miércoles, 30 de marzo de 2022

LAS MEDIDAS GUBERNAMENTALES

 


¿Se acuerda usted de cuando estos izquierdistas de pacotilla nos contaron que para que bajaran los precios de los alquileres había que topar los precios? Ya entonces algunos dijimos que eso era un grave error, que tendría el efecto contrario al que se deseaba y que lo que había que hacer era actuar sobre la oferta para que salieran más pisos, los cientos de miles de pisos vacíos que hay en este país, al mercado, protegiendo a los propietarios de impagos, okupaciones y destrozos. No habíamos visto lo que iba a pasar en una bola de cristal, simplemente conocíamos lo que pasó en Berlín, donde también se toparon los precios de los alquileres y la medida acabó en un desastre. Pues bien, hemos conocido que, por ejemplo, en Barcelona la oferta de pisos en alquiler ha caído un 57%. De primero de Económicas. No satisfechos con jugar irresponsablemente con las necesidades vitales de la gente, ahora estos izquierdistas metidos a otanistas, que votan a favor de quitar la Llave de Oro de Madrid a Vladímir Putin pero que no dijeron nada de quitar el Premio Nobel de la Paz a Obama tras bombardear e invadir Libia, han tomado toda una batería de medidas, todas con nuestro dinero, para ayudarnos, entre la que sobresale, por lo llamativa, bajar, con carácter general, 20 céntimos en el precio de la gasolina y el gasoil. Da igual que sea usted rico o pobre y da igual que utilice el  vehículo para el ocio o para trabajar. El nuevo progresismo es así. La consecuencia inmediata, ya antes de que la medida entrara en vigor, fue que las gasolineras, aunque el precio del petróleo había bajado en los mercados internacionales en los últimos días, han subido los precios. Mucho me temo que los consumidores, en 15 días, no verán la rebaja de precio por ninguna parte y que ese dinero de nuestros impuestos va a ir a parar directamente a las arcas de la cadena petrolera. No se puede actuar sobre una economía de mercado topando o estableciendo artificialmente los precios, sino actuando sobre la oferta y la demanda ¿Quiere usted tener petróleo barato y que bajen los precios de los combustibles? Pues, lo que no debe hacer es dejar de comprar petróleo a Rusia a buen precio y comprarlo a EE UU, obtenido por fractura hidráulica, que es mucho más caro, o a las monarquías feudales árabes, petróleo controlado por las multinacionales estadounidenses y británicas que, merced a las sanciones a Rusia, han convertido el mercado energético mundial en un oligopolio.

Antes de conocer la inflación en España de marzo, que les prometo va a dar mucho miedo, el Consejo de Ministros ha aprobado esas medidas ridículas que no van a servir más que para aumentar el déficit y la Deuda, a la espera de una súbita mejora de la coyuntura económica internacional (en economía no se te suele aparecer la Virgen) una mejora que no se va a producir, más bien al contrario, en el corto y medio plazo. Ahora tendrá que ser el Congreso de los Diputados el que las ratifique. Ya veremos lo que pasa. Sánchez va a desplegar todo su encanto engañabobos para convencer a las demás fuerzas políticas y a los ciudadanos de que su gobierno está haciendo lo que debe de hacer, que Putin es el culpable de esta situación y que las situaciones excepcionales requieren responsabilidad y medidas y pactos excepcionales. Pero, el presidente del Gobierno va a huir, como del agua hirviendo, de las verdaderas causas de la crisis que estamos viviendo y también de las comparativas ¿Qué inflación tendrán en marzo los demás países de la UE? Las comparaciones son odiosamente necesarias.

martes, 29 de marzo de 2022

UCRANIA: CRÍMENES DE GUERRA

 


Aunque los medios occidentales llevan más de un mes haciendo ingentes esfuerzos por presentar a los rusos como unos asesinos despiadados y al presidente de Rusia, Vladímir Putin, como un criminal, y para que cale ese discurso maniqueo se ha establecido la censura y se ha sacado de los programas radiofónicos y televisivos a las voces disonantes, la realidad es tozuda y en el mundo de la información siempre encuentra algún resquicio por donde colarse. Los que seguimos este conflicto desde 2014 (para la mayoría de la gente la guerra en Ucrania es algo que empezó hace unas semanas) ya conocíamos los crímenes que se habían producido en las regiones prorrusas de Donbass, donde habían muerto 14.000 personas y ya conocíamos otros episodios violentos de los nazis ucranianos, como cuando quemaron vivos a 46 manifestantes prorrusos que se habían refugiado en la Casa de los Sindicatos de Odessa. Los nazis siempre hacen cosas propias de los nazis y esas cosas también las han hecho en la Batalla de Mariúpol, usando a los civiles como escudos humanos, disparándoles y tirando granadas por las ventanas al interior de sus casas, al fin y al cabo son civiles prorrusos. En los medios de comunicación occidentales no se ha dicho que en la televisión ucraniana salió un individuo diciendo que había que matar a todos los niños prorrusos y que esa era la mejor forma de acabar con el problema, como tampoco se ha comentado que las armas enviadas por España acabaron en el regimiento de mercenarios nazis Azov. Así que la gente se ha creído que los ucranianos occidentales, los mismos que lucharon en la Segunda Guerra Mundial con los nazis, son Caperucita y los soldados rusos el lobo feroz. Durante la Guerra de Vietnam también nos decían que los comunistas vietnamitas eran muy malos y los americanos que fueron allí a masacrarlos los buenos, todo cambió cuando salieron unas terribles imágenes de una niñita desnuda corriendo con la piel echa jirones tras haber sido bombardeada su aldea con napalm. Pues bien, el vídeo que ha sido mostrado muy parcialmente y que le invito a ver completo en Internet, antes de que sea censurado, de como soldados ucranianos disparan a las piernas a soldados rusos maniatados que van bajando de camiones a los que luego golpean en el suelo salvajemente y dejan agonizando desangrarse me ha recordado las matanzas nazis en Ucrania durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los judíos eran baleados y apilados en zanjas como sardinas en lata. Estos asesinos, estos criminales de guerra, estos nazis, son los nietos y bisnietos de aquellos.

lunes, 28 de marzo de 2022

SÁNCHEZ BUSCA UN PACTO

 


Tras conseguir, junto con Portugal, poder establecer una tarifa eléctrica con baremos distintos al resto de Europa (o eso o una revolución) y ante la desastrosa situación económica y social  de España, Pedro Sánchez busca desesperadamente un pacto de Estado (que suena mejor que un pacto de rentas) que le sirva de trampolín para disolver el Parlamento y convocar elecciones generales antes de que se celebren las elecciones autonómicas andaluzas. Para ese acuerdo ya se está sondeando a los socios de investidura, a Ciudadanos y al PP, porque los de Vox ni van a tragar ni sería presentable para Sánchez que firmaran también ese pacto. Como ya habíamos adelantado hace semanas, se trataría de una especie de segundos Pactos de la Moncloa para hacer la puñeta a los españoles, repartiendo la responsabilidad de darnos el aceite de ricino. Dentro de la situación dramática en que se encuentra nuestro país, va a ser muy divertido ver qué argumentos y qué discurso engañabobos despliega Sánchez para convencer a las distintas fuerzas políticas de la necesidad de esos acuerdos, pero la primera premisa, como ya hemos visto, es que el presidente del Gobierno nos dirá que estamos en esta situación por culpa de Putin y por la guerra de Ucrania y que esta coyuntura excepcional requiere medidas excepcionales y responsables. El potente aparato mediático socialista, y no solo el socialista, lleva más de un mes intentando convencer a los españoles de eso, aunque hasta el más tonto en este país sabe que es mentira cochina. Sánchez quiere convocar elecciones generales cuanto antes, antes de que Feijóo se asiente como líder del PP y antes de que Yolanda Díaz construya una plataforma electoral a su izquierda, aunque ese proyecto de Díaz cada vez se parece más al de la toma de Kiev por parte del ejército ruso, es decir, el proyecto que nunca existió ¿A ver si finalmente el proyecto de Yolanda Díaz va a ser acabar en el PSOE? Atentos.

miércoles, 23 de marzo de 2022

LA GLOBALIZACIÓN YA NO ES REVERSIBLE

 


Está Pedro Sánchez como un pollo sin cabeza, dando tumbos sin saber qué hacer, preso de sus contradicciones y de las de sus amos. Se esconde para no contarnos lo que ha hecho con el Sáhara y no comparece para explicar a la ciudadanía qué piensa hacer para solucionar la situación límite, no al borde mismo del abismo, sino cayendo ya en él, en que se encuentra España. Lo hará la próxima semana, con las coartadas de que no se pueden hacer según que cosas, porque no nos deja la EU, que la traición a los saharauis es lo mejor para ellos, pero que todavía no se han dado cuenta, y que todo lo malo que nos pasa es por culpa de Putin. Lo tiene difícil, el presidente, sus argumentos no son convincentes, su gobierno no tiene músculo y ya no lo cree nadie. No hay dinero para tantas chorradas y para comprar votos, dando cheques de 400 euros a los jóvenes mayores de 18 años, es decir, a los que pueden votar, para que compren videojuegos y videoconsolas, regando los estómagos agradecidos de cientos de ONGs y chiringuitos de todo tipo, pagando a la gente sin trabajar, etc, y que quede algo para la inversión y para solucionar los verdaderos problemas de los ciudadanos.

Hace unos días he escuchado un discurso del presidente de los EE UU, Joe Biden, y decía en él lo mismo que Ronald Reagan en los años 80, que EE UU debe liderar el mundo. Ni uno ni otro presidente de los EE UU me han preguntado a mí, ni piensan hacerlo, si quiero que me lideren. La cosa no es baladí, porque tras esa idea hay una concepción de la economía a nivel global que luego le repercute a usted directamente en el bolsillo. Cuando las economías occidentales se toparon con el grave problema de la subreproducción industrial no se encontró mejor salida que la globalización económica, había un mercado enorme, el chino, esperando por nuestras fábricas y nuestros productos. La situación empezó a cambiar en la medida que China adquiría tecnología y empezaba a vender a Occidente todo tipo de artículos. Entonces se decidió trasladar una gran parte de la producción occidental a China, que fueran los chinos los que trabajaran y se mancharan las manos, y aquí vivir de la especulación y del dinero fiat, es decir, del cuento. Obviamente, eso no se podía mantener durante mucho tiempo. Producto de la especulación fue la crisis financiero-inmobiliaria de 2008, una crisis que se cerró en falso porque no se acabó con la especulación, más bien al contrario. La pandemia de covid puso en evidencia la superioridad de la planificación y control estatal de China en contraposición al caos especulativo de Occidente. Había estallado una guerra, una guerra económica, y China la estaba ganando por goleada, y si China ganaba la guerra económica ganaría todas las demás guerras. Entonces el mundo anglosajón, el imperialismo que se resistía a perder su hegemonía y a seguir liderando el mundo, tomó una decisión: revertir la globalización. Tanto el Brexit como los altos aranceles que Donald Trump puso a los productos chinos iban en ese sentido. Las consecuencias fueron inmediatas, desabastecimiento, encarecimiento de productos, bajo crecimiento e inflación que enseguida escaló hasta la hiperinflación. En esas estábamos, señor Pedro Sánchez, cuando empujaron a Rusia a la guerra y le pusieron las sanciones más brutales que se han impuesto a un país en la Historia. Solo falta ya que prohíban la ensaladilla rusa. A pesar de que Rusia en ningún momento ha cortado los suministros de gas y de petróleo y ha mantenido los precios a los que estaban contratados, se dispararon los precios de los combustibles en occidente, y de los alimentos, hasta del papel higiénico. Los especuladores trabajando a destajo con la complacencia de los gobiernos y de los ministerios de consumo ¿No habíamos visto ya está película en otro formato? Qué cara de tontos les ha quedado ahora a los que decían que en los supermercados de Venezuela no había ni papel higiénico. No contentos con todo lo que han hecho quieren dejar de comprar gas y petróleo a Rusia, como ya hicieron con Irán y con Venezuela. La geopolítica de los irresponsables es muy cara, y la está pagando usted muy gustosamente, porque los ciudadanos están mayoritariamente de acuerdo con esa geoestrategia. Así que todo va a seguir por las nubes y seremos cada vez más pobres, hasta que la goma ya no estire más y se rompa, porque, señores, asúmanlo, la globalización ya no es reversible.

martes, 22 de marzo de 2022

LA BATALLA QUE NUNCA EXISTIÓ

 


La gente más avispada ya empieza a saber desenvolverse en el mundo de las mentiras. La cosa tiene su aquel, porque se trata de la diferencia entre vivir en el mundo de Alicia o en el mundo real. Los que se han caído del guindo, y el país de las maravillas se lo dejan a otros, ya saben que si Sánchez dice que todo es culpa de Putin no es cierto, ya saben que si la ministra dice que esas protestas de los transportistas son cosa de unos pocos manipulados por la ultraderecha, tampoco es cierto, y ya saben que si el ministro de Exteriores, Albares, dice que ya había hablado con Argelia y que los argelinos estaban al corriente de todo, miente como un bellaco. Saber en que mundo nos movemos y conocer la catadura moral y el nivel de sinceridad de las personas con las que, de una u otra forma, interactuamos, no le digo nada si nos gobiernan, es fundamental, es la diferencia entre fiarse o no fiarse ¿Sabe usted cuál ha sido la sesuda propuesta del Gobierno a los transportistas para que vuelvan a trabajar? Pues, que usted y yo, y el resto de ciudadanos que no llevamos un camión, les paguemos una parte del gasoil con nuestros impuestos. Lo que no quedó muy claro en la propuesta es como llegaría finalmente ese dinero a los que tienen que comer todos los días, así que, de momento, los camioneros no se fían. Lo entiendo ¿Y por qué si nos están mintiendo en todo esto va a ser verdad lo que nos están contando sobre la guerra de Ucrania? Como han sacado de las tertulias televisivas y radiofónicas a los que saben de estas cosas, militares de alta graduación, en activo o en la reserva, o expertos civiles en Defensa y Geoestrategia, que haberlos, haylos, se lo aseguro, a la gente que no tiene por qué saber de estas cosas les cuentan una mentira tras otra. Recordará usted que los medios llevan varias semanas diciendo que los rusos estaban almacenando kilómetros de carros blindados y vehículos de todo tipo para atacar la capital de Ucrania, Kiev. Como los rusos no acababan de atacar entonces dijeron que estaban esperando refuerzos, quizá bielorrusos. Pero ¿cree usted que un ejército que se dispone a lanzar una ofensiva se dedica a construir fortificaciones? Pues eso exactamente en lo que están haciendo las fuerzas rusas a las afueras de la capital. Ningún general hay tan estúpido para lanzar una ofensiva contra una ciudad del tamaño y con los habitantes de Kiev si no quiere arrasarla; sus soldados y sus vehículos, si antes no arrasa la ciudad, serían objetivo fácil para lanzamisiles anticarro, lanzagranadas, francotiradores y hasta para cócteles molotov desde los edificios. Y los rusos, por muchas películas que le cuenten los mentirosos, no quieren arrasar Kiev. El ejército ruso no ha utilizado en Ucrania, en contra de lo que se ha dicho, bombas termobáricas. Se trata de una bomba que, por su potencia y por la devastación que produce, es comparable a una pequeña bomba nuclear táctica. EE UU sí utilizó en Afganistán la GBU/43B, apodada “la madre de todas las bombas” que pesa casi 10 toneladas y que es lanzada por la rampa trasera de un Hércules C-130, pero Rusia nunca ha usado en combate la AVBPM “el padre de todas las bombas” que es más ligera que la estadounidense, “solo” pesa 7.100 kg, pero que tiene un explosivo cuatro veces más potente que la GBU/43B. Es decir, si los rusos fueran esos seres asesinos y malvados que gozan masacrando civiles tiran unas cuantas bombas de estas y asunto solucionado, Kiev queda como un solar, con Zelenski incluido. Al contrario, en Mariúpol, donde cuando escribo estas líneas se libran los últimos enfrentamientos, el mando ruso ha advertido al ejército ucraniano que si no dejan salir a los civiles o no deponen las armas serán llevados ante un tribunal militar por crímenes de guerra, por usar a sus propios ciudadanos como escudos humanos. El centro comercial de las afueras de Kiev bombardeado era en realidad un almacén de municiones, como descubrió el reportero español cuando le negaron el acceso y como habían dicho los rusos. En fin, mientras las fuerzas rusas se centran en tomar lo que les interesa, el Este y Sur de Ucrania, mientras ya es suyo el Mar Negro y el Mar de Azov, Odessa será el siguiente objetivo. Si cae Odessa (recuerde las cuarenta y seis personas quemadas vivas por los nazis ucranianos en la Casa de los Sindicatos de Odessa y que entonces Putin dijo: "Lo pagarán”) se acabó la guerra y la Batalla de Kiev será la batalla que nunca existió.

FOTO: La foto no tiene desperdicio, en ella se puede apreciar un tanque ruso que enarbola la antigua bandera de la URSS, como se ha visto en otros vehículos rusos. Son otros a los que frecuentemente se les ve banderas nazis, por mucho que Zelesnski, el comediante en el sentido más peyorativo, diga que los rusos son como los nazis y que quieren aplicar en Ucrania "la solución final". 

domingo, 20 de marzo de 2022

SÁHARA, LA TRAICIÓN

 


Recordemos las palabras que Winston Churchill  le espetó a Chamberlain, al regreso del entonces primer ministro británico de la Alemania hitleriana: "Se te ofreció elegir entre la deshonra y la guerra y elegiste la deshonra, y también tendrás guerra". Pues bien, ciscándose en el derecho internacional, en las resoluciones de la ONU y en el pueblo saharaui, Pedro Sánchez ha escogido seguridad en vez de dignidad y no tendrá ni dignidad ni seguridad. Poco sabemos, sin embargo, cuáles han sido las verdaderas razones por las que Sánchez, cambiando una política de Estado de décadas, se ha plegado al enésimo chantaje de Marruecos. Al parecer, Marruecos había presentado un pliego de exigencias para reanudad sus relaciones con España, pues había retirado a su embajadora en Madrid cuando el líder del Frente Polisario fue atendido en nuestro país gravemente enfermo de Covid. Pero, en contra de lo que se nos está vendiendo, en ese documento no figuraría ninguna garantía alahuí de que Marruecos no va a seguir acosando Ceuta, Melilla y Canarias, que renuncia a su soberanía y que no piensa atacarlas nunca (aunque figurara, yo tampoco me fiaría, hay precedentes), solo que controlará los flujos migratorios ¿cómo ha hecho hasta ahora, a cambio de ingentes cantidades de dinero, de cientos de vehículos todoterreno y de que España se plegara a todos sus deseos? Más de un millón de ciudadanos marroquíes, que han entrado de forma irregular en nuestro país, nos ha endosado ya el sátrapa de Marruecos (sin contar los subsaharianos, de los que se nutren las mafias marroquíes) y la situación que viven las ciudades autónomas y Canarias es cada vez más preocupante o, para decirlo de otra manera, es una bomba marroquí de relojería. Sin embargo, yo tengo la sospecha de que la decisión que ha tomado Sánchez, una decisión que no comunicó ni a su partido, ni a sus socios de Gobierno, ni al principal partido de la oposición, ni al Congreso de los Diputados, tiene poco que ver con lo que se nos está contando y se trataría simple y llanamente de una orden de Washington con muy aviesas intenciones y a las que Sánchez, como Feijóo cuando se las cuente en privado, se van a plegar muy gustosamente, porque los partidos que gobiernan esté país desde la Transición siempre se han plegado a las órdenes de EE UU. No es la primera vez que les recuerdo que solo hay un país del antiguo socialismo panárabe que no ha sido atacado por Occidente y no es la primera vez que les recuerdo que ese país tiene mucho gas. Los grosera intervención de Marruecos en los asuntos internos de Argelia, y sus ansias territoriales expansionistas, también a costa de ese país, obligaron al gobierno argelino a cortar el gasoducto del Magreb, que surtía de gas a Marruecos y por el que llegaba a España una parte del gas que Argelia vende a nuestro país y por el que Marruecos nos cobraba peaje. Si a esto añadimos que  la guerra en Ucrania ha despertado el interés por el gas de Argelia y que este país es aliado de Rusia, se va configurando un cóctel explosivo que a mi me preocupa mucho, un aquelarre de impresentables donde Sánchez, muy irresponsablemente, habría apuntado a nuestro país y en el que también estaría Francia ¿Asistiremos ahora a una fuerte campaña mediática, después del entrenamiento que han tenido los medios corruptos durante estas semanas, para demonizar a los saharauis, al Frente Polisario y a Argelia para ir preparando el terreno? Veremos. Argelia ha llamado a consultas a su embajador en Madrid. Sea como fuere, los primeros perjudicados por la ignominia, por una traición histórica de la legalmente potencia administradora a la que los españoles decentes, independientemente de su ideología política, no se pueden sumar van a ser los saharauis. Primero Sánchez quiso engañar a la gente echando la culpa a Putin de todos nuestros males, después echando la culpa a la ultraderecha de las protestas de los sectores indignados y ahora también miente. Pero, no se puede engañar a la gente todo el tiempo. Exactamente los mismos que lloran compungidos por los refugiados ucranianos, condenan a los que tenían nuestro mismo carnet de identidad a las miserias y penalidades del desierto de por vida, a una vida de parias a los que tendrían una de las rentas per cápita más alta del mundo si fueran dueños de su propio país ¡Hipócritas! Otra vez en pocos días vuelven a coincidir viejos militares en la reserva, los entonces oficiales que llevaban la insignia con el dromedario en la guerrera y tuvieron que salir del Sáhara Occidental con lágrimas en los ojos, también por orden de Washington, con la parte de la izquierda que todavía tiene principios, pero que parece dar más prioridad a los sillones en los ministerios que a los principios. 

viernes, 18 de marzo de 2022

ESPAÑA, AL LÍMITE

 


Cuando alguien se está ahogando lo que hay que hacer es echarle un salvavidas, no contarle una película. Pedro Sánchez es muy bueno contando películas, pero muy malo salvando vidas. Nuestro país hace meses que se encuentra en una situación extremadamente grave, afectado, como otros países occidentales, por las consecuencias de años de políticas erróneas y porque los gobiernos se han plegado a intereses económicos de entidades no democráticas. La pandemia de Covid agravó una situación que ya existía y miles de pequeños negocios han tenido que cerrar en nuestro país. Milagrosamente, todavía sobrevivieron comercios, pequeñas y medianas empresas y grandes empresas, a pesar del incremento de los costes de la energía, particularmente de la electricidad, que empezó, como todos sabemos, no con la guerra de Ucrania, sino bastante antes. Sin embargo, como todos los empresarios conocen, el coste de la energía no era la única espada de Damocles que pendía sobre su cabeza, había otros costes que se habían incrementado, no tanto los salarios, como los impuestos y otras cargas. Recordemos que ya el año pasado el Gobierno de Sánchez tuvo un problema con el sector del transporte y que se llegó a un acuerdo para evitar que la huelga afectara gravemente a toda la cadena productiva del país. Pero, el Gobierno no ha cumplido ese acuerdo, que contemplaba, entre otras cosas, una bajada del diésel. La coyuntura económica internacional y, en particular, la situación económica de muchos países occidentales era ya tan delicada que no quedaba otra que empezar a tomar medidas desagradables, esas medidas que a los políticos que solo piensan en las próximas elecciones les cuesta trabajo tomar. Se acabó imprimir dinero fiat como, si fueran cromos, para repartirlo gentilmente, se acabó comprar bonos y Deuda de los Estados, se acabó el dinero barato (hasta con intereses negativos), en resumen, se acabó la diversión. Espetar esas cosas desagradables a la gente no es fácil y, como decía un amigo jesuita, no hay nada mejor que repartir las responsabilidades de tus fechorías o echar la culpa de ellas a otros. Pedro Sánchez quiso convencer a la gente de que la culpa de todos nuestros males era de Putin y ahora dice que la culpa de la huelga del transporte es de la ultraderecha, que es aliada de Putin ¿Hay alguien, en su sano juicio, que se crea esas patrañas? Por supuesto que la ultraderecha se aprovecha políticamente de los problemas que padecen amplios sectores económico-sociales de este país, como se aprovecharían otros si estuvieran en la oposición, pero que el precio del gasoil esté por las nubes no es culpa ni de Putin ni de Abascal, es culpa de los especuladores, de los oligopolios, de los lobistas y de los gobiernos títere, como el nuestro. Hace muy pocos días todos hemos visto como el precio del aceite de girasol se disparaba en las tiendas, en los supermercados y en los centros comerciales ¿era culpa de la guerra en Ucrania y de Putin? No, porque se estaba vendiendo el producto almacenado de la cosecha del año anterior, era culpa de la especulación y del Ministerio de Consumo, que no tomó cartas en el asunto. Mientras las explotaciones agrícolas y ganaderas se ven abocadas al cierre, mientras la flota pesquera está amarrada porque no puede hacer frente a los gastos del combustible, como el sector del transporte, mientras las industrias electrointensivas llevan meses avisando de que estaban al límite y de que peligraban miles de puestos de trabajo, mientras en fin, no se puede esperar ni un minuto más para tomar medidas drásticas que inviertan esta espiral, como ya han hecho otros países de Europa, Sánchez nos dice que, de momento, vamos a esperar al día 29 ¿Tendrá España día 29? Los piquetes eran encantadores cuando detrás estábamos nosotros, pero son fascistas violentos cuando detrás están otros. “Si no tienen pan que coman Bollos” es la famosa frase que se atribuye a María Antonieta, y ya sabemos todos como acabaron ella y su esposo por irse a vivir a otra galaxia y por ciscarse en los ciudadanos franceses. A mí, al contrario que a mucha gente, me gustan los políticos profesionales, como me gustan los jueces profesionales y los médicos profesionales, pero un juez profesional tiene que saber lo que es el código penal, un médico profesional tienen que saber lo que es un estetoscopio y un político profesional está obligado a saber lo que cuesta un café en la calle y a conocer los problemas reales de su país y de su gente, problemas muy graves que hay que solucionar ya mismo antes de que deriven en consecuencias aún peores ¿Entendido?