jueves, 28 de septiembre de 2017

CATALUÑA Y LA IZQUIERDA

La izquierda, y cuando digo izquierda me refiero a la verdadera, no a la neoizquierda ni a la pseudoizquierda sino a la que sigue manteniendo la doctrina marxista, no ha sabido adaptarse a algunos procesos evolutivos de la sociedad. En general sigue manteniendo los mismos principios, y eso está bien, pero también la misma visión global de las cosas que en el siglo XIX, y eso es un gran error, porque hay entes que antes significaban una cosa y ahora significan la contraria. La izquierda no se dejó embaucar por el discurso del “pensamiento único” y del “fin de la Historia”, un discurso maniqueo de los “neocon” para convencer a la gente de que ya no habría mas recetas que las suyas, y la izquierda sigue manteniendo la lucha de clases, porque, aunque estas ya no son iguales que en el pasado, siguen existiendo y sigue existiendo la explotación de los trabajadores en beneficio de las plusvalías del Capital. Pero, algo fundamental ha cambiado y la izquierda parece que no se ha enterado, el Estado. Tanto los anarquistas como luego los marxistas consideraron durante mucho tiempo al Estado, y mas concretamente al Estado-Nación, como el instrumento del que se servía el Capital para explotar a los trabajadores, sin embargo, aunque en algunas circunstancias sigue siendo así, la profundización de la democracia y las libertades y, sobre todo, el proceso acumulativo de los capitales, que es lo que, en verdad, significa la globalización, han convertido al Estado en un baluarte del Pueblo, en su único instrumento para mantener su poder, que eso significa la palabra democracia, y para defenderse de los abusos de los poderosos, de las grandes corporaciones, de los grandes accionistas, de los grandes bancos y de los especuladores. Pues bien, mucha gente de la izquierda en España no lo ha entendido, como no ha entendido que una cosa es estar contra Rajoy y contra las políticas que defiende y otra muy distinta defender con uñas y dientes la unidad de España, porque así se defiende la fortaleza de nuestro Estado. Es al gran capital y a sus cómplices a los que interesa minimizar los Estado, ningunearlos y destruirlos, creando entes mas pequeños y manejables. La izquierda cae en un error similar cuando identifica a los policías o guardias civiles que van a Cataluña a defender la Constitución, la Ley y las resoluciones de los tribunales contra los que se las pasan por la entrepierna con aquellos cuerpos represores del franquismo. El dictador murió hace mucho tiempo y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, como también nuestras FF AA, nada tienen que ver en la actualidad con el carácter que tenían entonces. No somos, en fin, los izquierdistas que defendemos la autoridad del Estado y el mantenimiento del imperio de la Ley los que hemos perdido el Norte, son los que se alían objetivamente con los nuevos golpistas, los herederos políticos de Pujol y la “madre superiora” y los impresentables que los acompañan en sus locas aventuras, los que están muy despistados. Piden que los catalanes voten, pero que el resto de españoles que consideramos a Cataluña parte indivisible de nuestra patria no, o insisten en ofrecer una salida federal a los que no quieren saber nada de eso ¿a qué estamos jugando? El derecho de autodeterminación de los pueblos que recoge la Carta Fundacional de la ONU se refiere a la descolonización no a la fragmentación de los Estados y pocos hay en el mundo tan antiguos como España, que costó tanto defender a nuestros ancestros, derechistas, izquierdistas y mediopensionistas. Comete un grave error la izquierda al perder la perspectiva de lo que significa hoy el Estado y lo comete también cuando nos acusan a algunos de haber cambiado de chaqueta y de estar desconocidos, aunque esto, evidentemente, tiene  muchísima menos importancia.

martes, 26 de septiembre de 2017

LA ULTRADERECHA IRRUMPE EN EL BUNDESTAG

La formación ultradedechista Alternativa por Alemania (AfD) ha entrado con fuerza en el parlamento alemán con nada menos que 94 escaños (Hitler lo hizo con solo doce en las elecciones de 1.928) que le han proporcionado el 12,6% de los votos obtenidos ¿Qué ha cambiado en Alemania para que la serpiente vuelva a aparecer en su nido? pues exactamente lo mismo que ha sucedido en otras partes de Europa, una inmigración descontrolada y masiva provocada por las guerras que fomentaron los mismos partidos que dicen estar compungidos por los refugiados y oleadas de inmigrantes económicos que constituyen un ejército de reserva para presionar a peores condiciones salariales y laborales a los demás trabajadores ¿Porqué Angela Merker admitió de una tacada a casi un millón de inmigrantes sirios? pues porque al capital y las empresas alemanas les venía muy bien esa mano de obra barata y, en general, cualificada. Quien se haya preocupado por averiguar cuáles eran los criterios de selección sabrá de lo que hablo. Esta película ya la hemos visto en otras partes y por la misma razón triunfó el Brexit en Reino Unido, llegó Donald Trump a presidente de los EE UU y la ultraderecha ha emergido con fuerza en países como Francia, Holanda, Suecia, etc. La irresponsabilidad de los partidos políticos moderados ha sido y es monumental. Pero, la ultraderecha, no olvidemos el pasado histórico, ha sido siempre una herramienta que ha tenido ahí el gran capital y los sectores mas retrógrados de la sociedad para utilizarla contra la izquierda. Cuando el gran capital ha visto peligrar su poder siempre se ha echado en brazos de la ultraderecha y ahora la socialdemocracia, en horas bajas en todo el Continente, ya no va a ser su aliada. Lo curioso es que no son los grandes capitalistas, los grandes empresarios y banqueros, los que votan a los fascistas, sino los trabajadores, embaucados por la dialéctica tramposa de los ultraderechistas. Alternativa por Alemania había aparecido en 2.013 y entonces tomaron como bandera la lucha contra el Euro, pero eso convenció a muy pocos, ahora, con un discurso xenófobo y antimusulmán, exactamente igual que el que utilizaron contra los judíos en los años 20-30 del siglo pasado y cuyas consecuencias finales no debemos perder nunca de vista, han tenido un notable éxito. Su primera iniciativa han sido reivindicar el papel de los soldados alemanes en la Segunda Guerra Mundial, los mismos soldados que ahorcaron, quemaron vivos y masacraron con un tiro en la nuca a millones de civiles por toda Europa, desde Francia a la URSS, pasando por Polonia, Yugoslavia, Italia, Grecia, etc. La serpiente no había muerto, porque sus aliados objetivos, de una u otra forma, siguieron alimentándola y nunca le habían arrancado del todo la cabeza.

jueves, 21 de septiembre de 2017

CATALUÑA Y EL ASALTO DE LAS CALLES

Tras la contundente actuación judicial en las sedes de varias consejerías y otros locales para retirar documentación y papeletas que los secesionistas, desobedeciendo las resoluciones del Tribunal Constitucional , tenían preparadas para el 1-O y tras la intervención por parte del Estado de las cuentas de esa comunidad autónoma para que el Gobierno de la Generalitat no desvíe dinero para su loca aventura, los independentistas han puesto en marcha su plan “B”, que no es otro que enviar a sus huestes a tomar las calles no solo para protestar o para reivindicar cosas, eso entra dentro del ejercicio democrático, sino para acosar, como vienen haciendo en Cataluña desde hace mucho tiempo, a los no independentistas, incluidos alcaldes, y esta vez para enfrentarse directamente a las fuerzas de orden público en el desempeño de su trabajo, que no es otro que defender la Constitución y la Ley e implementar lo que ordenan los jueces. En efecto, hemos visto como los manifestantes acosaban a los guardias civiles que inspeccionaban la Consejería de Economía, destrozaban sus vehículos y les impedían salir a la calle, también hemos visto como rodeaban el cuartel de la Guardia Civil en Manresa y colocaban en él una bandera independentista. Esto es solo el principio. Pero los violentos también acosan hasta a periodistas de cadenas muy condescendientes con ellos, como le pasó a Hilario Pino, de la Sexta.

Yo ya he visto esta película y estaba completamente seguro que los golpistas lo tenían previsto si el Estado no se arrodillaba ante sus exigencias. La toma de las calles y las plazas a veces es legítima para protestar y, en ese sentido, en España lo hemos vivido varias veces, las últimas manifestaciones masivas fueron las de los indignados del 15M. También lo hemos visto en las “primaveras árabes” y en muchas otras partes. Pero, hay una línea roja que los manifestantes nunca deben cruzar, porque entonces pasan de ser gente que protesta o reivindica cosas a ser un instrumento para dar un golpe de Estado. Yo recuerdo perfectamente lo que pasó no hace mucho tiempo en Ucrania, con el golpe de Estado de los fascistas de la Plaza del Maidán contra el presidente Yanukóvich, y con todas las atrocidades cometidas por ellos que vinieron después, como los 42 sindicalistas quemados vivos por el grupo ultra ucraniano, Sector de Derechas, en la Casa de los Sindicatos de Odessa. Si el Estado no es lo suficientemente contundente, los golpistas y las masas instrumentalizadas por ellos triunfan. Llegados a este punto la cuestión es si el Gobierno de España y el principal partido de la oposición, el PSOE, que le apoya están dispuestos a enfrentarse a los golpistas no solo judicialmente, también en las calles y si están resueltos a tomar las medidas disuasorias para evitar que la rebelión se imponga. En concreto me refiero a la movilización de las Fuerzas Armadas, algo que contempla la Constitución en su Artículo 8. Apartado 1. y a la intervención del Ejército, si esta fuera necesaria, para garantizar el Estado de Derecho, la libertad de las personas el imperio de la Ley y la integridad del Estado. Me temo lo peor, porque he visto muchas veces como la Policía y la Guardia Civil eran atacadas y agredidas en España impunemente por todo tipo de delincuentes, algo que no se tolera en ningún país del mundo, y porque son muchos los que a la hora de defender a España contra los que quieren acabar con ella se la cogen con papel de fumar, cuando no dicen que los golpistas detenidos son presos políticos.

lunes, 18 de septiembre de 2017

EE UU PIERDE ALIADOS

Son varias las razones por las que, a mi entender, EE UU está perdiendo aliados. Una porque el mundo ya no es unipolar y han emergido otras potencias en detrimento de USA. Solo hay que observar que cuando terminó la SGM los EE UU tenía ellos solos el 75% del Producto Mundial Bruto (PMB) y ahora están en un 18%. Otra razón son los cambios estratégicos que se han producido, como la alianza China-Rusia, algo impensable hace 30 años, que tiene repercusiones de todo tipo en Asia. Yo también apuntaría que muchos no se fían ya de los EE UU, que hoy los apoyan y mañana les clavan un cuchillo en la espalda, al contrario que Rusia, que nunca deja tirados a sus amigos. El mejor ejemplo lo tenemos con lo que ha pasado en Turquía, un importantísimo aliado que han perdido los americanos. Después de todo lo que hicieron los turcos por USA, quisieron dar un golpe de Estado a Erdogán. Ahora, definitivamente, el Turkins Strean que construye Gazprom atravesará Turquía para abastecer a Europa sin pasar por Ucrania y hasta el país otomano ha adquirido los modernos y eficaces sistemas antiaéreos rusos S-400. Vladimir Putin, inteligentemente, a pesar del derribo del SU-24, fue el primer mandatario que apoyó al Gobierno turco en el fallido golpe de Estado, mientras otros esperaron al desenlace.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Y ENTONCES DESCUBRIMOS EL ESTADO

No todo es malo cuando vivimos una situación traumática, a veces eso sirve para ver cuales son nuestros verdaderos amigos o para descubrir la verdadera condición de la gente. Todo lo que está pasando alrededor del problema catalán también nos deja enseñanzas y beneficios útiles que nos pueden ser de provecho en el futuro. Cuando la crisis económica mas se cebaba con cientos de miles de hogares en España muchos fueron los que descubrieron el verdadero valor de la familia, ese ente o grupo social que había sido tan injustamente denostado por los que, como en el mundo de Alicia, nos contaban que en una sociedad justa todas las necesidades estarían cubiertas. Eso es muy bonito, pero solo pasa en los cuentos. La verdad es que sin la cubertura y el amparo familiar, no solo económicos, muchos españoles se habrían caído por las alcantarillas y habrían pasado directamente a la indigencia. Descubrimos entonces, anonadados, que la familia no era una institución caduca y retrógrada producto del patriarcado opresor y de la cultura cristiana, sino un instrumento muy útil para la educación y para la cobertura social. Descubrimos que defender a la familia es de izquierdas. Pues bien, en estos días, cuando peligra la unidad de España y cuando eso puede conllevar problemas de todo tipo, no solo de identidad existencial, también económicos, son muchos los que han descubierto la importancia del Estado, ese ente que los mismos que ahora buscan su amparo tanto se esmeraron en ningunear y minimizar. Como por encanto, liberales y derechistas de todos los pelajes apelan al Estado, “que el Estado actúe” nos dicen, cuando hace cuatro días nos decían “que el Estado no intervenga”. Ahora han descubierto la importancia de tener un Estado fuerte, un Estado con los medios suficientes para que la aplicación de la Ley no sea una quimera y para que ese instrumento del poder del pueblo salvaguarde la democracia, que eso es lo que significa esta palabra. ¡Padres ayudadme, que me han echado del piso y he perdido el trabajo! ¡Papá Estado sálvame, que se quieren cargar mi patria y la convivencia! La izquierda y la derecha estaban equivocadas.

sábado, 16 de septiembre de 2017

EL GOBIERNO INTERVIENE LAS CUENTAS CATALANAS

Ante la sospecha, mas que fundada, de que el Ejecutivo catalán, en contra de las resoluciones judiciales, está desviando fondos para sufragar las gastos de campaña y del referéndum que el Tribunal Constitucional ha declarado ilegal, el Gobierno de España ha intervenido las finanzas de la Generalitat. Será el propio Gobierno Central el que pague a funcionarios, policía autonómica, sanidad, educación, proveedores, etc. No solo eso, el Gobierno de España ha exigido a los bancos que operan en Cataluña que comuniquen de inmediato si hay movimientos o trasferencias de dinero sospechosas de servir para las maniobras independentistas, pues hay indicios de que agentes financieros internacionales, e incluso alguna potencia extranjera, estén aportando fondos para los secesionistas. De facto, la intervención de las cuentas catalanas supone la aplicación económica del Artículo 155 de la Constitución Española, que permite intervenir o suspender la autonomía de una comunidad autónoma “si no cumpliera las obligaciones que la Constitución y otras leyes le impongan, o actuara de forma que atente gravemente al interés general de España”. Eso sí, para aplicar el Artículo 155 de la Constitución no basta una orden del Gobierno, tiene que ser el Senado el que, por mayoría absoluta, lo apruebe. Estoy hablando de un asunto procedimental que no alteraría el resultado pues el PP, partido del Gobierno, tiene mayoría absoluta en el Senado. El problema es que se ha dejado pudrir el asunto sin hacer nada y ahora ya no hay tiempo para seguir los cauces ordinarios.
Los independentistas, y algunos/as que les hacen el caldo gordo, han enviado una carta al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con copia al Rey, solicitando negociar un referéndum pactado. Es una estratagema propagandística pues saben perfectamente que para poder hacer eso hay que reformar la Constitución y que para reformar la Carta Magna Española hay que tener mayoría en el Congreso de los Diputados, una mayoría que de momento no tienen. La carta ha llegado primero a los periódicos que a sus destinatarios y eso confirma cual era su verdadera intención.

Pero, el problema de fondo no es referéndum sino ¿qué era lo que querían los independentistas que no les dio el Estado y por eso se han tirado al monte? Una buena parte de la sociedad y de las formaciones políticas catalanas lo que pretendían era una relación asimétrica dentro del Estado de las Autonomías, en Román Paladino, querían gozar de unos privilegios que no tuvieran otras regiones españolas, como sucede con el País Vasco y Navarra. Pero, si, con justicia o sin ella, las singularidades vasca y navarra están recogidas en la Constitución, aprobada por los españoles el 6 de diciembre de 1.978, y tienen una cierta justificación en el acuerdo que se cerró para mantener sus Fueros cuando se formó España hace 500 años, las reivindicaciones catalanas no solo no tenían ninguna base argumental, chocaban con los legítimos intereses de otras comunidades autónomas, algunas mucho mas históricas, que sí fueron reino durante siglos, mientras Cataluña dependía del Califato de Córdoba, como Asturias. Es por eso que los independentistas nunca han querido llevar este debate al Congreso de los Diputados ni hacerlo en ningún otro foro delante de todo el mundo, se les caería la careta. Al contrario, buscaron un presidente del Gobierno que cediera a su chantaje y metiera sus reivindicaciones por la puerta de atrás. Ese presidente del Gobierno fue el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, pero el Tribunal Constitucional acabó poniendo las cosas en su sitio ¿Son el conjunto de los españoles, el Estado y el Gobierno Central los culpables de todo lo que está sucediendo? evidentemente, no.

domingo, 10 de septiembre de 2017

UNA ALTERNATIVA PARA CATALUÑA

Somos multitud los ciudadanos de Cataluña, y de toda España, que estamos muy preocupados por lo que está sucediendo en esa comunidad autónoma. El choque de trenes que algunos, a los que nos tildaban de exagerados, llevábamos mucho tiempo anunciando ya está aquí y ha quedado claro que los imprudentes eran otros, los que pensaban que los problemas se solucionarían solos. Hemos llegado a la situación actual porque los grandes partidos estatales han estado haciendo el caldo gordo a los nacionalistas y independentistas desde hace mucho tiempo, pero, sobre todo, porque algunos partidos catalanes que han estado gobernando en los últimos años están de corrupción hasta las cejas, han dejado a Cataluña con una Deuda enorme y han pretendido con un Estatut inconstitucional obtener una discriminación fiscal favorable, similar a la del  País Vasco y Navarra, que otras comunidades autónomas, alguna, como Asturias, mucho mas histórica que Cataluña, no podían tolerar. No ha sido toda la masa de españoles la que ha puesto en su sitio a los malos gestores y pésimos políticos catalanes, sino los propios ciudadanos de Cataluña. Recordemos las consecutivas debacles electorales de CIU, su fractura y como Artur Mas y los suyos tuvieron que sacar una nueva formación política de la manga para poder seguir aferrados al sillón del poder. CIU, no es baladí recordarlo, había tenido un gran protagonismo durante la Transición y había sido un colaborador cabal durante la elaboración de la Constitución, pero, además, CIU representaba como nadie a la burguesía catalana, a una clase media históricamente muy importante en Cataluña. Los secesionistas no solo han engañado a España y a los españoles, han engañado a los catalanes, aliándose con un partido radical con tintes anarquistas como la CUP. Con compañeros de viaje así el descarrilamiento está asegurado.
Pero, a los nuevos golpistas asilvestrados que han elegido tirarse al monte en vez de gobernar y resolver los problemas de los catalanes, que no son los que ellos dicen, se unen las medidas contundentes del Gobierno de España para salvaguardar el imperio de la Ley y la Constitución, tras esa batalla solo puede quedar una Cataluña devastada, desengañada y sin un futuro ilusionante, donde los rencores entre vecinos y entre hermanos nos trasladan a otros tiempos que creíamos olvidaos. Urge plantear una salida, una alternativa.
Los que otrora fueran nacionalistas moderados se han subido al carro de la radicalidad para no desaparecer, por eso acudieron a las elecciones integrados en Junts pel Sí. Fueron listos, porque sabían que el sistema electoral favorece la unión para la obtención de escaños. Es por eso que los independentistas tienen mayoría en el Parlament, aunque tuvieron menos votos populares. Un argumento mas para quitarles la careta y decirles que si no se celebra un referéndum, que perderían, no es porque los que queremos que se mantenga la unidad del Estado no queramos que la gente se exprese democráticamente, es que no se puede celebrar un referéndum sin antes modificar la Ley y la Constitución. Esto también es la Democracia.
En estos momentos, dada la tensión que se vive en Cataluña, yo no me atrevo a pronosticar un desenlace, pero si, como dicen algunos, al final tendremos unas nuevas elecciones plebiscitarias habrá que estar preparados para eso. Yo no creo, como no cree nadie que conozca Cataluña, que Inés Arrimadas y sus aliados del PP sean la alternativa, la alternativa posible y la que mejor vendría a Cataluña y a España es un Gobierno de izquierdas en la Generalitat, con los mismos mimbres que el que gobierna Barcelona. Tras la reelección de Pedro Sánchez se ha creado un nuevo clima de colaboración entre Podemos y PSOE y ese nuevo clima hay que saber aprovecharlo. En Cataluña hace falta una candidatura unificada de la izquierda, porque, sin dar mas argumentos, es la única esperanza de ganar a los que han perdido el juicio. Hasta les he hecho el nombre para esa candidatura.