sábado, 10 de febrero de 2018

LA CRISIS QUE VIENE

Con este mismo título publicó el diario "El Comercio" un artículo de este autor en septiembre del 2.007. No se trataba de una premonición, ni de una corazonada, ni soy  futurólogo ni tengo dotes de pitoniso, era algo que todo el mundo sabía, pero que muy pocos se atrevían a decir, concédame usted al menos este humilde mérito. Las hemerotecas imparten siempre justicia, sobre todo cuando se contemplan con la perspectiva que dan unos cuantos años. Conviene recordar el debate que el 21 de febrero de 2.008, ante las cámaras de televisión, tuvieron Pedro Solbes (PSOE) y Manuel Pizarro (PP), mientras Pizarro nos advirtió que se avecinaba una crisis y que había que tomar medidas de prevención, Solbes dijo todo lo contrario. Todos sabemos que aquellas elecciones generales las ganó José Luis Rodríguez Zapatero, entre otras cosas porque a la gente no le gustan los malos augurios y los pájaros de mal agüero. Los españoles continuaron endeudándose hasta las cejas y las Cajas de Ahorro siguieron con la fiesta durante unos meses. Pero, hete aquí que el 15 de septiembre de 2.008, ante el fracaso de las negociaciones para la adquisición de Lehman Brothers (la entidad financiera de la que Luis de Guindos, actual ministro de Economía del Gobierno de España y candidato a vicepresidente del Banco Central Europeo era el máximo responsable para España y Portugal) por parte del Bank of América y/o Barclays, quebró ese banco y ese fue el detonante de la explosión de la burbuja financiero-inmobiliaria y de la crisis que todavía padecemos. El apalancamiento excesivo (mucho capital-crédito y poco capital propio) un término que está empezando a sonar mucho y que, como en su día pasó con la prima de riesgo, se nos va a hacer muy familiar, no fue la causa primigenia de la crisis, pero ayudó mucho a su estallido. A aquella fiesta, como todos sabemos, se apuntaron los particulares, las empresas, en especial las relacionadas con la construcción de viviendas, y los bancos. Fueron los bancos los que más hincharon aquella burbuja y los que más se apalancaron, pidiéndose créditos unos a otros o a los bancos centrales para conceder hipotecas, a mayor interés, a los pardillos que las tendrían que pagar durante 40 años, o más. Papá Estado, como siempre, tuvo que acudir a apagar el gigantesco incendio, pero, el Estado somos nosotros y la fiesta, donde algunos se enriquecieron groseramente, nos ha costado un riñón a la mayoría. El apalancamiento cambió de protagonistas y los Estados asumieron el riesgo directamente para que el tinglado no se viniera abajo. Los bancos centrales pusieron a trabajar a todo trapo la máquina de hacer billetes al tiempo que bajaban los tipos de interés hasta llegar a la paradoja de que a las entidades financieras y a los grandes fondos de inversión les pagaban por prestarles dinero, se trataba de que lo introdujeran en el mercado para que, haciéndolo circular, lo valorizaran, porque ese dinero no tenía respaldo de valor. No solo no se había acabado con la locura sino que, además, todos, incluidos los Gobiernos, parecía que se habían vuelto completamente locos. Pero, no habían perdido el juicio completamente, para mantener una política monetaria expansiva y unos tipos de interés ridículos necesitaban mantener también a raya la inflación ¿cómo? pues bajando los salarios y el poder adquisitivo de una gran masa social, los trabajadores, los pensionistas y la pequeña y mediana burguesía. Todo para los ricos. Esas fueron las políticas desde mayo de 2.010 en España, en otros sitios habían empezado antes. Sin embargo, no habían aprendido nada, porque la causa primigenia, esta sí, del estallido de la crisis fue que los salarios habían bajado al punto de que la gente no pudo pagar sus gigantescas hipotecas; exactamente igual les pasa a los Estados cuando no recaudan lo suficiente para pagar su Deuda. El apalancamiento cabalga de nuevo pero no tanto el de las familias como el de los Estados, que nunca han estado tan endeudados. Pero ahora la inflación supera el 2% y con este condicionante seguir con una política monetaria expansiva y unos bajos tipos de interés, es decir, con más endeudamiento, sería un suicidio. Es por eso que habrá otra crisis, todavía más grande y más grave que la que estalló en el otoño de 2.008, solo falta saber cuándo empezará y cuál será su detonante, una crisis que pagaremos los de siempre. 

viernes, 9 de febrero de 2018

EL DINERO DE GEORGE SOROS

Cuando algunos decíamos, hace ya meses, que la operación golpista montada por los independentistas catalanes contaba con la financiación del multimillonario y especulador financiero judío con nacionalidad estadounidense y origen húngaro, George Soros, fueron muchos los que nos dijeron de todo menos bonito, porque hay gente que piensa que criticar las fechorías del Estado de Israel y del lobby sionista es ser antijudío, que equivocados están ¿Cómo se puede ser marxista y antijudío, por ejemplo, sin estar loco, cuando Marx era un judío alemán? Este asunto lo explicaba muy bien Manuel García Fonseca, “El Polesu”, hace unos días desde las páginas de “El Comercio”, así que no me voy a extender en él, solo recordar a la derecha que no se puede alinear uno con Israel solo porque la izquierda apoye a los palestinos y que eso hasta el general Franco lo tenía claro. A mí no me extrañaría, si el compadreo de Vladimir Putin con Netanhayu se incrementa, que esa derecha mal informada cambiara de opinión, porque lo de ¡Rusia culpable! para ella es lo primero. En fin, el tiempo es un juez insobornable y siempre pone a cada uno en su sitio. Evidentemente, no decíamos que George Soros y el Gobierno de Israel, estaban interviniendo en el problema catalán por ser antijudíos, porque hubiéramos denunciado lo mismo si hubieran sido otros. Mi interés en este asunto es la unidad de España, no hacer una campaña antijudía.

El que fuera magnífico ministro de Exteriores del Gobierno de España, José Manuel García-Margallo, un gran profesional, un tipo inteligente y muy bien informado, estaba al tanto de los detalles de este complot, lo mismo que los servicios secretos españoles, el CNI. Tanto es así que había llamado al embajador israelí en Madrid para decirle, en Román Paladino, que Israel dejara de meter las narices en nuestros asuntos. El presidente de Israel, en su visita a España, dijo que nada de esto era cierto, pero mintió. La intervención israelí en los asuntos internos de España viene de antiguo y ya llovía sobre mojado, porque nuestros servicios secretos, y no solo ellos, sabían perfectamente el papel que los sionistas habían desempeñado en el golpe de Estado de 1.981 contra el presidente Suárez (no me refiero a la “tejerada”, me refiero al de verdad, al que había apartado a Suárez del poder unas semanas antes de la asonada del 23 de febrero. Suárez se negaba a que España reconociera el Estado de Israel hasta que devolviera los territorios ocupados en la guerra de 1.967, según mandato de la ONU). George Soros había comprometido un crédito-puente de 20.000 millones de euros para financiar los primeros meses de la independencia de Cataluña, porque sabía perfectamente que finalmente las presiones de Alemania y otros países obligarían al Gobierno de España a tragar con la incorporación de ese nuevo Estado a la UE. Cataluña es la comunidad autónoma española más endeudada, debe unos 75.000 millones de euros, unos 50.000 millones al Estado Español y George Soros era totalmente consciente de que no podría devolver el crédito, de eso se trataba. El buen especulador no es el que presta dinero para obtener suculentos intereses, es el que se lo presta al que sabe que no se lo va a poder devolver para quedarse con todos sus bienes, en este caso con Cataluña. Soros también está haciendo todo lo posible por hacerse en España con el control de AENA y de algunos bancos. Exactamente eso mismo había hecho George Soros en Hungría y Ucrania. Algunos ingenuos piensan que un empresario catalán, los militantes del partido de Puigdemont, a escote, y el dinero del FLA son los que están pagando la cara residencia en Waterloo y las correrían del prófugo por Flandes y Bruselas, pues no. La última grosera intervención de George Soros, por si alguien albergaba alguna duda, ha sido la gentil entrega de 450.000 euros para montar una campaña contra el Brexit, no es su primer ataque contra la soberanía británica, pues en el pasado lanzó otro inmisericorde contra la Libra. 

jueves, 8 de febrero de 2018

EL TEMPORAL DE NIEVE EN ASTURIAS

El temporal de nieve que padece Asturias ha dejado claro que no nos hemos preparado y que no habíamos hecho los deberes. Este tiempo no era algo extraño en Asturias, la gente mayor todavía recuerda el temporal de 1.963, donde en Gijón la nieve alcanzó los 30 cm. Era normal que muchos pueblos quedaran aislados durante muchos días en pleno invierno y la gente estaba preparada para esa eventualidad. Buenos chorizos en tarros con grasa de cerdo y buenas castañas y patatas en el desván y madera y carbón para la chimenea y la cocina. En la tenada había forraje abundante para el ganado y el hórreo estaba bien pertrechado de maíz para las gallinas. En muchos pueblos incluso convivía la gente con el ganado en las mismas estancias para darse calor mutuamente. Eran otros tiempos y ahora muchas cosas han cambiado. Tendidos eléctricos endebles dejan sin luz y sin electricidad a miles de personas y las placas vitrocerámicas no funcionan con carbón ni con leña. Tampoco hay mucho forraje ni mucho maíz para los animales, porque nos habíamos acostumbrado a inviernos benignos donde casi no sacábamos el abrigo. El cambio climático y el calentamiento global son hechos incuestionables, por mucho que lo duden Rajoy y su primo, pero eso no quiere decir que mientras en Australia se estén achicharrando de calor no pueda haber inviernos muy severos en el Hemisferio Norte, inviernos como este, donde las nevadas en Rusia y en los EE UU no se recordaban tan copiosas desde hace mucho años. Incluso el deshielo en el mar y en los glaciares y los dramáticos cambios en las corrientes marinas podrían tener consecuencias en el enfriamiento local y temporal, en la cantidad de agua en las nubes y provocar fenómenos como gigantescas nevadas o lluvias monzónicas en lugares donde esto no era habitual. Pero, no se ha alcanzado la temperatura más baja desde que existen registros históricos en España, como la del Aeródromo de Calamocha (Teruel) donde el 17 de diciembre de 1.963 se llegó a 30 grados bajo, aunque hemos estado cerca, porque el 18 de enero se alcanzaron los 26 grados bajo cero en la sierra de Calar del Mundo, la más baja que se ha registrado nunca en la provincia de Albacete. Las altas precipitaciones de nieve en Asturias, sin embargo, se han debido más a la cantidad de agua que traían las nubes y a las precipitaciones sostenidas que al frío, pues en la línea de costa no ha nevado y las temperaturas no han sido especialmente frías, otra cosa es la sensación térmica. Las nevadas han dejado en una situación muy delicada a los ganaderos, que han agotado el forraje y que tendrán que comprar pienso. Si ya los precios de la leche en origen eran ridículos, esto puede ser la puntilla para muchas explotaciones. Pero, además del ganado, la fauna salvaje lo está pasando muy mal, porque el inusual espesor de la nieve no les permite encontrar alimento y no pueden ir a los valles más bajos y a la línea de costa por miedo a la presión humana. Para los lobos (tan castigados últimamente) y para los carroñeros esto es una fiesta, porque podrán cazar muy fácilmente y habrá animales muertos por todas partes, pero para los ungulados y la mayoría de aves esto es un verdadero drama. Venados, corzos, gamos, asturcones y demás habitantes del “Paraíso Natural” muriéndose literalmente de hambre porque nadie les tira, al contrario de lo que se hace en otros países, algo de forraje desde helicópteros. No había ningún plan de contingencia, ninguna previsión y por eso miles de personas en dificultades no han tenido ningún tipo de ayuda. Cientos de camiones en la Autopìsta del Huerna bloqueados porque la concesionaria, que bien que cobra los peajes, no tiene los medios necesarios para mantener la vía de comunicación más importante de Asturias con La Meseta abierta y la Variante de Pajares sin fecha de terminación, a pesar de que el presidente del Principado proporcionó gentilmente la investidura de Rajoy. Asturias aislada e incomunicada, ese es el resumen.

miércoles, 7 de febrero de 2018

IDIOTAS AL PODER

Los ciudadanos del mundo ya estábamos acostumbrados a que las naciones de este planeta estén gobernadas por irresponsables, cómo, sino, podríamos entender la loca acumulación de los arsenales nucleares y que no se ponga freno, de verdad, al calentamiento global que ya está poniendo en grave riesgo la Biosfera. Pero, una nueva casta está irrumpiendo con fuerza en los Gobiernos, en los puestos de dirección de las grandes corporaciones industriales, en los medios de comunicación y en los organismos que “cortan bacalao”, la cofradía de los imbéciles. Arturo Pérez-Reverte suele decir, y tiene más razón que un santo, que no hay cosa más peligrosa que un imbécil, pues bien, los idiotas han llegado al poder y sus fechorías nos pueden costar muy caras. Ni los guionistas de Los Simpson pensaron nunca en serio que un tipo como Trump llegaría a presidente de los EE UU y a ninguna persona cabal se le habría pasado por la imaginación que se podía montar una carísima y muy contaminante “misión” espacial, como la del cohete “Falcon Heavy”, de la empresa privada SpaceX, para enviar a Marte (finalmente la cosa no salió bien) una maqueta, con maniquí incluido, de un automóvil de la marca Tesla, del mismo dueño. Un capricho de un multimillonario que hace coches eléctricos solo para millonarios. Los idiotas llegan al poder y se ciscan en los trabajadores honrados y en los héroes, astronautas norteamericanos y cosmonautas rusos, que arriesgaron sus vidas, e incluso las dieron, en la conquista del Espacio. No es este un gran paso para la Humanidad, precisamente.   

martes, 6 de febrero de 2018

LA ENCUESTA DEL CIS Y LOS PARTIDOS COYUNTURALES

Además de los tradicionales problemas que más preocupan a los españoles, como el paro y la corrupción, hay otros que también les preocupan mucho pero que no llaman tanto la atención ni en las encuestas precocinadas, como la del CIS, ni aparecen casi nunca en la mayoría de foros y debates. Si somos conscientes de que la opinión pública es muy influenciable, e incluso manipulable, por eso se inventó la propaganda, y de que la gente casi siempre se apunta a lo que parece interesar a la mayoría, deberíamos analizar los datos que reflejan las encuestas desde una perspectiva lo menos mediatizada posible.
Entre los datos que nos ha servido la última encuesta del CIS se encuentran los que afectan a los partidos políticos, intención de voto, valoración de sus líderes, etc. No debe ser una sorpresa para nadie que Ciudadanos, el partido de Albert Rivera, se alce al tercer puesto, por delante de Unidos Podemos y amenazando al PSOE y al PP. Todo el mundo sabe que eso no hubiera sido posible sin todo lo que ha pasado y está pasando en Cataluña. Es decir, Ciudadanos lo ha hecho bien allí y todos los demás, aunque unos más que otros, la han cagado. Pero, hacer autocrítica y reconocerlo cuesta mucho. Yo no calificaría a Ciudadanos, ni a Podemos, como partidos emergentes, sino como partidos coyunturales, me explico: estas formaciones políticas han aparecido en circunstancias muy concretas, unos en su lucha contra los nacionalistas en Cataluña y otros erigiéndose en bandera de la indignación que provocó el estallido de la crisis, pero, a nadie se nos escapa que si estos factores de influencia, si estas causas, desaparecieran unos y otros también desaparecerían, porque su espacio político ya está ocupado por el PP, en un caso, y por IU, en el otro. Fueron esas coyunturas concretas y la obtención de votos transversales, muy poco ideologizados, los que los hicieron crecer. Algo parecido sucede con los partidos nacionalistas ¿en qué se diferencian ideológicamente el PNV y la antigua CIU del PP? pues en nada, porque coincidían y coinciden en el Congreso de los Diputados y en Estrasburgo en casi todo, solo se diferencian en su sesgo soberanista. Pero, los partidos nacionalistas no son formaciones políticas coyunturales, porque ese sentimiento de diferenciación puede durar cuasi eternamente en Cataluña y País Vasco. El problema de los partidos coyunturales es que tienen muy poca capacidad de adaptarse a los cambios y asentarse y el efecto suflé opera en ellos de forma inmisericorde. Ya veremos lo que dicen las encuestas del CIS de Ciudadanos, si se normaliza la situación en Cataluña, dentro de dos años, cuando tengamos elecciones generales, sobre todo si siguen manteniendo iniciativas como la “mochila austriaca”, es decir, que los trabajadores se paguen su propio despido, algo que tenían en su programa y que habían pactado implementar en el acuerdo de Gobierno de 66 puntos que firmaron con Pedro Sánchez, acuerdo que IU y Podemos se negaron a suscribir y por el que han sido injustamente criticados.

La suerte que tienen todos los partidos políticos en España, los tradicionales y los coyunturales, es que no han aparecido aquí, al contrario que en otros países de Europa, partidos verdaderamente populistas, es decir, que se apoyen en problemas que preocupan muchísimo a la gente, y que les van a preocupar durante mucho tiempo, aunque no siempre aparezcan los primeros en las encuestas del CIS. ¿Se imagina usted que apareciera un partido que defendiera casi exclusivamente a pensionistas y jóvenes, PPJ? ¿Se imagina usted un partido, que no fuera de extrema derecha (en España estamos vacunados contra eso), que defendiera con énfasis poner coto a la inmigración masiva e incontrolada? habría un terremoto político, el mismo terremoto que ha sacudido Austria, Reino Unido, EE UU y otros países.

domingo, 4 de febrero de 2018

¿LEGALIZAR O ILEGALIZAR LA PROSTITUCIÓN?

La pregunta tiene mucho sentido en estos términos, porque esta actividad en España se encuentra en un Limbo legal y opera en un mundo paralelo al margen de las normas y de la Ley. La cuestión es poliédrica, tiene muchas connotaciones y no es fácil de analizar sin tener en cuenta al menos las más importantes: prostitutas, rameras, putas, fulanas, furcias, zorras, busconas, cortesanas, mantenidas, etc, la historia de esta actividad es tan antigua que ninguna otra tiene tantos nombres en el diccionario de la RAE, pero, yo tengo serias dudas de que sea, como se suele escuchar, “la profesión más antigua del mundo”, seguramente es más antigua la de los proxenetas.  Engels diría, con razón, como nos enseña en su libro “El origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado”, que la prostitución está íntimamente relacionada con quien detenta el poder económico y Marx podría decirnos, con la misma filosofía de su obra maestra “El Capital”, que unas venden su cuerpo y otros/as su fuerza de trabajo. Así que, desde la izquierda, siendo conscientes de que a todos nos han obligado a ser un poco putas, hay que ser especialmente contundentes con este problema. Es imposible saber con certeza cuantas prostitutas hay en España, no se hacen censos de estas personas, pero son muchos los que opinan que su número estaría entre las 300.000 y 400.000, y tampoco hay estadísticas fiables de cuantos son los puteros (que esta es la madre del cordero) pero si hacemos un cálculo aproximado de los “servicios” diarios que como media hacen las prostitutas nos salen unos millones de españoles que regularmente pagan por hacer de todo a estas mujeres. Este es, a mi entender, el fondo de la cuestión, no solo porque no existiría la prostitución si no existiera su demanda, también que ninguna formación política se ha tomado este asunto en serio porque los que van a putas también votan y son muchos. El perfil de las prostitutas actuales en España nada tiene que ver con el de las que había hace 30 años. Hoy son en su mayoría extranjeras, muchas indocumentadas, procedentes de países pobres o con graves problemas económicos y sociales, como algunos países del Este de Europa (especialmente Rumanía y Bulgaria) países subsaharianos (Nigeria, Camerún, etc) y de algunas repúblicas iberoamericanas (Brasil, República Dominicana, Colombia, etc). Estas mujeres han llegado a nuestro país huyendo de la miseria, algunas engañadas y otras no, pero todas en manos de mafias que las explotan, drogan, golpean, amenazan a sus familias y trasladan, como si fueran ganado, por los más de 3.000 clubes de alterne que hay en España. El mayor prostíbulo de Europa (ni Rajoy ni los independentistas catalanes suelen sacar pecho de esto) se encuentra en La Junquera, Gerona, “El Paradise”, que así se llama el local, se extiende por 2.700 metros cuadrados, cuenta con 80 habitaciones y en el trabajan cientos de prostitutas, que atienden a los clientes que llegan en decenas de autocares todos los días desde  Francia, donde la prostitución está prohibida. Es imposible calcular la cantidad de dinero que mueve esta actividad económica y todo lo relacionado con ella, pero son cifras de infarto que escapan al control de Hacienda. Es precisamente esta una de las razones, aunque las suelen adornar con otras supuestamente beneficiosas para las putas, de los que piden legalizar la prostitución en España, no por casualidad, casi siempre hombres, al contrario de lo que han hecho otros países como Suecia y Francia, que han prohibido esta actividad y castigan a los clientes con fuertes multas. Afortunadamente, la mayoría de las mujeres y los movimientos feministas (con los que tengo serias discrepancias en algunas cuestiones pero a los que apoyo, sin ambages, en las que creo que son justas reivindicaciones) tienen claro que hay que prohibir la prostitución y lo tienen tan claro como que hay que mantener la prohibición de la maternidad subrogada, también llamada “vientres de alquiler”. ¡Ya está bien de explotar a las mujeres y ciscarse en ellas, en especial a las que no tienen donde caerse muertas!

jueves, 1 de febrero de 2018

¿QUÉ PASA EN PORTUGAL?

Cuando, después de las elecciones generales del 23 de octubre de 2.015, el secretario general del Partido Socialista de Portugal (PSP), António Costa, logró formar Gobierno con mayoría parlamentaria gracias al apoyo del Bloco de Esquerda (similar a Podemos) y los comunistas del PCP, fueron muchos los que daban a ese Ejecutivo dos telediarios, los mismos dos telediarios que le dieron al Gobierno heleno de Alexis Tsipras, que todavía, aunque navegando entre las minas que le dejaron, sigue ahí. Si lo que había sucedido en Grecia fue inevitable por la pésima situación social del país, el triunfo de la izquierda en Portugal ya no era una singularidad, por mucho que en Europa la derecha fuera tomando el poder en casi todas las cancillerías. Lo harán tan mal que los portugueses se arrepentirán de lo que han votado y los echarán a gorrazos, se dijeron algunos. Pero, no fue así.
Portugal es hoy uno de los países que más crece de la Unión Europea (en los Presupuestos de 2.018 hay previsto un crecimiento del 2,2%) y se espera reducir el déficit en este ejercicio solo al 1%, para poder meter mano a la gigantesca Deuda Pública que dejó la derecha). Pero, lo más espectacular es que desde que gobierna la izquierda el paro en Portugal ha bajado nada menos que un 37% y en estos momentos es el más bajo desde hace siete años. Pero, los innegables logros que el Gobierno portugués ha conseguido en tan breve espacio de tiempo no se deben a políticas de ajustes duros, como han implementado los Gobiernos de derechas en otros países, sino a políticas expansivas o, si usted quiere keynesianas. António Costa, un hombre con larga experiencia política y de gestión en el país vecino, que ocupó en el pasado ministerios y fue alcalde de Lisboa, ha sabido convencer a sus socios de Gobierno de la necesidad de tomar algunas medidas que eran imprescindibles cuando llegó al poder y se encontró con un país en bancarrota, como permitir que a los deudores al fisco y la Seguridad Social que se pusieran al día se les perdonarían las multas y los intereses de demora. Eso procuró unos recursos preciosos en un momento económico muy delicado. Al contrario que en España, los salarios subieron y para los presupuestos del 2.018 se contempla elevar los salarios de los funcionarios y de las pensiones, en algunos casos por encima incluso de la inflación prevista. También se prevé una reducción del IRPF a las rentas más bajas y subidas de impuestos a las grandes empresas. No han sido ni están siendo políticas del Gobierno portugués las subidas generalizadas de impuestos, al contrario que en España, donde ningún Gobierno ha subido tanto los impuestos, IVA incluido, como los de Rajoy. Eso ha llevado a algún encontronazo de António Costa con sus socios del Bloco de Esquerda que querían subir los impuestos hasta a las energías renovables, pero no ha llegado la sangre al río. Tan bien lo está haciendo el Gobierno portugués que los presupuestos para 2.018 también los han apoyado Los verdes y los animalistas del PAN, además de las fuerzas de izquierda que gobiernan con los socialistas. En estos Presupuestos figuran algunas medidas sociales que no se ven por estos lares, como extender el bono social eléctrico al gas natural y el gas butano, más libros de texto gratuitos en las escuelas públicas, reducción del ratio de alumnos por aula en la enseñanza básica y descuento de un 25% en los transportes públicos a todos los ciudadanos (niños y jóvenes) entre cuatro y dieciocho años de edad.

No estaría de más que las formaciones de izquierda españolas se acercaran a saludar a sus homónimos portugueses y les pidieran consejos, desde cómo llevarse bien y ser capaces de formar un Gobierno y una mayoría parlamentaria hasta tomar las medidas necesarias para sacar este país adelante. Mucho peor estaba Portugal y ya vemos todos lo que está pasando allí; aunque no todo lo han gestionado bien nuestros vecinos, como los pavorosos incendios, la mayoría provocados, que asolaron, con muchas víctimas, en repetidas ocasiones Portugal.