sábado, 14 de enero de 2017

ISRAEL VUELVE A ATACAR A SIRIA

Por séptima vez en los dos últimos años, el Estado pirata de Israel, que hace muy poco tiempo fue condenado por el Consejo de Seguridad de la ONU por ocupar tierras palestinas, atacó a Siria. El ataque se produjo en la madrugada del viernes 13 de enero contra un aeropuerto militar situado en las inmediaciones de Damasco. Precisamente en el barrio de Kafr Susa, cercano al aeropuerto, los yihadistas acababan de perpetrar un atentado que dejó siete muertos y decenas de heridos. Aunque en un primer momento se pensó que la operación se había llevado a cabo con misiles tierra-tierra, armamento utilizado por los sionistas para atacar el mismo aeropuerto sirio el 7 de diciembre pasado, Rusia ha confirmado que el ataque fue realizado por aviones, que habían partido de una base aérea situada cerca del Lago Tiberíades, que lanzaron ocho misiles aire-tierra. Como en todas las ocasiones anteriores, Israel no ha confirmado ni desmentido el ataque. Pero, en septiembre pasado, una batería antiaérea S-200 (fabricación rusa) del Ejército Árabe Sirio abatió un cazabombardero F-16 israelí y un dron de la misma nacionalidad que estaban realizando operaciones sobre cielo sirio. En medios no oficiales de Israel se comenta que estas acciones están destinadas a evitar que caigan en poder de Hezbolá armas y municiones, pero el Gobierno de Al Assad insiste en que Israel, como los regímenes feudales árabes y algunas potencias occidentales, está apoyando a los grupos yihadistas que operan en Siria y que  “amputará los brazos que hay detrás de los terroristas”. La verdad es que Israel atacó al Ejército Árabe Sirio cuando este acorraló a combatientes yihadistas contra Los Altos de El Golán (territorio sirio ocupado por Israel), hasta tal punto fue grosero ese apoyo que en febrero del año pasado el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, visitó en un hospital militar de Los Altos de El Golán a terroristas heridos para darles ánimos.
Surge una pregunta ¿porqué el Estado Islámico, en toda su existencia, no ha realizado ningún ataque contra objetivos israelíes? La respuesta es tan evidente que el propio Gobierno de Israel ha intentado relacionar, sin conseguirlo, los ataques de algún palestino con el Estado islámico, cuando todo el mundo sabe que las organizaciones palestinas son enemigas del ISIS y algunos de sus aliados, como Hezbolá, combaten en primera línea en Siria contra el Estado Islámico y el antiguo Frente Al Nusra. Tampoco ha sido Hezbolá quien ha invadido Israel, sino Israel el que invadió por dos veces Líbano. Recordemos las matanzas de Sabra y Chatila perpetradas por las falanges libanesas que apoyó Israel en su primera invasión de Líbano. Pero, en su segunda invasión Hezbolá se podo defender gracias a los misiles contracarro y antibuque suministrados por Irán. Israel, además de apoyar a criminales y terroristas, quiere a sus víctimas desarmadas.
Los ataques israelíes contra países soberanos vienen de antiguo: la “Operación Pata de Palo” fue un ataque de Israel contra la sede de la OLP en Túnez (a 2.060 Km. de distancia) realizada el 1 de octubre de 1.985 y la “Operación Huerto” fue otro ataque realizado por Israel contra Siria el 6 de septiembre de 2.007, con el objetivo de destruir instalaciones nucleares, en esta operación participaron cazabombarderos F-15 y F-16 con bombas guiadas por láser cuyo objetivo designó un comando sionista que ya se encontraba sobre el terreno. Otro ataque de Israel, sin provocación alguna, fue el realizado sobre Sudán en octubre de 2.012. Cuatro cazabombarderos israelíes, que fueron reabastecidos en vuelo por aviones nodriza norteamericanos, bombardearon aquel país que se encuentra a 1.800 Km. de Israel. Los sionistas también habían planificado atacar Irán con misiles de crucero “Popeye turbo” lanzados desde los modernos submarino “Delfín” que les vendió Alemania, el objetivo eran instalaciones nucleares, incluida la central atomoeléctrica que Rusia está construyendo allí, pero el Kremlin les advirtió que los borraría del mapa y envió dos submarinos nucleares de ataque para hacer creíble su determinación.

¿Alguien se imagina lo que se diría y lo que ocurriría si Siria atacara instalaciones nucleares de Israel (que tiene unas 300 ojivas atómicas e incluso vectores intercontinentales, como el Jericó III). En Oriente Medio ya se vive un auténtico drama provocado por la irresponsabilidad de los que apoyan a grupos terroristas o a Estados piratas que operan la margen de la legalidad internacional, pero ese drama es susceptible de empeorar y generar una guerra de dimensiones colosales. El apoyo incondicional de Donald Trump a Israel solo puede complicar las cosas.

viernes, 13 de enero de 2017

DONALD TRUMP TOMA POSESIÓN

El viernes 20 de enero va a ser sin duda un día histórico, no solo para los EE UU, el presidente electo, Donald Trump, tomará posesión de su cargo. Mucha gente pensaba que una vez ganadas las elecciones el candidato republicano moderaría su discurso y sus formas y que, de una u otra forma, se integraría en el establishment, que es donde está el verdadero poder en USA y en otras muchas partes, pero, las últimas declaraciones de Trump y sus ruedas de prensa ya están poniendo de los nervios a los que no han sido capaces de prever, en toda su profundidad, lo que se les venía encima. Las agencias de inteligencia, el Pentágono, las grandes corporaciones, congresistas y senadores, etc, todos están en un sin vivir temiendo que Trump entre en la Casa Blanca como un elefante en una cacharrería. No es para menos, porque si a las cosas que dijo el nuevo presidente durante la campaña electoral añadimos las personas que ha seleccionado para su Gobierno que cunda el pánico es lo mas normal del mundo. Yo no recuerdo ningún presidente de los EE UU que haya tenido en contra a tanta gente; John F. Kennedy se tuvo que enfrentar también a los servicios de inteligencia de su propio país, pero, al contrario de Trump, tenía a la mayoría de la población de su lado. Ya sabemos cómo acabó aquel presidente norteamericano, porque en los EE UU, paladín de la democracia y la libertad, te puede pasar cualquier cosa si te enfrentas a quien no debes. Al hermano de JFK, Robert F. Kennedy, también lo enviaron al otro barrio por eso.
Va a ser muy interesante seguir la secuencia de acontecimientos a partir del día 20, aunque conteniendo la respiración, eso sí. La gente que defiende el statu quo político del país desde el Partido Republicano y que tiene fuertes lazos con algunos grupos de poder muy importantes, como el entramado militar-industrial, se ha unido a los críticos de Trump y van a hacer la oposición al nuevo presidente desde su propio partido. Los lidera el senador John McCain, que, haciendo honor a su apellido, ya está haciendo todo lo posible por cargarse al nuevo presidente. Es decir, los que pensaban que Donald Trump iba a tener mayoría en el Congreso y el Senado pueden ir olvidándose de eso, porque, además de al Partido Demócrata, el nuevo presidente va a tener en contra a una buena parte del Partido Republicano.
Lo que puede suceder en los EE UU no solo afectará a aquel país y a algunos de sus vecinos, como México, tendría repercusiones inmediatas en Europa, donde se van a celebrar dentro de poco elecciones generales o presidenciales en países como Holanda, Francia y Alemania. No ha sido una casualidad ver a la candidata a la presidencia francesa por el Frente Nacional, Marine Le Pen, en la torre donde reside todavía el presidente electo. Si las medidas mas inmediatas de Trump sobre inmigración irregular, sobre empleo y sobre inversión económica tienen éxito y si lograra que los EE UU recuperen el protagonismo internacional de la mano de Rusia, no enfrentándose a ella, la hecatombe electoral en Europa estaría asegurada. Pero, lo mas probable es que asistamos a un espectáculo que ni los guionistas de Los Simpson se pudieron imaginar, con repercusiones de una gravedad nunca antes vista y que pueden situar a los EE UU, y al mundo entero, al borde del abismo. No es racional pedir peras al olmo ni esperar soluciones sensatas de los insensatos, me refiero a Trump y también a los que no van a saber ejercer, como ya se está viendo con los informes falsos y otras maniobras rastreras, de oposición democrática.



jueves, 12 de enero de 2017

ESPAÑA, LÍDER MUNDIAL

El año pasado España ha vuelto a ser líder mundial en trasplantes de órganos y en número de donantes. Pero, no quiero quedarme ahí. Es muy probable que en estos momentos nuestro país tenga también el mejor sistema sanitario del mundo, que comprende una buena infraestructura hospitalaria, unos estupendos profesionales y una industria de medicamentos potente. Ningún español ni ningún residente en España se encuentra desamparado sanitariamente y las garantías que ofrece nuestro sistema sanitario es una de las razones mas importantes de que muchos extranjeros de edad avanzada vengan a residir a nuestro país o de que el año pasado España haya batido todas las marcas históricas de turistas, acercándose también en este campo al liderato mundial (en otros destinos turísticos el sistema sanitario da miedo). Otros tendrán mas portaaviones que nosotros, pero mientras en algunos países, como los EE UU, si eres pobre y padeces una enfermedad grave tienes el pasaporte al otro mundo asegurado, cualquiera en España, independientemente de su renta y/o condición social, recibirá unos tratamientos de primera. Ese logro no se debe a la acción de algún Gobierno en concreto, se ha conseguido después de muchos años de esfuerzos y es obra de todos, de todas las fuerzas políticas, de todos los profesionales sanitarios y de todos los españoles en general.
La Organización Nacional de Trasplantes (ONT) no solo ha conseguido que España sea líder mundial, con diferencia, en ese campo, es hoy referente para muchos países que piden consejos al nuestro sobre su funcionamiento. Podemos decir sin temor a equivocarnos que, salvo España, o salvo que seas millonario, no existe ningún otro país del mundo donde el corazón que necesita un enfermo pueda viajar a toda prisa, en reactor si es necesario, para salvar su vida. Por su enorme labor humanitaria y por su buen funcionamiento parece increíble que la ONT todavía no haya sido galardonada con el Premio Nobel.

Los españoles somos muy críticos con nosotros mismos (no quiero decir autocríticos) seguramente porque muchos han vivido en una dictadura donde no podían opinar y ahora se resarcen. Eso se lo han trasmitido a sus hijos y a sus nietos. Pero, si bien es cierto que hacemos muchas cosas mal y que nuestro país tiene muchas cosas que mejorar, y eso hay que decirlo todos los días, también lo es que tenemos nuestros puntos fuertes. A muchos extranjeros les llaman poderosamente la atención algunas cosas que a nosotros nos parecen normales, como que hablemos siempre en alto, que se torture un toro hasta la muerte, que en los baños haya bidé o que con una cerveza o un vino te den un pincho o una pequeña tapa y no te cobren por ello. De esas cosas que hacemos algunas están, evidentemente, mal y otras bien, pero la cotidianidad a veces anula la perspectiva. Estamos acostumbrados a tener un sistema sanitario público que protege nuestras vidas, pero eso no nos ha llovido del cielo, ahora la obligación de todos es mantenerlo y mejorarlo, porque todavía hay un amplio margen de mejora, de dotarlo de la suficiente financiación y de la necesaria dotación material y humana. No puede existir mayor orgullo para ninguna nación, para ningún país, que ser líder, como España, por su sistema sanitario.

miércoles, 11 de enero de 2017

LA VISITA DEL REY A ARABIA SAUDÍ

Hoy sábado 14 de enero el rey Felipe VI inicia una visita a Arabia Saudí, que durará hasta el lunes 16. La visita había sido aplazada en dos ocasiones ante la situación de interinidad gubernamental que se ha vivido en España durante unos cuantos meses. Aunque la visita no es la primera que un rey español hace a ese país, y viceversa, esta vez está teniendo muchas críticas, porque en el mundo han cambiado muchas cosas y, gracias a la red, la gente empieza a estar mucho mejor informada.
La visita del rey a Riad hace aflorar todas las contradicciones de los cínicos y los fariseos, que lo mismo te los puedes encontrar en una tertulia en un bar que firmando artículos en un periódico o dirigiendo un informativo radiofónico o televisivo. Hace poco tiempo, a raíz de la muerte de Fidel Castro, todos hemos asistido al coro de los defensores de la democracia condenando aquella dictadura, aunque muchos de ellos, en el colmo de la hipocresía, aplaudieron el régimen del general Franco hasta con las orejas. En marzo de 2.012 España retiró a su embajador en Damasco, que había sido llamado a consultas un mes antes, y solo dejó dos personas en la legación en la capital de Siria. El argumento fue la “represión del Gobierno sirio contra su población y la falta de libertades democráticas”.

El año pasado Arabia Saudí lo inauguró decapitando a cuarenta y seis personas, la mayoría disidentes políticos. Por supuesto, las cabezas ruedan por el suelo en ese país frecuentemente, pero también los cientos de latigazos, las amputaciones de miembros, las torturas y los encarcelamientos arbitrarios son allí norma. Al mismo tiempo que España retiraba a su embajador en Damasco, Arabia Saudí intervenía militarmente en su vecino Bahréin, un pequeño país insular, de alrededor de 1.300.000 habitantes, para aplastar a sangre y fuego el levantamiento popular contra el régimen que gobierna el país. Allí manda el rey Hamad bin Isa al-Jalifa, al frente de una dictadura criminal monárquica-hereditaria. Por supuesto, como en Arabia Saudí, los partidos políticos están prohibidos en Bahréin. Los muertos y heridos tras la intervención saudí se contaron por millares. Contemporáneamente asistimos a un drama humanitario de dimensiones colosales del que en Occidente se habla muy poco, me refiero a la guerra que asola Yemen. En estos momentos la flota de Arabia Saudí somete al país a un bloqueo naval que impide la llegada de alimentos para la población, mientras sus aviones bombardean no solo objetivos militares, lo hacen indiscriminadamente, incluyendo a escuelas y hospitales. No hace mucho se han podido ver imágenes de como la aviación saudí atacaba un funeral matando a decenas de personas. Pues bien, a esa dictadura asesina, la de los Saud, es a la que va a visitar nuestro rey que, seguramente, besará también a Mohamad Bin Salmán, el joven ministro de Defensa, y segundo en la línea de sucesión, que ya es considerado por muchos analistas como el hombre mas peligroso del mundo, no solo por dirigir intervenciones armadas en otros países, también por estar detrás de la financiación y entrega de armas a grupos yihadistas como el antiguo Frente Al Nusra y el Estado Islámico.  A esta dictadura que impide a las mujeres salir a la calle si no van acompañadas o conducir un automóvil, a esta dictadura que no respeta ninguna otra religión, ni le cuento a los ateos, a esta dictadura horrible es a donde viaja nuestro rey y nuestro Gobierno para “estrechar, aún más, los tradicionales lazos de amistad”. España, que ya ha vendido la infraestructura de la línea férrea de alta velocidad La Meca-Medina y que es uno de los proveedores de armas de los saudíes, espera cerrar un acuerdo para la venta de cinco corbetas de última generación. Seguramente por eso los mismos que pagaban las cacerías de elefantes y otras correrías del rey emérito, D. Juan Carlos, son mucho mas demócratas que Al Assad o que Fidel Castro.

martes, 10 de enero de 2017

ELECCIONES GENERALES EN ALEMANIA

El día 24 de septiembre será la fecha en la que se van a celebrar las elecciones para renovar los 598 escaños del Bundestag (parlamento alemán). Después de las elecciones a la presidencia francesa, que serán entre finales de abril y primeros de mayo (seguramente será necesaria una segunda vuelta) los comicios en Alemania van a ser las mas importantes de la Europa comunitaria, pero no debemos olvidar que ya en marzo se van a celebran otras elecciones que pueden dar mucho que hablar, las de Holanda, donde el partido ultraderechista que lidera Geert Wilders, el PVV, podría dar el primer susto. Esas tres elecciones tienen también tres denominadores comunes que van a mediatizarlo todo. Por una lado el problema de la inmigración masiva, por otro la situación de debilidad de la Unión Europea, alejada de los ciudadanos, dirigida por unos burócratas que la gente no ha elegido y que, tras el Brexit, está en sus horas mas bajas, y finalmente el progresivo declive electoral de la socialdemocracia, a la que la crisis ha empujado a alianzas tácitas o explícitas con la derecha que ahora le están pasando factura.
Si en Holanda y en Francia podría suceder una hecatombe, como ha pasado en los EE UU, en Alemania es mucho mas difícil y lo mas probable es que la actual canciller, Ángela Merkel, continúe al frente del Gobierno, aunque bastante debilitada. Merkel tiene a su favor que la tarta política en Alemania está muy fragmentada, porque son nada menos que siete fuerzas políticas importantes las que participan de ella: CDU y sus aliados bávaros del CSU, el SPD, Die linke (La izquierda) Los verdes, Alternativa para Alemania (AFD) y el partido Democrático Liberal (FDP). El voto de los alemanes desencantados, que son muchos, va a estar muy dividido y eso le va a venir muy bien a la CDU y a Dña. Ángela. Pero, el establishment, aunque Merkel siga en el Gobierno, cometería un grave error si no reacciona ante lo que probablemente va a suceder. Las encuestas ya están anunciando la caída de los socialistas del SPD, el descenso de la CDU (menor el de sus aliados de la CSU) y el ascenso de los ultraderechistas del AFD y de los poscomunistas y sus aliados socialistas de izquierda, Die Linke. Por cierto, es curioso que los poscomunistas sean los mas votados en Berlín y tengan un gran nicho de votos en los Lander de la antigua RDA.
Hasta ahora ha gobernado Alemania la gran coalición formada por la derecha de CDU/CSU y los socialdemócratas del SPD. El acuerdo que consiguió Merkel con el SPD no solo le sirvió para tener mayoría absoluta, también como coartada para algunas de sus políticas. A decir verdad eso también les sirvió a los socialdemócratas. Cuando las fechorías son compartidas es mas difícil identificar a los culpables. Pero, todo parece indicar que el electorado alemán va a castigar a ambos.

Europa y el mundo están cambiando, mientras los poderes que hasta ahora eran hegemónicos no son capaces de identificar los problemas y mucho menos de darles solución. Lo peor es que las alternativas que aparecen en el horizonte me recuerdan mucho a los fascismos que emergieron antes de la Segunda Guerra Mundial, también aprovechándose de la crisis y engañando a los trabajadores, que sumieron el Viejo Continente en el horror.

lunes, 9 de enero de 2017

LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES FRANCESAS

El día 23 de abril, en primera vuelta, están convocadas las elecciones presidenciales en Francia, que, si fuera necesario, tendrían una segunda vuelta el día el 7 de mayo. Se elige presidente para un mandato de cinco años y en Francia, como todo el mundo sabe, el presidente de la República no es un cargo figurativo, tiene poder ejecutivo y nombra al primer ministro. Si las elecciones presidenciales en el país vecino son siempre las mas importantes, esta vez lo son aún mas, porque, por primera vez, existe la posibilidad de que la ultraderechista Marine Le Pen las pueda ganar. Ante esa eventualidad, ha cundido el pánico en muchos sectores de la sociedad gala, sobre todo en el Partido Socialista, que ve incrédulo como muchos de sus tradicionales votantes pueden caer en las redes “populistas” si en la segunda vuelta Le Pen se las tiene que ver con el candidato de la derecha, François Fillon.  Al contrario que en España, no ha surgido en Francia un movimiento político fuerte, como Podemos, a la izquierda del Partido Socialista, “La noche en pié”, que es algo parecido, tiene una presencia modesta en la política francesa, por eso muchos analistas empiezan a barajar que es muy probable que una gran parte del voto de los trabajadores acabe en el Frente Nacional, porque si se comparan los programas del ultraliberal Fillon y del partido de Le Pen el segundo resulta mucho mas atractivo para la mayoría de la clase media-baja, estoy hablando de los trabajadores y de los pensionistas. Hasta tal punto es verdad que el pánico se está enseñoreado en Francia que Manuel Valls, el candidato socialista a la presidencia y hasta hace poco primer ministro, ha dicho que no descarta que Rusia intente interferir en las elecciones presidenciales francesas con ciberataques. En el Kemlin estas bobadas, vengan de EE UU o de Francia, ya se las toman a risa. “Antes el peligro era el fantasma del comunismo y ahora los ordenadores de Putin”, dicen.

Los pésimos resultados que todas las encuestas dan al PSF nada tienen que ver con imaginarios ciberataques rusos sino con una reforma laboral derechista, por ejemplo, y con no poner coto a una inmigración descontrolada, que está causando muchos problemas a los franceses. Hasta ahora en Francia, como en otras partes de Europa, funcionaba el bipartidismo, y la alternancia en el poder entre el partido socialista y la derecha civilizada garantizaban la estabilidad, pero el mundo ha cambiado mientras los grandes partidos se han dormido en los laureles y no han sabido adaptarse a las nuevas circunstancias. La derechización de toda la socialdemocracia europea, que ha sido mucho mas evidente después de la crisis que provocó el estallido de la burbuja financiero-inmobiliaria, y la falta de políticas sensatas, provocando guerras, como la de Libia, que han originado un éxodo masivo de migrantes hacia Europa, han operado en la opinión pública de una forma que no todos han sabido ver. Por eso para la mayoría el triunfo del Brexit o de Donald Trump han sido unas sorpresas. Con esos precedentes y con los datos que reflejan las encuestas no es de extrañar que el miedo haga perder los nervios y que se empiecen, también en Francia, a ver conspiraciones donde solo hay irresponsabilidad.

viernes, 6 de enero de 2017

USA Y LA CONSPIRACIÓN RUSA

Estos días no se habla de otra cosa en los EE UU, todo el mundo quiere saber los pormenores del informe que el presidente Obama ha encargado a la CIA y que se quiere presentar en el Congreso antes de la toma de posesión de Donad Trump, que será el día 20 de este mes de enero. El jueves 5 de enero comparecía en el Senado el todavía director de la Inteligencia Nacional, James Clapper, para acusar a Vladimir Putin, de ciberespionaje. El Partido Demócrata lleva tiempo acusando a Rusia de interferir en la campaña electoral y en el propio resultado de las elecciones norteamericanas, aunque hasta el momento, tampoco en el Senado, no se ha aportado ninguna prueba de que eso sea cierto.
A mí esta afición que tienen algunos a inventarse conspiraciones me resulta familiar, en España hemos vivido algo parecido. Me vienen ahora a la mente los cosas tremendas que se dijeron, y que algunos todavía sostienen, a raíz de los terribles atentados del 11M. Recordemos que hubo gente que, en su delirio, decían que ETA se había puesto de acuerdo con el PSOE para cometer los atentados y que el PP perdiera las elecciones. La verdad, como todos sabemos, es que fueron los yihadistas los que cometieron los atentados de Madrid, pero el Gobierno de Aznar sabía que los españoles, que habían salido a la calle a protestar en masa contra la participación de nuestro país en la Guerra de Irak, relacionarían ambas cosas y eso les costaría las elecciones. Por eso el Gobierno del PP mintió en contra de los informes policiales, porque las elecciones se iban a celebrar de inmediato.

¿Qué sentido tiene que ahora, cuando las elecciones ya las ha ganado Donald Trump, y eso no se va a poder revertir, la administración demócrata y los servicios de inteligencia norteamericanos estén empeñados en acusar a Rusia de la derrota de Hillary Clinton y en llevar este asunto al Congreso y a las primeras páginas de los periódicos? pues mediatizar las futuras actuaciones de Trump, envenenar las relaciones con Rusia y hacer imposible un entendimiento del nuevo presidente de los EE UU con Vladimir Putin sobre asuntos muy importantes, como la lucha contra el terrorismo yihadista y, sobre todo, torpedear cualquier esperanza sobre un entendimiento estratégico que ponga en peligro el entramado militar-industrial de los EE UU, tanto de sus intereses económicos, como de su influencia política. No debemos olvidar que Obama, a pesar de haber recibido el Premio Nobel de la Paz, ha aprobado unos Presupuestos de Defensa astronómicos durante su mandato, que exceden en mucho las necesidades militares reales de los EE UU.
Los que están acostumbrados a conspirar acusan a otros de conspiración. Pero, las conspiraciones que hemos visto en los últimos años no han sido las de Rusia, sino las de los que apoyaron un golpe de Estado en Ucrania, con la esperanza de cambiar la situación estratégica en el Mar Negro, y las de los que pretenden gestionar el caos que provocan los terroristas yihadistas, bombardeándolos en un sitio y apoyándolos de tapadillo en otro. Rusia ha calificado de “gratuitas” las acusaciones de la CIA, después de que la agencia de inteligencia concluyera que Moscú interfirió en las elecciones estadounidenses para favorecer al candidato Donald Trump, “algunas de esas acusaciones no se sostienen en ninguna información, ni en pruebas, pareces acusaciones no profesionales que nada tienen que ver con la realidad”, ha dicho el Kremlin. El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, al que la CIA también ha pretendido implicar en el asunto, ha manifestado que “ni Rusia ni ningún otro Gobierno han sido los proveedores de los correos filtrados de la campaña de Hillary Clinton y que la acusación es un intento de deslegitimar el triunfo de Donald Trump".