sábado, 6 de marzo de 2021

LOS CAZURROS ASTURES

 


El diccionario de la RAE da a la palabra cazurro, en su primera acepción, el significado de torpe, ignorante y simple, y en su segunda, rudo, tosco o vulgar. Sin embargo, en Asturias la palabra cazurro no tenía tanto estos significados como servía para identificar, eso sí, a veces de forma un tanto despectiva, a todos los que eran de más allá de Pajares, desde León hasta Madrid, pues andaluces y extremeños tenían otros apodos, también con tintes despectivos, como “coreanos”. Pero, es que en Asturias, como pasa en otras regiones de España, la gente no conoce su propia historia, la historia de su propia tierra. Mucha gente desconoce por completo que la capital de Las Asturias, cuando la Península Ibérica fue invadida por Roma, era la actual Astorga, desconoce las batallas que libraron los astures más allá de Pajares contra el Imperio y desconoce que, en época mucho más reciente, durante el Emirato de Córdoba, El Reino de Asturias llegaba desde el Norte de Portugal hasta la actual Navarra y no solo comprendía Galicia, Cantabria y la mayor parte del actual País Vasco, también las actuales provincias de León y de Zamora. Por eso a los asturianos nos debería hacer mucha gracia cuando algunos hablan de “nacionalidades históricas”, pero, no solo a los asturianos, también a los cántabros, y a los leoneses y zamoranos, los cazurros astures que, con las mismas ideas y las mismas espadas, forjaron España. Lo que empezó en Covadonga se extendió más allá de Pajares y Pelayo, príncipe de los astures y el último de los godos, no sería hoy recordado sin la dinastía que vino detrás suyo y sin las tierras leonesas y castellanas que formaron parte del Reino de Asturias ¿Qué hubiera sido de León y de Zamora sin los reyes de Asturias, Alfonso II, el casto, o Alfonso III, el magno? ¿qué hubiera sido de España sin los cazurros astures? Durante la guerra civil Asturias y León constituyeron una única comunidad autónoma que incluso tenía su propia moneda, los belarminos. Así que bien haríamos los asturianos en no dar a la palabra cazurro las connotaciones que le da el diccionario, ni ninguna connotación despectiva, y bien haríamos todos los que hemos formado parte unida de la España ancestral y primigenia en ser conscientes de ello.

LA DELINCUENCIA EN ESPAÑA

 


Hay cosas de las que los políticos no quieren hablar y el asunto de la delincuencia en España, de sus razones, de su evolución, etc, es una de ellas. Cuando alguien abre esta Caja de Pandora pasan inmediatamente dos cosas: la primera es que los políticos saltan, como si tuvieran muelles en los pies, sobre la caja para cerrar la tapa y la segunda es que se afanan en crucificar al mensajero, insultándolo, poniéndole al cuello sambenitos y difamándolo. Para abrir esta caja hay que tener las espaldas muy anchas. Pues bien, empecemos:

Los españoles estamos percibiendo que en nuestro país cada vez hay más delincuentes y que la comisión de delitos de todo tipo cada vez es algo más cotidiano ¿es esta una percepción falsa, exagerada por los medios de comunicación? veamos: A pesar de que la mayoría de los delitos quedan impunes, en el año 1980 la población carcelaria en España era de 18.583 personas y en el año 2020 era de 50.763 personas, estamos hablando de un aumento del 173%. En el mismo periodo, la población de nuestro país ascendió desde los 37,35 millones de habitantes en 1980 a los 47 millones en 2020, es decir, creció solo un 27%. Aunque ha habido varias reformas del Código Penal, en general, no se han endurecido las penas y la situación económica de nuestro país, hasta la llegada de la pandemia, mejoró mucho, pues el PIB per cápita de la población española había crecido de los menos de 12.000 euros por persona en 1980 a los 28.400 euros del año 2021. Entonces ¿cuál es la razón del crecimiento de la delincuencia? ¿qué sucedió entre esos años que se nos escapa? Pues, lo que sucedió, entre otras cosas, fue que España recibió a más de cinco millones de extranjeros, y no estamos hablando de turistas ni de los británicos o alemanes jubilados que han venido a residir aquí. Se pasó de una población extranjera casi testimonial en 1980 a una población extranjera censada de 5.235.375 personas (y hay un montón no censados) en el año 2020. Sí, sí, ya sé que llegados a este punto unos ya me han colgado los sambenitos y otros ya han echado la culpa a Zapatero y al “coletas", pero, fue en el periodo entre 1990 y 2005 cuando más aumentó la población extranjera en España, con un brutal incremento del 263,82%, y recordemos que José María Aznar gobernó España entre 1996 y 2004 ¿se acuerda usted de la burbuja financiero-inmobiliaria? pues, de aquellos polvos vienen algunos de estos lodos, solo algunos; y digo solo algunos porque la mayoría de los extranjeros que delinquen en España tienen poco que ver con aquellas personas honradas que vinieron a nuestro país a buscarse la vida, aquellos que vinieron a trabajar en la construcción y aquellas que vinieron a cuidar ancianos o a trabajar como empleadas de hogar, los extranjeros que delinquen en España son en su mayoría de las últimas y penúltimas hornadas y esos no han venido a nuestro país a trabajar, han venido a España a vivir de las ayudas sociales y a delinquir. Le doy más cifras que invitan a la reflexión y que despejan dudas: desde el año 2000 los presos extranjeros se han incrementado en España un 126% y seis de cada diez nuevos reclusos que ingresaron en prisión el año pasado son ya extranjeros. Y también hay cifras por nacionalidades: los marroquíes, por ejemplo, con una población reclusa de 5.252 personas en la última estadística, de hace más de un año, son los presos más numerosos en las cárceles españoles. Pero, lo peor de todo es que, en un país con leyes muy laxas, la mayoría de extranjeros en las cárceles españolas están condenados por delitos graves o muy graves, relacionados con la trata de blancas, el tráfico de drogas, robos con fuerza, asesinatos y homicidios, violaciones y violencia de género, etc. Relacionar inmigración con delincuencia es cosa de fachas, dicen ¿Serán de Sotiello las mafias búlgara, bosnia, serbia, nigeriana, colombiana, brasileña, ucraniana, marroquí y un largo etcétera que operan en España, incluso con armas de guerra y que han convertido ya una buena parte de Andalucía y Levante en zonas sin ley? ¿serán de Pimiango las bandas latinas que ya aterrorizan a los barrios de Madrid y otras zonas de España? Pero, por supuesto que el aumento de la delincuencia no se debe solo a la llegada de extranjeros a España, es una razón cultural, de muchos de los que llegan y ven el campo abonado para cometer todo tipo de delitos, pero también de muchos españoles. La cultura de la delincuencia se ha instalado en las últimas décadas en nuestro país a lomos de leyes ridículas, cuando no de la completa impunidad, y de una clase política lamentable. Aquí delinque desde el rey emérito hasta el descuidero, desde los de guante blanco a los remangados. Entre los políticos hay delincuentes muy groseros, pero aún lo son más los que, por acción u omisión, son colaboradores objetivos de la delincuencia, precisamente los mismos políticos que saltan, raudos, sobre la tapa de la Caja de Pandora cuando alguien osa abrirla.

 

jueves, 4 de marzo de 2021

SALVAR VIDAS ANTES QUE BARES

 


El sector de la hostelería es seguramente uno de los que más está sufriendo las consecuencias económicas de esta pandemia, sino el que más, de eso somos todos conscientes y comprendemos perfectamente que los hosteleros pidan ayudas, moratorias de impuestos, etc, pues es de justicia si te obligan a paralizar la actividad económica que te da de comer, a ti y a tu familia, y a muchas familias, no solo de los dueños de los bares, cafeterías y restaurantes. Pero, dicho esto, no son de recibo las amenazas del presidente de OTEA, la patronal hostelera asturiana, al presidente del Principado, poniendo en cuestión su mandato legal, y mucho menos las mentiras que los hosteleros y los que los apoyan esgrimen continuamente para justificar la “barra libre” de los bares, es decir, la apertura sin restricciones de ningún tipo. No ha sido Barbón, ni el Gobierno de España los que se han juramentado contra la hostelería con ánimo de hacer la puñeta a los hosteleros por capricho. El Gobierno de Asturias, en concreto, no es un Ejecutivo malvado que quiere fastidiar a tanta gente y a tantas economías familiares, sino una administración, como muchas otras en España y en el Mundo, que lo que quiere en primer lugar en velar por la salud de los ciudadanos ¿No hay medidas drásticas de limitación y cierre de la hostelería en otras CC AA y en otros países, incluso más duras que las impuestas en Asturias? En este sentido, no debe ser una casualidad que sea precisamente la comunidad autónoma con las medidas más laxas para el sector hostelero, la de Madrid, la que tiene la mayor incidencia de los contagios. Por supuesto que no solo en los bares se contagia la gente, también en manifestaciones, concentraciones, botellones y otros eventos irresponsables, pero eso no puede servir de coartada. Es verdaderamente encantador que ahora algunos digan, para salpimentar sus pobres argumentos, lo que tendría que haber hecho el Gobierno de España en marzo del año pasado. Y el de Francia, y el de Portugal, y los de casi todo el mundo, no te fastidia, pero eso no vale decirlo ahora, lo tendrían que haber dicho en marzo de hace un año. Ya me gustaría a mí apostar en bolsa ya sabiendo cómo iban a quedar las acciones. Adivinar el pasado no tiene mérito, el mérito es adivinar el futuro, y a mí todavía ningún pitoniso ha sido capaz de decirme los números de la Primitiva de la próxima semana. Les recuerdo que PP y Ciudadanos, por ejemplo, asistieron a las manifestaciones del 8M el año pasado, sin mentar partidos de fútbol o eventos multitudinarios de Vox.  No hace falta aportar ningún estudio, ni lo que dice la OMS al respecto, para darse cuenta que en los bares, las cafeterías y los restaurantes la gente necesariamente se tiene que quitar las mascarillas para comer y beber y que interactúan unos frente a los otros sin mascarilla y sin distancia de seguridad, lo que no sucede cuando vas a comprar a una tienda o a un centro comercial. Tampoco los contagios se producen en las escuelas, donde hay ventilación, los niños están con la mascarilla puesta todo el tiempo, hay distancias de seguridad y los magníficos profesionales que son los profesores no solo enseñan las asignaturas, se preocupan de que los alumnos se laven las manos y no interactúen peligrosamente. Así que ya está bien de paparruchas, de amenazas y de cuentos chinos, no son ustedes, los hosteleros, los únicos que lloran en esta pandemia. Las normas las pone el Gobierno regional, no los números del presidente de OTEA, y por encima de la economía está la salud, porque sin salud, ya lo hemos visto después de “salvar la Navidad”, no hay economía. Pretender ahora “salvar la Semana Santa”, cuando todavía el porcentaje de vacunados es muy pequeño, sería condenar el verano, condenar la economía durante más tiempo y aportar un montón de muertos más a los cementerios ¿Entendido?

miércoles, 3 de marzo de 2021

LAS FECHORÍAS MEDIOAMBIENTALES EN LA PANDEMIA

 


Mientras los asturianos estamos centrados en la pandemia y sus consecuencias, que es lo que más nos preocupa a todos, los socialistas asturianos vuelven a las andadas; no es que vuelva el Heavy Metal, como cantaba el grupo gijonés “Los ilegales”, el rock psicodélico de los socialistas asturianos son los ataques al medioambiente, precisamente en el “Paraíso Natural” que promocionan. Aunque bien podría, no voy a relatar aquí todos los ataques al medio ambiente que los socialistas asturianos, en sus muchos años de gobierno en el Principado, han realizado, sería demasiado tedioso y nos desviaríamos del debate, solo voy a poner cuatro ejemplos actuales para que todo el mundo se dé cuenta de que a la mínima que te descuidas van y, zas, te la meten: Aunque el gobierno de España ha querido proteger al lobo, el gobierno asturiano se ha enfrentado al gobierno del Estado para defender a los pseudoganaderos, es decir, a los que dejan abandonado el ganado en el monte, incluidos parques naturales, a veces durante semanas, sin vigilancia alguna mientras se dedican a otras cosas. Barbón y los suyos quieren seguir con lo que llaman eufemísticamente “controles” del lobo, porque no se atreven a llamar a las cosas por su nombre. Las matanzas de individuos adultos, pero también de cachorros, no se venden bien fuera de los pueblos asturianos sin ley y hay que llamarlas de otra manera ¿Qué importa que esté más que demostrado que cuando diezmas las manadas de lobos estos cánidos se ven imposibilitados para abatir ungulados salvajes y hay más peligro de ataques al ganado? A continuación van los socialistas y desempolvan el proyecto, que todo el mundo cabal pensaba definitivamente olvidado, del tren cremallera a los Lagos de Covadonga ¿Qué estamos hablando de un Parque Nacional y que eso no casa con obras con un fuerte imparte medioambiental y con la masificación turística? A los socialistas asturianos eso les importa un pimiento, tienen otros intereses y otras prioridades, piensan ellos. Pero, si nos queremos cargar los parques naturales de Asturias acabemos con todos, se han dicho estos progresistas de pacotilla, los socialistas también quieren poner un parque, pero eólico, en el Parque Natural de Somiedo ¿Y cúal es la última fechoría que tienen en mente? ¡ay! la última fechoría que planean los socialistas y sus amigos, pues nada menos que poner una planta de “biocombustibles” en El Musel ¿Esta gente nos querrá tomar el pelo? Yo no sé en qué van a acabar todos esos locos proyectos, pero lo que sí sé es que si Adrián Barbón piensa que los sufridos vecinos de la zona Oeste de Gijón van a tragar con la enésima fechoría medioambiental y que, además de la mierda de la térmica de Aboño, de las emisiones criminales de Arcelor y del polvo de carbón de la base logística que montaron en El Musel a la chita callando, van a tragar con la planta del grupo PRECO, una incineradora de miles de toneladas de plásticos, que, bajo la coartada de crear unos cuantos puestos de trabajo, inundaría Gijón de cancerígenas dioxinas y furanos, especialmente a los barrios de la zona Oeste, se puede llevar una desagradable sorpresa. Debería recordar Barbón que, a pesar de que la FSA-PSOE se había puesto de acuerdo con el PP asturiano para sacar adelante el proyecto de la incineradora de Serín, el asunto fue casus belli para IU y los socialistas se la tuvieron que envainar para tener el apoyo de la coalición de izquierda. Gobernar con el PP en Asturias sería demasiado grosero y la perdición para el PSOE y las mayorías absolutas son muy difíciles de obtener. Así que, si jugamos con las viviendas de VIPASA, si queremos seguir matando lobos, si queremos cargarnos nuestros parques naturales y queremos intoxicar a los gijoneses, nos podemos quedar sin aliados. El medio ambiente no es un bar de copas a medio aforo ¿Vale? Por cierto ¿también va a ceder Barbón a las amenazas y presiones del presidente de OTEA? Veremos. 

LOS PORTAAVIONES DE ESPAÑA


 Desde que el último verdadero portaaviones que tenía España, el portaaviones ligero "Príncipe de Asturias", fue retirado del servicio, nuestro país no dispone de ningún portaaviones, sí tiene el buque de proyección estratégica, buque insignia de la Armada, "Juan Carlos I", que es una nave con capacidades similares a otras que tienen los EE UU, diseñadas principalmente para acciones de desembarco, con apoyo aéreo incluido. Es por eso que el ala embarcada de ala fija de que disponía el "Príncipe de Asturias", los aviones de despeje y aterrizaje verticales AV8-B Harrier II, presta ahora servicio en el "Juan Carlos I", que también dispone de una rampa inclinada 12 grados en la proa para facilitar el despegue con menor gasto de combustible. Había un debate sobre la conveniencia de sustituir los AV8-B Harrier II, ya obsoletos y al límite de su vida útil, por el carísimo modelo estadounidense de quinta generación F-35B, que es el único cazabombardero de despegue vertical que se fabrica actualmente en el mundo y el único que podría operar sobre la cubierta del "Juan Carlos I", pero las dificultades económicas que ha traído consigo la pandemia parece que ha dejado en hibernación el debate y la posible adquisición de esas aeronaves y se van a modernizar los Harrier II para tenerlos operativos hasta el año 2030. Conviene que todo el mundo conozca que las capacidades del F-35B, con tecnología de origen ruso, son muy superiores a las de los Harrier II, pero inferiores a las del F-35A, que es la versión estándar del avión estadounidense y también del F-35C , que es la versión para grandes portaviones, como los de la NAVY, que tiene las alas un poco más largas, y que también se sepa que las capacidades del todas las versiones del F-35 son inferiores a otros aviones de quinta generación, como el ruso SU-57, el chino J-20 y los también norteamericanos F-22, estos últimos ya no se fabrican porque su costo y su mantenimiento eran muy caros y poco operacionales. Sin embargo, España posee tres grandes portaaviones, estos son sus nombres: la Península Ibérica, las Islas Baleares y las Islas Canarias, nuestro país no necesita tener un ala embarcada de discutibles capacidades para proyectar la fuerza a miles de kilómetros de nuestras fronteras, salvo que lo que se pretenda sea hacer de muletilla de operaciones imperiales de otros. Es decir, la defensa de nuestro territorio y el mandato constitucional a las FF AA para nada requiere una fuerza aérea embarcada expedicionaria ¿Quiere eso decir que la Armada debería prescindir de aeronaves de ala fija? por supuesto que no, pero no embarcadas y no para las misiones que se presumen. Cazabombarderos de la marina pueden tener perfectamente sus bases en tierra, en los "portaaviones" que hemos mencionado, y proyectar su fuerza y protección tanto sobre las operaciones anfibias del "Juan CarlosI" como sobre toda nuestra flota. Los intereses estratégicos de España nada tienen que ver con los de EE UU, Reino Unido o Francia, que los tienen, y tienen colonias o neocolonias, muy lejos de sus fronteras ¿Lo hemos entendido? Cualquier avión moderno, incluso de cuarta generación plus, tiene mejores capacidades y es bastante más barato que los F-35B. España no necesita portaaviones ni un ala fija embarcada y el "Juan Carlos I" debería ser  remodelado para portar solo helicópteros antisubmarinos, de transporte de personal y de ataque y eliminada su rampa inclinada. También se había hablado de la posible futura construcción de un verdadero portaaviones para España, como tienen Francia y Reino Unido, que podría llevar cazabombarderos del tipo Rafale y los más modernos F-35C, pero, además que que no está nuestro país para gastar esas ingentes cantidades de dinero, ya hemos dicho el porqué no nos hacen falta ni ese tipo de buques ni ese tipo de ala embarcada. Este debate, aunque a otro nivel, se suscitó hace no mucho tiempo en Rusia, los rusos se plantearon la construcción de nuevos y mucho más modernos y capaces portaaviones, que serían de propulsión nuclear, parecidos a los americanos, para sustituir al vetusto "Almirante Kuznetsov", que llevarían una versión navalizada del excelente SU-57, pero, el astronómico presupuesto requerido y la convicción de que los portaaviones ya no son enemigos temibles para armas nuevas por principio, sino buques que no dejan de ser vulnerables y que concentran en un solo casco ingentes recursos, aconsejó, por el contrario, invertir en submarinos de ataque y en fragatas con temibles misiles de crucero hipersónicos, en torpedos nucleares de alcance casi ilimitado, en torpedos de supercavitación y en cazabombarderos de largo alcance. Rusia tampoco tiene intereses imperiales fuera de sus fronteras, pero tiene un territorio inmenso que defender. El caso de China es completamente distinto, el gigante amarillo ya tiene tres modernos portaaviones y tendrá unos cuantos más, eso sin renunciar a esas otras armas nuevas por principio, pero, China se lo puede permitir.

FOTO: un F-35B operando desde un buque estadounidense.

martes, 2 de marzo de 2021

MÁS DE CUATRO MILLONES DE PARADOS

 


España otra vez vuelve a sobrepasar la brutal cifra de cuatro millones de parados, eso sin contar los cientos de miles de personas que están en un ERTE. No es una desgracia que se ceba en nuestro país, no es una maldición que alguien nos haya echado, es el resultado de políticas erróneas implementadas durante años por gobiernos de distinto signo político que ahora, merced a la pandemia del coronavirus, se hacen patentes, como se hicieron tras la crisis de 2010. ¿Quién criticó, en plena burbuja financiero-inmobiliaria, que millones de extranjeros vinieran a trabajar a nuestro país? ¿quién se alarmó, cuando España batía marcas en la llegada de turistas, de tener un sector sobredimensionado tan vulnerable a factores exógenos que ya suponía casi el 15% del PIB? Como cuando decíamos que el carbón estaba muerto y acabado y que había que emplear el dinero de los Fondos Mineros, no en chorradas, sino en crear un nuevo tejido industrial que sirviera de alternativa, criticar la llegada masiva de inmigrantes o el sobredimensionamiento del sector turístico y hostelero eran cosas que nadie quería escuchar, cuatro gatos que decíamos entonces ¡cuidado! éramos cuatro gatos apestados. El negocio del ladrillo necesitaba mano de obra barata y aunque había casi dos millones de españoles apuntados a las listas del INEM y una etnia casi completa, de más de 800.000 personas, viviendo de los salarios sociales sin dar un palo al agua, al parecer, no había gente para trabajar en España. Así, con los gobiernos de Aznar, empezó la inmigración en nuestro país, que siguió con los gobiernos de Zapatero, no solo ya trabajando en la construcción, también en el sector servicios, muy especialmente en la hostelería. España fue el país del mundo que más inmigrantes recibió en menos tiempo. “Los inmigrantes nos pagarán las pensiones”, eso se decía hasta hace cinco minutos, lo que no nos decían era lo que podía suceder y mucho menos nos decían que tras aquellos inmigrantes que vinieron a trabajar y a buscarse la vida vendrían otros muchos a vivir de las ayudas públicas que les brindaban los españoles, caras sanidad y educación completamente gratis incluidas. Un fenómeno del que se ha hablado muy poco, por no decir nada, es que en los últimos años han entrado en España miles de inmigrantes mayores de 60 años, la mayoría procedentes de Marruecos, aunque también rumanos, búlgaros, ucranianos, iberoamericanos etc, que, como es evidente, no vienen a trabajar ¿de qué viven? Y el flujo de la inmigración no ha cesado a pesar de las brutales cifras de paro de las que estamos hablando. La economía se asentaba sobre una mesa de tres patas, no sobre una mesa de veinte patas, y cuando a la mesa de tres patas le quitas la pata del turismo y de la hostelería la mesa se cae, obviamente. En las colas del INEM y en las colas del hambre se ven ahora a muchos de aquellos extranjeros que vinieron a España a buscarse la vida, la mayoría no se han podido acoger a un ERTE porque trabajaban en la economía sumergida. Mientras nos cuelgan los sambenitos de racistas y xenófobos a los que avisamos de lo que nos podía caer encima, los defensores del buenismo estúpido y del “ejército de reserva que presione a peores condiciones salariales y laborales al resto de trabajadores” lloran ahora con lágrimas de cocodrilo por los desgraciados, esos desgraciados que, eso sí, seguirán en nuestro país, porque en los suyos estarían aún peor.

lunes, 1 de marzo de 2021

DE LA LEGIÓN A LA FUERZA ESPACIAL

 


En este encantador país que es España casi todo el mundo se toma a pitorreo la Ley y la Constitución, empezando por el rey emérito y acabando por quién usted quiera. Parece que en la próxima Semana Santa no va a haber ni procesiones ni otros eventos a los que ya nos tienen acostumbrados (ya veremos, porque el próximo 8M podría animar mucho) entre ellos volver a ver a los soldados de la legión escoltando vírgenes y portando cristos, como si los españoles pagáramos los impuestos destinados a las FF AA para eso ¿en qué parte del Artículo 8, párrafo 1, de la Constitución dice que las FF AA tengan que hacer ese tipo de cosas? La Legión, va siendo hora de que alguien se atreva a decirlo, es un cuerpo militar con génesis colonialista y con una historia muy apegada al fascismo, solo hace falta saber quién era y las cosas que decía Millán Astray y dónde hizo Franco su carrera militar, pero, lo verdaderamente importante es que, aunque se han hecho tímidos esfuerzos, la Legión no se ha convertido en una fuerza de intervención rápida, sino más bien, como una buena parte de las FF AA españolas, en una fuerza colaboradora de misiones imperiales, salvo, eso sí, ahí todo mi reconocimiento, misiones como la de Líbano, bajo la bandera de la ONU. Así que bien haría la ministra de Defensa, Margarita Robles, a la que tanto le gusta meter las narices en otros ministerios, en barrer su casa, reconvirtiendo a la Legión en otra cosa, empezando por el nombre y siguiendo por sus misiones y por dotarla del personal y material adecuado y suficiente, para cumplir con el mandato constitucional. Al tiempo que nuestras FF AA están en un estado lamentable, se dedican a cosas pintorescas y que no parece que una ministra, que no tiene ni idea de estos asuntos, vaya a hacer nada al respecto, en otros países van muy por delante nuestro: El 20 de diciembre de 2019 el entonces presidente de los EE UU, Donald Trump, anunció la creación de la Fuerza Espacial, algo que para muchos pasó desapercibido y que la gente poco informada de estos asuntos asoció con lo que vio en la saga cinematográfica de la “Guerra de las galaxias”. La verdad es que los EE UU hacía mucho tiempo que venían desarrollando operaciones militares en el Espacio, o en la Tierra, pero relacionadas con el Espacio, y ni de lejos eran los únicos. Aunque su actividad primigenia ya se remonta a los años 50 del siglo pasado, Rusia ya había creado el 1 de junio de 2001 sus Fuerzas Espaciales, que el 3-8 de 2015 pasaron a integrarse, como una tercera sub-rama, en la Fuerza Aeroespacial Rusa. China, por supuesto, también tiene la suya. Pero, también la tienen otros países que no son grandes potencias y que lo son de menor rango: Japón creó una Fuerza Espacial “minimalista” para proteger sus satélites en octubre de 2020 y en julio de 2019 el presidente Macron anunció la creación de “un gran comando del espacio” integrado en el Ejército del Aire. Podríamos seguir, con Reino Unido, Israel, etc. Pues bien, España solo posee una unidad muy modesta dedicada a vigilar las amenazas que provienen del Espacio, que son más y distintas de las que piensa la generalidad de los mortales. El Centro de Operaciones de Vigilancia Espacial (COVE), que es como se llama la unidad de nueva creación, ejerce el control operativo del primer radar español de vigilancia del Espacio (S3TSR) en Morón de la frontera (Servilla), pero, ni de lejos España posee una fuerza espacial capaz de hacerse cargo de las misiones que unas FF AA modernas necesitan. Recuerde usted que en la Base de Morón tienen desplegado los americanos un potente cañón láser capaz de abatir hasta satélites en órbitas bajas, y digo bien, los americanos, no España. En los conflictos actuales y futuros la tecnología decide y decidirá el desenlace, misiles, robots y sistemas de detección por amplio barrido visual que detectarán aviones “indetectables”, se operarán desde el Espacio. Los buques y submarinos de nuestra Armada no disponen de misiles de crucero, pero, si los tuvieran, tendrían que pedir a otros permiso para guiarlos con sus satélites o que suministraran el software necesario para otro tipo de guiado. Prefiero no entrar en más detalles. Así que podemos seguir paseando cristos, como novios de la muerte, o enterarnos de que ya estamos en el siglo XXI ¿Vale, señora ministra?