martes, 14 de enero de 2020

PRIMER CONSEJO DE MINISTROS


Los españoles deben notar el cambio de Gobierno y deben notarlo para bien y desde los primeros acuerdos en el primer Consejo de Ministros. El martes 14 (los Consejos de Ministros serán ahora los martes), entre otras cosas, se anunció una subida de las pensiones del 0,9%, es decir, las pensiones, que habían perdido mucho poder adquisitivo a lo largo de los últimos años, vuelven a la senda del IPC. Habrá muchos, se lo aseguro, que criticarán incluso esta medida, como criticaron la subida del SMI, pero, oiga, no es obligatorio, si usted quiere seguir con la subida de 0,25% de Rajoy, porque su patriotismo le puede, puede hacerlo. Yo, sin embargo, estoy completamente seguro que los pensionistas de derechas dirán para sus adentros que les caen muy mal Sánchez y “el coletas”, pero, que bienvenidos sean, estarán encantados con la subida. Todo esto mola mucho, pero todo esto tiene un coste. En primer lugar todo el mundo debe ser consciente que este Gobierno no tiene una varita mágica para resolver de un plumazo todos los problemas de los españoles, y mucho menos cuando resolver esos problemas cuesta muchísimo dinero. Así que no piense usted en preguntar ¿qué hay de lo mío? y que se lo den ya. Ni se van a poder subir al doble las pensiones no contributivas ni mucho las de viudedad, uno porque no hay pasta gansa y otro porque hay que analizar, pero bien analizados, parámetros de justicia. La subida de las pensiones como el IPC, y algunas otras medidas, van a generar una desviación del déficit, una desviación que ya está en más de 8.000 millones de euros, que aumentará aún más y que Bruselas nos exige cuadrar. Esto se puede hacer de dos formas: subiendo los impuestos indirectos a la gente, en los combustibles, peajes para las autovías y mil y una ocurrencias (porque solo con subir los impuestos a los más ricos y a las grandes corporaciones no salen las cuentas) o bien entrando a saco contra el fraude fiscal y la economía sumergida. En este país defrauda casi todo el mundo y es ahí donde hay un nicho enorme de recursos (80.000 brutales millones de euros al año)  para emplearlos, entre otras partidas, en justicia social. Lo lógico sería que la inmensa mayoría de los ciudadanos quisieran la segunda opción, pero no, ya he dicho que aquí defrauda casi todo el mundo. Así que nos encontraremos con que exactamente los mismos que van a protestar por la desviación del déficit también protestarán si hay subidas de impuestos o si se ataca, pero de verdad, el fraude fiscal. Oiga usted, en economía, como en matemáticas, la cuadratura del círculo no ha sido resuelta.

sábado, 11 de enero de 2020

TRAGEDIA EN TEHERAN

Tras el asesinato por misiles disparados desde un dron estadounidense del general iraí, Qassen Solimaini, otro drama sacudió a la opinión pública, el del avión ucraniano que se estrelló a los pocos minutos de despegar del aeropuerto de la capital iraní, suceso en el que murieron 176 personas. Podía ser una casualidad que ambas cosas relacionadas con Irán sucedieran en tan breve espacio de tiempo, pero, finalmente, ha sido una causalidad, porque no ha sido un accidente, sino que las autoridades iraníes han tenido que reconocer finalmente que el avión fue derribado por uno de sus misiles al interpretar, erróneamente, claro, los operadores de una de sus baterías antiaéreas que un objetivo hostil se dirigía hacia una de sus bases secretas. El misil habría sido disparado por una batería antiaérea Tor-M1, una batería de corto y mediano alcance, de origen soviético, posteriormente modernizada por Rusia y de la que irán dispone de 29 sistemas. Rocordemos que Irán también dispone de varios sistemas antiaéreos de fabricación rusa S-300 mucho más sofisticados y de mayor alcalce, y algunos otros de fabricación propia,  entre ellos uno derivado del S-300 pero con algunas características mejoradas similares a los S-400 que ha vendido Rusia a Turquía. A falta de más datos y del avance de las investigaciones, todo parece indicar que se trata de un error fatal, un error que no es la primera vez que se comete, pues hay varios casos históricos protagonizados por varios países donde el factor humano, pues los sistemas de armas, de momento, hacen lo que les ordenan los humanos, interviene para liarla parda. Recordemos algunos casos: En 1968 un avión Caravelle, de Air France, fue derribado por un misil francés o italiano durante unas maniobras militares (95 muertos). En 1973 un avión de pasajeros libio, en concreto un Boeing 727, fue derribado por un caza israelí sobre el Desierto del Sinaí (108 muertos). En 1980 un Dc-9 de la compañía Itavia fue derribado por un misil cerca de Sicilia durante unas maniobras de la OTAN. El 31 de agosto de 1983 se produjo la catástrofe aérea más mediática de todas: Todavía existe una gran controversia por lo que sucedió, en verdad, con el vuelo 007, de Korean Air, que fue derribado por cazas soviéticos el 1 de septiembre de 1.983. Mientras los EE UU mantienen que un error de la tripulación desvió el aparato 500 kilómetros de su ruta, otros, incluidos muchos pilotos y las autoridades soviéticas y ahora rusas, mantienen que el avión de pasajeros fue utilizado como pantalla, sin saberlo su comandante, para cubrir las actividades de espionaje de un RC-135 estadounidense que operaba en las inmediaciones, para obtener información de las bases soviéticas en la isla de Sajalin, en el Océano Pacífico. El vuelo del Jumbo Boeing 747-200,  de Korean Air, con 240 pasajeros y 29 tripulantes a bordo, había partido de Nueva York y tenía como destino el aeropuerto internacional de Gimpo, en Corea del Sur. Había hecho una escala técnica en Alaska para repostar combustible y desde allí se dirigía hacia Corea del Sur en vuelo automático. La defensa aérea soviética, que vigilaba las actividades del RC-135 USA, recibió la orden de interceptar un eco radárico que había penetrado su espacio aéreo restringido y que no respondía a las llamadas de advertencia. En 1988 un Airbús A-300 iraní fue derribado por dos misiles lanzados desde el crucero estadounidense USS Vincennes (290 muertos). En 2001 baterías ucranianas abren fuego por error contra un avión de pasajeros ruso (78 muertos). No incluyo los aviones que han sido objeto de atentados. Es solo una muestra de los dramas que los errores humanos pueden causar con los sistemas de armas y no voy a entrar en los detalles de una historia donde el protagonista, el ruso Stanislav Petrov, salvó al mundo al identificar correctamente una falsa alarma de ataque con misiles nucleares.
Los iraníes la han cagado, como antes la han cagado otros, pero se han equivocado todavía más al apresurarse a decir que el derribo del avión ucraniano había sido un accidente y que la teoría de un misil se debía a una "guerra psicológica".

domingo, 5 de enero de 2020

TAMBORES DE GUERRA


Quien diga que sabe lo que pasa en Oriente Medio es que no conoce Oriente Medio. Esto es así porque la complejidad de los conflictos religiosos, étnicos, culturales, hegemónicos, etc, en esa zona del mundo es tan grande que es imposible tener todas las claves a la hora de hacer un análisis. Pero, la peligrosa escalada que ha desencadenado el asesinato del general iraní, Qassem Soleimani, cuyo vehículo fue impactado por misiles aire-tierra disparados desde un dron estadounidense cerca del aeropuerto de Bagdad,  tiene unas motivaciones claras, aunque nadie sabe cuáles pueden ser todas sus consecuencias. EE UU hace ya bastante tiempo que se autoabastece de petróleo, inversiones billonarias en extracción por fractura hidráulica han permitido al gigante americano pasar de ser un importador neto de petróleo a, además de autoabastecerse, ser el primer productor mundial. Pero, hay un problema: esas gigantescas inversiones se hicieron cuando el barril de crudo estaba por encima de los 100 dólares y la extracción por “fracking” solo es rentable con el precio del petróleo a 75 dólares o más, y lleva bastante tiempo por debajo de ese precio. El apalancamiento de las compañías petrolíferas americanas con los bancos es de tal magnitud, que si no sube el petróleo inmediatamente por encima delos 75 dólares por barril unas y otros quebrarían, desencadenando una crisis global de impagos de Deuda, una crisis tan devastadora que ríase usted de la crisis financiero-inmobiliaria. El precio del petróleo, como el de otras materias primas, había bajado tanto que estaba poniendo en aprietos presupuestarios a los principales exportadores. En ese contexto debemos enmarcar la visita que hace poco tiempo realizó el presidente de Rusia, Vladímir Putin, a Arabia Saudí, estamos hablando de los dos principales exportadores mundiales. Vladímir Putin y Mohamaad bin Salman, acordaron bajar la producción para elevar los precios, pero sin que estos superaran los 75 dólares por barril para no poner en peligro la recuperación económica mundial y, tal vez, para hacer la puñeta a los EE UU. Trump tenía que hacer algo, porque entramos en un año electoral y si se desatara una crisis de impagos tan grande en los EE UU su reelección como presidente sería más que dudosa. EE UU ya había realizado algunas acciones de falsa bandera en el Estrecho de Ormuz para provocar una escalada de la tensión y que subieran los precios del crudo, pero la templanza de Irán, que no respondió a las provocaciones, echó por tierra las intenciones de esas acciones piratas. Ahora Trump ha ido un paso más allá, pero yo creo que no ha calibrado bien las consecuencias de sus actos. El contexto actual no es el mismo, ni parecido siquiera, al que había cuando las dos guerras de Irak. La situación económica mundial es muy delicada y ni la EU, ni Japón, ni China pueden permitirse una crisis petrolífera, de precios y de abastecimiento. A esto hay que añadir que Rusia ha vuelto a emerger como potencia en el mundo, y, por supuesto, también en Oriente Medio y EE UU no podría atacar impunemente a uno de sus aliados estratégicos en la zona, Irán, que lo es también de China. En resumen, salvo Israel, los halcones del Pentágono metidos hasta el cuello en el entramado militar-industrial, el lobby judío y el yerno sionista de Trump, nadie, en su sano juicio, puede querer una guerra contra Irán. Pero, asesinar al segundo hombre fuerte del país y al más querido, porque era el jefe de los que han ayudado a derrotar a los sunitas del Estado Islámico y de las filiales de Al Qaeda en Siria e Irak, no creo que haya sido una idea brillante. Irán no podrá quedarse de brazos cruzados y ya he dicho que Irán no es Irak, entre otras cosas porque cuenta con sus primos, los primos de Zumosol.

martes, 31 de diciembre de 2019

LA POLÍTICA FISCAL DEL NUEVO GOBIERNO


Salvo alguna sorpresa mayúscula, dentro de pocos días tendremos finalmente nuevo Gobierno. En principio es una buena noticia, porque aunque los belgas estuvieron año y medio sin Gobierno y dicen que nunca estuvieron mejor y en Italia dicen que la economía crece de noche, porque es cuando los políticos duermen, la verdad es que un país funciona mejor con un Gobierno, aunque sea malo, que sin él. Uno sabe a qué atenerse y se pueden sacar adelante unos Presupuestos, cuestiones para nada baladíes. Por primera vez desde la Transición, España va a tener un Gobierno de izquierda donde no solo estarán sentados en el Consejo de Ministros socialistas, también estarán miembros de la izquierda radical, incluso habrá algún comunista. Esto es algo que mucha gente no lleva, no solo en la derecha más cavernaria, también en la pseudoizquierda. Vivimos en una democracia parlamentaria y los mismos que pactan y hasta gobiernan con Vox en ayuntamientos y CC AA no tienen ninguna autoridad moral para decir a Pedro Sánchez y al PSOE con quién puede, o no, gobernar.  El sesgo ideológico del nuevo Gobierno seguramente impregnará algunas de las medidas que se tomarán, algunas de ellas ya están pactadas, pero eso no quiere decir que, finalmente, sean medidas de verdadera izquierda, me explico: Al parecer una de las medidas pactadas entre el PSOE y UP es subir los impuestos a los ricos. Para la mayoría de ciudadanos de este país, que no somos ricos y que estamos hartos de pagarles los impuestos a los más adinerados, la música suena bien, pero entremos en la letra ¿Se va a subir los impuestos a los dueños de las consignatarias de buques, de esos buques que llevan bandera de Panamá o de Bahamas? ¿Se va a subir los impuestos a los banqueros, a esos banqueros que residen en Londres? ¿se van a subir los impuestos a toda esa gente que acumula decenas y hasta cientos de inmuebles, sean personas físicas o fondos de inversión? De momento parece que no, que no van a ir por ahí los tiros, a los que se va a subir los impuestos es a los trabajadores que más ganan, pero trabajadores al fin y al cabo, a los trabajadores que más se han esforzado para llegar a puestos de muy alta responsabilidad en las empresas, a puestos directivos, y a los que Hacienda ya se lleva, rayando en la usura, el 45% de su salario. No es inteligente, ni de izquierda, castigar el esfuerzo, castigar a los que ya les sacan los impuestos por anticipado sin posibilidad alguna de escaquearse, hay que ir a por los que defraudan. Estos trabajadores muy bien remunerados ya pagan suficiente. Este es un ejemplo que lo que no debe hacer el nuevo Gobierno, porque su verdadera cara será la fiscal y la Presupuestaria, lo demás serán fuegos de artificio. Sería un gravísimo error poner impuestos a la banca, impuestos verdes y toda una serie de tasas que finalmente pagarían los clientes o los ciudadanos en general. Hay que ir a por la acumulación de patrimonio no empresarial, porque las empresas generan riqueza y puestos de trabajo, y hay que entrar a saco contra el fraude fiscal, que en este país defrauda casi todo el mundo (estamos hablando de un fraude de 80.000 brutales millones de euros al año) y los más ricos son los que más defraudan. Para cuadrar las cuentas que nos exige Bruselas, para garantizar los servicios sociales básicos y el Estado de Bienestar, para amortizar Deuda y para invertir, que eso principalmente, y no otras cosas, son las políticas de verdadera izquierda, hay que recaudar más, mucho más, pero ni subiendo impuestos ni castigando, de rebote, a los de siempre. Es posible hacerlo. Esa será la prueba del nueve de la progresía del nuevo Gobierno.

viernes, 20 de diciembre de 2019

LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE LUXEMBURGO


La sentencia del TJUE, que afecta a los independentistas catalanes condenados por la Justicia española por graves delitos de malversación de fondos públicos y sedición y también a los independentistas fugados, empezando por Puigdemont, ha levantado, como es lógico, un terremoto político, más, si cabe, al producirse en medio de las conversaciones entre PSOE y ERC para que pueda salir adelante la investidura de Pedro Sánchez y se pueda formar Gobierno. Yo no voy a entrar en el laberinto jurídico de la sentencia del Tribunal de Luxemburgo, ni los más expertos juristas se ponen de acuerdo, solo constatar algunas cosas: que esta sentencia da gasolina a los golpistas catalanes, que es otro argumento más para el relato de los que, ahora con el apoyo de las instituciones europeas, se pasan las leyes y la Justicia española por la entrepierna y que los españoles no fueron conscientes, ni los políticos de entonces se lo explicaron, de lo que significaba la pérdida de soberanía de nuestro estado-nación en beneficio de un ente supranacional cuyos gestores no elige la gente, o, para decirlo de otra manera, los elige la gente, pero demasiado indirectamente. Puestos a hacer justicia recordemos que el único dirigente español de una formación política importante que se opuso firmemente y con argumentos demoledores al Tratado de Maastricht fue el entonces coordinador general de Izquierda Unida, Julio Anguita: “Nos gobernarán desde fuera y no pintaremos nada”. La pérdida de la soberanía de los Estados europeos y  el menoscabo del poder de decisión de sus  pueblos ya está teniendo resultados dramáticos, el de esta sentencia es uno de ellos y el Brexit es otro. Los británicos han reaccionado, pero los demás, de momento, aún no.

viernes, 13 de diciembre de 2019

LOS BRITÁNICOS VOTAN BREXIT


Está claro que no hacía falta un nuevo referéndum, Boris Johnson ha arrasado en las elecciones generales del Reino Unido, dejando en evidencia las incongruencias y contradicciones de los laboristas, que se han pegado un batacazo histórico, y aprobando la reválida del Brexit con nota alta. Pero ¿por qué los ciudadanos británicos se han inclinado por el Brexit, incluidos muchos que tradicionalmente votan al partido laborista, muchos británicos de izquierda? pues, porque no quieren más inmigrantes, así de claro. Quieren conservar su cultura, sus costumbres, sus puestos de trabajo y su economía. Se puede estar, o no, de acuerdo con esto, pero no me negara usted que son razones de peso. Que nadie se atreva a decir que los británicos no quieren saber nada de Europa, estamos hablando de los hijos y de los nietos de los que dejaron la vida en las playas de Normandía, de los herederos de los que lucharon en la Primera y Segunda Guerra Mundial junto a los franceses y otros aliados. El Viejo Continente (que tiene la misma edad que los demás) está regado con la sangre de los británicos, ese era su compromiso. Pero, las estúpidas políticas de manga ancha con la inmigración de algunos países europeos y de quienes dirigen la UE no gustan a los británicos, que ya habían recibido millones de inmigrantes de los países de la Commonwealth, la Comunidad Británica de Naciones. Las consecuencias del buenismo estúpido y de querer tener un ejército de reserva que presione a peores condiciones salariales y laborales al resto de trabajadores pasan factura, y gorda. Tras Reino Unido vendrán otros, quizá Italia y Francia. La UE se cae a pedazos mientras los irresponsables silban. No es culpa nuestra, dicen, es culpa de los británicos.

martes, 10 de diciembre de 2019

LA SANIDAD CATALANA REVIENTA


Las actuaciones tienen consecuencias, y las actuaciones de los independentistas catalanes están teniendo consecuencias dramáticas en aquella comunidad autónoma. Votar con el corazón o con las vísceras nunca es lo más inteligente. Casi 140.000 personas están en lista de espera para operarse en Cataluña, muchos pacientes desde hace muchos meses. Los ambulatorios y los servicios de urgencia están colapsados y el asunto, lejos de solucionarse, se agrava cada vez más. Como siempre hacen los independentistas, han intentado echar la culpa a España del caos y el colapso sanitario que viven los catalanes, pero como tienen transferida esa competencia lo tienen francamente difícil. Al síndico (defensor del pueblo) catalán, Rafael Ribó, un antiguo militante del PSUC (no hay cosa peor que un comunista reconvertido) no se le ha ocurrido otra cosa, aunque sin presentar ningún dato, que decir que el problema sanitario de Cataluña se debe a los pacientes de otras comunidades autónomas españolas que tienen que atender, cuando los catalanes también son atendidos en otras partes de España y hay un mecanismo estatal de compensación para evitar que una comunidad autónoma pague los gastos sanitarios que corresponden a otras. La verdad es muy distinta y, ante la evidencia y las críticas que le han llovido, Ribó no ha perdido ni cinco minutos en poner el dedo en una de las llagas: “El caos sanitario se debe a la cantidad de inmigrantes que hay en Cataluña”. Esto es verdad, aunque a la falsa progresía no guste que se digan estas cosas, solo los que no han vivido en Cataluña y no han usado sus servicios de salud pueden negarlo, pero solo es una parte de la verdad. La verdadera raíz del asunto son las políticas derechistas del Gobierno de la Generalitat. Si entramos en las cifras y nos damos cuenta que el porcentaje de los Presupuestos que los independentistas destinan a la sanidad pública es casi la mitad del promedio de lo que destinan el resto de CC AA de España la evidencia aparece diáfana. Esto contrasta con la cantidad de dinero que los independentistas destinan a ayudas sociales, casi 4.000 millones de euros al año, la mayor parte para salarios sociales, ayudas a la vivienda, etc para extranjeros. Un porcentaje que duplica a la media de las demás CC AA españolas. Si usted está al corriente de los esfuerzos de los independentistas catalanes para atraer a su causa a las comunidades extranjeras que residen en Cataluña (pakistaníes, marroquíes, subsaharianos, etc) y ve como mucha de esta gente se manifiesta en la Diada por la independencia entenderá mucho de lo que allí sucede. Las políticas derechistas también se demuestran en que el Gobierno de la Generalitat destinó el año pasado más de 2.000 millones de euros a derivar pacientes a la sanidad privada, justo el doble que el de la Comunidad Autónoma de Madrid, donde Gobierna el PP. Pues bien, esas políticas son apoyadas explícita o tácitamente por ERC y por la CUP, que son los que sostienen el Gobierno de Torra. Seamos serios ¿cuándo los republicanos catalanes o los anarquistas han sido de izquierda? ¿Cuándo los republicanos catalanes o los anarquistas han apoyado al Estado? Los independentistas se gastan el dinero de los catalanes en su “Procés”, en sus chiringuitos y en subvencionar a potenciales aliados y la salud de la gente no es su prioridad. ¡Ojo! que estamos ante el brete de que lo que pasa con la sanidad en Cataluña no sea una singularidad, en otras CC AA se empiezan a observar signos alarmantes en el mismo sentido.