jueves, 15 de septiembre de 2022

TERREMOTO POLÍTICO EN SUECIA

 


Llama mucho la atención la poca cobertura mediática que se está dando a este asunto en España, muchísimo menos cobertura mediática que aquel anuncio de que Suecia iba a ingresar en la OTAN, pero lo que ha pasado en el país escandinavo es un auténtico terremoto político, no solo para Suecia, también para toda Europa. Tras las elecciones parlamentarias celebradas en el país, el bloque de derechas ha obtenido 176 escaños por 173 escaños del bloque de izquierdas. Han sido los votos por correo los que han decidido las elecciones porque tras el recuento de las urnas físicas el bloque de izquierdas aventajaba al bloque de derechas en un escaño. Entonces los medios informativos si se apresuraron a decir que la primera ministra, Magdalena Andersson, había ganado las elecciones ¿Qué ha pasado en Suecia?:

Sin duda alguna el factor fundamental de lo que ha sucedido en Suecia son los problemas derivados de una inmigración masiva, mayoritariamente musulmana radical, que ha convertido uno de los países más ricos y seguros de Europa en un gigantesco problema social y de seguridad. La inmigración musulmana en Suecia es una de las más fundamentalistas y radicales de todas las que han venido a Europa y entre ella hay miles de personas que hace muy pocos años estaban en Siria combatiendo en el Frente Al Nusra o el Estado Islámico contra Bashar al-Ássad. Por supuesto, esa gente no ha ido a Suecia a trabajar, ha ido allí porque ese país era uno de los que más ayudas sociales proporcionaba de Europa. Sin embargo, ese islamismo radical no se ha conformado con las ayudas sociales y ha tomado el control del mercado de la droga y de las mafias de la delincuencia, exactamente igual a como lo ha hecho en Francia, y eso ha provocado el crecimiento exponencial de los delitos de carácter grave. En España ese proceso aún no se ha dado porque el islamismo radical es menor y porque la mayor parte del mercado de la droga está en poder de los clanes gitanos, que, eso sí, ya han tenido más de un enfrentamiento violento con los islamistas. Al mismo tiempo, el islamismo radical ha tomado el control de barrios enteros donde ya rige la Sharía y donde las leyes del Estado sueco son ya una quimera. Si, también exactamente igual que en los barrios de las afueran de París y que en muchos otros lugares y pueblos de Francia. En este caldo de cultivo que ha propiciado el buenismo estúpido o la conspiración de la “sustitución social”, o ambas cosas, ha crecido como la espuma la extrema derecha, como ha pasado también en otros países de Europa, una extrema derecha muy inteligente que no solo utiliza en su beneficio la indignación de los ciudadanos, tiene un componente social muchas veces mucho más beneficioso para los trabajadores que los de la izquierda. Julio Anguita era muy consciente de esto último y sabía que ese era, es, el talón de Aquiles de Vox, por eso cuando le preguntaron que si Vox era un partido fascista Anguita contestó: "Vox, no es un partido fascista, le falta el componente social, Vox es un partido ultraliberal y ultracatólico”. Para darse cuenta de que Anguita tenía razón no hace falta leer el programa político del partido de Abascal, solo hace falta ver en qué grupo está integrado en Estrasburgo. La mayoría de los partidos de la ultraderecha europea, sin embargo, tiene un carácter claramente fascista. Pues bien, el partido Demócratas de Suecia, con nada menos que un 20,6% de los votos, se ha erigido en el partido más votado del bloque de la derecha en Suecia. Resulta encantador observar los ingentes esfuerzos de algunos medios en España para calificar al SD como “populista de derecha”, “conservador”, etc, para no reconocer que la ultraderecha ha dado un puñetazo encima de las urnas en Suecia y el por qué. Sin duda en el resultado de estas elecciones también ha influido el giro en la política exterior de Suecia y la pretensión de integrarse en la OTAN. Muchos suecos no han tragado con las mentiras que les han contado y no querían que su país renunciara a su tradicional neutralidad, así que, para vengarse, han votado a la extrema derecha o simplemente se han quedado en casa. Atentos, porque eso mismo puede pasar en otros países de Europa. Algunos bromistas dicen que Zelenski es gafe y que todos los que le han dado la mano irán cayendo. La verdad es que ya van tres primeros ministros. El domingo 25 de este mes hay elecciones generales en Italia y el vértigo ya recorre Europa. Algunos ya habíamos advertido que esto sucedería, pero, ya sabe usted que cuando alguien está empeñado en suicidarse no puedes hacer nada.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

LAS PATRAÑAS Y LAS LEYES DEL MERCADO

 


Ha coincidido la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados, para decir lo bien que está haciendo las cosas en materia económica su gobierno, con la comparecencia de Ursula Von der Layen ante el Parlamento Europeo, para decir exactamente lo mismo, eso sí, en este caso, además, rodeada de la parafernalia ucraniana y acompañada de la esposa de Zelenski; pero, ni uno, ni la otra, han apuntado ninguna medida contra la inflación, esa inflación que está poniendo ya en gravísimas dificultades a muchos ciudadanos y muchas empresas, en España y en toda la UE. Es curioso que mientras Pedro Sánchez nos cuenta sus películas, ningún partido de todo el arco parlamentario haya sido capaz de ponerlo en dificultades esgrimiendo la verdad de las cosas, pero lo mismo pasa en otros parlamentos de otros estados europeos y lo mismo pasa en Estrasburgo. O los políticos que nos representan, todos ellos, no están a la altura de las circunstancias o hay condicionantes ¿inconfesables? aún peores. Los discursos se han centrado en contarnos lo malo que es Putin, lo que llevamos meses escuchando, y en que para que el tinglado no se venga abajo harán falta más sacrificios de los ciudadanos y de las empresas. Llegados a este punto ¿No se habrán estado equivocando las grandes corporaciones y los bancos, sin descender a empresas y empresarios menores, apoyando a los que ahora van a topar sus beneficios y les van a hacer pagar los platos rotos?

A pesar de la caída del precio de los carburantes, ante el descenso de la demanda mundial de petróleo por la crisis en la que estamos ya metidos hasta el cuello, los precios de la energía eléctrica y de los alimentos siguen en la estratosfera y agosto se cerró en España con un brutal 10,5% de inflación, pero que en el caso concreto de los alimentos básicos es mucho más alta. Esto quiere decir que hay ya un alto porcentaje de la población que no solo va a tener dificultades para pagar el recibo de la luz, va a tener dificultades para comer. En Francia saben muy bien lo que pasa cuando el pueblo no tiene pan, y no cuela que le digan que entonces coma bollos. Los políticos también lo saben y como no quieren que les pase como a Luis XXI y a su esposa, Maria Antonieta, necesitan obtener urgentemente miles de millones de euros para salvar de la total indigencia a millones de personas. Ya no puede imprimir más dinero fiat, porque la inflación se dispararía aún más, así que no les queda otra que entrar a saco contra los beneficios de las empresas, cinco minutos antes de hacer lo misma contra cualquiera al que le puedan sacar dinero. De momento, Von der layen ya nos ha dicho que piensan obtener por esa vía 140.000 millones de euros. Esto es solo el principio de un camino que lleva irremisiblemente al desastre. Mientras, esperan que la subida de los tipos de interés tenga resultados, pero esta crisis inflacionaria, cachis en diez, no es una crisis por culpa del consumo.

La izquierda desnortada quiere carros de la compra artificiales y topar los precios de las cosas y la derecha despistada no sabe a qué carta quedarse, a lo que le contaba Adam Smith o a lo que le cuentan sus correligionarios desde Bruselas. Nadie dice la verdad a la gente, no se la pueden decir, se trata de ir tirando hacia adelante como se pueda, apuntalando, paso a paso, el agujero para que no se caiga el techo encima. Von der Layen no ha esgrimido ni una sola medida contra la inflación, pero si ha dicho que “las sanciones a Rusia han venido para quedarse” y que “estamos en guerra”, una guerra que no ha declarado ningún parlamento en Europa, Rusia no es Libia, no vaya a ser que nos caigan unas cuantas bombas atómicas encima. Al mismo tiempo EE UU ya prepara también sanciones contra China, en este caso bajo el argumento de su belicosidad en la defensa de su soberanía sobre Taiwán. Ya habíamos dicho que la valorización del dinero fiat la harían los ciudadanos con sus sacrificios (con esta inflación) y también que la desglobalización que ha decidido EE UU, y que ha impuesto a sus socios de la OTAN, será extremadamente dolorosa y nos llevará por caminos muy peligrosos. Sin embargo, toda esa gente que nos han estado contando lo bien que funcionaba el capitalismo y esa libertad de mercado que, en verdad, nunca ha existido parece que se ha olvidado que las leyes del mercado sí operan y que lo hacen de forma inmisericorde. Esas leyes del mercado pondrán a cada uno en su sitio. Tampoco podemos descartar, tenemos un buen caldo de cultivo para ello, un "cisne negro", ya sabe, un acontecimiento inesperado, a veces con resultados catastróficos, que puede ponerlo todo patas arriba, más arriba aún de lo que ya lo están.

lunes, 12 de septiembre de 2022

POLÍTICAMENTE INCORRECTO

 


Si ya tiene usted claro que la inflación no es por culpa de Putin sino del dinero fiat, es decir, de los billones que el BCE, y otros bancos centrales occidentales, llevan años imprimiendo y repartiendo gentilmente, ahora le falta saber la segunda parte de la ecuación: A dónde ha ido a parar todo ese dinero de mentira. Pues bien, empecemos:

A finales de 2010, me voy a ceñir a la UE, las economías nacionales estaban en la cuerda floja por el impacto brutal que había tenido la explosión de la burbuja financiero-inmobiliaria. Muchos bancos y cajas de ahorros habían quebrado o estaban a punto de hacerlo. Para evitar la hecatombe económica y para salvar a las entidades financieras, a las instituciones europeas, de común acuerdo con los gobiernos de los Estados, se les ocurrió la brillante idea de ordenar al BCE que pusiera a trabajar a destajo la máquina de hacer billetes, a imprimir papel moneda sin respaldo de ningún valor que, sumado al que ya había en circulación, excedía con mucho el valor tangible que estaba respaldando al dinero, el PIB de los Estados. Con ese dinero público llovido del cielo no solo se taparon los agujeros de las entidades financieras, también se prestó grandes cantidades a los bancos para que éstos, a su vez, lo prestaran a particulares y empresas, aunque lo que hicieron con él fue otra cosa: comprar deuda de los propios Estados. Si me prestan dinero a intereses negativos y con ese dinero puedo comprar deuda con buenos intereses positivos ¿no me diga usted que no es un negocio maravilloso son complicarme la vida? Muy pocos pusieron entonces el grito en el cielo ante aquella fechoría monumental, ante aquel timo ¿Tuvo aquello alguna repercusión sobre la inflación? No, incluso tuvimos, recuerden, inflación negativa, porque aquel dinero, como hemos visto, no fue a parar a las manos de la gente, al consumo, sino a las balanzas de resultados de los bancos. En esas estábamos cuando llegó la pandemia de Covid y como la Comisión Europea y el BCE había visto que inyectar billones de euros de mentira en el sistema no había tenido desagradables consecuencias (no las veían, que no es lo mismo) pues dieron una marcha más a la máquina de hacer billetes para repartirlos a los estados miembros. Así se pagaron ERTEs y otras ayudas ("bienvenidas las políticas keynesianas", dijeron algunos). El dinero fiat esta vez sí llegaba directamente a los bolsillos de la gente, pero la economía estaba paralizada y no se verían las consecuencias hasta el final de la pandemia y la reactivación económica y del consumo. Al mismo tiempo, se estaba produciendo un fenómeno en Europa que se había agudizado con la burbuja financiero-inmobiliaria, pero que iría en aumento con la crisis social del Magreb y del África Subsahariana: la inmigración irregular masiva. A estos flujos migratorios habría que sumar millones de refugiados de las guerras provocadas por Occidente, desde Afganistán hasta Libia, pasando por Irak y Siria. La Europa en grave crisis económica ya no tenía trabajo para esas personas. Contemporáneamente, algunas élites gobernantes acometían, junto a poderes no democráticos, una loca política de “ingeniería social”, esto es, sustituir las sociedades civiles europeas que conocíamos por otras nuevas donde los inmigrantes sean mayoría. Esto que para mucha gente puede parecer alucinante, ya es constatable. Por eso, por ejemplo, Pedro Sánchez no nos va a contar qué es lo que discutió y acordó en las reuniones semisecretas que tuvo con George Soros y su equipo. Para sostener este proyecto hacen falta ingentes cantidades de dinero en forma de ayudas, de Ingreso Mínimo Vital, o de otros complementos a las ayudas estatales, como la Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC) que hay en Cataluña. Para que usted se dé una idea de lo que estamos hablando, de los, probablemente, más de siete millones de extranjeros que hay en España, solo están dados de alta en la seguridad social 2.225.856, el resto vive del dinero fiat que les tramitan muy ágilmente desde el gobierno central o desde los gobiernos de las CC AA, con cientos de oficinas abiertas para tal efecto. Hace falta una complicada labor de investigación para descubrir en la maraña de partidas de los presupuestos, a veces camuflados en otros apartados, los muchos miles de millones de euros destinados a este fin inconfesable. Usted está pagando con sus sacrificios la inflación provocada por el dinero fiat que se está destinando a estas cosas, inflación que se ha agravado con las sanciones a Rusia. Decirlo, obviamente, no es políticamente correcto.

viernes, 9 de septiembre de 2022

CAMBIO DE ERA

 


Ni cuando entramos en el euro, ni cuando cambiamos de siglo, ni cuando murieron papas, presidentes y reyes tuve la sensación de que el mundo estaba cambiando de era, ahora sí. Esa sensación empezó con la crisis económica de 2008, se acrecentó con la pandemia del coronavirus y fue escalando con acontecimientos como la espiral inflacionista, la guerra en Ucrania o la muerte de Isabel II. Estamos entrando en un mundo nuevo, las nuevas eras siempre han empezado con un hecho muy importante y/o notable, y ya tenemos unos cuantos, y me temo que este mundo va a ser peor que el anterior.

Mientras los informativos van a tener entretenida a la gente con los funerales de la fallecida reina británica y con las andanzas de su familia durante semanas, o meses, y mientras Ayuso decreta tres días de luto en Madrid ¿hará lo mismo Londres el día que fallezca Juan Carlos? El BCE sube los tipos de interés un 0,75%, la mayor subida del precio del dinero que decide esa institución financiera europea desde su creación. Si para Ayuso lo importante es el protagonismo y que la gente hable de ella, aunque sea mal, para Cristine Lagarde lo importante es intentar frenar la inflación y hacer algo para que la paridad del euro con respecto al dólar no se siga deteriorando. Es frecuente que cuando un departamento de ventas de una empresa va mal el director diga al responsable de ese departamento que tiene que hacer algo, porque si no hace nada las ventas seguirán yendo mal. Craso error, porque el jefe de ese departamento puede tomar alguna iniciativa que aún empeore más las cosas. Las decisiones importantes las debe tomar el equipo, porque casi siempre las decisiones del equipo son más acertadas que las individuales. Pues bien, aquí el equipo somos nosotros, que votamos ¿Cree usted que una subida brutal de los tipos de interés arreglará las cosas o cree usted que las empeorará? Yo pienso que, en la coyuntura socioeconómica actual, subir los tipos de interés tendrá consecuencias muy negativas: impagos, encarecimiento del crédito, contracción económica, incremento de las amortizaciones de la deuda de particulares, empresas y Estados, y en, fin, recesión, con todo lo que eso va a suponer. Son las tan británicas sangre, sudor y lágrimas que yo les vengo anunciado desde hace bastante tiempo ante las erróneas medidas monetarias que se estaban tomando ¿Hay alternativa? por supuesto: Reducir gastos superfluos, eliminar las sanciones a Rusia y valorizar (desviando el dinero del consumo a la inversión) el dinero fiat que el propio BCE, como otros bancos centrales occidentales, han introducido muy imprudentemente en el mercado. Por supuesto, estoy pidiendo peras al olmo. Todavía no he encontrado nombre para la nueva era, lo estoy buscando entre los sinónimos de apocalipsis.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

LA REACCIÓN A LAS MENTIRAS

 


El 24 de agosto hablábamos de que empezaba a haber un cambio de perspectiva y de opinión en los ciudadanos y en las empresas con respecto a la guerra en Ucrania y que la gente comenzaba a ser consciente de que la habían metido en un conflicto bélico sin que los parlamentos de sus países lo hubieran aprobado. Esa percepción era, es, no ideológica, porque personas de todas las ideologías coinciden en ella, sino económica, a nadie le gusta que los gobiernos tomen decisiones que les perjudican en sus bolsillos de forma grave. Por si con la pandemia no hubiéramos tenido suficiente, estábamos empezando a sacar cabeza y a la UE no se le ocurre otra cosa que ponerse a las órdenes de EE UU y declarar, sin hacerlo de forma oficial o explícita, no vaya a ser que nos caigan encima unas cuantas bombas atómicas, una guerra híbrida contra Rusia por su intervención militar en Ucrania, una intervención a la que la empujaron. Esta guerra, como todas las guerras, tiene consecuencias humanas y económicas. Las consecuencias humanas las están soportando principalmente rusos y ucranianos, pero las consecuencias económicas las está soportando principalmente toda Europa, nosotros incluidos. Si los gobiernos y la Comisión Europea siguen la senda actual, guion establecido en algún centro de decisión al otro lado del océano, la situación solo puede ir a peor. De momento, los precios de la energía están por las nubes y pueden llegar a estarlo aún más (la OPEP+ acaba de anunciar un recorte de la producción) pero también muchas empresas ya están anunciando paros, recortes y cierres, Arcelor, por ejemplo. Todo esto afectará dramáticamente a la actividad productiva y a la macro y microeconomía. Al parecer se trata de ver quién aguanta más la contracción económica, Rusia o la UE, o qué ciudadanos aguantan más los sacrificios, los rusos o los de la UE. Yo lo tengo clarísimo.

El debate que hemos visto entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del principal partido de la oposición, Alberto Núñez Feijóo solo ha servido para constatar cómo unos y otros tienen la intención de seguir con el paripé y seguir mintiendo a la ciudadanía. No nos han aclarado cuál es la principal causa de la inflación galopante que padecemos, anterior a la guerra en Ucrania ni qué piensan hacer para atajarla. Ambos líderes están completamente de acuerdo en lo fundamental: seguir a las órdenes de EE UU, defendiendo los intereses geoestratégicos de otros, en vez de los intereses de los ciudadanos españoles que les han votado, y seguir con el relato de que Putin es el culpable de todos nuestros males y de que nos chantajea ¿Ha escuchado usted a Feijóo espetar a Sánchez que España se ha convertido en julio y agosto en el principal importador mundial de gas licuado ruso, por delante de Francia y de China, segundo y tercero respectivamente? Yo tampoco. Así que la gente ya está reaccionando, lo está haciendo porque empieza a ser consciente de hacia dónde nos llevan nuestros gobernantes y porque ya no se fía de ellos, de sus engaños y de sus patrañas. El pasado fin de semana, aunque estas cosas no salen en los informativos manipulados, se celebró una gran manifestación en Praga, la mayor de los últimos 30 años, donde más de 100.000 personas (algunas fuentes apuntan hasta 300.000) protestaban contra lo que les están haciendo. Pero ya hay manifestaciones en toda Europa, en Alemania al grito de ¡Nord Stream! ¡Nord Stream! No se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo. La reacción ya está aquí.

 

sábado, 3 de septiembre de 2022

EL G7 PONE TOPE AL PRECIO DEL PETRÓLEO RUSO

 


“Me vas a vender tu petróleo y tu gas al precio que a mí me dé la gana”, “vale, pues, no te los vendo” “¡Putin nos está chantajeando!”. Así, tal cual, es lo que está pasando, una muestra más, por si ya no tuviéramos suficiente, de cómo los gobiernos occidentales están mintiendo a los ciudadanos desde hace mucho tiempo. El G7, integrado por EE UU, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Canadá y Japón (Japón no es occidental, obviamente, pero, como si lo fuera) las zorras del gallinero, ha decidido, sin duda siguiendo órdenes de EE UU, topar los precios del petróleo ruso, medida que piensan extender al gas en breve. No se trata solo de una medida de intervención del mercado mundial de materias primas, esos liberales de mentira llevan interviniendo el mercado, no solo de materias primas, desde hace mucho tiempo, se trata de una medida de guerra, otra más, de una medida adicional en su guerra híbrida contra Rusia, una guerra no declarada, y que no ha aprobado ningún parlamento, que empezó en 2014 con el golpe de Estado del Maidán, financiado por EE UU, en Ucrania. No es una casualidad que USA es el único país que se está beneficiando de esta guerra. Al mismo tiempo que esto sucede, la Comisión Europea ya ha pedido a los gobiernos de la Unión, que presenten nuevos paquetes de “medidas de ahorro” y de contingencia ante el crudo invierno que se avecina, o sea, más sacrificios para los ciudadanos y para las empresas. Hasta los más recalcitrantes antirrusos ya se han dado cuenta que les están tomando el pelo y que los han metido en una guerra sin consultarles, ni a ellos, ni a sus representantes políticos. A pesar de la grosera campaña de propaganda mediática, nunca, hasta este punto, vista, las mentiras tienen las patitas muy cortas, así, el grupo de inspectores de la ONU ha podido ver de primera mano como los nazis bombardean la central nuclear de Zaporozhie, incluso estando ellos allí. Sin embargo, yo tengo serias dudas de cual será el informe final de los inspectores, pues acabamos de ver como un comité de la ONU, que, al parecer, recibió una buena cantidad de dinero de la Generalitat, ha dicho que España vulneró los derechos políticos de los golpistas catalanes, el mismo comité ha condenado a China por “crímenes contra la humanidad” en su lucha contra los terroristas yihadistas independentistas uigures, que realizaron atentados criminales donde murieron centenares de hombres, mujeres y niños. El propio comité ha dicho que ha dado credibilidad a las denuncias de los uigures y no al gobierno chino. En fin, para mear y no echar gota. Mientras la gente trague......

viernes, 2 de septiembre de 2022

ATENTADO FALLIDO CONTRA LA VICEPRESIDENTA DE ARGENTINA

 


La falta de profesionalidad de muchos medios informativos, que opinan y dictan sentencias muy alegremente todos los días, otra vez quedó patente tras el fallido atentado contra Cristina Fernández de Kirchner. No en pocos de ellos se decía que había salvado su vida porque falló el revólver del asesino frustrado, cuando la verdad es que si en vez de llevar una pistola el nazi hubiera llevado un revólver, con toda seguridad, la vicepresidenta estaría muerta. No es una cuestión baladí la diferencia. En efecto, el individuo que intentó el magnicidio portaba una pistola con cinco balas en el cargador, pero no había introducido ninguna bala en la recámara (eso se hace deslizando la corredera hacia atrás) pero si hubiera sido un revólver y las cinco balas estuvieran en el tambor, incluso sin amartillarla, el arma habría disparado. Menos mal que el nazi (tatuado con símbolos nazis) también era un idiota en el manejo de las armas.

Argentina es un polvorín, como muchos países de América, incluido EE UU. Los enfrentamientos políticos y sociales, producto de los errores de los gobernantes, de la corrupción, de la intervención extranjera y de la irresponsabilidad de los medios de comunicación, que hacen todo lo posible por elevar la temperatura social, están tensando una cuerda que bajo ninguna circunstancia debe romperse, la cuerda de la democracia. En Argentina, como en otros países del Cono Sur, y americanos en general , no hay una izquierda y una derecha, hay una izquierda y el fascismo. La izquierda argentina, puede cometer errores pero no se ha dedicado nunca al crimen, a los asesinatos sistemáticos, a las torturas atroces, al secuestro de niños, eso es cosa de los fascistas argentinos. Nunca olvidaré nunca cómo un individuo argentino, de una familia pudiente, relataba con total frialdad como iba de noche a "cazas rojos" en su Ford Mustang con una pandilla de similares y fuerzas de la policía de Videla, el general golpista que entonces gobernaba en Argentina. Aquellos "rojos", hombres y mujeres, acabarían en la Escuela de Mecánica de la Armada donde serían brutalmente torturados y luego serían arrojados vivos al océano, en los tristemente conocidos "vuelos de la muerte", desde aviones militares de transporte, Hércules C-130, eso sí, después de darles el cura la extrema unción. Esas cosas no es lo mismo que te las cuenten en la televisión a que te las cuente uno de los asesinos a la cara. A finales de un caluroso mes de Noviembre de 1.981, cerca del verano en Argentina, la Junta Militar que presidía el general Galtieri, ante el creciente descontento de la población, y con una inflación en el país del 90 %, comenzó a organizar la invasión de las Islas Malvinas. Todos sabemos como acabó aquello, lo que no todo el mundo tiene claro en el recuerdo son los crímenes de aquellos fascistas. Sesudos comentaristas políticos que peinan canas, o que no peinan nada, que ahora se llenan la boca hablando de democracia, no tienen ni un solo escrito contra aquellas dictaduras criminales del Cono Sur, ni contra sus padrinos. Pero no solo ellos, son los propios gobiernos, algunos que se autocalifican como "de izquierdas", los que han estado apoyando, y lo siguen haciendo, a mercenarios criminales como Guaidó, que hizo carrera en Venezuela también yendo casa por casa buscando rojos para darles matarile ¿Quieren que les enseñe fotos de ese individuo, al que dieron el título de "presidente encargado" con nuestros queridos líderes políticos y con el señor Borrell? 

Yo, como Paco Frutos, también soy un botifler  (no se puede usted perder ese discurso del fallecido exsecretario general del PCE en Google), soy un traidor a lo que hacéis, a lo que representáis y a lo que obedecéis ¿O sois vosotros los traidores, los que enviáis armas a los nazis en Ucrania y los que vais a Latinoamérica, como mamporreros de los EE UU, a ver si podéis poner algo de orden? Como siempre, estaré con Argentina, ese país hermano, con su democracia y con los sufridos argentinos. Cristina, ha tenido usted mucha suerte.