimiento social que se merecen ni unas condiciones laborales medianamente dignas. Salarios bajos, continuas bajas laborales por estrés o por lesiones físicas, ratios exagerados, más horas de trabajo de las que deberían, esos que cuidan de nuestros mayores no tienen quien cuide de ellos. Reivindican mejoras salariales, con sus pluses; reducción de horas anuales; bajar los ratios de residentes por auxiliar; reconocimiento de la categoría profesional; un calendario anual previsible y zonas de descanso adaptadas. Todo cabal, todo justo a la vista de lo que lleva ya demasiado tiempo sucediendo. La administración pública tiene que implicarse en este asunto, debe patrocinar un convenio laboral justo y unas condiciones de trabajo y unos salarios dignos para los trabajadores y trabajadoras de los geriátricos privados, y debe hacerlo ya mismo. Si, porque este problema no es nuevo, hace ya muchos meses iniciaron movilizaciones para reclamar algo básico e imprescindible a la vista de la problemática actual: la reforma urgente de la normativa que regula los ratios de personal en las residencias privadas de personas mayores de Asturias. Lo hicieron porque viven y padecen las consecuencias de unas plantillas insuficientes que hacen imposible prestar la atención de calidad que nuestros mayores merecen. Mantuvieron reuniones con la Consejería de Derechos Sociales y de Bienestar, trasladaron sus propuestas y elaboraron un documento detallado de las necesidades del sector. Incluso se les reconoció que sus demandas eran razonables y necesarias. Les aseguraron que se iniciaría la modificación de la normativa y que, para finales del pasado marzo, dispondrían de un borrados sobre el que poder trabajar y realizar aportaciones. Pero, después de más de tres meses, el silencio administrativo vuelve a situar en el olvido un problema que afecta a miles de personas mayores y a quienes las cuidan.  Por eso han ido a la Consejería de nuevo, porque la situación sigue siendo insostenible y el Gobierno del Principado no ha hecho nada al respecto. Hasta aquí se ya llegado.


domingo, 29 de marzo de 2026

LA GUERRA DE TRUMP Y NETANYAHU

 La guerra desatada por EE UU e Israel contra Irán se extiende en el tiempo y geográficamente y amenaza con enquistarse y llevar al mundo, en particular a la estúpida Europa, a la mayor crisis económica en lo que llevamos de siglo, mayor que la financiero-inmobiliaria de 2008 y mayor que la de la pandemia de Covid-19, declarada como tal por la OMS en marzo de 2020 ¿Qué nos ha traído hasta aquí? Todo lo que está sucediendo no se puede entender si no partimos de una base poliédrica con unas cuantas aristas, de las que sobresalen por su importancia dos: El imperialismo histórico de EE UU y el Estado de Israel y la parte sionista del judaísmo internacional. No voy a relatar el intervencionismo, las invasiones y las guerras de EE UU, que son por todo el mundo conocidas, que es el primer guarismo de esta ecuación, y me voy a centrar en el segundo: El Estado de Israel actual es un ente artificial que fue creado por la ONU tras la Segunda Guerra Mundial y que ha sido introducido, como un cáncer, en Oriente Medio. Este país ha crecido exponencialmente desde su creación en 1948 a base de robar tierras a sus legítimos dueños, los palestinos, pero no solo a ellos, también a los jordanos, a los sirios (llegaron a un acuerdo con Egipto para devolver lo robado a cambio de complicidad) y ahora a los libaneses. Para ello los sionistas siempre han hecho el papel de víctimas, explotando el relato del Holocausto judío a manos de los nazis, acusando a los palestinos y a los países vecinos de terroristas y contando con el inestimable apoyo de los EE UU y de Europa, muy especialmente de Reino Unido y de Francia, es decir, del imperialismo. La verdad, sin embargo, es muy distinta al relato, las "victimas del terrorismo" ya cometieron un atentado, el 24 de junio de 1946, contra el Hotel Rey David, entonces sede de la Comandancia Militar del Mando Británico de Palestina, causando 93 muertos, y desde entonces no han cesado de asesinar y de robar. El término terrorismo y a quienes se mete, o no, en esa lista "terrorista" no es objetivo, ni de lejos. Al contrario que a Rusia, tras su intervención militar en Ucrania, nadie ha puesto sanciones a Israel por el genocidio de Gaza ni por su enésima invasión de Líbano (recordemos que en la primera, de 1982, ni siquiera existía Hezbolá) ni, por supuesto, por atacar a Irán, ya por dos veces, eso sin contar asesinatos selectivos y atentados terroristas que los sionistas ya habían realizado en el pasado contra el país persa ¿Qué atentados terroristas ha realizado Irán? ¿Qué país había atacado o invadido el país persa? Esta no es una guerra de EE UU contra Irán, es la guerra del sionismo que ya tiene comprados, o cogidos por la entrepierna, a senadores, congresistas y al propio presidente de los EE UU, en este sentido, no hay que olvidarse de los archivos de Epstein. Los estadounidenses había votado la versión de Trump que conocían, la versión que ponía el acento en controlar la inmigración irregular masiva, la versión que ponía aranceles a los productos extranjeros, la versión que los sacaba de guerras y conflictos, la versión, en fin, del "América primero", pero no la versión de Trump de "Israel primero". En realidad, nadie pensaba que el presidente de los EE UU se iba a poner, e iba a poner a su país, al total servicio del sionismo. Los estadounidenses se han dado cuenta ya de que esta guerra no es su guerra, de que este conflicto puede tener consecuencias catastróficas para la estabilidad geopolítica en Oriente Medio y de que, y para eso no hay que ser un gran analista, ya están pagando el galón de gasolina a cinco dólares y medio. El sábado 28 de marzo, nueve millones de personas de han manifestado en EE UU contra la guerra y contra la subida de los precios convocadas por el movimiento "No Kings", alguna de esas manifestaciones reunió a más de 800.000 ciudadanos. No se había visto nada igual en los EE UU desde las protestas contra la Guerra de Vietnam. A pesar de que muchos incondicionales del movimiento "Maga" siguen siendo leales a Trump, las encuestas reflejan una creciente desafección del pueblo estadounidense ante lo que está haciendo su presidente, y en USA hay elecciones al Congreso y al Senado en noviembre. Sin embargo, este es el segundo y último mandato presidencial de Donald Trump, así que el presidente de los EE UU y los poderes que lo apoyan y lo chantajean tienen sus propios planes, que para nada coinciden con los de los ciudadanos. Otro guarismo importante de la ecuación, y que los españoles deberíamos tener muy en cuenta, es que la política exterior, incluida la bélica, de EE UU, está dirigida por Jared Kushner, el yerno del presidente  y esposo de su hija Ivanka, hija que se convirtió al judaísmo para casarse con el rico empresario inmobiliario y de medios judío, que es el principal asesor de Trump y que, en contra de loas opiniones del Pentágono y del Secretario de Estado de Guerra (ahora no es Defensa, Trump le ha cambiado el nombre) ha decidido que EE UU apoye y colabore con Israel en la agresión a Irán. Hay fotos muy educativas, que todos pueden ver en Google, del yerno sionista de Trump en Marruecos firmando acuerdos con el país vecino y con Israel, tome usted nota.

Ya no mandan los estados-nación y sus instituciones políticas, como profetizaron algunos filósofos del siglo XIX, en esta etapa los que tienen la sartén por el mango son un puñado de milmillonarios y sus grandes corporaciones, que son los que deciden las cosas importantes. Por supuesto, estamos ante una dictadura con todos los ingredientes de las dictaduras, incluida la censura. Si alguien tiene alguna duda al respecto, tengo que decirle que X, la antigua Twitter, la red social más política, está suspendiendo y/o eliminando masivamente cuentas que critican las fechorías del sionismo y convirtiendo ese portal en un foro de propagando para Israel, que utiliza desde personas afines, como la independentista catalana Pilar Rahola, hasta cuentas, que usan la IA, que dependen directamente del Mossad, para intoxicar. Elon Musk, el dueño de X, ya ha manifestado que es "aspiracionalmente" judío, así que blanco y en botella.

Es difícil saber cuán será el próximo objetivo de esta gentuza ¿Será Groenlandia, para aprovecharse de sus riquezas y dominar las del Ártico? O quizá sea el que ahora casi nadie está pensando, la Luna, que podría dejar de ser patrimonio de la Humanidad. El programa Artemis nos lo aclarará. La NASA tiene a SpaceX, también de Elon Musk, como socio clave y principal contratista y la primera nave lunar del programa ya va a empezar a explorar, desde la órbita, nuestro satélite, que, me temo, dejará de ser nuestro para ser solo suyo, de ellos.
 

martes, 6 de enero de 2026

EL DEBATE SOBRE VENEZUELA

        


Es muy interesante el debate que se ha abierto en España a raíz de la intervención armada de EE UU en Venezuela, incluyendo el secuestro de su presidente. Para ser sincero, no solo es interesante, sino fuera por el drama de los venezolanos, hasta es un debate que invita a reír. Para mucha gente tal parece que lo que ha sucedido es una singularidad, es decir, que EE UU no ha estado toda la vida invadiendo países, provocando golpes de Estado o promoviendo revoluciones de colores. Que muchos españoles hoy no tengan ni idea de lo que hicieron los EE UU a nuestro país en 1.898 (USA arrebató entonces a España Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam) o que no sepan que, antes de la Revolución Bolchevique de 1.917, EE UU ya había intervenido militarmente en Iberoamérica en más de cien ocasión, robando a México medio país, por ejemplo, explica muchas cosas de la opinión pública. El debate político y en los medios de comunicación estos días está centrado en la "legalidad internacional", y a mí me produce mucha risa, a la vez que indignación, que sean precisamente los que se pasaron por la entrepierna la legalidad internacional en Yugoslavia o en Libia (con el PSOE en el gobierno de España) los que ahora más se escandalizan ante las acciones piratas de EE UU. Cuando Felipe González ordenó bombardear Yugoslavia no había un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU y cuando Zapatero se unión a la agresión a Libia el único mandato del Consejo de Seguridad de la ONU (con la abstención de China y Rusia) era la exclusión aérea ¿Verdad?

Pero, si es evidente que el ataque a Venezuela forma parte del modus vivendi de siempre de los EE UU y que la pseudoizquierda española es muy hipócrita y tiene muy mala memoria cuando le conviene, la actitud de la derecha y de la ultraderecha de nuestro país con lo que ha sucedido es patética: Los mismos que pedían el Premio Nobel de la Paz para Trump, los mismos que disculpan los aranceles contra nuestros propios agricultores y ganaderos, a los que dicen defender, los mismos que postulaban en las redes sociales machaconamente a María Corina Machado como nueva presidenta, los mismos, en fin, que decían del chavismo que era un cártel de narcotraficantes, ahora, cuando el propio Trump y Marco Rubio han dicho que su interés en Venezuela es el petróleo y que prefieren de presidenta a Delcy Rodríguez, están en una especie de retiro espiritual silencioso para hacer una finta y poder seguir lamiendo el culo a EE UU esgrimiendo nuevas patrañas. La señora Ayuso, enfrentándose incluso a la Fundación FAES y a José María Aznar, o sea al que, en una lista cerrada y bloqueada la puso en primer lugar para que hoy esté de presidenta en la Comunidad de Madrid, ha llamado "cursis" a los que defienden la legalidad internacional, también a José Manuel García-Margallo. Bueno, si un tipo como Trump es presidente de EE UU o un tipo como Milei es presidente de Argentina, que una individua como Ayuso sea presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid no parece tan grave.

Pero, si el debate que estamos viendo en España sobre los acontecimientos en Venezuela es muy ilustrativo del nivel de nuestros políticos y deja diáfano como son capaces de mentir y de tergiversar para arrimar el ascua a su sardina, incluyo con asuntos tan importantes y tan dramáticos como el que nos ocupa, lo de Europa y las instituciones europeas ya es de juzgado de guardia. Los mismos que han puesto todo tipo de sanciones a Rusia (solo falta sancionar la montaña rusa y la ensaladilla rusa) dicen que hay que esperar a ver acontecimientos para condenar, o no, la acción de EE UU contra Venezuela. Cuando escribo estas líneas esta reunida la "coalición de voluntarios", esta vez con la asistencia de Sánchez, para ver como siguen la guerra proxi contra Rusia. Estos días algunos desde la pseudoizquierda han intentado establecer algún tipo de paralelismo, con respecto a la vulneración de la "legalidad internacional", sobre lo que ha pasado en Ucrania y en Venezuela, pero, por supuesto, no existe ningún paralelismo: La intervención rusa en Ucrania estuvo precedida de un golpe de Estado en el país patrocinado y financiado por EEUU, de la masacre de 14.000 personas en el Donbás por parte de las nuevas autoridades ucranianas y de la vulneración de los acuerdos de Minsk y la intervención de EE UU en Venezuela, dicho por el propio Trump, es para apropiarse de su petróleo. Tampoco existe, por supuesto, ningún paralelismo en la respuesta europea a ambas acciones. En Ucrania la UE se ha implicado en una guerra contra Rusia y en Venezuela no van a tomar ninguna medida, por laxa que esta sea, contra EE UU. Pero, el colmo de la desvergüenza europea y lo que definitivamente echa por tierra todo el falso argumentario de los defensores de Trump y de las acciones imperialistas de EE UU, son las amenazas sobre Groenlandia. "La necesitamos", ha dicho el gobierno USA ¿Qué EE UU está amenazando descaradamente a Dinamarca, un país de la UE y de la OTAN? Pelillos a la mar. EE UU no va a atacar Groenlandia con sus portaviones, eso sería demasiado grosero contra Europa, piensa comprar, con dinero, la voluntad de sus pocos habitantes, unos 57.000. Uy, lo que dirían si fuera Rusia. Y con esto llegamos al meollo de la cuestión ¿Por qué en España y en Europa hay gente que está dispuesta a tragar con todo lo que haga EE UU? Pues, porque creen que EE UU, de alguna manera, defiende sus intereses personales, sea Ayuso o sea Macron, el apadrinado del barón de Rothschild, esos temen muchísimo más a la influencia de Putin que a todo lo que hace o pueda hacer Trump. Craso error.

martes, 9 de septiembre de 2025

PALESTINA Y LA DERECHA ESPAÑOLA

 


El gobierno de España ha tomado una serie de medidas punitivas contra Israel, son más medidas para la galería que acciones realmente eficaces para intentar hacer algo ante lo que está sucediendo en la Franja de Gaza. Por ejemplo, EE UU podrá seguir utilizando impunemente las bases militares que usufructúa en España para enviar armas a Israel (la mayoría de las bombas que caen sobre los palestinos llevan el sello USA). Yo no sé si lo que ha llevado al presidente Sánchez a tomar estas medidas es la presión de algunos de sus socios, si estamos ante un duelo entre chantajistas con el programa Pegasus de trasfondo o si, de verdad, lo que están haciendo los sionistas con los palestinos ha tocado el corazón de D. Pedro. Eso me da igual, lo importante es que se haya hecho algo; pero que no se hayan roto relaciones diplomáticas, que eso sí sería una medida contundente y seria, da para pensar.

Ante el genocidio al que el mundo está asistiendo y ante los muchos pusilánimes, cuando no cómplices, ante los bombardeos criminales sobre civiles indefensos y la destrucción sistemática y bárbara de sus casas, de sus hogares, y el robo descarado de sus tierras, que Sánchez diga que la Historia juzgará a todos y que España habrá estado del lado correcto es reconfortante, aunque me temo, por lo que ya he comentado, que el presidente del gobierno no es totalmente sincero. Aunque somos muchos los españoles que desearíamos más contundencia ante Netanyahu, mejor es esto que cruzarse totalmente de brazos. Por muy críticos que seamos con Sánchez y su Gobierno, por el desastre de su gestión y por leyes estúpidas y claramente inconstitucionales, no podemos estar en contra en este asunto: España ha reconocido el Estado Palestino y ha tomado algunas medidas contra los genocidas. Vale. 

Pero, en este contexto aparecen declaraciones de la derecha y de la ultraderecha que alguna gente no entiende:¿Cómo se puede decir que esto no es un genocidio (Almeida) y cómo se puede apoyar descaradamente a los que ya han asesinado a más de 60.000 personas, 20.000 de ellas niños, y quieren asesinarlos a todos (Ayuso y todo Vox). Para entender el porqué del apoyo de la derecha y de la ultraderecha españolas a Israel, haga lo que haga, tenemos que regresar al pasado más de 60 años. ¿Quién apoyaba a los países árabes en las guerras contra Israel y quién apoyaba a los sionistas? ¿No era la URSS la que apoyaba a los árabes y el imperialismo occidental a los judíos? Ahí está, esa es la razón. Si no entendemos que la derecha y la ultraderecha españolas son, por encima de todo, profundamente anticomunistas no habremos entendido nada. No importa que el mundo haya cambiado, no importa que Israel, con sus kibutz, haga cosas comunistas, no importa el genocidio. La estúpida creencia primigenia de la derecha española sobrevive. Esto es tan verdad que, aunque el régimen franquista jamás reconoció al Estado de Israel y era muy amigo de los países árabes, incluso en aquel tiempo había gente, muy de derechas, que manifestaba su apoyo a Israel en contra de las decisiones del régimen, y sin cortarse un pelo. Tampoco el presidente Adolfo Suárez ni el presidente Leopoldo Calvo-Sotelo reconocieron a Israel como Estado. Por supuesto, entre la gente de derechas, también hay clases. A Israel lo reconoció el gobierno de Felipe González en enero de 1986.

Particularmente contradictorios son los dirigentes y seguidores de Vox en este asunto. Veneran al Caudillo por la G. de Dios en la intimidad, pero, al contrario que Franco, son prosionistas. Parecen los más belicosos contra los independentistas, pero defienden a los que han apoyado y prometido financiación a Puigdemont y sus secuaces. Y no tienen ni idea, eso sí, como la mayoría de los españoles, de la verdad y de quienes estuvieron detrás de los gravísimos acontecimientos que sucedieron en nuestro país en enero de 1981. Digo bien, en enero, no en febrero.

Si, por una vez Sánchez tiene razón: Hay que estar del lado correcto de la Historia. También lo que estamos viendo invita a la reflexión ¿Qué es peor un gobierno desastroso o un hipotético gobierno que defendería el crimen, la piratería de algunos Estados y el genocidio? 

lunes, 8 de septiembre de 2025

DIA DE ASTURIAS

  


En el año 711 d. C., los musulmanes cruzaron el Estrecho de Gibraltar e invadieron la península Ibérica, que ocuparon rápidamente con sus poderosos ejércitos, sometiendo a sus habitantes. Solo unos pocos, los astures, resisten en las montañas del Norte de lo que hoy es España; son valientes y aguerridos y, a lomos de sus caballos asturcones, hostigan a los invasores. Los musulmanes llegan a un acuerdo con ellos para concederles cierta libertad a cambio de impuestos abusivos. Pero un líder musulmán, Munuza, se enamora perdidamente de Adosinda, la hermosa hermana del líder asturiano, Pelayo, y la rapta para unirla a su harén. Pelayo se negó entonces a pagar más impuestos. No está claro que la historia fuera exactamente así, y hay gente que dice que todo se trata de una leyenda. Pero lo que es evidente es que entre los años 718 y 722 se desató en Asturias una cadena de acontecimientos que cambiarían para siempre la historia de España, de Europa y del mundo: Aprestábanse ya los primeros rayos de sol a iluminar el monte Auseva cuando Pelayo, príncipe de los astures y el último de los godos, sintió el olor a muerte del metal de las espadas de las tropas de Al Qama, el brazo militar del valí Ambasa. Aquella sería la última batalla, la definitiva, que librarían contra el musulmán. Al Qama mandaba miles de hombres bien armados, Pelayo apenas a tres centenares. Se prepararon las hondas, se enristraron las lanzas y se dispararon las saetas. Algunos dicen que solo valía un milagro.


 

viernes, 27 de junio de 2025

LOS NIÑOS Y LAS POLÍTICAS WOKE

 


¿Cómo le queda el cuerpo si le llega un niño de ocho años de la escuela, un niño que todavía cree en los Reyes Magos, y le dice que estuvieron allí unas señoras y les dijeron que los niños se pueden casar con los niños y las niñas con las niñas y que no lo entiende? Le aseguro que no me lo estoy inventando. El primer impulso que pasó entonces por mi cabeza fue el de ir allí corriendo a hacer algo violento, pero, afortunadamente, recapacité, lo descarté,  y no hice lo que me pudo perjudicar gravemente y también pudo perjudicar a mi familia. La segunda opción fue no hacer nada, pero yo no soy un pusilánime y siempre hago algo contra las injusticias. Mi tercer pensamiento es hacer lo que estoy haciendo ahora, compartir esto con usted. Yo no sé si escribir esto será la mejor opción, pero no se me ha ocurrido otra. En efecto, activistas LGTBI sin titulación alguna, la mayoría lesbianas y trans, son pagadas con dinero público para que vayan a las escuelas a adoctrinar a los niños. “Lo que quieran, pero que no me toquen los niños”, es una frase que se atribuye a Vladímir Putin. Bien, estoy de acuerdo con el presidente de Rusia. Nunca fue frecuente tropezarse con niños y niñas de 14 ó 15 años besándose el público, pero ya empieza a ser frecuente ver a niñas de 14 ó 15 años cogidas de la mano, besándose en la boca y metiéndose la lengua hasta la garganta en público ¿Qué ha pasado aquí? ¿Quién ha convencido a todas esas niñas de que eso mola mucho, y que así se ven validadas y empoderadas ¿Las convencieron las lesbianas y trans  que dijeron al niño de ocho años que se podía casar con otro niño?. No puedo terminar este pequeño escrito sin hacerle una recomendación, (permita una recomendación, como diría el difunto exsecretario general del PCE, Paco Frutos, en su famoso discurso contra el independentismo catalán en 2017 cuando espetó “yo también soy un botifler, un traidor a las mentiras y a las historietas que os inventáis cada día”) escriba en su navegador de Internet “Coro gay de San Francisco” y vea un vídeo de Pablo Muñoz Iturrieta que le pondrá los pelos como escarpias y que dejará mucho más diáfano que mis palabras de qué estamos hablando.

 

lunes, 23 de junio de 2025

EL PROYECTO NUCLEAR MILITAR ESPAÑOL

 


Al calor de lo que está sucediendo en Oriente Medio se escuchan y se leen muchos comentarios y noticias al respecto, la mayoría claramente desde el desconocimiento. A mí me causan entre gracia y estupor los comentarios que justifican el ataque a las instalaciones nucleares iraníes, que son de exactamente los mismos que apoyan al Estado de Israel y todas las barbaridades y crímenes que el ente sionista lleva haciendo a los palestinos desde su creación en 1948. Este artículo va especialmente dedicado al facherío español, esos que veneran en la intimidad al general Franco (que nunca reconoció el Estado de Israel. Tampoco Adolfo Suárez, ni Leopoldo cavo-Sotelo)) y no se cortan en aplaudir a Netanyahu y a Trump, pero que parecen no tener NPI de nuestra historia, de su propia historia:

Tras la guerra de Ifni (1957-1958), una guerra que perdió España ante Marruecos porque los "aliados" estadounidenses prohibieron a nuestro país utilizar los aviones F-86F Sabre (Ala 12, basados en Zaragoza) el régimen franquista, con muy buen criterio, se planteó desarrollar un programa nuclear militar para obtener la bomba atómica. El criterio, sí, era inteligente, porque España se había dado cuenta de que EE UU volvería a apoyar a Marruecos ante otra confrontación, bien porque era un instrumento contra Argelia, aliada entonces de la URSS, bien porque también era un instrumento de chantaje potencial contra España: O haces lo que yo te ordeno o azuzo al perro del sur contra ti. Como luego se vio durante la Marcha Verde y la apropiación marroquí del Sahara Occidental, con el apoyo de EE UU, las autoridades franquistas sabían muy bien a lo que España se exponía (y se sigue exponiendo). Así que sí, el programa nuclear militar de España, que más tarde se bautizaría  como "Proyecto Islero", empezó a dar tímidamente sus primeros pasos. Los reactores de Westinghouse Electric Company, de las centrales nucleares españolas, no proporcionaban el material suficientemente enriquecido para hacer una bomba atómica, y desarrollar un programa nuclear desde cero, con miles de centrifugadoras, sería demasiado caro. Pero, hete aquí que en Francia gobernaba entonces el general de Gaulle, que soñaba con una Europa también fuerte militarmente e independiente de EE UU. Así que Francia se comprometió entonces a suministrar a España un reactor del que se podría obtener plutonio para hacer una bomba atómica (lo mismo hicieron los franceses con Israel, craso error). El incidente de Palomares, donde cuatro bombas atómicas cayeron de un bombardero estratégico B-52, de EE UU, proporcionó al ingeniero español, Guillermo Velarde, un detonador y el mecanismo de la bomba H. Fue lo único bueno de aquello, porque, aunque entonces Fraga se bañó con el embajador americano en Madrid para decir que no pasaba nada, la verdad es que a día de hoy la radioactividad todavía continua en Palomares. Desde la Guerra de Cuba, y recordemos que Franco fue aliado de Hitler en la Segunda Guerra Mundial, las relaciones entre EE UU y España no eran de amistad, eran solo de interés. El régimen franquista sobrevivía gracias al apoyo diplomático de EE UU (no a la leche en polvo caducada ni a la chatarra de buques que nos enviaron) y EE UU obtenía bases militares y una nación más, muy estratégicamente situada, a sus órdenes. Así que los militares franquistas, con el almirante Carrero Blanco, presidente del Gobierno, como máximo representante, creyeron que podían ir por libre, que podían jugar a ser patriotas, que podían hacer algo para proteger a España, y que EE UU lo iba a permitir. Se equivocaron. Con el Proyecto Islero bastante avanzado, el Secretario de Estado, Henry Kissinger viajó a España, en 1973, para entrevistarse con el presidente del Gobierno español, el almirante Carrero Blanco. El judío solo traía un objetivo: convencer a Carrero Blanco de que España abandonara el programa nuclear. No lo consiguió. Pocas horas después, ETA asesinó al presidente del Gobierno de España, aunque la propia familia del almirante sigue manteniendo hoy que, en realidad, fue la CIA. Años después, el Presidente Adolfo Suárez, para mí el presidente más patriota que hemos tenido, quiso retomar el programa nuclear militar español, pero, "casualmente", tuvo que dimitir en el golpe de Estado del 29 de diciembre de 1981, el de verdad, el que triunfó, no el de 23 de febrero.

Bien, amigos, ahora, sabiendo que la intervención grosera de EE UU en Irán no es, ni mucho menos, una singularidad, ya pueden ustedes opinar con conocimiento de causa.

martes, 3 de junio de 2025

EL ICOSAEDRO VERDE (un talismán de otro mundo)

 


¿Nunca ha tenido usted la sensación de haber vivido antes algo perecido, a sabiendas de que no ha sido así? ¿nunca ha sospechado que existen otros mundos habitados, no a millones de años luz, sino aquí mismo? Permítame contarle esta historia:

Todo empezó en una noche cálida y húmeda. Me desperté en medio de un prado cerca de unos acantilados, el ruido del mar azotando sobre las rocas me había sacado de los brazos de Morfeo. Yo no sabía que diantres hacía allí y le juro por mis muertos que no había bebido. No se veían casas cerca ni más luces que la de la Luna, en menguante, y las estrellas. No sabía que hora era. Estaba completamente agotado y dolorido, como si me hubieran dado una paliza, hasta tal punto era así que, a pesar de mi desconcierto, volví a recostarme al lado de la bicicleta, en aquella hierba esponjosa y mullida que frecuentemente crece en la costa, y volví a quedarme dormido. No sé el tiempo que pasó hasta que unas voces volvieron a despertarme. Estaba amaneciendo y me incorporé con mi ropa empapada por el rocío de la noche. Anduve cojeando unos 50 metros, pues me dolían todos los huesos, especialmente la rodilla de la pierna izquierda, hasta un matorral que separaba el prado de un camino sin asfaltar que terminaba en una amplia explanada de tierra. Cuatro camiones una excavadora y dos vehículos todoterreno estaban aparcados allí y uniformados con subfusiles escoltaban a decenas de personas que discutían y se peleaban por ponerse los primeros en la fila. Fue aquella algarada la que me había despertado, porque no había oído el ruido de los motores. Mirando precavido entre las zarzas vi estupefacto como aquella gente corría a ponerse de rodillas ante una gran fosa para que dos oficiales les dispararan con sus pistolas en la nuca. Horrorizado no pude entender entonces por qué aquellos desgraciados pugnaban por ser los primeros en ser ejecutados y por qué los últimos de la fila lloraban aterrorizados cuando los volvían a introducir en uno de los camiones. Me agaché, con el temor de ser visto, mientras la excavadora echaba tierra sobre los cadáveres, aunque alguno no lo era del todo porque aún se movía, y luego todos se marcharon.

Había pasado una media hora y estaba tan aterrado que no me había movido del lugar, como por encanto, todos los dolores que había tenido hasta hacía poco, incluido el de la rodilla, habían desaparecido. Sentía una sensación extraña, pues poco a poco todo me empezaba a resultar familiar: el entorno, los olores, aquella brisa marina, etc; incluso empezaba a tener una visión distinta de lo que acababa de presenciar. Cogí la bicicleta eléctrica con la que supuse había llegado hasta allí y empecé a andar, sin subirme en ella, por aquel estrecho camino de tierra y pequeñas piedras en la misma dirección que se habían marchado los vehículos. Era poco más que un sendero tortuoso que ascendía en pequeña inclinación rodeado de arbustos y árboles que en algunos tramos casi lo tapaban. En cada curva asomaba la cabeza antes de seguir avanzando y así anduve como medio kilómetro hasta llegar a una carretera ya asfaltada, aunque también estrecha, desde la que se veía a lo lejos una gran ciudad. Me subí a la bicicleta y tomé esa dirección. Pedaleé unos tres cuartos de hora y en ese periodo de tiempo sufrí una especie de metamorfosis: ahora sabía quién era y estaba en mi mundo, así que me encaminé hacia mi casa, el pabellón donde residían los empleados administrativos municipales.

Todo era normal, la misma ciudad de siempre, con sus centros comerciales todavía con pocos clientes. Se veían algunos automóviles descapotables de los accionistas, moviéndose en modo autónomo, y cientos de personas en bicicletas eléctricas como la mía que iban y venían. Al fondo, allá a lo lejos, la zona industrial, con sus chimeneas humeantes.

1

 

Hasta los anuncios que me bombardeaban desde las pantallas situadas en las calles eran los mismos que había visto mil veces.

Entre los edificios de arquitectura poco singular y ninguno de más de 6 plantas sobresalía uno enorme, en el centro de una gran plaza, con forma prismática, totalmente negro y sin ventanas. Aparcado junto a su puerta estaba el camión que se había llevado a la gente que los soldados no habían matado y los dos todoterreno. Todos conocíamos la “Casa del Dolor”, donde los detenidos que entraban rara vez se les volvía a ver. Corría el rumor de que, entre torturas inimaginables, agonizaban durante días o incluso semanas. La “Casa del Dolor” tenía un buen equipo de megafonía donde los ciudadanos de aquella metrópoli podían escuchar los gritos y lamentos de los internados. Todos lo aprobaban, porque se suponía que allí ingresaban los “criminales” y “terroristas” que pretendían subvertir el orden social establecido.

En aquel mundo donde yo vivía las cosas que ahora me parecen inconcebibles eran naturales. Un mundo de pequeños Estados sin poder político. Había dos clases sociales: los accionistas, y los trabajadores, pero ni todos los accionistas ni todos los trabajadores eran iguales, los que más acciones o participaciones en el capital de las empresas poseían eran los mandamases y los que tenían menos eran los que dirigían los medios de producción y los servicios con mano de hierro. Entre los trabajadores también había diferencias, fueran cualificados o no, realizaban trabajos administrativos y técnicos o duras tareas manuales. Los unía unos salarios tan miserables que su economía era de subsistencia, pero mucho peor era no tener empleo, eso significaba la indigencia más absoluta y la muerte. La palabra “padre” había desaparecido del diccionario, pues los niños no conocían más que a su madre. La promiscuidad sexual estaba totalmente extendida, pero había poco tiempo para practicarla. Solo se toleraban los embarazos mediante inseminación artificial con semen sin taras genéticas. Otra cosa que seguramente le llamará la atención de mi mundo es la alimentación. No se imagina usted la influencia que puede tener en el físico y en el comportamiento humano los nutrientes que ingerimos, sobre todo si están convenientemente manipulados. Desde que habían desaparecido las abejas por la acción de algunos pesticidas solo los accionistas tenían una alimentación como la que usted conoce y consideraría normal, porque el precio de los alimentos se había disparado y el paupérrimo poder adquisitivo de los trabajadores solo les permitía alimentarse con la “Gofia”, un preparado con todos los nutrientes necesarios, pero que nadie de los que lo comíamos sabía cuáles eran realmente.

La jornada de trabajo era de 10 horas diarias para los hombres y 8 para las mujeres, domingos incluidos, los trabajadores solo descansaban los lunes por la mañana, pero algunos empleados municipales no trabajábamos los domingos. La máxima autoridad política era la gobernadora (siempre una mujer, pues los hombres habían perdido influencia social y habían caído en desgracia) que era elegida democráticamente cada tres años. Lo de democráticamente es un decir, porque en una sociedad donde los accionistas suponían los 2/3 de la población y tenían el poder económico era imposible que saliera elegido un representante de los trabajadores. Si reflexiona usted un poco se dará cuenta que ese otro mundo no se diferencia demasiado del suyo, donde solo 1/3 de la población mantiene al resto. Pero, a pesar de que son muchos los que viven de las plusvalías que genera su trabajo y de que sin su esfuerzo la sociedad colapsaría, no tienen poder de decisión. Un mundo, el que yo vi, donde la democracia se había convertido en una palabra sin sentido. Eso sí, vivienda, educación y sanidad eran públicas y gratuitas, pero mucho peores que los privados que se podían permitir los accionistas.

2

 

La familia, tal como usted la conoce, hacía mucho tiempo que había desaparecido y hombres y mujeres vivían separados en bloques de apartamentos minúsculos y pabellones con habitaciones compartidas por varias personas del mismo sexo. Empleados municipales cuidaban por el día de los niños que al final de la jornada recogían sus madres. Las mejores casas y zonas residenciales de la ciudad estaban reservadas a los accionistas, los únicos que se lo podían permitir. La meta soñada para los trabajadores de aquella sociedad donde la optimización de los recursos y de los gastos se cebaba en una clase social esclavizada para que la otra viviera en la opulencia era la jubilación a los 50 años, con un retiro dorado en la “Gran Isla”, donde decían que se vivía como en el paraíso. Las mujeres incluso podían jubilarse antes, pues se les descontaba un año por cada hijo que hubieran tenido, hasta un máximo de tres.

Casualmente era domingo y lo dediqué a descansar, a leer en mi habitación y a ver programas y noticiarios en la gran pantalla de vídeo en el salón del pabellón, junto con algunos compañeros de trabajo que se reunían allí en los escasos días de asueto o al final de la jornada de trabajo.

Aquel día me costó coger el sueño y tuve que poner en orden mis ideas. El día anterior, después de salir del trabajo, había ido a la costa en bicicleta, como hacía siempre que había una marea viva con la bajamar al oscurecer. Era una delicia para mí comer unos percebes crudos recién cogidos de las rocas. Aquel sabor a mar me sacaba de la monotonía de la “Gofia”, pero, aunque el paraje era solitario, debía tener cuidado, pues si era descubierto cogiendo alimentos en la naturaleza el castigo sería severo, incluso me podían degradar y enviar a una cadena de montaje de una fábrica o, aún peor, dejarme sin trabajo. Pero, al placer culinario del anochecer se unía la paz del silencio de la noche y el misterio de aquellos ojos que me miraban brillando en la oscuridad entre los matorrales que lindaban con el bosque caducifolio cercano, que a finales de septiembre aún era frondoso. No era la primera vez que veía brillar aquellas pupilas en la oscuridad observándome quietas, sin saber si serían de un perro asilvestrado que había sobrevivido milagrosamente, pues los perros habían sido eliminados hacía tiempo, o de un animal salvaje, pero, no sé por qué, no me daban miedo, hasta el punto de que me había recostado sobre la hierba observando boca arriba las estrellas y me había quedado dormido.

Algo debió operar en mí aquella noche que me cambió para siempre y no el drama que había presenciado al amanecer. Aquellos dolores repentinos y aquella rodilla que no podía articular tenían su porqué. Los sufrimientos físicos habían desaparecido tan rápidamente como habían llegado, pero me aguardaban los psíquicos.  Una pesadilla se repetiría todas las noches: me estrellaba en un automóvil que iba conduciendo, algo que no había hecho jamás, pues solo los accionistas podían permitirse comprar un coche.

Como siempre, me levanté temprano. Al afeitado eléctrico y la ducha rápida siguió el monótono desayuno de todos los días, láminas de “Gofia” con agua. Mi compañero de cuarto era mucho ms rápido y ya estaba vestido mientras yo no había acabado de hacer la cama. Decenas de personas salían del pabellón y tomaban sus bicicletas camino de las oficinas municipales, pero aquel día yo preferí ir a pie, pues no estaban demasiado lejos y tenía ganas de caminar. Los lunes eran días especiales pues siempre había nuevas directrices o nuevas ocurrencias de la superioridad y aquel no lo iba a ser menos. La alcaldesa había decidido que se capturaran y eliminaran todos los gatos callejeros, porque, según ella, empezaban a ser un peligro. Los gatos habían sobrevivido a la matanza de animales domésticos porque los ratones habían proliferado extraordinariamente, pero no se permitía tenerlos en casa.

3

 

Se comentaba que la decisión estaba relacionada con que un gato había arañado a la hija de la alcaldesa al acorralarlo ésta armada con un palo.

Aquella mañana yo no estaba de buen humor, seguramente porque no había dormido bien, pero aquella iniciativa municipal terminó de cabrearme. Una gata, a la que le había puesto el nombre de “Chopi”, se acercaba hambrienta todas las noches, desde hacía años, a la ventana de mi habitación esperando por unas bolitas de “Gofia” que le hacía con mis dedos. Era arisca e independiente, como toda buena felina, pero habíamos establecido un pacto de amistad desde el respeto. Comía de mi mano, pero no me dejaba tocarla.

Había terminado la jornada de trabajo y volvía a casa cabizbajo pensando que nunca volvería a ver a mi gata. A medio camino me encontré con un mendigo tullido, una piltrafa humana. Le faltaban ambos ojos y se apoyaba en una muleta de madera arrastrando las piernas, mientras extendía una de sus manos, sin dedos, implorando algo de comida. Llevaba colgando del cuello el letrero inconfundible de los que habían pasado por la “Casa del Dolor” y que, por una u otra razón, los habían soltado. Ninguno sobrevivía más de unos pocos días, porque la gente les escupía y no les daba nada de comer, pero algo que no había sentido nunca me impulsó a dar a aquel desgraciado algo de “Gofia” que me había sobrado del almuerzo, procurando esquivar el ángulo del objetivo de las cámaras de vigilancia.

Aunque ya casi era de noche el parque estaba lleno de niños con sus madres. El griterío de los infantes se mezclaba con las conversaciones en tono bajo de los adultos. Hombres y mujeres, como todos los días, se encontraban al salir del trabajo para hablar de sus cosas y establecer citas. El parque era un buen lugar de reunión, sobre todo en verano, pero solo para los trabajadores. Los accionistas tenían sus bares, sus clubes y sus fiestas en sus residencias de lujo, algo fuera del alcance económico de los proletarios. En todas partes había pantallas de vídeo que regularmente emitían anuncios y comunicados, pero en el parque había una especialmente grande, donde también se veían películas y soflamas políticas. Las imágenes subtituladas de los noticiarios cada vez insistían más en el peligro que significaba la insurgencia y en los severos castigos que recibían los rebeldes detenidos. Todos lo sabíamos y yo había sido testigo hacía pocas horas de que las autoridades actuaban sin contemplaciones. Pero, aunque los campos de internamiento y reeducación seguían funcionando a pleno rendimiento y en la “Casa del Dolor” se castigaba sin piedad a los más “peligrosos”, nunca se había hablado de fusilamientos o asesinatos en masa. Algo me decía que lo que había presenciado el domingo al amanecer no era un caso aislado, no era una singularidad.

Aquella noche estaba bastante preocupado, por un lado no me fiaba demasiado de mi compañero de habitación y por otro no sabía si “Chopi”, mi gata salvaje, acudiría puntual a la cita. Esperé varias horas en vano. Finalmente me acosté y apagué la luz, mientras las lágrimas me llegaban hasta la boca y podía sentir su sabor salino, tan parecido al de los percebes crudos que había comido el sábado de noche.

La noticia de la mañana era la desaparición de los gatos, adobada con la obscenidad con la que se vendía. A algún funcionario accionista, seguramente para hacer méritos y medrar, se le había ocurrido la brillante idea de hacerla más explícita. Una de las principales avenidas estaba jalonada con picas con gatos empalados. Aquello fue la gota que colmó mi vaso.

4

 

Usted no podría imaginar nunca hasta dónde puede llegar la alienación de un ser humano y la maldad de algunos, pero en ese mundo monstruoso cualquier aberración es posible. Allí existe lo que llamamos la “Ceremonia”, no sé por qué, se celebra todos los años el primer martes del mes de febrero. En ella todas las mujeres empleadas del hogar que trabajan en las casas de los accionistas llevan a sus hijos e hijas de la mano, cuando cumplen cinco años, y se ponen en una gran fila para entrar por una puerta decorada como si fuera la entrada al paraíso. Cuando salen por el otro lado, después de un rato, sus vástagos han perdido la mano izquierda, como ellos de pequeños. Todos los criados y criadas en mi mundo son mancos, porque para hacerlos menos peligrosos y dóciles no había sido una buena idea la manipulación genética y convertirlos en imbéciles. Los idiotas no trabajan ni cocinan bien. Supongo que ya habrá adivinado lo que les podía ocurrir a los que se resistieran o se salieran de la fila, pero yo nunca había visto que tuvieran que llevar a ninguno a la “Casa del Dolor”.

Desde lo que me sucedió aquella noche junto a los acantilados me había convertido en otra persona, ahora era consciente del horror y de la tiranía que imperaban en mi mundo, pero aún me faltaba descubrir algo aún más inimaginable y espantoso para que me convirtiera en un monstruo vengativo. Coincidiendo con el final del verano se celebraba la fiesta más importante del año, precedida de bailes y el correr del alcohol y las drogas gentilmente aportadas por la autoridad municipal. Era la fiesta de la jubilación, donde, después de años de duro trabajo, hombres y mujeres irían a la Gran Isla a disfrutar del resto de su vida. Como todos los años, cuando acababa la fiesta, casi a media noche, unos autobuses engalanados se llevaban a cientos de personas borrachas y drogadas hacia la felicidad, hacía el barco que las llevaría a la Gran Isla, nadie sabía más del asunto. Era jueves y me dirigía andando otra vez a mi trabajo, volví a encontrarme con aquel desecho humano, con aquel tullido semicubierto por un saco al que había dado algo de “Gofia” unos días antes. Me parecía increíble que todavía no hubiera muerto. Esquivando las cámaras de vigilancia me volví a acercar a él para darle un trocito de la comida que llevaba para el almuerzo. No sé si me olió o me sintió de alguna manera, pero sabía que era yo, aquellas cuencas vacías miraban más adentro que muchos ojos. Abrió lo que le quedaba de mano derecha y me mostró el trozo de “Gofia” que le había dado el primer día que nos encontramos, no lo había comido. Me cogió con su mano izquierda, con la que tenía dedos, y apretándome el brazo me dijo con una voz baja y extraña que no olvidaré nunca, como si fuera la de la muerte: en esta “Gofia” están los jubilados, vete a los bosques del Norte en nombre del icosaedro verde” ¡Nos habían convertido en caníbales!

Esa misma noche me escapé entre las tinieblas de las calles poco iluminadas arrastrándome como una serpiente para que no me descubrieran. No sé las horas que estuve andando, siempre hacia el Norte. Me seguían unos ojos brillantes, como los de los animales que me miraban en las noches que iba a coger percebes. Aquellas pupilas misteriosas me siguieron durante toda la noche hasta que al amanecer pude ver que eran de “Chopi” mi querida gata, que había sobrevivido a la matanza. No podía más, me tumbé para descansar y me quedé dormido. Me despertó el frío de un cuchillo en mi garganta y un grupo de gente sucia y vestida con harapos, algunos sin mano izquierda, que me miraba con gestos y muecas amenazadores ¿quién eres y a qué has venido? me preguntó el que parecía el jefe mientras hacía sangre en mi cuello con su cuchillo. Aterrorizado conteste: “vengo en nombre del icosaedro verde”.

5

 

Se quedaron mirándome un tiempo que me pareció interminable, como si estuvieran pensando qué hacer conmigo, hasta que una mujer morena de ojos negros se acercó y colgó en mi pescuezo sangrante un poliedro verde atravesado por un cordón redondo de cuero negro diciendo: “este es nuestro talismán de veinte caras, una por cada uno de nuestros héroes, y verde por nuestra esperanza, hecho en el crisol de nuestra sangre y nuestro sufrimiento”.

Desperté en la cama de un hospital, estaba con una pierna colgada del techo y totalmente despistado. No sabía que hacía allí y cuánto tiempo llevaba en aquel estado. Mientras volvía a la consciencia mil cosas se agolpaban en mi cabeza, como si hubiera varias personas usando mi cerebro. A los pocos minutos apareció un doctor y una enfermera que me miraron con una sonrisa. El galeno se acercó a mi cama y me relató: “las malas noticias son que ha tenido usted un accidente grave cuando iba en automóvil a su trabajo, el accidente le provocó varias fracturas en el cráneo y le ha destrozado la rodilla izquierda, ha estado casi un mes en coma. Las buenas son que las fracturas de la cabeza se han curado, que le hemos puesto unos ligamentos de fibra de carbono en la rodilla y que podrá volver a andar, aunque necesitará, y sufrirá, una dura rehabilitación. Del coma ya ve que ha salido. Ha tenido usted mucha suerte. Es probable que durante varios días no tenga las ideas claras y que incluso tenga extraños recuerdos debidos a los efectos del coma y de la medicación, eso es algo normal”. Gracias doctor, gracias, contesté.

Después se me acercó la enfermera y me dijo que habían tirado mi ropa, que estaba destrozada y manchada de sangre, pero que en el cajón de la mesilla tenía los efectos personales que portaba: un reloj roto, un teléfono móvil hecho añicos, una cartera y unas llaves, las de la casa donde vivo solo, y las de mi coche, que había sido enviado al desguace. La enfermera me lanzó otra sonrisa y se encaminó hacia la puerta de la habitación, pero entonces se volvió y me espetó: “Se me olvidaba, también tiene en la mesilla un pequeño poliedro verde que llevaba colgado en su cuello”.

 

 

 

 

lunes, 5 de mayo de 2025

LOS SABOTAJES DEL MINISTRO PUENTE

    


No es, ni mucho menos, nuevo eso de echar la culpa a otros de las fechorías propias, pero el gobierno del señor Sánchez se está sublimando con ello. Recordemos que el presidente del Gobierno ya echó la culpa a Putin de la inflación y que no perdió ni un minuto en salir corriendo a decir que lo del apagón tenía que ser un ciberataque (para más cachondeo ahora quieren una mayor interconexión con Francia, para que el país vecino soporte la red con sus 59 centrales nucleares, mientras aquí las cierran). Pero, ahora nos sale el ministro de transporte, Óscar Puente, y nos dice que el robo de cable de la catenaria en la línea del AVE entre Andalucía y Madrid, que ha dejado tiradas a miles de personas, tiene que ser un sabotaje. Las mentiras de este gobierno son tan burdas que hay que ser muy incondicional para tragar con ellas. La verdad, nos dice, sin embargo, que en lo que llevamos de año, solo en Cataluña, ha habido 240 robos de cable en las líneas de ferrocarril ¿Habrán sido los 10.000 soldados rusos camuflados que según el inefable juez Aguirre iba a enviar Putin para ayudar a los independentistas? No. Son las mafias y los clanes que pululan por nuestro país impunemente y ese cobre acaba en las chatarrerías donde se comercializa. Y no pasa nada. Déjenme a mí la Ley, el Código Penal y ese ejército que, en contra de las condiciones del referéndum OTAN, tenemos en las fronteras de Rusia y yo les prometo que en una semana acabo con la fiesta, y con los "sabotajes".

jueves, 24 de abril de 2025

EL MALTRATO

 


La coartada del maltrato sobre la mujer en el ámbito de la pareja, o fuera de ella, ha sido esgrimida muy hábilmente en los últimos años por los grupos feministas y por los que quieren destruir la familia, tejiendo un relato en el que el hombre es siempre el presunto culpable, el que tiene que demostrar su inocencia y haciendo leyes claramente al margen de la Constitución, diga lo que quiera el Tribunal Constitucional. Así se ha establecido la llamada “violencia de género”, donde los hombres son los violentos y las mujeres las víctimas. Aunque está demostrado que hay muchas denuncias falsas, se niegan, y no solo eso, cuando alguna se demuestra, algo nada fácil, a la que ha cometido falso testimonio, destrozando a veces por completo la vida del presunto maltratador, no le pasa absolutamente nada. Sirva como ejemplo el caso de Dani Alves, donde los grupos feministas incluso  llamaron machista a un tribunal compuesto por un juez y tres juezas. Nadie puede discutir que hay una media de 50 mujeres asesinadas por sus parejas al año en España. Condeno esos crímenes, sin ambages. Lo que llama la atención es que nunca se habla de cúantos hombres han sido asesinados por sus parejas y, muchísimo menos, de cuántos bebés recién nacidos han sido asesinados por sus madres. No hay estadísticas sobre eso o se ocultan. Pero, haciendo un seguimiento por las noticias publicadas en los periódicos de las distintas Comunidades Autónomas llegas a la terrible conclusión de que solo los bebés encontrados en contenedores de basura, la mayoría de las veces muertos, arrojados a ellos por sus madres son el triple de las mujeres asesinadas en “crímenes machistas”. Sin embargo, esto no es noticia, ni se hacen leyes al respecto.

Pero, el maltrato no es solo que te den una bofetada, no es solo el maltrato físico (que condeno, por supuesto) hay palabras y acciones que duelen, que hieren mucho más que un cachete, y en eso las mujeres son maestras, como son maestras en utilizar la intimidad como chantaje, a veces no solo emocional. Yo he visto hombres maltratados físicamente por sus parejas mujeres, pero eso es lo menos frecuente, lo más frecuente es el maltrato psicológico que muchas mujeres ejercen a diario sobre sus parejas, algo que también hacen algunos hombres, pero que muchas mujeres encuentran lo más natural del mundo, se creen validadas, emponderadas, superiores, y se ríen entre ellas cuando lo comentan. Las cámaras y grabadoras instaladas en algunos domicilios y las grabaciones que se pueden hacer con el teléfono móvil, no mienten, y he visto unas cuantas duramente clarificadoras, que no justifican en ningún caso, pero que explican otras cosas.

Lo más tremendo es que frecuentemente, en disputas de divorcios y en algunas otras denuncias, son las propias abogadas (las hay maravillosas y muy profesionales pero las hay adscritas al feminazismo) las que alientan a sus representadas a que presenten denuncias falsas de maltrato o provoquen muy gravemente a sus parejas para obtener una respuesta violenta.

Yo no sé si hay más hombres maltratados que mujeres maltratadas, es imposible saberlo, lo que si sé es que hay muchos hombres maltratados y que de eso no se habla.

miércoles, 23 de abril de 2025

LA IGUALDAD

 


No creo que haya nadie en Occidente tan idiota que ponga en duda que la igualdad entre los hombres y las mujeres es deseable. Todos entienden a que tipo de igualdad me refiero, porque físicamente no somos iguales. La igualdad ante la Ley, la igualdad de oportunidades, la igualdad salarial por el mismo trabajo. A ningún hombre en Occidente, y en buena parte de Oriente, le gustaría que su madre, sus hermanas o sus hijas no tuvieran el derecho a la igualdad. Durante muchos tiempo las mujeres no han disfrutado de esa igualdad, y no disfrutan, ni de lejos, de ella en muchos países y en varias culturas y religiones. Pero, esa sociedad patriarcal (ya hemos hablado de que, durante mucho tiempo antes, fue matriarcal) ha cambiado en los últimos años muy rápidamente en Occidente y en algunos países de Oriente. Lo que en principio era algo de justicia, bueno y deseable para cualquier persona de bien, ha pivotado hacia una situación, la actual, donde esa igualdad no es tal, para nada; la mujer tiene más derechos que los hombres, disfruta de leyes (claramente inconstitucionales) que la favorecen y esa igualdad se ha edificado sobre las cenizas de los derechos de los hombres, de todas las personas. Los grupos feministas y los partidos políticos y movimientos interesados en destruir a las familias utilizan el argumento de la igualdad, no ya como bandera, sino como estilete. Que por el mismo delito al hombre le caiga más pena que a la mujer (agravante de género) es de juzgado de guardia, nunca mejor dicho. Que la custodia de los hijos cuando hay separación o divorcio (eso conlleva el disfrute del domicilio y las pensiones a los hijos) sea otorgada en la mayoría de los casos a los mujeres no es igualdad. Seguramente hay casos, no diré que no, pero, a lo largo de mi vida he trabajado en varias empresas donde había hombres y mujeres y nunca he visto que, por el mismo trabajo, el salario no fuera el mismo. En muchas profesiones bien remuneradas las mujeres ya son mayoría, un ejemplo paradigmático es la judicatura: En España hay 2315 jueces y 3101 juezas, aunque, muy graciosamente, esos grupos feministas y esos partidos políticos acusan habitualmente a la judicatura de machista. Para llamar machista a una jueza hay que tener mucha cara dura y mucho aplomo. Otro argumento que frecuentemente esgrime el feminazismo sobre la igualdad es que las mujeres no están igualmente representadas en los consejos de administración, por ejemplo. Puede ser, pero los hombres tampoco lo están ya en los gobiernos (véase el de España, donde llegó a haber 14 mujeres y solo ocho hombres) ni en los cargos más representativos de la UE ¿Han puesto el grito en el cielo los hombres por eso? Llama la atención que las mujeres no reivindican la igualdad para ir a los lances bacaladeros a Terranova, a 20 grados bajo cero, o para subirse a un andamio, a 30 metros de altura a colocar ladrillos, “eso es cosa de hombres”. Tampoco hubo ninguna reivindicación feminista,  cuando existía en España el Servicio Militar Obligatorio, exigiendo que las mujeres fueran también a la “mili” como los hombres. Y si entramos en el asunto de los cupos, donde para acceder a un trabajo importa más el sexo, el género, que el mérito, es para mear y no echar gota. Así que una cosa es la igualdad y otra muy distinta la ley del embudo, ancho para mí y angosto para ti ¿Entendido?

viernes, 4 de abril de 2025

Y EN ESO SE CAYERON DEL GUINDO

 


Se hunden las bolsas, el precio del oro por encima de los 3.000 dólares la onza y cunde el pánico en el mundo, particularmente en la UE, ante las medidas arancelarias anunciadas por Trump. Conviene apuntar un dato: no se trata de las políticas de un loco que ha aparecido por ahí salido de un episodio de Los Simpson, no, es el presidente de los EE UU, que fue elegido con 77 millones de votos, es decir, son las políticas de una nación, de un imperio venido a menos que necesita tomar medidas drásticas para seguir mandando y no empobrecerse más, incluyendo pasarse por la entrepierna toda la filosofía, y la praxis, económica liberal, ya sabe usted, la libre competencia, la libertad de mercado y todas esas bobadas que nos habían contado. Es muy gracioso, a la vez que trágico, como los que hasta hace cinco minutos nos decían que Rusia quería invadirnos, lo malo que era Putin y que nos teníamos que armar hasta los dientes contra esos pérfidos eslavos y su jefe, ese al que "miras a los ojos y ves KGB, KGB, KGB", esos que han estado lamiendo el trasero a EE UU durante décadas, esos que mantienen en Europa 275 bases militares y otros emplazamientos castrenses de los EE UU, ese que, en fin, decía que prefería un navajazo en el metro de Nueva York a 20 años de paz y tranquilidad en Rusia, ahora se han caído del guindo de la peor manera posible, con un agujero en sus bolsillos, y en los nuestros ¿De verdad hay algún ingenuo que piense que van a reconocer su error, que van a dejar de rendir pleitesía a EE UU y a sus políticas hegemónicas y geoestratégicas, que van a dejar de sentarse, como patéticos lacayos, ante las indicaciones de Trump, como hizo Pedro Sánchez en la reunión del G-20? No, reconocer los errores y rectificar no solo es cosa de personas inteligentes, de sabios, es cosa de gente de bien, y estamos hablando de sinvergüenzas. Hundieron la economía europea con sus políticas industriales y energéticas estúpidas, con una agenda diseñada por individuos e individuas que no tienen ni puñetera idea del campo, ni de automóviles, ni de nada que no sea llevarse un buen sueldo público para su casa y pensar en su siguiente loca ocurrencia. No quieren contestación que los deje en evidencia. A la discrepancia la llaman ahora "bulos y desinformación" y si hay algún político que discuta su relato ridículo se lo cargan, sea de izquierda o de derecha, eso les da igual, como hemos visto primero en Rumanía y después en Francia. No hay cosa más peligrosa que un idiota con poder, y no estoy hablando de Trump, estoy hablando de otros, empezando por Bruselas y acabando por donde usted quiera. Tranquilo, que ellos y ellas lo van a solucionar. Atento.

martes, 25 de marzo de 2025

EL FIN DE LA GUERRA EN UCRANIA

 


Las negociaciones que se están realizando en Arabia Saudita entre Rusia, Ucrania y EE UU (la UE pinta ya menos que una mona) pueden marcar el inicio del final de un conflicto que nunca debió haber empezado. Es instructivo volver la vista atrás y recordar que solo un mes antes de lo que los rusos llaman "Operación Militar Especial", Rusia solo exigía garantías de seguridad, que Ucrania no ingresara en la OTAN y una autonomía para el Donbás. Entonces se rieron de Putin y no aceptaron. Yo no recuerdo tantas mentiras en la prensa y en los medios de comunicación en general desde que tengo uso de razón, incluyendo lo que conocí del régimen franquista, como las que se han vertido sobre este conflicto, todo para demonizar a Rusia y tener así una coartada para enviar armas al régimen nazi de Kiev. Porque sí, estamos hablando de un régimen que tiene unidades nazis, que lleva en sus tanques las cruces nazis y que glorifica al nazi Bandera ¿Lo tenemos claro? Las mentiras fueron muy groseras ¿Se acuerda usted de cuando dijeron que Rusia tenía que emplear chips de lavadoras y frigoríficos para sus misiles? ¿Quiere que le ponga el artículo del 13 de mayo de 2022 del diario La Razón sobre el asunto? ¿Se acuerda usted del aquel letrerito que nos ponían en los telediarios y en los partidos de fútbol de "No a la invasión", un letrerito que desapareció, como por encanto, cuando Israel invadió la Franja de Gaza? Llevan todo el tiempo mintiendo. No es que a EE UU le haya entrado ahora un prurito humanitario "para que no haya más muertos en esa guerra", que es lo que dice Trump ¿Cuándo han preocupado a EE UU los muertos en las guerras, la mayoría provocadas por ellos? lo que pasa ahora es que Rusia, esa que cuando aquella ofensiva ucraniana decían que iba a perder la guerra, es, en verdad, la que va ganando y EE UU no quiere que conquiste más territorio. Esto me recuerda mucha a la tardía intervención de EE UU en la guerra contra la Alemania nazi, cuando Stalin llevaba mucho tiempo clamando por la apertura de un segundo frente, mientras Rusia se desangraba: "A ver si ahora los soviéticos llegan hasta Gibraltar". Otra de las mentiras más manidas que llevan mucho tiempo diciendo es el supuesto expansionismo de Rusia, que Putin quiere recuperar la Rusia imperial, Soviética, etc, y demás tonterías por el estilo. Con más de 17 millones de kilómetros cuadrados, once usos horarios, todas las riquezas naturales y menos de 150 millones de habitantes, Rusia no necesita más territorios. Son otros, como los sionistas, los que necesitan seguir robando tierras para instalar más colonos o como los imperialistas yankees, los que quieren Groenlandia "por las buenas o por las malas" o que Canadá sea de EE UU ¿Entendido? Rusia nunca deja tirados a los suyos y tampoco iba a dejar que la OTAN se apropiara de Crimea, de la base de Sebastopol y que, desde el Mar Negro, hicieran peligrar su bajo vientre. Sin embargo, Rusia es una buena coartada para los sinvergüenzas ¿Se acuerda usted de cuando en el Congreso de los Diputados Pedro Sánchez echó la culpa a Putin de la inflación? Pero, la inflación en España en febrero de 2022 (Rusia no intervino militarmente hasta el día 24 de febrero en Ucrania ) era del 7,6% ¿Verdad? Ahora la UE quiere que nos armemos hasta los dientes, pero no para defendernos de una Rusia que no tiene ningún interés en atacarnos, que lo que quiere es convivir en paz con nosotros y hacer buenos negocios. Los burócratas corruptos de Bruselas, esos a los que ni usted ni yo hemos votado, con sus políticas industriales estúpidas han destrozado el tejido industrial y energético de Europa y ahora necesitan hacer algo urgentemente para que el tinglado irresponsable que han montado no se venga abajo ¿Sabe usted cuantas decenas de miles de coches electicos, por ejemplo, hay en stock sin vender? A esas políticas necias se han unido las no menos necias sanciones a Rusia que han perjudicado muy gravemente a países como Alemania. Ni Rusia quiere invadirnos ni la UE va atacar a Rusia, que tiene más de 5.000 bombas atómicas y sofisticados vectores para portarlas ¿Está claro? Los 800.000 millones que pedía Mario Draghi para arreglar el desaguisado no han colado, pero quieren que cuelen para hacer tanques en vez de coches porque "nos amenaza Rusia" ¿Nos vamos a dejar engañar otra vez en vez de echar a esos burócratas y a los gobiernos irresponsables a gorrazos?

jueves, 6 de febrero de 2025

LA DEPORTACIÓN DE LOS GAZATÍES

 


"No es lo que parece", "lo estás exagerando", "estás paranoico", "no sé como pasó", "no estaba planeado", "podemos arreglarlo", estas son las frases típicas y tópicas que dicen los infieles cuando son sorprendidos en plena faena, en plena traición. Pues bien, "lo estás exagerando" y "estas paranoico" me lo espetaron a mí cuando denuncié que había una operación en marcha de la UE, cuyos conspicuos de la Comisión cada vez está más claro a qué órdenes obedecen, para trasladar a Europa a los más de dos millones de gazatíes que los sionistas piensan expulsar de la Franja para apropiarse de ella. La lucha contra Hamás fue una buena coartada para empezar el genocidio y los idiotas que han apoyado a estos asesinos, que han matado a decenas de miles de niños, y que, casualmente, suelen ser los que están más contra la inmigración, van a tener que acoger el cupo de cientos de miles de palestinos que España ya tiene asignados. Usted es muy libre de creer las tonterías que dice Abascal, tras entrevistarse con Netanyahu, y al ministro de Exteriores, Albares, el Pepito Grillo de Sánchez, pero, la realidad es tozuda. Tras casi 300.000 ucranianos, ahora llegarán cientos de miles de palestinos para que usted los mantenga ¿Verdad que no le han explicado porqué han desaparecido muchos pisos del mercado del alquiler, no solo por las okupaciones? Hace ya unos cuantos meses, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (que no sería presidenta de la Comisión si la tuviéramos que votar los ciudadanos) viajó a Egipto para entrevistarse con Al Sisi, el general golpista que preside aquel país, entonces la guerra en Gaza ya llevaba algunos meses. Ambos impresentables sellaron un acuerdo en el que Egipto se comprometía a servir de puente para el traslado a Europa de la población de la Franja de Gaza a cambio de un montón de millones de euros, de nuestros euros ¿Qué gana Europa con eso? Nada, evidentemente ¿Qué ganan los dirigentes corruptos europeos? Dejemos ahí la pregunta. Ahora ya no se cortan, Trump y Netanyahu ya lo dicen sin ambages y los dirigentes europeos, traidores e infieles, exclaman que "no es lo que parece".

lunes, 16 de diciembre de 2024

LA FAMILIA Y LA NUEVA REVOLUCIÓN SEXUAL


Los roles de los hombres y las mujeres están cambiando aceleradamente en las sociedades occidentales influidos por nuevas circunstancias, nuevos comportamientos, nuevas tecnologías y, sobre todo, una nueva forma de reparto del trabajo y, en consecuencia, de la economía de las personas, que incide directamente en las relaciones sociales, familiares y personales. Aunque hay causas completamente nuevas para que se esté produciendo una revolución sexual y, por tanto, social, otras son muy viejas, están olvidadas o la gente no sabe nada de ellas. Los movimientos feministas hicieron bandera de la lucha contra el patriarcado, acusando a los hombres de tener a las mujeres subyugadas en sus rol social y en sus derechos. Yo no voy a negar que hay mucho de cierto en eso, pero, el patriarcado no apareció porque sí, ni fue algo instaurado en las sociedades humanas desde siempre, al contrario, fue el matriarcado, un matriarcado brutal, lo que imperó durante la mayor parte de la historia de la Humanidad. Nadie ha hecho un estudio tan científico sobre las relaciones sociales y familiares como Federico Engels, el amigo y mecenas de Karl Marx. En su libro "El Origen de la familia, de la Propiedad Privada y del Estado", Engels nos muestra como son la economía y la división del trabajo los que determina las relaciones sociales y familiares, y, también las relaciones sexuales. Citando en ese libro al antropólogo estadounidense Morgan, y su concienzudo estudio sobre las tribus americanas, Engels nos habla del matriarcado que entonces imperaba, hasta el punto de que ni siquiera existía la palabra "padre", porque la promiscuidad sexual de las mujeres era tal que no se sabía de quién eran los hijos. Engels también nos descubre como apareció el patriarcado, fue cuando los cazadores y recolectores nómadas se asentaron y se convirtieron en agricultores y ganaderos. Entonces los hombres, que antes de las bestias, eran los que tiraban del arado exigieron que los hijos a los que tenían que alimentar con su rudo trabajo tenían que ser inequívocamente suyos. Esa fue la primera revolución social y sexual de la Humanidad, la creación de la familia.

La incorporación de la mujer al trabajo, permitiendo una mayor independencia económica, tiene mucho que ver con los nuevos roles hombre-mujer y con la nueva revolución sexual a la que asistimos. Lo de los años 60 del siglo pasado, con el movimiento hippie, no fue una revolución social y sexual porque no estaba directamente relacionada con los condicionantes económicos. De hecho, muchas de aquellas parejas que en un momento fueron promiscuas y se permitieron todo tipo de excesos, también sexuales, acabaron en matrimonios tradicionales y siendo padres y madres como lo fueron los suyos. ¿Estoy yo en contra de la incorporación de la mujer al trabajo? No ¡por Dios! solo constato que eso tiene consecuencias y, para mí, no son todas buenas. Los hombres ya pasaban muchas más horas al día con sus compañeros de trabajo que con sus esposas y sus hijos, y ahora eso también lo hacen las mujeres, que interactúan en el trabajo con los hombres Esas interacciones personales en la mayoría de las ocasiones no tienen consecuencias perniciosas, pero en muchas otras si. La mayoría de las infidelidades se fraguan en los puestos de trabajo. Que los hombres eran "infieles por naturaleza" era una patraña, si había hombres infieles era también muchas veces porque había mujeres infieles o porque los hombres tenían que recurrir a la prostitución (algo que, por supuesto, no defiendo) por diversas causas que no vamos a analizar ahora. 

En la mayoría de las rupturas matrimoniales o de pareja la infidelidad y la falta de respeto (para decirlo de una forma suave) son las causas principales y, como saben bien los abogados/as de familia, ya son más las provocadas por las mujeres que por los hombres. Hay condicionantes muy poderosos que ayudan a esto, no solo la mayor independencia económica de las mujeres, también que, merced a unas leyes muchas veces estúpidas, las mujeres salen casi siempre beneficiadas económicamente en los casos de divorcio y que, además, incomprensiblemente, la infidelidad no es ni una causa dolosa ni penaliza de ninguna manera al infiel, al traidor, sea este hombre o mujer. 

No podemos olvidar la importancia que las nuevas tecnologías están teniendo en los nuevos roles hombre-mujer y en la nueva revolución sexual a la que asistimos. En concreto, las redes sociales, como WhatsApp y otras, se han convertido en un arma de destrucción masiva de parejas y matrimonios. La gente dice y hace cosas en las redes sociales que nunca se atrevería a hacer en persona y es muy frecuente que las conversaciones banales avancen rápidamente hacia interacciones muy personales incluyendo incluso fotos y vídeos de carácter íntimo, que luego se trasladan a las interacciones en carne y hueso. Aún no hemos visto nada, porque la IA promete. En resumen, asistimos en vivo y en directo a la destrucción de la familia y me temo que no vamos a poder hacer nada para evitarlo.