martes, 31 de agosto de 2021

TERESA RIBERA, DECEPCIONANTE

 


Yo no tenía ninguna expectativa sobre la comparecencia de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, en el Congreso de los Diputados para decirnos qué piensa hacer el Gobierno de España sobre las continuas subidas del recibo de la electricidad, subidas que están poniendo en grave peligro muchas economías familiares, a muchos comercios y empresas y que están tirando hacia arriba de la inflación de una forma más que preocupante. Ya sabíamos que ni nos iba a desglosar, de forma entendible, las partidas, que no nos iba a decir porqué se ha llegado a esta situación y que no iba a tomar ninguna medida eficaz para revertirla, entre otras cosas porque las medidas eficaces para revertir la situación pasarían por la renacionalización y por un nuevo programa de inversiones en sentido muy distinto a lo que hizo Felipe González, por ejemplo, cuyos resultados no veríamos hasta dentro de veinte años, como mínimo. Así que la ministra Ribera, de cuya ineficacia los asturianos podemos dar fe, ha hecho lo que los políticos siempre hacen cuando no son capaces de resolver un problema, crear una comisión, creando una comisión quizá piense la ministra que las culpas y responsabilidades de no encontrar soluciones podrán estar más repartidas. A mí me gusta aterrizar para enterarme de las cosas, porque viviendo en otra galaxia, que es lo que suelen hacer los políticos, no te enteras de nada. Así que hace unos días tuve una muy instructiva conversación con un viejo amigo, camarada de afición, responsable en una empresa de congelados y cuando me contó lo que pagaban hace un año de electricidad y lo que pagan ahora tomé conciencia, por si todavía no la tuviere, de a lo que nos enfrentamos. El gravísimo problema de las empresas electrointensivas, algunas estratégicas para nuestra región y para España, ya ni lo mentamos. Venimos comentado desde hace un tiempo que el peligro de la hiperinflación asomaba las orejas, en España y en todos los países dependientes de los bancos centrales que han estado imprimiendo dinero fiat, papel moneda sin respaldo de valor, pero, para que tengamos la tormenta perfecta, las materias primas han empezado a subir, sobre todo los hidrocarburos, y en España tenemos el añadido de las continuas subidas de la factura de la luz. "Tiemblo solo de pensar que me entre un okupa en casa cuando estoy ausente y que me encienda la vitrocerámica", es un chiste que se cuenta estos días. Reírse, para no llorar. La inflación oficial en España en agosto se ha situado en el 3,3%, pero mucho me temo que la real esté en torno al 5%, y aún no hemos visto nada. Si el Gobierno no es capaz de controlar la inflación, cosa muy difícil, porque el Ejecutivo español tiene pocas herramientas en sus manos para hacerlo (ni puede subir los tipos de interés ni retirar dinero del mercado) los españoles vamos a pasar por muy graves dificultades. Mientras estas cosas suceden, la oposición ha encontrado un buen filón para atacar al Gobierno, porque una cosa son las opiniones subjetivas sobre un asunto, cada formación política puede tener su opinión, y otra muy distinta los números, la factura de la luz que pagamos es un dato objetivo, un dato objetivo que hace mucho daño. Así que el PP y su líder, el Sr. Casado, pueden dedicarse a contarnos lo que ellos harían si estuvieran en el Gobierno, es decir, lo que no hicieron cuando estaban dedicados a lo de la Gürtel, y los de UP, atrapados por sus propias declaraciones cuando ni de coña pensaban gobernar, manifestar que lo que hay que hacer es topar los precios de producción de hidroeléctricas y nucleares, es decir, que no nos cobren las patatas al precio de los cien gramos de jamón ibérico. La medida en principio parece razonable, y la intención parece buena, pero, solo lo parecen, porque limitar el precio de las energías más baratas sería desincentivar su uso y cargárselas. Los comunistas chinos, desde Deng Xiaoping, se dieron cuenta hace tiempo que las leyes del mercado, leyes capitalistas al fin y al cabo, pueden ser muy útiles si están bajo control del Estado y que no por eso dejan de ser menos comunistas, aunque sean menos marxistas. De la misma manera que topar los alquileres, en vez de defender a los propietarios de impagos okupaciones y destrozos, no sería una buena idea para bajar el precio del alquiler en España, topar la producción eléctrica más eficiente y barata tampoco. En fin, que Dios nos coja confesados con la que nos espera y con el nivel de nuestros políticos. A mí me enseñaron hace mucho tiempo lo importante que es la profesionalidad, que hasta para barrer bien hay que ser un buen profesional, y tener como ministras de Transición Ecológica o de Defensa a juristas, en vez de a una ingeniera o a un Gutiérrez Mellado, es muy poco profesional.

jueves, 26 de agosto de 2021

ATENTADOS EN EL AEROPUERTO DE KABUL

 


Se venía repitiendo que los servicios secretos de varios países tenían información creíble sobre la posibilidad de atentados en las inmediaciones del Aeropuerto de Kabul. Tan probable era esa posibilidad que Rusia sacó hace unos días, en cuatro aviones militares, a todo su personal y al de países aliados de Asia Central que estaba en el aeropuerto y Francia puso fecha tope a sus vuelos precisamente el jueves 26, el día de los atentados. EE UU había fijado ya el viernes 27 como fecha límite para las evacuaciones aéreas, sin esperar tampoco al día 31 que pactaron con los talibán. Los A-400 M españoles ni siquiera paraban ya los motores para cargar afganos y salir pitando. Esto a mí me recuerda mucho a los inmigrantes muertos en el mar en su viaje hacia Europa. Exactamente los mismos que promueven la inmigración irregular masiva, dando amparo a todos los que llegan y financiando a las ONGs que colaboran con las mafias del tráfico de personas, son luego los más compungidos por los miles de inmigrantes ahogados en el mar. Pues bien, si se tenían serios indicios de que se iban a producir atentados lo más prudente para salvar vidas y evitar las aglomeraciones de gente en las inmediaciones del Aeropuerto de Kabul habría sido suspender todos los vuelos y salir de Afganistán cuando antes. Hombres, mujeres y muchos niños han muerto en estas nuevas carnicerías y el buenismo estúpido, que siempre acaba en malismo estúpido, llorará por las víctimas, llorarán otra vez con lágrimas de cocodrilo. A mí ¡hipócritas! me importa un pimiento qué grupo terrorista ha sido el autor de las masacres. Cientos de miles de afganos se dirigen, a través de Pakistán, camino de las rutas libia y turca, dentro de dos semanas llamarán a la puerta de su casa. Lo habéis vuelto a conseguir.

SEPTIEMBRE

 


Vuelve septiembre y vuelve el recuerdo de aquella canción, "Sellado con un beso", que cantaba Bobby Vinton. Para muchos/muchas había tórridos y apasionados amores de verano que se acababan en septiembre y había un septiembre para los amores apasionados y tórridos que el verano había interrumpido. Volver al trabajo, recuperar esa asignatura que se te había atravesado aquel año, nadie puede atreverse a discutir que septiembre es un mes con mucho peso en el calendario, y en recuerdos. Llega septiembre y este año va a ser un septiembre muy duro, no tan duro como tener que volver a esperar todo un año por alguien, pero casi. No vuelve el Heavy Metal, como dirían "Los Ilegales", vuelven los problemas, que también cantaban ellos. Si en España la izquierda pensaba que iba a poder torear a sus votantes con chorradas se equivocaba, siguen llegando miles de inmigrantes y ya traemos a cientos de refugiados desde muy lejos en nuestros propios aviones. Es una bomba de relojería que estallará, el suspense está en saber exactamente cuando, y la gente ya se ha dado cuenta. El precio de la electricidad se ha disparado, era algo inevitable después de privatizaciones a cambio de "puertas giratorias", de moratoria nuclear que ha costado un riñón y parte del otro, de ridículas ayudas al carbón y de fechorías de todo tipo. No contentos con esto los políticos, esos políticos que Putin habría enviado directamente a Siberia, permiten a las comercializadoras, que no son siempre las mismas que las que le sirven la electricidad, que nos estafen cobrando hasta un 30% más. Nadie va al supermercado y en caja le cobran las patatas y todo lo que lleva en el carro al precio de los 100 gramos de jamón ibérico que ha comprado, pero eso es, exactamente, los que los políticos permiten hacer a las Eléctricas. Querían una factura que no entendiera nadie para que la tomadura de pelo y la estafa pasaran más desapercibidas, pero, no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo y cuando a la gente le meten la mano en la cartera de una forma tan grosera, cuando los comerciantes y las empresas ven peligrar su futuro y el de sus empleados por unos precios de la electricidad inasumibles, se acabó la fiesta, o, como le cantaban a Fidel Castro, se acabó la diversión. Van a tener que explicarnos, muy clarito, para que la entienda todo el mundo, esa factura de la luz, entrando en los detalles y desglosando, una a una, las fechorías, van a tener que decirnos qué piensan hacer, además de cambiar el IVA que pagamos de una partida a otra, para que notemos, ya mismo, una bajada apreciable, van a tener que contarnos quién son ahora los dueños de esas empresas rentables que eran de todos y van a tener que explicarnos por qué no hay nadie detenido por el descomunal timo, nos lo va a tener que explicar el Gobierno y la encantadora oposición, que en este asunto la responsabilidad está muy repartida. Los ciudadanos lo aguantamos todo, aguantamos dificultades, aguantamos impuestos, aguantamos hasta pandemias, pero no aguantamos que nos roben descaradamente, que se proteja a los ladrones y que nos cuenten milongas.

Tienes razón, Jorge, vuelven los problemas y el paro juvenil, yo también he visto la luz, esperemos no tener que sacar la motosierra. Vuelve septiembre, el verano agoniza y los cuentos chinos también. Este 11 de septiembre va a ser muy duro para los estadounidenses, otra vez se les van a caer las torres gemelas encima, Nueva York ya nunca será la misma, los muertos, como fantasmas con birrete blanco, exigen justicia. "Operación Libertad Duradera", americanos, os han engañado otra vez, como a nosotros. Habrá lágrimas de sabor salino sin una mueca en la cara, tan dolorosas y tan sin una sola mueca como las de alguna despedida.  

miércoles, 25 de agosto de 2021

NO HABRÁ CORRIDAS DE TOROS EN GIJÓN


 He esperado un tiempo para escribir sobre este debate para tener mejor perspectiva. Para ser sincero, no me ha llamado demasiado la atención la polémica que se ha suscitado tras la decisión del gobierno local gijonés de tomar las medidas administrativas necesarias, medidas que le son propias, para impedir que haya corridas de toros en la Villa de Jovellanos. Tengo clarísimo que los improperios, descalificaciones e insultos que ha recibido la alcaldesa, Ana González, no lo son tanto porque en Gijón no se vayan a celebrar los cinco encierros que se celebraban al año, durante la Semana Grande, como porque la decisión haya sido de la izquierda, esos que la derecha y la ultraderecha llaman, dándole un tono despectivo, "socialcomunistas". Si la decisión la hubiera tomado la derecha y la ultraderecha habría algún disgustado, no digo que no, pero estoy seguro que muchos de los que han firmado para que haya corridas de toros en Gijón, y que jamás han ido a verlas, no solo no lo hubieran hecho, no habrían firmado nada, hasta aplaudirían la decisión. A mí tampoco me gustan algunas decisiones que toman los gobiernos central, autonómico y municipal, no me gustó, por ejemplo, la decisión de peatonalizar, casi por completo, el Muro de San Lorenzo, así lo manifesté en su día con argumentos, mis argumentos, pero no se me ocurrió insultar y zaherir al concejal de urbanismo ni a la alcaldesa de Gijón, por tener una opinión distinta a la mía. Hay gente que no ha asimilado que España es una democracia, que las decisiones se toman por mayoría, una mayoría que emana de la soberanía popular, esas decisiones a veces nos gustan y otras veces no, pero así es el sistema democrático, y no parece que haya otro mejor. En Gijón hay un ayuntamiento de izquierdas porque Gijón, históricamente, es una ciudad de izquierda. Solo cuando la izquierda se equivoca mucho hemos tenido gobiernos municipales de derechas, pero apoyados por parte de la izquierda, como fueron los mandatos de Carmen Moriyón, en algunas cosas incluso más progresistas que mandatos de izquierdas. Pero, fechorías, fechorías sí que las ha habido, a veces quedaron solo en intentos, en Gijón ¿Se acuerda usted del "serruchazo"? ¿Se acuerda usted del dique semisumergido que nos quería poner Areces en aguas de la Playa de San Lorenzo? pero, yo nunca había escuchado los insultos y los improperios que he visto estos días contra Ana González ¿Qué ha cambiado? pues, lo que ha cambiado es que ahora hay en España en partido de ultraderecha importante que lleva toda esa "cultura", va todo en el mismo paquete, y hace ejercicio de ella. La cultura de la violencia y el maltrato entre los humanos tiene mucho que ver con la banalización del maltrato animal, forma parte de la misma filosofía. Ni los toros han nacido para ser lidiados en las plazas, y sienten y padecen los puyazos y las banderillas, ni la violencia entre semejantes se puede justificar en ninguna circunstancia, como hacen los que dicen que los que querían fusilar a 26 millones de hijos de puta, niños incluidos, "son de los nuestros". El maltrato hacia los animales, como otras cosas aberrantes que suceden en nuestro país, y sus contrarios, forman en buena medida parte de la ideología política, no solo de la tradición. Por la tradición, puede encontrar usted mucha gente de izquierda en Andalucía a la que le gusten las corridas de toros pero lo va a tener usted muchísimo más difícil en Asturias, donde la tradición taurina es mínima. Aunque a mí esto de apelar a la tradición para defender cosas aberrantes y para defender el maltrato animal me parece muy poco serio, porque entonces seguiríamos con los circos romanos, las luchas a muerte entre gladiadores y echando a los cristianos a los leones, o seguiría existiendo el derecho de pernada, que también era una tradición. Como en todas las discusiones, un poco de guasa siempre viene bien y en este caso, sin pretenderlo, la ha puesto el alcalde de Oviedo, señor Alfredo Canteli, que no piensa recuperar las corridas de toros en la capital de Asturias, pero, al que le parece mal que desaparezcan en Gijón ¿No me diga usted que Canteli no es encantador? "Oviedo es una ciudad de ópera y Gijón de toros", nos ha espetado el alcalde de la capital, y se ha quedado tan ancho. A mí me parece maravilloso, y valiente, lo que ha hecho la alcaldesa, Ana González, en este asunto y en otros, como retirar el nombre de Juan Carlos I a la avenida que ahora tendrá el de José Manuel Palacio, el primer alcalde democrático de Gijón después de la Transición, y confío en que haga las cosas bien en el Solarón y con la nueva estación que seguramente irá en Moreda, como es lógico, algo muy importante para todos los gijoneses. La mayoría decide en democracia y a los que no les gusten las decisiones de la mayoría no necesitan insultar, aunque eso forme parte de su condición, ahora, aunque a algunos no les guste demasiado, podemos votar cada cuatro años. 

domingo, 22 de agosto de 2021

LOS HEREDEROS DE LA DESGRACIA

 


Algunos se quejan porque, en algunas partes, tienen que pagar impuestos si heredan un patrimonio, pero, hay un país donde casi todos sus ciudadanos, todos menos un puñado de tiranos corruptos, heredan cuando nacen la desgracia, y toda su vida pagarán por ella. No eres nadie si no tienes miles de seguidores en las redes sociales y nadie se acuerda de tu país si no sales en los periódicos o en los telediarios. Mientras cientos de miles de personas siguen los sesudos consejos de la sobrina de la Pantoja y los medios informativos nos sirven estos días la tragedia de Afganistán, bien trufada con las mentiras de los políticos, ya nadie se acuerda de Haití. Han tenido mala suerte los haitianos, muy mala suerte, por enésima vez. Cuando el mundo ya estaba poco pendiente del terremoto que, en nueva entrega, dejó miles de muertos y decenas de miles de heridos y personas sin hogar, llegan los talibán a Kabul y la OTAN tiene que sacar hacia España, aprisa y corriendo, a sus colaboradores, entre los que no se sabe sin vendrán muchos yihadistas, pues no hay ningún control sobre los rescatados. El terremoto que asoló Haití en enero de 2010 provocó 316.000 muertos, 350.000 heridos y que más de millón y medio de personas se quedaron sin hogar, así que, dentro de su desgracia, los haitianos han tenido esta vez suerte, permítame usted el asqueroso sarcasmo. En aquella ocasión Haití sí salió en los periódicos y en los telediarios, al menos durante un par de semanas, y gobiernos y ONGs movilizaron grandes recursos para ayudar a los haitianos. Pasados unos pocos meses Haití seguía totalmente destruida, el cólera hacía estragos en los departamentos del país y todos los que habían ido a ayudar, cuando Haití era noticia, se habían ido, solo se quedó la Brigada Médica Cubana.

Haití, que comparte la isla La Española con República Dominicana, es, si se puede poner algo de optimismo a esto, un Estado latinoamericano (en este caso está bien empleado el adjetivo) no iberoamericano, pues en el país se habla el francés y el criollo haitiano, dos lenguas romances, pero ni español ni portugués. No voy a contar la historia de Haití en estas líneas, la historia de la desgracia de los esclavos y de sus herederos, de los dictadores y sus padrinos, de las decenas de golpes de Estado, solo recordar a los que ven las estupideces que les cuenta la televisión comiendo patatas fritas tranquilamente en su sofá que Haití existe y que allí hay millones de desgraciados, los más desgraciados de América, sin futuro, sin miedo, sin esperanza. La esperanza es lo penúltimo que se pierde, como saben bien los haitianos. Hasta con las frases hechas nos mienten aquí. Ya no lloran los haitianos, se les han acabado las lágrimas con la última ración de frijoles. Las revoluciones, la francesa, la bolchevique y cualquier otra, menos las de diseño, no las hacen las ideas, las hacen los estómagos y en Haití hay ahora mucha hambre. Quién sabe, el día menos pensado quizá haya una revolución en Haití y entonces el país volverá a salir en los informativos buscando una coartada para "salvarlos" y para decirnos, los que no nos dijeron nada de los Tonton Mucute (hombre del saco, en español) que los revolucionarios son unos dictadores, como en otras partes. Quizá un día yo pueda comer con los haitianos un bacalao a la criolla en Puerto Príncipe y brindar en camaradería con ponche criollo, la vida y el mundo dan muchas vueltas. Quizá algún día los haitianos dejen de ser los herederos de la desgracia.

sábado, 21 de agosto de 2021

LÁGRIMAS DE COCODRILO

 


Quien diga que sabe lo que pasa en Afganistán es que no conoce Afganistán. Tal es la complejidad de lo que sucede en aquel país desde que los británicos, como en otras partes, trazaron sus fronteras artificiales, que todos los que han intentado controlarlo han fracasado. No se puede controlar el caos para explotarlo en el propio beneficio, y EE UU, se ha dado cuenta de ello en Afganistán y en todos los países donde la desastrosa estrategia elaborada por el general de cuatro estrellas, David Patraeus, que luego llegaría a director de la CIA, se ha intentado implementar. Así que no seré yo el que se atreva a hacer un pronóstico sobre lo que puede suceder en en futuro en Afganistán, porque soy un ignorante más entre la pléyade de ignorantes, eso sí, conozco muy bien España y los países occidentales, sus mentiras, sus meteduras de pata y sus lágrimas de cocodrilo y por ahí va mi análisis: Mientras los periódicos y los telediarios nos inundan de noticias e imágenes sobre la llegada de refugiados afganos a Europa, casi recomendándonos que tengamos un paquete de clínex a mano para enjuagarnos las lágrimas y limpiarnos los mocos, y mientras la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, confirma en su comparecencia en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz los contactos con los talibán, nada se nos dice, sin embargo, de las matanzas atroces de los terroristas en las zonas rurales de Afganistán y de los encarnizados combates que fuerzas del Ejército Afgano (es falso que todos han salido corriendo) y de los pastunes mantienen contra los talibán en el Norte, donde han conseguido recuperar el control de varias ciudades. Yo esta película ya la he visto, porque tampoco en la Guerra de Libia nos contaron nada sobre a quienes estaba apoyando la OTAN con sus bombardeos y en la Guerra de Siria se centraron en lo malo que era el "dictador Al Assad", hasta tan punto fue así que solo el veto de Rusia y de China en el Consejo de Seguridad de la ONU impidieron una intervención de la OTAN, azuzada nuevamente por Francia. Había actores muy interesados en que Siria cayera, no en manos del Estado Islámico, sino de la sucursal de Al Qaeda en el país, el Frente Al Nusra, al que luego Petraeus y el príncipe heredero saudí, Mohamaad bin Salman ("el hombre más peligroso del mundo") le cambiarían el nombre para hacer a ese grupo terrorista, que había cometido crímenes horribles en Siria, más presentable. En efecto, una cosa es el Estado Islámico y otra muy distinta Al Qaeda, que fue creada por estadounidenses y saudíes, aunque, eso sí, es tan asesina y tan fanática una organización como la otra. Usted debería empezar a atar cabos si le digo que los talibán son un apéndice de Al Qaeda y enemigos mortales del Estado Islámico. Por este orden, estos son a los que más odian los talibán: En primer lugar a los comunistas, mayoritariamente ateos; en segundo lugar a los chiítas, y eso incluye a los pastunes, que también lo son mayoritariamente; y en tercer lugar al Estado Islámico, sunitas como ellos pero competidores y no al servicio de los mismos amos. El lector inteligente no debe soslayar la referencia a los chiítas, porque lo que se podría estar cociendo tiene mucho que ver con un país de esa rama del Islam y que ¡oh, casualidad! tiene frontera con Afganistán. Irán ya ha cerrado su frontera con Afganistán. Después de la retirada de sus tropas en Irak y en Siria, donde ya quedan muy pocas, la retirada del Ejército de los EE UU de Afganistán significa que, después de muchísimo tiempo, EE UU no estaría metido en ninguna guerra. Recordemos que, desde la declaración de independencia el 4 de julio de 1776, solo durante 16 años de toda su historia como país EE UU no ha estado metido en ninguna guerra. Así que yo, y no sabe usted lo que me gustaría equivocarme, tengo más que fundadas sospechas que los EE UU, y sus aliados de la OTAN, ya están preparando otra intervención armada y esta vez no puedo decir que el asunto tenga ningún suspense: nosotros lo sabemos y a usted ya se lo he dicho. Habrá más refugiados, millones de refugiados, de culturas que no se van a poder integrar en Europa, como no se han integrado en Francia en los últimos 50 años, y nuestros gobernantes nos contarán milongas mientras las sociedades occidentales, con gobiernos al servicio del poder de unos pocos, se desmoronan. "Ni tengo la piel tan dura ni lágrimas de cocodrilo". Santiago Carrillo.

jueves, 19 de agosto de 2021

LA VULNERABILIDAD DE LOS SISTEMAS INFORMÁTICOS

 

 


Una gran parte de las estructuras del mundo actual están informatizadas. Ni las administraciones públicas, ni los bancos, ni la mayoría de las empresas podrían desarrollar su labor sin el apoyo en los ordenadores. Cosas que hasta no hace mucho tiempo nos parecían lo más normal del mundo, como el correo físico, han pasado a la Historia. Hasta un gran invento que pensábamos iba a durar muchos años, como fue el fax, se quedó obsoleto en poco tiempo. Yo estoy escribiendo este artículo en un ordenador y lo enviaré por correo electrónico al periódico. Estos adelantos que nos ha traído la informática y un invento como Internet, que fue pensado al principio solo para comunicaciones militares, son maravillosos y nos proporcionan instrumentos antes impensables para informarnos y comunicarnos. Este mundo también se ha trasladado a los teléfonos inteligentes, estos artilugios que ya todo el mundo utiliza continuamente para todo menos para llamar o recibir llamadas de teléfono. Pero, poca gente es consciente que, además de sus muchas ventajas, la informatización y el mundo digital y de las redes tiene grandes riesgos, el menor de todos que el pulgar tenga alguna lesión de tanto dar con él a la pantallita. El gran problema de los sistemas informáticos es la vulnerabilidad y voy a poner solo unos pocos ejemplos para ilustrarlo: El 2 de noviembre de 1988 pasaría a la historia como el día en el que las reglas de internet cambiaron para siempre, evidenciando que existían grandes vulnerabilidades. El punto de partida de este progresivo cambio fue la creación, lanzamiento y rápida expansión de un malware autorreplicable llamado Morris, que debe su nombre al inventor, Robert Tappan Morris, hijo de un famoso criptógrafo. Los efectos de este virus informático fueron devastadores, afectó a la actividad de los equipos, obstruyó las conexiones durante días y accedió a información sensible. En total, se estima que pudo afectar hasta 60.000 servidores conectados a la red, incluyendo equipos de la NASA, las universidades de Berkeley y Stanford, el MIT y el Pentágono, durante casi 72 horas. La erradicación de este malware autorreplicable costó al gobierno de los Estados Unidos cerca de un millón de dólares y ocasionó pérdidas de más de 96 millones de dólares. En el año 2013, Yahoo sufrió uno de los mayores ataques informáticos en la historia de Internet. Sin embargo, la compañía no lo reconoció hasta el año 2016. La compañía global de medios sufrió un robo masivo de datos en más de 1.000 millones de cuentas suscritas a su portal, con información que iba desde fechas de nacimiento o direcciones de correo electrónico hasta números de teléfono y contraseñas. Al año siguiente, eBay, una de las compañías más famosas de comercio electrónico, sufrió un ataque similar por parte de piratas informáticos que afectó gravemente a su red interna corporativa. Durante esta intrusión, se robaron datos de 145 millones de usuarios. En 2016, el jefe de seguridad de Linkedin confirmaba la anulación de 100 millones de contraseñas de la red social de contactos profesionales debido a un ataque informático sufrido cuatro años antes. En 2018, Marriot International, una cadena de hoteles de lujo estadounidense con más de 6.700 propiedades en todo el mundo y un total de 30 marcas hoteleras, sufrió el segundo mayor hackeo en la historia de internet. El 30 de noviembre, su base de datos fue vulnerada. En el ataque se produjo el robo de datos de más de 500 millones de clientes. Wikileaks ganó popularidad en 2010. Todo comenzó en noviembre, al publicar 251.287 telegramas diplomáticos intercambiados entre algo más de 250 embajadas de Estados Unidos y el Departamento de Estados de Estados Unidos. Dentro de esas filtraciones había más de 55.000 cables emitidos desde España. Pero, esto no es nada si lo comparamos con los ataques sufridos por empresas, redes eléctricas, instalaciones nucleares o administraciones públicas que sufrieron importantes disfunciones, algunas muy peligrosas, en varios países. Para nadie es un secreto que hoy en día la guerra informática forma parte importantísima de los ejércitos de todos los países desarrollados del mundo. Cuando avanzamos hacía una interconexión total, donde hasta el dinero será digital y todos los ingresos y todas las compras y gastos que hagamos dependerán del funcionamiento de las redes, como ya lo son en gran parte ahora, nuestra vulnerabilidad como individuos, como empresas, como sociedades, como Estados o como supraEstados será enorme y muy peligrosa. Tener un programa operativo propio, con la garantía de que en sus actualizaciones no se incluyan troyanos, y tener un plan B en caso de que, a pesar de todas las precauciones, ante la intervención de las redes por un tercero, se produzca el caos total, es imprescindible.