
La gente más avispada ya empieza
a saber desenvolverse en el mundo de las mentiras. La cosa tiene su aquel,
porque se trata de la diferencia entre vivir en el mundo de Alicia o en el
mundo real. Los que se han caído del guindo, y el país de las maravillas se lo
dejan a otros, ya saben que si Sánchez dice que todo es culpa de Putin no es
cierto, ya saben que si la ministra dice que esas protestas de los
transportistas son cosa de unos pocos manipulados por la ultraderecha, tampoco
es cierto, y ya saben que si el ministro de Exteriores, Albares, dice que ya
había hablado con Argelia y que los argelinos estaban al corriente de todo,
miente como un bellaco. Saber en que mundo nos movemos y conocer la catadura
moral y el nivel de sinceridad de las personas con las que, de una u otra
forma, interactuamos, no le digo nada si nos gobiernan, es fundamental, es la diferencia entre fiarse o no fiarse
¿Sabe usted cuál ha sido la sesuda propuesta del Gobierno a los transportistas
para que vuelvan a trabajar? Pues, que usted y yo, y el resto de ciudadanos que
no llevamos un camión, les paguemos una parte del gasoil con nuestros
impuestos. Lo que no quedó muy claro en la propuesta es como llegaría
finalmente ese dinero a los que tienen que comer todos los días, así que, de
momento, los camioneros no se fían. Lo entiendo ¿Y por qué si nos están
mintiendo en todo esto va a ser verdad lo que nos están contando sobre la
guerra de Ucrania? Como han
sacado de las tertulias televisivas y radiofónicas a los que saben de estas
cosas, militares de alta graduación, en activo o en la reserva, o expertos
civiles en Defensa y Geoestrategia, que haberlos, haylos, se lo aseguro, a la
gente que no tiene por qué saber de estas cosas les cuentan una mentira tras
otra. Recordará usted que los medios llevan varias semanas diciendo que los
rusos estaban almacenando kilómetros de carros blindados y vehículos de todo
tipo para atacar la capital de Ucrania, Kiev. Como los rusos no acababan de
atacar entonces dijeron que estaban esperando refuerzos, quizá bielorrusos.
Pero ¿cree usted que un ejército que se dispone a lanzar una ofensiva se dedica
a construir fortificaciones? Pues eso exactamente en lo que están haciendo las
fuerzas rusas a las afueras de la capital. Ningún general hay tan estúpido para
lanzar una ofensiva contra una ciudad del tamaño y con los habitantes de Kiev
si no quiere arrasarla; sus soldados y sus vehículos, si antes no arrasa la
ciudad, serían objetivo fácil para lanzamisiles anticarro, lanzagranadas, francotiradores y hasta
para cócteles molotov desde los edificios. Y los rusos, por muchas películas
que le cuenten los mentirosos, no quieren arrasar Kiev. El ejército ruso no ha utilizado en
Ucrania, en contra de lo que se ha dicho, bombas termobáricas. Se trata de una
bomba que, por su potencia y por la devastación que produce, es comparable a
una pequeña bomba nuclear táctica. EE UU sí utilizó en Afganistán la GBU/43B,
apodada “la madre de todas las bombas” que pesa casi 10 toneladas y que es
lanzada por la rampa trasera de un Hércules C-130, pero Rusia nunca ha usado en
combate la AVBPM “el padre de todas las bombas” que es más ligera que la
estadounidense, “solo” pesa 7.100 kg, pero que tiene un explosivo cuatro veces
más potente que la GBU/43B. Es decir, si los rusos fueran esos seres asesinos y malvados que gozan masacrando civiles tiran unas cuantas bombas de estas y
asunto solucionado, Kiev queda como un solar, con Zelenski incluido. Al
contrario, en Mariúpol, donde cuando escribo estas líneas se libran los últimos
enfrentamientos, el mando ruso ha advertido al ejército ucraniano que si no
dejan salir a los civiles o no deponen las armas serán llevados ante un
tribunal militar por crímenes de guerra, por usar a sus propios ciudadanos como
escudos humanos. El centro comercial de las afueras de Kiev bombardeado era en realidad un almacén de
municiones, como descubrió el reportero español cuando le negaron el acceso y
como habían dicho los rusos. En fin, mientras las fuerzas rusas se centran en
tomar lo que les interesa, el Este y Sur de Ucrania, mientras ya es suyo el Mar
Negro y el Mar de Azov, Odessa será el siguiente objetivo. Si cae Odessa
(recuerde las cuarenta y seis personas quemadas vivas por los nazis ucranianos
en la Casa de los Sindicatos de Odessa y que entonces Putin dijo: "Lo pagarán”) se acabó
la guerra y la Batalla de Kiev será la batalla que nunca existió.
FOTO: La foto no tiene desperdicio, en ella se puede apreciar un tanque ruso que enarbola la antigua bandera de la URSS, como se ha visto en otros vehículos rusos. Son otros a los que frecuentemente se les ve banderas nazis, por mucho que Zelesnski, el comediante en el sentido más peyorativo, diga que los rusos son como los nazis y que quieren aplicar en Ucrania "la solución final".