viernes, 13 de abril de 2012

¿LUCHA CONTRA EL FRAUDE FISCAL?

Mientras el Gobierno que preside el señor Rajoy hace recortes por todas partes, el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, se ceba con los funcionarios diciendo: "que se olviden del cafelito y el periódico" (como si estos trabajadores no dieran ni golpe) y se anuncian medidas de cárcel para los disturbios callejeros con violencia (por lo que pueda venir), el equipo económico que llevan, al alimón, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y el de Economía, Luis de Guindos (un dúo que dará que hablar) anuncia algunas medidas contra el fraude fiscal como la de no autorizar pagos en efectivo de mas de 2.500 euros o que las personas o empresas que tengan cuentas en el extranjero tendrán que declararlas.
Es lógico que en una coyuntura económica donde los ciudadanos ven como se suben los impuestos, y se incrementan los precios de la alimentación, el transporte público, la electricidad, los carburantes, los servicios, etc, mientras los salarios permanecen congelados o a la baja, el Gobierno pretenda dar la imagen de que también se actúa contra los adinerados y sobre todo contra los que no cumplen con sus obligaciones fiscales, pero es una pantomima.
El Gobierno del PP no solo ha hecho una amnistía fiscal para los defraudadores (algo fuera de la Ley e inconstitucional), además pretende engañar a los ciudadanos con medidas que hasta el mas tonto del pueblo sabe que son totalmente ineficaces. ¿Que no puedo pagar en efectivo más de 2.500 euros?, por favor, fraccióneme usted esta factura; ¿que tengo que declarar mis cuentas en el extranjero?, mi banco de Las Caimán no da ninguna información y mis cuentas en bancos suizos solo tienen un código numérico.
Los ciudadanos saben, y esto ya empieza a ser un clamor, que las medidas contra el fraude fiscal no las tiene que tomar el equipo económico del Gobierno, sino el Ministerio de Justicia. Cuando veamos a Alberto Ruiz Gallardón salir en el Congreso de los Diputados diciendo que se va a modificar, de inmediato, la Ley y el Código Penal para que los defraudadores tengan duras penas de cárcel y puedan ser confiscados todos sus vienes, entonces empezaremos a creer en la lucha contra el fraude fiscal de este Ejecutivo.
De momento, lo único que hemos visto es que para la gente del PP es mas grave romper la luna de un banco que robar a todos los españoles.

miércoles, 11 de abril de 2012

SANIDAD, LLEGÓ SU HORA

A pesar de lo que se dijo en la campaña electoral (los ciudadanos son tan ingenuos que todavía dan crédito a lo que dicen algunos políticos) el Gobierno que preside D. Mariano Rajoy ha anunciado que los recortes también afectarán a la Sanidad y a la Educación. Pero, como diría Jack el Destripador, vayamos por partes:
Aunque no era políticamente correcto en la era de las "vacas gordas", algunos ya dijimos que era necesaria una reforma de la Sanidad, porque siendo la partida que mas dinero público se lleva, junto con las pensiones, el crecimiento exponencial de su gasto haría que fuera insostenible en poco tiempo. Ya teníamos datos alarmantes que estaban pidiendo a gritos meter, nunca mejor dicho, el bisturí, como el incremento del tiempo de espera, el numero de pacientes que tenía que atender cada médico y, sobre todo, el estratosférico gasto farmacéutico. Todos esos desajustes nos han llevado a un agujero contable que algunos estiman en torno a los 15.000 millones de euros, pero que incluso puede ser mayor.
Pero el verdadero problema de nuestra Sanidad Pública no es tanto el gasto, aunque es imperativa su racionalización, como los ingresos. El Gobierno del PP está cayendo en el mismo error que con los Presupuestos, donde los recortes prevalecen sobre el incremento de la recaudación (otra cosa es de donde se saca el dinero). A finales de julio de 2.011, a propuesta del diputado de IU Gaspar Llamazares, el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad la Ley de Universalización de la Sanidad, lo que significaba que cualquier persona residente en España, independientemente de si cotizaba a la Seguridad Social o no, de si pagaba o no impuestos, de su nivel de renta, de si estaba o no legalmente en nuestro país, etc, tenía derecho a toda la cobertura sanitaria, incluidas intervenciones quirúrgicas, rehabilitaciones, tratamientos de enfermedades crónicas, etc, es más, también lo tenía si solo estaba de vacaciones en nuestra sufrida piel de toro, algo que ha disparado lo que se ha dado en llamar "turismo sanitario". En el país de Alicia, todo eso está muy bien, el problema es quién lo paga. Por eso, verá usted como todos los políticos que en aquella ocasión se pusieron de acuerdo son ahora incapaces de consensuar las medidas que deben poner el cascabel al gato.
Por si esto fuera poco, el entonces presidente Zapatero, adalid del progresismo de mentira, también incluyó en el gratis total los cambios de sexo, las fecundaciones in vitro, los abortos y la pastilla del día después. Con el bestial incremento del paro y la disminución de la recaudación la situación se ha vuelto insostenible.
El problema que ahora se plantea es si se introduce el copago, o repago, si se minimiza la Sanidad Pública y se privatizan muchos servicios, como desearía una buena parte de la derecha, o si simplemente se toman las medidas que impone el sentido común, entre ellas que paguen los que no pagaban por ninguna vía y que sí tienen ingresos.
Se deben sacar de cobertura los servicios no relacionados directamente con la salud, hay que imponer la jornada completa y exclusiva para los médicos que trabajan en la SS (pero sin horas extras), todo el mundo debe pagar una parte proporcional de las medicinas, salvo los afectados por enfermedades crónicas, (pero para que pueda ser en función de la renta también hay que acabar con la economía sumergida) y en las visitas al médico de cabecera se pagarán 2 euros. También habrá que modificar la Ley para que solo puedan acceder a la Sanidad Pública los españoles o los extranjeros que residan legalmente en España. De momento, esa tarjeta que se ha generalizado para el gratis total en las medicinas y se ha repartido a colectivos varios debe ser suprimida de inmediato. No puede ser que incluso en Rumanía exista un mercado negro de medicinas españolas.
NOTA: la foto corresponde a una planta de urgencias saturada.

domingo, 8 de abril de 2012

"LA BOMBA"

Singularizando y entrecomillando el nombre, así se empezó a llamar a la bomba atómica, como las de uranio enriquecido y plutonio que fueron usadas por EE UU para arrasar las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaky. Con la aparición de la bomba de hidrógeno (Bomba H) se llegó a hablar incluso de la "superbomba". Pero aunque en los arsenales de las grandes potencias hay miles de cabezas atómicas, que podrían destruir la Tierra cientos de veces, la verdad es que es muy improbable que exista alguien tan loco como para utilizarlas y desencadenar una guerra nuclear. El peligro está mas bien en un accidente o que esas armas pudieran caer en manos de grupos fanáticos.
Pero, hay otras bombas que se han usado con profusión en las guerras mundiales y regionales y que, siendo igualmente mortíferas, no han tenido tan mala reputación. En los bombardeos norteamericanos y británicos de las ciudades alemanas de Hamburgo y Dresde, por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial, decenas de miles de personas murieron por la acción de bombas de las llamadas "convencionales". Pero el bombardeo mas terrible de la Historia fue el que hicieron aviones B-29 sobre Tokio, los EE UU, usando bombas incendiarias, mataron a 150.000 personas en una sola noche.
En la Guerra de Vietnam los USA empezaron a utilizar algunos tipos de bombas que, sin ser nucleares, ya no eran "convencionales". En concreto, los B-52 usaron las llamadas "bombas de vacío" o "termobáricas" para intentar acabar con los guerrilleros del Vietcong que se escondían en galerías subterráneas. Estas bombas combinan el explosivo con fuel para hacer desaparecer el oxígeno del aire y matar a las personas que se encuentren incluso en búnkeres subterráneos bien protegidos, haciendo subir súbitamente la temperatura de la atmósfera afectada a miles de grados. También fueron usadas por los norteamericanos, junto con las GBU 12, en las Guerras de Irak.
Sin embargo, una vez analizados los efectos que estas espantosas armas provocaban, se pudo comprobar que si bien eran muy eficaces para matar no lo eran tanto para destruir instalaciones o armamento bien protegido. En consecuencia, el Pentágono encargó el desarrollo de una bomba, basada en la familia de las "GBU" (bombas perforantes para atacar silos o búnkeres muy protegidos) pero que tuviera una capacidad destructiva mucho mayor que todas las que ya tenían en su arsenal. La corporación Boeing se encargó del proyecto, aunque también participaron varios subcontratistas. El resultado es la GBU 57A/B Mass Ordnance Penetrator (MOB), un monstruo de 13,6 toneladas capaz de perforar muros y techos de hormigón reforzado de más de 60 metros de espesor y de explotar en el interior de las instalaciones protegidas provocando una devastación antes nunca vista. Esta terrible arma, dirigida por láser o por GPS, y que está destinada a ser portada por el carísimo bombardero furtivo norteamericano B-2 Spirit, fabricado por la corporación Northrop-Grumman, está dotada de una gran cabeza perforante de uranio empobrecido que, tras la detonación, deja unos residuos de isótopos radiactivos altamente contaminantes, como han experimentado en su propia carne los pobres iraquíes con otras bombas de esta misma familia. Por su potencia y por las consecuencias que provoca la GBU 57A/B es similar a una bomba nuclear táctica, aunque, de momento, todavía no tiene tan mala prensa porque no es conocida por la mayor parte de la opinión pública. El teniente general Herbert Carlisle, vice-jefe del Estado Mayor para operaciones de la Fuerza Aérea de los EE UU, ya ha dicho que esta bomba sería usada con toda probabilidad si Washington ordena atacar a Irán.
Los "halcones" del Pentágono llaman a la GBU 57A/B "La Bomba" o "La madre de todas las bombas", pero no sabemos lo que opinan los iraníes de la progenitora de esos generales norteamericanos.

viernes, 6 de abril de 2012

¿AMIGOS Y ALIADOS?

Quien nos iba a decir a los españoles, cuando nuestro país entró en la UE, que pocos años después nos íbamos a encontrar en la situación socio-económica actual, en recesión, con mas de cinco millones de parados y con el diferencial de la prima de riesgo con Alemania por encima de los 400 puntos básicos, que nos obliga a pagar unos intereses por la Deuda inasumibles.
¿Se acuerda usted cuando el presidente Zapatero nos dijo que tenía que elevar la edad de jubilación a los 67 años, bajar el sueldo a los funcionarios y congelar las pensiones, entre otras fechorías, para calmar a los mercados?, pues bien, ese mismo cuento chino nos ha contado Rajoy, el ahora presidente del Gobierno, cuando ha abaratado el despido o ha entrado a saco en las nóminas de los trabajadores. Pero hasta el mas tonto del pueblo ya se ha dado cuenta de que ninguna medida, por dura que sea, va a cambiar la situación en que se ha puesto España, como un muñeco de feria al que todos disparan para obtener algún premio. A los griegos también les dijeron lo mismo y la gente allí ya se tiene que suicidar para no buscar comida en la basura.
La responsabilidad de la situación de nuestro país es nuestra y solo nuestra, porque vivimos en una democracia y la gente ha podido votar a quien le ha dado la gana. Unos y otros, a los que los ciudadanos han dado su confianza, con sus locas políticas, sus despilfarros y sus corruptelas nos han traído hasta aquí. Cuando empezaron las políticas de "reformas", es decir, de recortes sociales, algunos ya alzamos la voz exponiendo que todas las iniciativas que se estaban tomando llevarían inexorablemente a la caída de la demanda interna y, en consecuencia al derrumbe del tejido productivo y a un incremento estratosférico del paro. Incluso el premio Nobel de economía 2.008, el norteamericano Paul Krugman (uno de los pocos economistas que previó la crisis), manifestó en reiteradas ocasiones que se estaba adoptando el camino equivocado. Pero nuestros Gobiernos ya no actuaban a su libre albedrío, sino que tomaban las medidas que les ordenaban desde Bruselas, el BCE, la cancillería alemana y la Casa Blanca, unas actuaciones que nos han llevado al abismo.
Hay cosas que tenemos que empezar a pensar seriamente antes de que sea demasiado tarde. Estamos en un mundo muy complejo y cambiante en el que algunos países como el nuestro tienen que empezar a replantearse sus políticas estratégicas, sus alianzas y quienes son de verdad sus amigos. La Europa que habíamos soñado ha desaparecido del horizonte porque el poder de los pueblos ha sido minimizado y ahora son las grandes corporaciones, los bancos y los Gobiernos que se prestan a sus dictados los que nos dirigen. Es decir, se ha puesto la zorra a cuidar las gallinas. En este contexto, todo vale. Todos se han puesto a salvar su culo a costa de lo que sea.
Nuestros aliados nos ponen en sus discursos (Merkel y Sarkozy) como ejemplo de lo que no desean para sus países (disparando la prima de riesgo y los ataques de los especuladores). No son excesos verbales, sino acciones bien calculadas para hacerse con la soberanía de España a precio de saldo y convertirnos en mano de obra barata para competir en el mundo global. Como las maniobras orquestadas en la City de Londres, con el beneplácito del Gobierno Británico, asistimos a un ataque en toda regla contra nuestro país. Es por eso que las locas medidas que se toman son ungidas y bendecidas por los burócratas de Bruselas y aplaudidas por el BCE y el eje Berlín-París. Nadie nos dice cuales son las actuaciones que de verdad son imperativas para enderezar la situación y que ya todos empezamos a intuir.
Un ejemplo de hasta donde hemos llegado son algunos de los recortes del nuevo Gobierno del PP. Para disminuir el Presupuesto de Defensa, entre otros muchos tijeretazos, se ha suspendido la construcción de un dique seco en Navantia y la construcción de la sexta fragata del programa F-100, lo que afectará a 17.000 empleos en Ferrol, y del vehículo 8X8 para la infantería motorizada que se iba a construir en Asturias, región con 100.000 parados. Mientras se mantienen los miles de soldados desplegados en Líbano y Afganistan y los cuantiosos gastos que esas misiones acarrean.
España, se tienen que ir enterando, es un país muy importante que goza de una situación geoestratégica privilegiada y no está obligada a casarse para siempre con unos amigos y aliados que están haciendo todo lo posible por fagotizarla. Debería ser un aviso para navegantes, tenemos otras opciones.

miércoles, 4 de abril de 2012

LOS PRESUPUESTOS DEL SUICIDIO

Los Presupuestos Generales del Estado para 2.012 que ha presentado el Gobierno que preside el Sr. Rajoy están pasando el trámite parlamentario donde, dada la mayoría absoluta de que goza el Partido Popular, tendrán muy pocos cambios. El denominador común de estos Presupuestos son los recortes en prácticamente todas las partidas, para intentar ahorrar 26.000 millones de euros que permitan empezar a equilibrar el déficit, que tendrá que ser en 2.013 de solo el 3% que exige la Comisión Europea (recuérdese que los socialistas nos dejaron con mas del 8%).
Pero mientras la canciller Merkel y sus lugartenientes los aplauden (Hitler quiso conquistar Europa con las divisiones panzer y Dña. Ángela quiere hacerlo con el BCE) el periódico de los especuladores, el Financial Times, ya ha dicho que serán un fracaso total y, para que lo tengamos claro, el diferencial con la prima de riesgo alemana ya se ha disparado hasta los 370 puntos básicos.
Llama la atención que entre los gastos mas importantes está lo que tendremos que pagar por los intereses de la Deuda, casi 29.000 millones de euros, mucho mas de lo que se destina al subsidio de desempleo, por ejemplo.
Pero, como es obvio, unos Presupuestos donde el dinero destinado a la inversión ha sufrido una poda sin contemplaciones, es decir, que renuncian al relanzamiento de la actividad, tienen el peligro de no obtener los ingresos suficientes para poder cumplir con el déficit. En efecto, la recaudación por el IVA, en una economía en recesión, va a seguir cayendo y se tendrá que recurrir a mas subidas de impuestos dentro de muy poco tiempo. Menos dinero en el bolsillo de los ciudadanos, igual a menos consumo, igual a menos recaudación; una ecuación impepinable.
Surge la pregunta: ¿cual es la alternativa?. Cada vez que se plantea este asunto, los responsables del PSOE, ahora en la oposición, sugieren que no se deberían tomar las indicaciones de Bruselas y de la canciller alemana sobre el objetivo del déficit al pie de la letra, pero Zapatero también adoptó medidas drásticas en este sentido, aunque solo fueran para la galería, incluso modificando la Constitución sin recurrir a un referéndum, como es obligatorio.
El problema que tenemos está muy claro, como sucede en una familia, el Estado no puede seguir gastando más de lo que ingresa y continuar financiando ese déficit vendiendo Deuda Pública a unos tipos de interés que ya están hipotecando el futuro de varias generaciones. Tampoco se debería recurrir a unos Presupuestos restrictivos, porque si no conseguimos crecer por encima del 2% no se podrá crear empleo. Y, por supuesto, la forma de equilibrar el balance ingresos-gastos no puede ser a costa de sangrar a los ciudadanos con impuestos que suben todos los meses. ¿Es la cuadratura del círculo?, nada de eso.
La alternativa progresista a unas políticas caducas que nos conducen irremisiblemente al desastre es simplemente poner las cosas en orden y terminar con los abusos, ni más ni menos. Cámbiese el Código Penal para imponer multas, embargos y penas de prisión muy severas a los defraudadores. Adviértase a toda persona que cobre prestaciones por desempleo, pensión por jubilación, etc, que si se la sorprende realizando actividades lucrativas o trabajos encubiertos será privada de la renta pública para siempre y a sus empleadores que se les confiscarán todos sus bienes. Póngase a realizar trabajos sociales a todos los que, sin tener la edad de jubilación, reciban subsidios o rentas del Estado y estén bien físicamente. Impídase, bajo amenaza de cárcel, que se pueda realizar cualquier actividad que genere rentas sin pagar los correspondientes impuestos. El Sistema Público de Salud solo debe atender a los ciudadanos debidamente documentados, también se debe suprimir el turismo sanitario y todo el mundo, salvo los que padezcan enfermedades crónicas, deberían pagar un porcentaje de los medicamentos de acuerdo con su renta o su pensión. Elimínense todos los ayuntamientos de menos de 3.000 habitantes. Súbase el Salario Mínimo Interprofesional, para impedir el despido de unos trabajadores para emplear a otros con menor salario (desde que entró en vigor la reforma Laboral del PP, que ha puesto el despido casi gratis, han aumentado las contrataciones de extranjeros mientras los españoles engrosan las listas del paro), etc.
Los ciudadanos de este país no hemos hecho la Transición Democrática y salido del túnel de la Dictadura para que ahora venga Mérkel, dadivosa, a ofrecer trabajo a nuestro jóvenes mientras nos roba la soberanía. Tenemos una gran nación y unos políticos pésimos. Si no se aplican, tendremos que echarlos a gorrazos, a los que nos presentan los Presupuestos del suicidio y a los que no tienen alternativa.
 

martes, 3 de abril de 2012

TRES LEYES IMPRESCINDIBLES

Como todos sabemos, la Justicia es uno de los pilares sobre los que se asienta el Estado Democrático de Derecho y, junto con el Ejecutivo (el Gobierno) y el Legislativo (el Congreso y el Senado), el otro poder que garantiza el mandato del pueblo.
Pero la Justicia no es mas que el instrumento que permite que las leyes que se aprueban en el Parlamento se apliquen. Es el Gobierno del Estado quien tiene la obligación de presentar los proyectos de ley, entre otras cosas para eso se le ha elegido y es el único que constitucionalmente puede hacerlo, pero las proposiciones de ley pueden ser presentadas por cualquier grupo parlamentario e incluso por un solo diputado y también por las Asambleas Legislativas de las CC AA o por una sección del electorado, lo que se llama iniciativa legislativa popular. Es decir, está en manos de todos poder llevar al Congreso de los Diputados las proposiciones de ley que consideremos imperativas para articular la convivencia y también podemos presionar al Gobierno para que las presente en el formato de proposiciones de ley.
De la misma manera que en el loco mundo en que vivimos un Estado decente debe tener unas Fuerzas Armadas lo suficientemente bien dotadas para disuadir a quienes pretendan socavar por la fuerza su soberanía, no para atacar o invadir otros pueblos, las leyes, sobre todo cuando tienen que defender cosas muy importantes, deben ser lo suficientemente contundentes para impedir que el delito se llegue a producir. Por eso, en el contexto social y económico en que nos encontramos, hay tres leyes que consideramos imprescindibles y que se deberían llevar al Parlamento de inmediato:
Ley contra los delitos sociales: que englobe el tráfico de drogas, la trata de personas, los delitos fiscales, el proxenetismo, los incendios intencionados, la malversación de fondos públicos, el tráfico de influencias en la gestión pública, el despilfarro del dinero público, etc.
Ley contra la violencia: desde la violencia doméstica contra las mujeres, los hombres, los ancianos o los niños hasta la que se ejerce contra todo tipo de personas o bienes.
Ley contra el maltrato animal: con unas normas que establezcan parámetros de respeto hacia los animales, un nuevo protocolo para las granjas y para el sacrificio de aves y ganado (de acuerdo con la normativa europea existente) y que prohiba terminantemente la utilización de los animales para espectáculos populares sangrientos y en los circos, etc.
Estas tres leyes englobarían toda una normativa dispersa bajo un denominador común, haciendo hincapié en que el Código Penal sea especialmente severo, muy severo, con los que las incumplan.
Los ciudadanos ya están hartos de los que se llevan el dinero público, de los defraudadores, de los que asesinan a las mujeres o pegan a los ancianos, de los que incendian nuestros montes, de los que ahorcan miles de galgos cuando termina la temporada de caza a arrastran con su coche perros o caballos hasta la muerte, de los que arrasan propiedades privadas o mobiliario urbano, etc, y sobre todo están hartos de que no les pase nada y de que los políticos que nos gobiernan no muevan un dedo para evitarlo.

lunes, 2 de abril de 2012

OFENSIVA DERECHISTA

Con la llegada del PP, con mayoría absoluta, al Gobierno de España, la derecha sociológica de nuestro país está de enhorabuena. Otra vez se produce la alternancia gracias al paripé del bipartidismo y los suyos vuelven a mandar. Pero esta vez es muy diferente a cuando José María Aznar ganó las elecciones a los socialistas, entonces el PP no acometió iniciativas demasiado derechistas, es mas, con Aznar incluso mejoraron algunos aspectos sociales y laborales (ayudas para las mujeres con hijos y se terminó con una buena parte de los "contratos basura" de la época de Boyer y Solchaga). Ahora la derecha se ha adueñado de Europa y en países tan importantes como Alemania o Francia gobierna gente que se ha alejado mucho del centro político, antaño objetivo también de los conservadores. En España la derecha ha iniciado un peligroso camino hacia la radicalización que se ha agudizado mucho con la crisis económica. Las cosas que dicen ahora sus periódicos y sus emisoras de radio serían impensables hace tres años. Las banqueros, principales responsables, junto con los políticos, de lo que estamos padeciendo, no se cortan un pelo en aplaudir todas las medidas antisociales que está tomando el Gobierno de Rajoy, pero ni ellos ni nadie de esa derecha que tantas veces apela al patriotismo, ha criticado la amnistía fiscal encubierta que el equipo económico del Gobierno del PP ha aprobado para que los defraudadores puedan lavar su dinero negro al amparo de la legalidad. Son estas unas buenas fechas para recordar lo que Jesucristo opinaba de esos fariseos y de sus golpes de pecho.
En el escenario político español hemos retrocedido mas de treinta años. El presidente de la CEOE, Juan Rosell, por poner solo un ejemplo, no habría tenido cabida en la España de Ferrer Salat y José María Cuevas, mucho mas civilizados. Pero el envalentonamiento de la derecha española puede ser su perdición y su viaje hacia el extremismo, hacia posiciones y discursos ultras, puede costarle muy caro.
La crisis económica y el apoyo de los Gobiernos derechistas europeos, y los tecnócratas de Bruselas elegidos por ellos, sirven de coartadas para la ofensiva que estamos viendo, pero tampoco se atreverían a enseñar los dientes, como están haciendo, si la socialdemocracia no se hubiera diluido, como un azucarillo, en su propia derechización. Ni los partidos de izquierda ni los sindicatos son ahora lo que eran, ni gozan, a la vista está, del prestigio que tenían entre los trabajadores.
Asistimos, pues, a una encrucijada histórica a la que es aventurado pronosticar que tipo de salida tendrá e incluso si tendrá salida. Pero las políticas radicales, mas en estos tiempos tan difíciles, no pueden alumbrar nada bueno.
El Gobierno continuará cebándose con los ciudadanos menos pudientes, exprimiéndolos como limones con mas impuestos, mientras los precios siguen subiendo, los salarios se congelan, la demanda se derrumba y el paro escala hasta los seis millones, pero la derecha no cambiará el paso, no claudicará de sus caducas filosofías y no reconocerá que el "pensamiento único" ha fracasado.
Pero la causa de la radicalización derechista puede generar el efecto de la resurrección de la izquierda, la de verdad, y entonces se abriría un escenario nuevo desde el estallido de la crisis, donde la confrontación política, a cara de perro, sería inevitable.