sábado, 30 de enero de 2021

¿DIMITIRÁ DOÑA URSULA?

 


En efecto, como habíamos dicho, el asunto de las vacunas es el escándalo del siglo. Después de que, ante la paralización de las entregas a los países de la Unión, “radio macuto” incendiara las redes sociales desvelando que las farmacéuticas estaban vendiendo los viales comprometidos con Europa a Reino Unido y a Israel, que estaban pagando hasta el triple de dinero por dosis, y después de que los Estados, los diputados de Estrasburgo, pero, sobre todo, la opinión pública, forzaran a la Comisión Europea a desvelar el contrato secreto que habían suscrito con las farmacéuticas, la presentación de un documento lleno de tachones en negro, incluso folios enteros tachados, no hizo más que aumentar el escándalo, pues, frecuentemente, el que tanto oculta es que algo feo tiene  que esconder. Todo este asunto no es serio y me recuerda mucho, por lo grosero, a las peripecias de algunos conspicuos del PP y de sus escándalos de corrupción: lo mismo puedes decir que los instaladores de Ikea se han dejado olvidado un millón de euros en el altillo de tu armario, que tu esposo tiene un Jaguar en el garaje pero que tú no sabías nada de ese coche o lo que, en una operación que parece de la TIA de Mortadelo y Filemón, ha sacado a la luz el periódico alemán “Del Spiedel”, que ha limpiado las tachaduras en negro del documento presentado y que nos ha contado lo que escondían: La Unión Europea no había entregado a las farmacéuticas privadas para investigar la vacuna 400 millones de euros, como nos habían contado, había entregado nada menos que 870 millones de euros, más del doble, y el contrato encierra cosas tan peregrinas como que las farmacéuticas pueden exigir un 20% más del dinero contemplado en el documento, sin prueba alguna, si estiman que no han ganado lo suficiente. Recordemos que el periódico de Hamburgo es la revista de más tirada semanal en Europa. Pero, no solo estamos asistiendo a un escándalo monumental, estamos viendo diáfano una forma de gestionar y de hacer política, la de los liberales que, en el colmo del cinismo y de la hipocresía, utilizan el dinero público sin mesura y sin control incluso para sus inhumanos negocios ¿Habrá, además de una pésima y grosera gestión de este asunto, también corrupción de los miembros de la Comisión? es posible ¿Dimitirá doña Ursula von der Leyen? Pues, ya le digo yo que no, a esta gente, como hemos visto con nuestros ojitos, solo la dimite una moción de censura.

 

martes, 26 de enero de 2021

EL ESCÁNDALO DEL SIGLO

 


Al tiempo que las farmacéuticas occidentales ralentizaron o paralizaron las entregas de las vacunas a la Unión Europea, vacunas que se pagaron por adelantado con el dinero de los ciudadanos, sin que nadie diera ninguna explicación al respecto, Reino Unido ha puesto millones de esas vacunas e Israel ha vacunado a toda su población ¿cómo es esto posible? Mientras algunos eurodiputados, entre ellos varios eurodiputados/das españoles de varios partidos, pedían en Estrasburgo explicaciones a la Comisión, el Ejecutivo comunitario que preside la alemana, Úrsula von der Leyen, sigue sin soltar prenda. Los contratos con las farmacéuticas son secretos y no sabemos cuáles han sido las condiciones de las entregas ni lo que se ha pagado por las vacunas. Pero, para desgracia de los burócratas de Bruselas, “radio macuto” lleva días incendiando las redes sociales con este asunto: Todavía no sabemos dónde está exactamente la mierda, pero debe estar cerca, porque huele caliente. Así, hemos conocido que esas vacunas que han "desaparecido", y de las que la Comisión Europea no nos quiere dar explicaciones, las han robado los piratas sionistas y los corsarios británicos. En concreto, Israel ha pagado nada menos que 47 dólares por dosis, cuando se cree, porque sigue siendo un secreto, ya a medias, que la UE las pagaba a 14 dólares. Este escándalo monumental, difícilmente superable, porque se está especulando con la vida de los europeos y con su maltrecha economía, ha puesto muy nerviosos a esos mandamases que no han sido elegidos por los ciudadanos y que quizá tengan cosas inconfesables que ocultar, por eso la Comisión y su presidenta han salido ya a la palestra a poner en la picota a las farmacéuticas que están vendiendo al mejor postor pasándose los contratos por la entrepierna. Pero, no hay corruptos sin corruptores y aquí ya tenemos identificados claramente a dos países como corruptores ¿Exigirá alguien sanciones contra Reino Unido e Israel, como hacen contra Rusia por defender su soberanía y evitar que la OTAN se adueñara del Mar Negro, de Crimea y de la Base de Sebastopol? Pues, no, porque los que financian a los que se inventan envenenamientos políticos y libelos y calumnias contra el presidente ruso o los que los aplauden no van a hacer ni a exigir nada de eso ¿Hay alguien, en su sano juicio, que tenga la más mínima duda de que si el Kremlin y los servicios secretos rusos hubieran querido eliminar a Navalny no lo habrían hecho eficientemente, como hicieron con el espía traidor Litvinenko, captado por el MI6 británico a golpe de talonario y que delató a todos sus camaradas, que le habrían salvado la vida y que habrían permitido que saliera de Rusia en un avión medicalizado? Mientras estas cosas suceden, México ha anunciado la compra de 24 millones de dosis de la vacuna rusa, Sputnik V (a ocho dólares) y se une así a Argentina, Venezuela, Brasil, Hungría, Turquía, India, Corea del Sur, Nepal, Egipto, Kazajstán y Uzbekistán, de momento, porque la vacuna rusa será registrada hasta un total de 25 países en las próximas dos semanas.

miércoles, 20 de enero de 2021

LA MALDAD Y EL COVID

 


Es en situaciones extremas cuando el ser humano saca lo mejor y lo peor de sí mismo y esta pandemia no iba a ser la excepción. Mientras hay gente que lo está dando todo, y más, como los profesionales sanitarios y los que atienden a los ancianos en las residencias, otros exhiben su maldad sin pudor alguno. No me refiero a los irresponsables, o a los que se equivocan, me refiero a los que, a sabiendas de que sus acciones, u omisiones, cuestan vidas, muchas vidas, no les importa lo más mínimo con tal de obtener votos o de salvarse. Así, lo mismo puedes decir “que no cuenten conmigo para hundir la hostelería y el comercio”, mientras se te llenan los hospitales y las UCI, querer que las elecciones se celebren el 14 de febrero en Cataluña, con la tercera ola de la pandemia disparada, o colarte por delante de esos héroes que he citado, los que están en la primera línea del frente, para ponerte la vacuna, como han hechos algunos alcaldes y consejero en algunas autonomías. Esto no va tanto de ideologías, como de la condición de cada uno. Así que, como es de justicia, lo mismo que doy cera a Ayuso, al PSC, al consejero del PP en Murcia, o a esos alcaldes caraduras del PSOE, pues también tengo que aplaudir al presidente de Castilla-León, Alfonso Fernández Mañueco (PP) que, cuando ha tenido que elegir entre salvar vidas o bordear la Ley, con las consecuencias que eso puede tener, aunque no las va a tener, no ha dudado ni un momento. Pero, entre los malos los hay aficionados y los hay profesionales, en el mundo de la maldad también hay clases. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado la voz de alarma con lo que está sucediendo en los países más pobres, que no pueden pagar los precios de las vacunas. Si piensa usted que en África no hay muertos de Covid, porque no llegan noticias de la pandemia, ya que en muchos países la infraestructura sanitaria y las administraciones públicas son casi inexistentes, está muy equivocado: en África el coronavirus ha matado ya a centenares de miles, quizá millones, de personas. Hacer negocio con la sanidad no es decente, pero hacer negocio y especular a costa de la vida y muerte de las personas es muchísimo peor, eso es obsceno ¿Cómo es posible que Israel tenga ya a toda su población vacunada ¿será porque tiene una sanidad mejor que la nuestra? Israel también es un país que, con menos de nueve millones de habitantes, puede que tenga el sexto ejército más poderoso del planeta, bombas atómicas incluidas. No es que los israelíes sean más listos ni más eficientes, aunque algunos dicen que sí, es que los judíos tienen mucho dinero. Israel ha vacunado ya a toda su población porque ha pagado cada vacuna a Pfizer a 47 dólares, cuando la UE la paga a 14 dólares. La maldad se puede intentar relativizar, como se intenta relativizar la verdad y la mentira, se puede decir que los que querían fusilar a 26 millones de españoles son “unos pobres jubilatas”, se puede decir que “el melillero” "tuvo una infancia difícil", etc, así se podría disculpar hasta a Hitler, porque tuvo un padre muy severo y porque estaba muy disgustado después de que no le admitieran (no aprobó el examen de ingreso) en la Academia de Bellas Artes de Viena. Pero, yo creo que a los malos hay que tenerlos bien identificados, sin coartadas y sin disculpas, también en esta pandemia, así hacen menos daño.

lunes, 18 de enero de 2021

LA ENÉSIMA SUBIDA DE LA LUZ

 

Si hay un asunto donde la inmensa mayoría de los ciudadanos, independientemente de nuestra ideología, pensamos igual, que nos están tomando el pelo y que lo llevan haciendo desde hace mucho tiempo, es el precio de la electricidad en España. Sin embargo, si hubiera que enviar al Infierno a todos los culpables (no voy a emplear la palabra responsables, porque puede inducir a equívocos) nos salvaríamos solo cuatro gatos de arder en el fuego eterno, porque unos han estado de acuerdo con las privatizaciones (a cambio de "puertas giratorias") otros con la Moratoria Nuclear de Felipe González, que nos costó la friolera de 950.000 millones de pesetas de 1983 y que nos ha privado de una fuente de energía muy importante, que no emite CO2 a la atmósfera, para complementar a las renovables, y también los hay, algunos los tenemos muy cerca, que estaban encantados con las milmillonarias ayudas al carbón, ya sabe usted, ese carbón importado que entraba en la Mina de La Camocha por una puerta y salía por la otra, como si fuera producido aquí, para cobrar subvenciones y ayudas. Todavía, perdidos definitivamente los chiringuitos, hay algún representante sindical que, sin ningún pudor, hace llamamientos, cuando sube la luz, a volver a las andadas. Con lo de Villa, que ni devolverá el dinero robado ni ingresará en prisión, ya hemos tenido suficiente. Eso sin contar con el buenismo estúpido que no dice nada, lo tapa, cuando no lo defiende, de la cantidad de enganches ilegales, miles, a la red eléctrica, también para las plantaciones de mariguana, como hemos visto estos días, cuando han quedado diáfanas las problemáticas de las Cañadas Reales, en Madrid, y en los barrios del Norte de Granada, también en las Tres Mil Viviendas (Sevilla). Estamos hablando de un asunto vital, porque ya son muchas familias las que no pueden hacer frente al pago del recibo de la luz y muchos los hogares donde no se puede encender la calefacción, hogares con ancianos y niños. Eso sin contar la pérdida de competitividad de las empresas, que tienen que hacer frente a un gasto fijo desproporcionado. La factura eléctrica en España ha subido nada menos que un 80% desde el inicio de la crisis de 2010. La factura de la luz que recibimos en nuestros hogares ya no desglosa las partidas a donde va a parar el dinero que pagamos, sería demasiado escandaloso ver esas cosas, y para que no tenga que hacer usted un exhaustivo trabajo de investigación lo voy a describir a grandes rasgos: En primer lugar debemos tener en cuenta que hay dos mercados eléctricos, el libre y el regulado y usted, incluso sin tener mucha conciencia de ello, puede estar en uno o en otro. También es importante saber que una cosa es la empresa distribuidora de la energía y otra muy distinta la comercializadora, que pueden coincidir, o no. Ya tenemos un intermediario, fácilmente suprimible, que obtiene dividendos a nuestra costa. ¡Ojo! porque hay mucho fraude de empresas que le pueden facturar energía que usted no ha consumido. Hay un coste fijo por disponer de electricidad, que se paga por KW de potencia contratada (importante no contratar mas potencia de la necesaria) y un coste de la electricidad consumida, ambos pueden variar según la tarifa que tengamos contratada. A estos costes hay que añadir alquiler de contador y otras pequeñas partidas de las que es conveniente estar bien informado para evitar abusos y comparar. Por último están los impuestos. Al tipo de IVA máximo del 21%, por mucho que la electricidad sea un recurso básico, hay que añadir el impuesto eléctrico, otro gravamen del 5,1127% (no puedes bajar los impuestos a la electricidad sino recortas en gastos no prioritarios, cuando no ridículos). Una buena parte del dinero de esos impuestos no se fue a las arcas del Estado sino a pagar ayudas al carbón, mas de 28.000 millones desde 1.989, según el Ministerio de Energía (prejubilaciones, fondos de reactivación de las cuencas, ayudas a la producción del carbón nacional y dinero que se pagó directamente a las centrales térmicas para impulsar su renovación medioambiental). También llevamos pagando decenas de años la moratoria nuclear que decretó el Gobierno de Felipe González y el llamado déficit de tarifa, asunto igualmente escandaloso del que se podría escribir un grueso libro. Los que privatizaron las empresas eléctricas nos engañaron: "Con la privatización de las Eléctricas habrá más competitividad y bajará el recibo de la luz" Josep Piqué, ministro de Industria en el gobierno de Aznar (no hay nadie peor que un comunista reconvertido. Piqué militó en el PSUC, el partido catalán hermano del PCE). Así que, señores, yo no quiero engañarles, no hay ahora una varita mágica para, con un toquecito, solucionar este gravísimo entuerto ¿Mi receta?: nacionalización (a mí no me gustan las plusvalías privadas en los servicios públicos básicos) y un MIX energético cabal, con 65% renovables, 25% nucleares y 10% electrotérmicas de gas. Pero, esto no es un eucaliptus, es un nogal, los resultados a mucho años vista.



domingo, 17 de enero de 2021

LA DESAPARICIÓN DE LA PEQUEÑO-BURGUESÍA

 


Había gente que tenía un kiosco y pensaba que era capitalista, pero, ha venido el coronavirus para decirles que estaban equivocados. La verdad es que los ricos cada vez son menos, y más ricos, y los proletarios, cuyo número había descendido mucho, tampoco van a ser más en el futuro, los pequeño-burgueses no se van a poder proletarizar para sobrevivir y la influencia social y política de los trabajadores, al minimizarse la de la clase media, obviamente, va a aumentar. Llamar al Covid-19 “el virus chino”, como algunos todavía dicen maliciosamente, queriendo echar la culpa a los chinos de lo que le está pasando al mundo, no es ni justo ni inteligente, pero, sí adquiere sentido si queremos decir con eso que las sociedades humanas del futuro posiblemente se van a parecer más a la actual sociedad china que a lo que todavía tenemos en Occidente. Lo llamativo del asunto es que esa gigantesca revolución social a nivel global la va a provocar un minúsculo virus, ya estamos asistiendo a ella. La selección natural a nivel humano, es decir a nivel de la especie dominante, no opera a nivel individual, como en el resto de los animales, si un león es miope o diabético no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir, eso no nos pasa a nosotros, la selección natural a nivel humano opera a nivel de sociedades, sobrevive la sociedad que mejor se sepa adaptar a los cambios. Al virus le da exactamente igual cual sea el régimen político de un país o si es más o menos democrático y le da igual cual sea la ideología política del individuo al que va a infectar, pero la respuesta al virus no es la misma, como todos hemos visto, en unos países que en otros, y solo China, al menos de momento, parece que es capaz de lidiar exitosamente con la pandemia, mientras mantiene el crecimiento de su economía. En el futuro cercano, en contra de lo que previeron algunos revolucionarios clásicos, los Estado no van a casi desaparecer, cediendo el poder al gran capital y las grandes corporaciones y los bancos, la influencia de la masa social que va a producir la mayor parte de la riqueza, el proletariado, y la desaparición de una gran parte de la clase media, de la pequeño-burguesía, tendrán la consecuencia de que el Estado adquiera más protagonismo que nunca, porque habrá una gran parte de la sociedad que tendrá que vivir, o sobrevivir, sin trabajar o trabajando en sectores no productivos y eso solo lo podrá organizar un Estado, no ya solo fuerte, hegemónico. Karl Marx no se había equivocado en su diagnóstico del ocaso del capitalismo, pero no sabía que a principios del siglo XXI iba a aparecer una pandemia mundial que lo pondría todo patas arriba y que el final sería diferente. Ya son miles de tiendas, bares y otros negocios los que han tenido que cerrar, y cerrarán muchos más. Las medidas sanitarias, con los hospitales y las UCI al borde del colapso, obligan a restricciones de aforo y a confinamientos, no hay negocio que resista esta situación durante meses. Y eso no es cosa de los “socialcomunistas” que gobiernan España, está pasando en todas partes, y en la mayor parte del mundo los Gobiernos son de derechas. Con el actual esquema y sistema económico, no hay dinero ni recursos para salvar a la clase media ¿lo hemos entendido? Una buena parte del sector del ocio y de los servicios desaparecerá y nunca más se recuperará, seamos conscientes de ello, sin el Estado, y ya veremos si con algunos Estados, la pequeño-burguesía puede pasar directamente de ser clase media, no a ser proletarios, sino a la indigencia. No habrá ningún nuevo capitalismo-marxista en el futuro, es decir, no podrás ser neoliberal y al mismo tiempo vivir enganchado a las ubres del Estado. Los que han enterrado el neoliberalismo para sobrevivir y no hablan ya de libre competencia, ni de libertad de mercado, sino de ayudas y subvenciones, ya solo les queda llevarle flores. Habrá otra cosa, muchos ya lo saben, pero es muy fuerte y doloroso tener que admitirlo.

viernes, 15 de enero de 2021

¿CONFINAMIENTO?

 


La pregunta ya no es si va a haber un nuevo confinamiento de la población, la pregunta es cuándo y si va a ser total o no. Con los hospitales a punto de saturarse y las UCI casi llenas en algunas CC AA, ya no cabe debate sobre si tiene que primar la economía sobre la salud, viceversa, o si tienen que convivir. No quedará otra que tomar medidas drásticas, porque cuando los enfermos lleguen a los hospitales no los puedes dejar morir a la puerta. Ya estamos viendo cosas maravillosas, estamos viendo a los mismos que criticaban al Gobierno Central por decretar el confinamiento pidiendo que se modifique el Estado de Alarma para poder solicitarlo. No me refiero a gobiernos responsables, como el de Asturias o el de Castilla-León, que ya lo solicitaron en el pasado reciente, durante la segunda ola, lo encantador es que lo pidan gobiernos como el de Andalucía o el de Murcia, ejecutivos autonómicos que tienen el apoyo de Vox ¿Se acuerda usted de los cayetanos de Vox protestando, con sus caravanas de coches y las (no sus) banderas, contra el confinamiento que decretó el presidente, Sánchez, durante la primera ola? Pues bien, lo verdaderamente gracioso, a la vez que indignante, será cuando veamos a Isabel Díaz Ayuso, que también tiene el apoyo del partido ultraderechista y que ha hecho una pésima gestión de la pandemia, pedir de rodillas a Sánchez que haga los cambios necesarios para poder decretar el confinamiento. El tiempo es un juez insobornable y siempre pone a cada uno en su sitio.  

miércoles, 13 de enero de 2021

LA DICTADURA DE LAS UCI

 


Aunque todavía acaparan los medios de comunicación, las nevadas y el frío, y sus consecuencias, eso que era normal hace más de cincuenta años y que los “veroños” y los “veinviernos” nos había hecho olvidar, van dejando paso al principal problema que tenemos, el mismo que tiene todo el mundo: la pandemia del Covid-19 y lo que ha traído consigo. Que los medios de comunicación se hayan centrado en la nieve durante unos cuantos días ha venido muy bien a los políticos, lo mismo de bien le ha venido al todavía ministro, Salvador Illa, que, inteligentemente, no ha dimitido, porque los comicios catalanes se van a tener que aplazar por culpa del bicho, que a la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que hace pocas semanas sacaba pecho, y abrigo verde chillón, para decirnos lo bien que iba Madrid sin poner tantas restricciones como los “socialcomunistas” y ahora, cuando Madrid vuelve a liderar los contagios, no dice ni pío. Sin embargo, todas las deliciosas discusiones en las que nos podemos enzarzar, por muy entretenidas que sean, al virus le importan un pimiento, el Covid-19 va a lo suyo, que es infectar al mayor número de personas posible, y le da exactamente igual si el candidato a pasar a mejor vida (es un decir, porque nadie ha vuelto de allí para confirmarlo y la gente, que no se quiere morir, no parece estar convencida de ello) es de izquierdas o de derechas. La esperanza que nos habían vendido para este año se ha esfumado antes de lo que yo pensaba y volvemos a la lucha y a la realidad; salvar vidas es lo más importante, que la vida, y no la esperanza, es lo último que se pierde. Los contagios, con antiguas o nuevas cepas, se están incrementando exponencialmente y ya estamos muy cerca de superar los peores momentos de la primera ola. Llegados a ese punto, no van a ser las opiniones de los “expertos” ni del Gobierno Central o las CC AA las que digan lo que se tiene o no tiene que hacer. Si las UCIS llegan al límite de su capacidad, algo, me temo, que es muy probable, esta dictadura, la de la realidad sanitaria, será la que imponga un nuevo confinamiento total. Los gobiernos tendrán una buena coartada para dar otra vez este aceite de ricino a los ciudadanos y estos, que ahora no quieren ni oír hablar de eso, se quejarán entonces de que se ha hecho demasiado tarde.