jueves, 19 de agosto de 2021

LA VULNERABILIDAD DE LOS SISTEMAS INFORMÁTICOS

 

 


Una gran parte de las estructuras del mundo actual están informatizadas. Ni las administraciones públicas, ni los bancos, ni la mayoría de las empresas podrían desarrollar su labor sin el apoyo en los ordenadores. Cosas que hasta no hace mucho tiempo nos parecían lo más normal del mundo, como el correo físico, han pasado a la Historia. Hasta un gran invento que pensábamos iba a durar muchos años, como fue el fax, se quedó obsoleto en poco tiempo. Yo estoy escribiendo este artículo en un ordenador y lo enviaré por correo electrónico al periódico. Estos adelantos que nos ha traído la informática y un invento como Internet, que fue pensado al principio solo para comunicaciones militares, son maravillosos y nos proporcionan instrumentos antes impensables para informarnos y comunicarnos. Este mundo también se ha trasladado a los teléfonos inteligentes, estos artilugios que ya todo el mundo utiliza continuamente para todo menos para llamar o recibir llamadas de teléfono. Pero, poca gente es consciente que, además de sus muchas ventajas, la informatización y el mundo digital y de las redes tiene grandes riesgos, el menor de todos que el pulgar tenga alguna lesión de tanto dar con él a la pantallita. El gran problema de los sistemas informáticos es la vulnerabilidad y voy a poner solo unos pocos ejemplos para ilustrarlo: El 2 de noviembre de 1988 pasaría a la historia como el día en el que las reglas de internet cambiaron para siempre, evidenciando que existían grandes vulnerabilidades. El punto de partida de este progresivo cambio fue la creación, lanzamiento y rápida expansión de un malware autorreplicable llamado Morris, que debe su nombre al inventor, Robert Tappan Morris, hijo de un famoso criptógrafo. Los efectos de este virus informático fueron devastadores, afectó a la actividad de los equipos, obstruyó las conexiones durante días y accedió a información sensible. En total, se estima que pudo afectar hasta 60.000 servidores conectados a la red, incluyendo equipos de la NASA, las universidades de Berkeley y Stanford, el MIT y el Pentágono, durante casi 72 horas. La erradicación de este malware autorreplicable costó al gobierno de los Estados Unidos cerca de un millón de dólares y ocasionó pérdidas de más de 96 millones de dólares. En el año 2013, Yahoo sufrió uno de los mayores ataques informáticos en la historia de Internet. Sin embargo, la compañía no lo reconoció hasta el año 2016. La compañía global de medios sufrió un robo masivo de datos en más de 1.000 millones de cuentas suscritas a su portal, con información que iba desde fechas de nacimiento o direcciones de correo electrónico hasta números de teléfono y contraseñas. Al año siguiente, eBay, una de las compañías más famosas de comercio electrónico, sufrió un ataque similar por parte de piratas informáticos que afectó gravemente a su red interna corporativa. Durante esta intrusión, se robaron datos de 145 millones de usuarios. En 2016, el jefe de seguridad de Linkedin confirmaba la anulación de 100 millones de contraseñas de la red social de contactos profesionales debido a un ataque informático sufrido cuatro años antes. En 2018, Marriot International, una cadena de hoteles de lujo estadounidense con más de 6.700 propiedades en todo el mundo y un total de 30 marcas hoteleras, sufrió el segundo mayor hackeo en la historia de internet. El 30 de noviembre, su base de datos fue vulnerada. En el ataque se produjo el robo de datos de más de 500 millones de clientes. Wikileaks ganó popularidad en 2010. Todo comenzó en noviembre, al publicar 251.287 telegramas diplomáticos intercambiados entre algo más de 250 embajadas de Estados Unidos y el Departamento de Estados de Estados Unidos. Dentro de esas filtraciones había más de 55.000 cables emitidos desde España. Pero, esto no es nada si lo comparamos con los ataques sufridos por empresas, redes eléctricas, instalaciones nucleares o administraciones públicas que sufrieron importantes disfunciones, algunas muy peligrosas, en varios países. Para nadie es un secreto que hoy en día la guerra informática forma parte importantísima de los ejércitos de todos los países desarrollados del mundo. Cuando avanzamos hacía una interconexión total, donde hasta el dinero será digital y todos los ingresos y todas las compras y gastos que hagamos dependerán del funcionamiento de las redes, como ya lo son en gran parte ahora, nuestra vulnerabilidad como individuos, como empresas, como sociedades, como Estados o como supraEstados será enorme y muy peligrosa. Tener un programa operativo propio, con la garantía de que en sus actualizaciones no se incluyan troyanos, y tener un plan B en caso de que, a pesar de todas las precauciones, ante la intervención de las redes por un tercero, se produzca el caos total, es imprescindible.

 

domingo, 15 de agosto de 2021

AFGANISTÁN

 


No me voy a perder hablando de la historia de este país, aunque podríamos sacar útiles conclusiones, solo relataré lo que es imprescindible conocer para entender el desenlace que nos sirven los periódicos y los telediarios estos días: En la primavera del 1978 el socialista, Nur Muhammad Taraki, se hizo con el poder tras una larga cadena de derrocamientos y golpes de Estado los años anteriores. Estamos hablando de un movimiento en realidad comunista, aunque se evitaban hacer alusiones al marxismo para no crearse más enemigos, un movimiento que había empezado años atrás, cuando en 1965 un grupo de intelectuales fundó el PDP (Partido Democrático del Pueblo) inspirado por el movimiento socialista panárabe que había surgido en otros países musulmanes. Inmediatamente, EE UU y los países occidentales se alinean en contra del nuevo régimen, como, antes o después, hicieron o harían contra todos los regímenes socialistas árabes. Estamos en plena Guerra Fría y la URSS está rodeada de enemigos, pues China, que también lo es, también se pone en contra del nuevo gobierno afgano. Un gobierno comunista en un país islámico no es lo más ortodoxo del mundo, pero también Marx pensaba que la primera revolución socialista sería en un país altamente proletarizado, como Reino Unido, y lo fue en un país de agricultores y siervos. Para sobrevivir, el nuevo gobierno firmó, en diciembre de 1978, un pacto de amistad y cooperación con la URSS, que contemplaba que la Unión Soviética podría intervenir militarmente "para proteger el país". Sin embargo, los enemigos también estaban entre los propios revolucionarios y Taraki fue asesinado y sustituido por Halizullah Amín, que respetó el tratado con la URSS, pero al mismo tiempo emprendió una defensa ardiente del islam, que incluía un programa de reparación de mezquitas. Es en este punto de la historia, el crítico, de Afganistán cuando comienza la actividad de una guerrilla islámica en el interior del país apoyada desde el exterior y ese fue el pretexto para la intervención militar de la URSS en el país, una intervención militar que incluso muchos comunistas occidentales, que no tenían todos los datos, condenaron. Entre esos datos hay que hablar de la creación de Al Qaeda que se encargaría, entre otras cosas, de reclutar mercenarios en países islámicos "para luchar contra los comunistas" en Afganistán. A nadie odian más los yihadistas que a los comunistas. Uno de los países donde se reclutaron miles de mercenarios fue Argelia. Esos mercenarios volverían años después, cuando la URSS se retiró de Afganistán, con sus largas barbas, sus pantalones bombachos y su cerebro bien lavado (“los afganos”, los llamaban en Argelia) y en 1992 crearían el GIA (Grupo Islámico Armado) que asesinaría a decenas de miles de hombres mujeres y niños en los pueblos y aldeas de Argelia, la mayoría degollados. Amín fue también derrocado y asesinado y los soviéticos impusieron un nuevo presidente, inequívocamente comunista, Babrak Karmal.  El nuevo gobierno inició un programa de reformas que eliminó la usura, inició una campaña de alfabetización, eliminó el cultivo del opio, de donde se extrae la heroína, legalizó los sindicatos, estableció un salario mínimo y rebajó hasta en un 30% el precio de los artículos de primera necesidad. En cuanto a los derechos de la mujer, el régimen socialista otorgó el permiso de no usar ni burka ni velo, abolió la dote, promovió la incorporación e integración de las mujeres al trabajo llegando a alcanzar 245.000 trabajadoras, 80.000 profesoras trabajando en las escuelas y en la campaña de alfabetización y el 40% de los médicos mujeres y se otorgó, por decreto-ley iguales derechos a las mujeres que a los hombres. La guerra de los insurgentes contra el nuevo gobierno y sus aliados soviéticos se incrementó y EE UU armó con material muy sofisticado a los mercenarios para impedir que, en un país tan montañoso, el ejército soviético pudiera tener apoyo aéreo cercano, sobre todo de sus helicópteros (misiles antiaéreos portátiles, "Stinger", por ejemplo) Arabia Saudí ponía el dinero y Pakistán las madrasas (escuelas islámicas). La URSS tenía sus propios problemas internos, los más graves relacionados precisamente con sus repúblicas islámicas centroasiáticas, y no quería que Afganistán se convirtiera en su Vietnam, ambas cosas fueron determinantes para su retirada. El último gobernante comunista fue Mohamaad Najibulá, que había desplazado del poder a Karmal y que sería brutalmente linchado por los yihadistas cuando entraron en Kabul. Afganistán se sumió entonces en un régimen de terror, donde se cortaban manos y se decapitaba en las plazas públicas y donde las mujeres volvieron a tener que llevar el burka, a dejar de trabajar y solo podían ir a la escuela hasta los 10 años, mientras Occidente se relamía con la desintegración de la URSS ¿Se acuerda usted del 11-S, y de la "Operación Libertad Duradera"? ¡qué sarcasmo! ya no habría ninguna libertad en Afganistán y lo que fueron a hacer allí los EE UU y sus aliados de la OTAN, provocando centenares de miles de muertos, ha llegado hasta ahora. Los talibán, el monstruo que crearon los irresponsables, toman la capital del país y Afganistán regresa a la Edad Media. Unos cuantos soldados españoles han muerto en aquella guerra para nada.    

LOS PEQUEÑOS PROPIETARIOS Y LA DEUDA

 


Hay cosas de las que no se quiere hablar, porque no venden electoralmente y porque dejarían con el culo al aire a los que regalan argumentos estúpidos y falsos como si fueran crecepelos o elixires de la felicidad, entre ellas está un drama que no sale ni en los periódicos ni en los telediarios, el de los pequeños propietarios, gente que en muchas ocasiones pidió un crédito para comprar un piso que alquilaría y que el día de mañana sería para su hijo, por ejemplo. Cuando vivíamos en un mundo medianamente cabal apalancarse podía ser una buena idea, sobre todo si podías conseguir crédito con un interés bajo y no comprabas demasiado caro. Pero, ahora miles de esos pequeños propietarios (que no lo son, en verdad) se ven obligados a refinanciar esas hipotecas que no pueden pagar debido a la prórrogas en el pago de alquileres, okupaciones o prohibición de los desahucios, a veces relacionados con la crisis económica y social producida por la pandemia del Covid-19 y a veces no. No solo eso, además esos pequeños propietarios tienen que hacer frente al pago de gastos como comunidad, impuestos, etc, de la propiedad hipotecada de la que ya no tienen ningún ingreso. Estos días asistimos a la caída de Afganistán en manos de los talibán. Cuando escribo estas líneas los insurgentes ya están a 50 kms de Kabul. Lo que vamos a ver, con el pánico y la huida, me recuerda mucho a la caída de Saigón, pero con una gran diferencia, allí llegaban los comunistas y a Kabul llegan los fanáticos que llevarán a los afganos otra vez a la Edad media. Craso error salpimentado con un montón de muertos, algunos españoles. La Historia, eso sí, con importantes matices, se repite y este inciso viene a cuento de que el desmoronamiento del mercado, perdido el valor del dinero, perdido el precio del trabajo y del esfuerzo, perdida la seguridad jurídica y perdida la vergüenza, también se parece mucho a la caída del Imperio Romano, que tuvo más que ver con el desastre económico que con los visigodos que mandaba Alaric. Hace no mucho tiempo hablábamos de la inflación y de la hiperinflación y de sus peligros, pues bien, según algunos economistas, en los EE UU habría ya una hiperinflación que rondaría el 20%, aunque las cifras oficiales sitúan a la inflación por debajo del 6%, y en la UE, España incluida, por supuesto, las cifras reales de inflación también podrían ser bastante superiores a la oficial que está en torno al 3% ¿Qué supone eso para los pequeños propietarios apalancados con los bancos que tienen que refinanciar sus hipotecas y para los ciudadanos en general? 

El gobierno de los EE UU ha elevado el techo de Deuda hasta los 28,5 billones de dólares, una cifra tan bestial es necesaria para seguir fabricando dinero de mentira y repartirlo gentilmente a los particulares, a las empresas y, sobre todo, a los bancos. La gente está encantada, eso de que te ingresen en la cuenta miles de dólares sin dar un palo al agua mola mucho, es el pan y circo de los romanos mientras los bárbaros avanzaban sobre la capital del Imperio. Como también adelantábamos hace poco tiempo, el dinero digital va a ser una realidad incluso antes de lo que pensábamos, no les queda otra a los gobiernos y a los bancos centrales que controlar esa inmensa masa de dinero circulante e intentar evitar el desastre, un desastre que no podrán evitar. Todo el mundo sabe que para que baje la inflación hay que restringir la masa de dinero en circulación, y eso siempre se ha hecho elevando el precio del dinero, con los créditos más caros baja siempre la inflación, el problema es que se ha llegado a una situación económica tan grave y tan de locos que si eso se hiciera los Estados no podrían financiar, ni pagar, sus estratosféricas Deudas (la deuda del pequeño propietario, pero a lo grande) y esa burbuja, la de la Deuda, explotaría provocando la mayor crisis económica, financiera y social de la Historia. Pero, la realidad siempre se impone y no se podrá hacer nada para impedir lo inevitable, si los Estados y los bancos centrales no toman las medidas que hay que tomar las tomará el mercado al margen de ellos. Algunos expertos económicos vaticinan que el desastre llegará el próximo otoño, lo que está claro es que ya no cabe discutir si explosionará la burbuja de la Deuda, solo hace falta saber cuando. Y hay otra cosa que también sabemos, buscarán un culpable, un culpable que no tendrá nada que ver con los verdaderos culpables. 

martes, 10 de agosto de 2021

EL INFORME DE LA ONU Y LOS NEGACIONISTAS


 "Una alerta roja para la Humanidad", así es como el secretario general de la ONU, António Guterres, resume las conclusiones de un histórico informe, el más exhaustivo y completo hasta la fecha, que el lunes 9 de este mes de agosto ha publicado el organismo internacional. Cientos de científicos y expertos de muchos países han trabajado durante meses para elaborarlo. El Panel Intergubernamental de Expertos sobre el cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) examino más de 14.000 artículos científicos sobre este asunto antes de presentar sus conclusiones. La verdad del calentamiento global y del cambio climático es incuestionable, y no solo porque lo diga casi la totalidad de la comunidad científica, cualquier persona de la tercera edad sabe perfectamente que aquellos inviernos donde había que ir con gruesos abrigos, con guantes y bufanda, aquellas haladas tan normales que dejaban los prados blancos, aquellos charcos congelados cuya capa de hielo los niños iban rompiendo todas las mañanas camino de la escuela han pasado a la Historia. Como el calentamiento global es tan incuestionable y tan evidente, los negacionistas se han centrado en difundir que no está claro que sea provocado por la actividad humana y que en la Tierra ya hubo otros cambios climáticos incluso antes de que apareciera la especie humana sobre ella. Es cierto que nuestro planeta ha sufrido grandes cambios en el clima, pero fueron ciclos que duraron cientos o incluso miles de años, salvo los provocados por las erupciones masivas del Jurásico-Pérmico y el invierno, de varios años de duración, que asoló la Biosfera tras la caída de un meteorito hace casi 66 millones de años que cubrió la atmósfera de polvo. Ningún calentamiento ni glaciación brusca aconteció en el pasado de nuestro planeta salvo por dramáticas excepciones y lo que estamos viendo con nuestro ojos está pasando en solo unos pocos años, un suspiro si hablamos de los largos ciclos del clima. Ahora la dramática excepción somos nosotros. ¿De verdad hay alguien, en su sano juicio, que se atreva a discutir que las ingentes emisiones que la actividad humana vierte a la atmósfera tienen muy graves consecuencias? Pues, parece ser que sí, lo discuten los negacionistas, los mismos negacionistas de la vacuna contra el coronavirus y los mismos negacionistas de todo lo que suene a científico. A mí me hace mucha gracia que ese tipo de gente sea tan escéptica con la ciencia y sin embargo tengan tanta fe (al menos eso dicen ellos) para otras cosas sin ninguna prueba. El contundente informe de la ONU no tiene perfil político, porque ha sido elaborado por científicos de países de regímenes muy distintos. Así que los negacionistas se tendrán que inventar otra de esas conspiraciones a las que son tan aficionados ¿Todos los gobiernos del mundo se han unido contra nosotros y contra la verdad dirigidos por los comunistas y los globalistas judíos, nos dirán ahora? Son perfectamente capaces. A la vista de la experiencia médica, es decir, también científica, se está hablando de que quizá sea necesaria una tercera dosis de la vacuna antiCobid; en algunos países, como Israel, ya se está poniendo a las personas de más edad, que, al parecer, tienen menor capacidad de producir anticuerpos. No han tardado ni cinco minutos en salir los negacionistas, que, eso sí, al final, aunque a regañadientes, se han ido vacunando, a decir "Qué no nos tomen el pelo", salpimentando sus pobres argumentos con descalificaciones e insultos al Gobierno, como es su costumbre. Podemos discutir si este Gobierno, y otros gobiernos en otros países, es mejor o peor, si se equivoca o se deja de equivocar, si sus medidas nos gustan más o nos gustan menos, pero pensar que este y otros gobiernos son unos malvados que lo único que desean es hacer la puñeta a la gente no se lo puede creer nadie, entre otras cosas porque todos los gobiernos, al menos en los países democráticos, saben que, más tarde o más temprano, tendrán que pasar por las urnas. En este mismo sentido también los hay que critican la agenda 2050, "Largo me lo fiais", dicen. Una cosa es que tengamos problemas que hay que resolver de inmediato o en el corto plazo y otra muy distinta que no se tengan que planificar con mucho tiempo las actuaciones gubernamentales y de las administraciones públicas. Un plan energético o una política industrial requieren decenios para desarrollarlos e implementarlos. A ver si voy a tener que recordar a esta gente los tres Planes de Desarrollo de Lauredano López Rodó. Pues, igualmente, muchas de las actuaciones que son imprescindibles tomar contra el calentamiento global no se pueden acometer de la noche a la mañana, pero, otras sí, y es aquí donde los encantadores negacionistas, cuya única intención no es negar la evidencia sino retorcerla para atacar a los gobiernos que no les gustan, tienen un enorme campo para atraer adeptos, apremiar esos cambios necesarios. Porque, esos negacionistas, no nos engañemos, serían los primeros en criticar al Gobierno sí fuera éste el que negara la evidencia, como hicieron contra la "evidencia" de la llegada de la pandemia mientras sus líderes, que ahora dicen que lo sabían y que ya habían avisado, iban a Milán, entonces el foco del coronavirus en Europa, a contagiarse y luego contagiaban a sus camaradas en un evento de su partido en Vitoria.

domingo, 8 de agosto de 2021

EL DINERO DIGITAL

 


Durante mucho tiempo hemos sido cuatro gatos los que en este país hablábamos de sustituir el papel moneda por dinero digital, no físico, y que todos los pagos se realizaran con tarjeta. Yo soy consciente que eso era mentar la bicha, pues en el país del fraude fiscal y de la economía sumergida generalizados retirar el dinero en efectivo estaría entre la revolución y la catástrofe,  una catástrofe sobre todo para los ladrones a los que les pagan sus impuestos los que tienen una nómina. Así que ningún gobierno, ni de derechas ni de izquierdas, iba a suprimir el dinero en efectivo, porque los ladrones en España son muchos, y votan, y porque una buena parte de nuestro tejido productivo saltaría en pedazos. Sin embargo, en algunos países ya se estaba produciendo ese cambio, un cambió lógico que va con los tiempos. Hemos pasado de intercambiar 100 gallinas por una vaca, algo que era poco práctico, a acuñar monedas cuyo valor nominal era el del valor real del metal del que estaban hechas. Posteriormente, los Estados se dieron cuenta que podían mantener el valor nominal de las monedas bajando el valor real del metal, solo la cara del emperador o del rey impresa garantizaba ese valor nominal. Como tampoco era práctico llevar un saquito de monedas encima, entonces los Estado inventaron el papel moneda que en un principio no eran más que pagarés que podías cambiar por monedas; finalmente apareció el dinero fiat, este dinero, el actual, no está respaldado por ningún valor y tampoco es un pagaré. Vaya usted al banco con un par de billetes de 500 euros y pida que le den 1.000 monedas de euro, ya verá lo que le dicen. Una vez que el papel moneda no necesitaba respaldo de ningún valor real se podía imprimir todo el papel moneda que se quisiera y eso es lo que han estado haciendo los bancos centrales occidentales en los últimos años. Solo desde que empezó la pandemia de coronavirus, los bancos centrales occidentales han imprimido 10 billones de dólares de dinero fiat. Ese dinero se ha repartido gentilmente a particulares, empresas y a entidades financieras. La masa monetaria que circula en el mercado ya es tan grande que está provocando una gran inflación y a los gobiernos, las entidades supranacionales y a los bancos centrales no se les ha ocurrido otra cosa que echar mano de esa idea que algunos defendíamos, pero, claro, dándole otro sentido, con otras intenciones. En Suecia ya casi nadie paga con dinero en efectivo, hasta tal punto es así que hay tiendas donde el dinero en efectivo no se admite. Los suecos son gente bastante responsable y les gusta pagar impuestos, pero exigen a cambio que su dinero se gaste bien y que nadie les robe. Tanto se ha extendido en Suecia la costumbre de pagar con tarjeta que el Gobierno ha tenido que decir a los ciudadanos que tengan un remanente de dinero en efectivo, porque una caída eléctrica o un ataque informático podría impedirles comprar durante días o semanas. Sobre las vulnerabilidades de los sistemas informáticos occidentales, basados casi todos en el sistema operativo estadounidense Windows, hablaremos otro día, no les quiero meter hoy todo el miedo en el cuerpo con un solo artículo. Tal es el desastre que se avecina, si no se hace algo para intentar evitarlo, que, a regañadientes, se va a recurrir al dinero digital para intentar controlar la inmensa masa de dinero circulante, pero, argumentarán, mintiendo como bellacos, que es para controlar el fraude fiscal. Los bancos están en bancarrota (nunca mejor dicho) desde que estalló la crisis financiero-inmobiliaria de 2008 y solo sobreviven gracias a que son utilizados por los Estados para valorizar el dinero de mentira haciéndolo circular en el mercado. Eso se terminó y ahora los bancos intentarán sobrevivir gestionando el dinero digital ¡cuidado! Mientras estas cosas suceden en Occidente, Rusia se ha desprendido de casi todos los activos que tenía en dólares y los ha cambiado por oro, no por oro de sus inmensas reservas siberianas, sino por oro occidental. Putin no necesita preocuparse por ganar las elecciones y puede acometer políticas a medio y largo plazo. Lo mismo está haciendo China. El gigante amarillo se ha erigido ya en la primera potencia económica mundial y los chinos quieren implantar una nueva moneda patrón que sustituya al dólar, una moneda convertible, respaldada por oro y por valor real. Esa moneda china, por supuesto, también tendrá su versión digital. Los chinos ya no están dispuestos a cambiar su trabajo y los productos que elaboran por "Mortadelos", aquellos billetes de mentira con los que jugábamos de niños que llevaban impreso el famoso personaje de Francisco Ibáñez y que no valían nada. En Venezuela, para intentar controlar la hiperinflación, van a quitar unos cuantos ceros a los billetes de bolívares y también van a implantar el dinero digital, pero la alquimia y la ingeniería financiera no pueden evitar que para comprar una vaca sigan haciendo falta 100 gallinas ¿Qué sucederá cuando el dinero digital que usted va a tener en el banco pueda ser dinero fiat o dinero convertible, respaldado por valor, y usted pueda elegir? Veremos.

sábado, 7 de agosto de 2021

WIKILEAKS PONE A VOX CONTRA LAS CUERDAS

 


WikiLeaks desveló el viernes 6 de este mes de agosto más de 17.000 documentos internos y confidenciales de organizaciones españolas ultracatólicas que demuestran que las donaciones de "grandes fortunas" hicieron posible la llegada del partido de extrema derecha, VOX. Los documentos, que van desde 2001 hasta 2017, pertenecen a las organizaciones Hazte Oír y CitizenGo, e incluyen campañas de propaganda y captación de fondos, instrucciones internas sobre la gestión de informaciones adversas, presentaciones y cartas dirigidas a socios internacionales, entre otras cosas. Todo ello ha sido contrastado por Wikileaks y por los medios que colaboraron durante meses en la investigación, tal y como explica en una exclusiva el diario Público. Si alguien piensa que Hitler y los nazis llegaron al poder sin la colaboración y financiación del capitalismo alemán es que no conoce la Historia. Una firma tan famosa como Hugo Boss diseñó los uniformes de los nazis, incluidos los de las SS y La Gestapo, y grandes compañías metalúrgicas, y de todo tipo, que siguen operando en la actualidad, entregaron generosas donaciones a Hitler y sus secuaces. Pues bien, el material recopilado por WikiLeaks muestra a todos los donantes del partido ultraderechista español, entre ellos algunos magnates extranjeros, que financiaron a Hazte Oír, fundada por Ignacio Arsuaga Rato, sobrino del exvicepresidente de Bankia, Rodrigo Rato, condenado en 2018 a cuatro años y medio de cárcel por corrupción, y amigo de Santiago Abascal. Los documentos muestran la colaboración de las organizaciones con "The Howard Center for Family, Religion and Society", con sede en EE.UU., para celebrar en España el World Family Congress (WFC), en 2012. Para la celebración del WFC en España, según recoge Público, existe un listado de "grandes donantes", donde aparecen más de 209 contribuyentes a las finanzas de la organización ultracatólica española. Entre los nombres más conocidos se encuentran: Esther Koplowitz: presidenta del Consejo de Administración de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC). Isidoro Álvarez (1935-2014): presidente del grupo El Corte Inglés. David Álvarez Díez (1927-2015): propietario del Grupo Eulen. Juan-Miguel Villar Mir: exministro de Hacienda y dueño entonces de la constructora OHL. Público asevera que de la investigación se concluye "que fueron muchos los multimillonarios que participaron en en crecimiento y auge de VOX". Además, falta por añadir a esa lista de financiadores de VOX el grupo ultraderechista y ultracatólico del Ejército Mexicano, El Yunque" y el grupo terrorista iraní, El Muyahidin-e Jalq (MKO) al que la UE y los EE UU sacaron gentilmente de la lista de organizaciones terroristas. Ese grupo terrorista de oposición iraní es el responsable directo de al menos 17.000 muertos. El New York Times rebaja la cifra a 10.000 muertos. Finalmente, a Abascal y a sus financiadores los han pillao con el carrito los helaos.

viernes, 6 de agosto de 2021

IMPUESTOS PROGRESISTAS Y REINOS DE TAIFAS

 


La propuesta del presidente de la Comunidad Autónoma Valenciana, Ximo Puig, de imponer un impuesto a Madrid por capitalidad ha hecho subir unos peldaños la polémica que ya había sobre la distinta fiscalidad entre distintos territorios dentro de un único Estado, en este caso España. Al margen de las ocurrencias del presidente Puig, que el gobierno de la nación ya ha puesto donde les corresponden, este es un asunto muy importante, pues no hay nada más prioritario para la mayoría de la gente, solo después de la salud, que la pasta gansa. Yo tengo clarísimo que el verdadero progresismo de un gobierno, sea el del Estado, el de una comunidad autónoma o el de un ayuntamiento está, sobre todo, en la forma en la que recauda los impuestos y luego en la manera de gastarlos. No puede ser un gobierno verdaderamente progresista si el grueso de los impuestos los pagan los trabajadores y, aún peor, si una gran parte de la presión fiscal cae directamente sobre los que más se esfuerzan. La gente piensa que debe pagar más impuestos el que más gana, eso, a priori, parece lo más justo y lo más lógico, yo también pensé así durante mucho tiempo, hasta que me bajaron del guindo: "En una empresa necesitaban un responsable para un departamento nuevo y llamaron dos personas para proponerles un ascenso, uno aceptó, aunque el salario en principio no iba a ser mucho mayor, tendría más responsabilidad y haría muchas más horas, hurtándolas al ocio y a tu familia, el otro no aceptó, porque no quería ninguna de esas cosas que iban en la mochila del cargo. Después de años de sacrificios el que aceptó gana el triple que el otro, pero al primero le abrasan a impuestos y al otro no. El que se sacrificó paga una buena parte de los impuestos del que no se quiso sacrificar, así es como se premia su esfuerzo", me espetaron. Pues bien, Iñigo Errejón pretendió (ahora está centrado en proponer bajar la jornada laboral a 32 horas semanales y en la salud mental de los españoles) subir el IRPF de los trabajadores más cualificados, los que forman los cuadros de jefatura y directivos de muchas empresas, hasta el 70%, aunque ahora ya pagan hasta el 45%. Esto, más que pagar impuestos, se parece a aquellos soldados que enviaban los señores feudales a robar el grano y las gallinas a los aldeanos. Por supuesto, de entrar a saco contra la economía sumergida y el fraude fiscal, con multas y/o penas de infarto, o retirando el papel moneda y que todos los pagos se hagan con tarjeta, Errejón no ha dicho ni pío. Yo soy de los que piensan que, además de serlo, hay que parecerlo, y a mí no me parece que las ocurrencias de Errejón, a poco que rasques, tengan nada de progresistas.

Seguramente los descendientes de Pelayo, príncipe de los astures y el último de los godos, hicieron mucho por reconquistar la Península Ibérica, pero, yo estoy convencido que los que más hicieron por cargarse el Califato de Córdoba fueron los propios moros del Califato. Después de la guerra civil del año 1009, que estalló tras la muerte del último caudillo amirí, Abd al-Malik al-Muzaffar, y tras el derrocamiento del último califa omeya, Himhan III, el Califato se desintegró en pequeños Estados, los que conocemos como Reinos de Taifas, con sus gobiernos, sus propios impuestos, etc. El descontrol y el desmadre no podían durar eternamente, así que aquellos regímenes políticos autónomos acabaron sucumbiendo 54 años después (la abolición formal del Califato había sido en el año 1031) ante la instauración de los gobiernos almorávides en al-Ándalus en 1085, pero, el poder musulmán ya no volvería a ser el mismo ni a tener la misma fuerza en esta tierra que un día llegaría a llamarse España. A mí se me parece mucho la España actual a los Reinos de Taifas. Un presidente o una presidenta de una comunidad autónoma puede saltarse las órdenes y/o las directrices del Gobierno Central y enfrentarse, con vehemencia, al presidente del Estado, también puede crear un paraíso fiscal en la C A que preside en perjuicio del resto. Echar la culpa a Ayuso de hacer ese tipo de cosas es francamente complicado, cuando hay otras CC AA  que gozan de conciertos económicos de privilegio amparados constitucionalmente. Este, y no otros, ha sido el origen del conflicto en Cataluña. Así que las CC AA pueden hacer dos cosas: entrar en una guerra para ver quién pone menos impuestos o dejar que los que hacen ese tipo de cosas se lleven recursos y empresas. Hagas lo que hagas te cargarás los servicios sociales. Es obvio que la capacidad recaudatoria de los territorios de España es bien distinta y es una evidencia que mientras, por ejemplo, Asturias dedica casi el 70% de su Presupuesto a sanidad Madrid no destina a eso ni la mitad ¿Cómo se puede armonizar todo esto? Es complicado, pero, sin duda, dejar que las CC AA se conviertan en Reinos de Taifas no es una buena idea, ya sabemos como acabaron y como acabó el Califato de Córdoba.