viernes, 20 de julio de 2018

LLARENA, IMPECABLE


El magistrado de la sala segunda del Tribunal Supremo que lleva la causa contra varios cargos públicos catalanes por graves delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones, el juez Pablo Llarena, he retirado la euroorden que pesaba contra los que se habían fugado, al no contemplar un tribunal alemán el delito de rebelión que incluía la demanda de extradición a España. Eso significa que, mientras no se reactive la euroorden, los prófugos se podrán mover libremente por el mundo, pero no podrán regresar a España, donde serían detenidos, hasta que el delito por rebelión del que están acusados no expire y eso no sucederá hasta dentro de 20 años. Algunos medios, es especial el potente aparato mediático afín al PSOE (que está haciendo un flaco favor al Gobierno) están haciendo todo lo posible por desacreditar al juez y por hacer el cardo gordo a los independentistas, abrazando sus tesis y sus argumentos sobre el desarrollo del proceso judicial que les afecta. Una de las cosas que dicen, y repiten como loros, es que el juez no puede desentenderse de un delito, el de malversación de caudales públicos, por el que sí ha aceptado el tribunal alemán la extradición a España, y lo dicen porque conocen perfectamente que  las penas por ese delito son muy inferiores y que Puigdemont podría incluso volver a ser investido president. Lo que soslayan interesadamente es que aceptar la extradición de Puigdemont y sus secuaces fugados solo por malversación afectaría al conjunto de la causa  y, al sentar jurisprudencia, obligaría a retirar esa misma acusación a los que ahora están en prisión preventiva y a ponerlos a todos ellos en la calle al no existir ya peligro de fuga. Tampoco dicen nada de que la obligación del tribunal alemán es dar curso a la euroorden tal cual la ha presentado España, sin entrar en más interpretaciones del asunto ni en analizar lo que ha sucedido en Cataluña, solo si el delito de rebelión, como así sucede, es homologable con la legislación penal de la República Federal Alemana. Yo estoy completamente seguro que si la euroorden fuera de un juez francés, por exactamente el mismo delito y en las mismas circunstancias, fuera cometido en El Rosellón o en Córcega, a la euroorden por rebelión se le hubiera dado curso de inmediato sin entrar en ningún tipo de interpretaciones.
El artículo 472 de nuestra Constitución contempla muy claramente lo que es el delito de rebelión y en qué casos se comete: “Son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente para cualquiera de los fines siguientes” y, entre esos fines, en el apartado 5: “declarar la independencia de una parte del territorio nacional”. Está clarísimo que la independencia de Cataluña se declaró en el Parlament y también que los acusados promovieron y ampararon actuaciones violentas para conseguir sus fines, desde destrozar vehículos de la Guardia Civil, hasta agredir a los agentes, pasando por la toma violenta de estaciones de ferrocarril, carreteras y edificios públicas  y creando incluso los llamados Comités de Defensa de la República (CDR), que fueron degenerando desde la agitación social para crear un caldo de cultivo favorable a la secesión hasta la guerrilla urbana. Si a esto añadimos que la Generalitat tenía perfectamente planificado hasta en sus más mínimos detalles, incluido el presupuesto necesario, la creación de un ejército catalán, no se necesitan más argumentos para justificar la acusación por el delito de rebelión.
Hay un detalle, nada baladí, que parece que se está pasando por alto. Los que ahora están en prisión preventiva por delito de rebelión podrían ser indultados por el Gobierno una vez juzgados y condenados, pero Puigdemont va a tener que estar en el extranjero durante muchísimo tiempo. La cosa tiene su miga, porque los de ERC ya se están dando cuenta que la creación de “una plataforma electoral transversal” es una maniobra de Puigdemont para laminarlos y empiezan a ser conscientes de que España no es su mayor enemigo.

jueves, 19 de julio de 2018

GORRILLAS


Una nueva profesión se está expandiendo en España, es la profesión de “gorrilla”, estamos hablando de una actividad que se ejerce al margen de la Ley y que incumple toda la normativa laboral e impositiva, entre otras. Los “gorrillas” son unos individuos que se han ido haciendo con el control de las calles y de los aparcamientos públicos para establecer allí un lucrativo negocio. El fenómeno empezó muy tímidamente y era casi exclusivo de los indigentes, pero, ante la inacción de las autoridades y las Policías, se ha ido extendiendo por todas las ciudades de España y ahora ya está en manos de las mafias, que se quedan con una buena parte de los ingresos que obtienen los que a pie de calle y de aparcamiento exigen entre uno y tres euros a los conductores “para que a su vehículo no le pase nada”. Como en otras actividades ilegales o alegales con las que se ha tenido mucha comprensión y mucha manga ancha, sea la prostitución y sean los “manteros”, por poner solo dos ejemplos, la mayoría de los “gorrillas” son extranjeros indocumentados explotados por mafias como la nigeriana, que también está muy introducida en la trata de blancas, en este caso concreto de negras.
Me hace mucha gracia la nueva campaña  que han iniciado para controlar las contrataciones irregulares en la hostelería y en algunas otras empresas ¿De verdad alguien se ha creído que quienes nos gobiernan están interesados realmente en acabar con la economía sumergida y el fraude fiscal? Ni han modificado la Ley y el Código penal, para endurecerlos, ni tienen ninguna intención de acabar con actividades mafiosas que dan empleo a centenares de miles de personas, sea la prostitución, sean los “manteros” o sean los “gorrillas”.

domingo, 15 de julio de 2018

UNA ENCUESTA MUY CLARIFICADORA


Los españoles no piensan lo mismo que los líderes políticos y que los aparatos de los partidos, líderes y aparatos que viven en un mundo paralelo ajeno a la realidad y a los verdaderos problemas de la gente. Es muy interesante la encuesta de Sigma Dos que el domingo 15 de julio publicó el diario “El Mundo”, en realidad son varias encuestas distintas, en una se pregunta a los encuestados sobre cuál sería su intención de voto si ahora hubiera elecciones generales y su valoración de los líderes políticos y las otras su parecer sobre la inmigración, sobre el problema de Cataluña, la exhumación de Franco, etc. Aunque nadie lo creería hace solo dos meses, el PSOE, con una intención de voto del 26,3%, sería el partido más votado, seguido por Ciudadanos, con el 24,2%, el PP, con el 22,3% y Unidos Podemos con el 16,1%. Varias son las conclusiones a extraer de esta encuesta, veamos:
1-Está claro que ya no hay una fuerza política hegemónica en España. Yo creo que eso se debe a varias razones, pero fundamentalmente a la mediocridad de todas las formaciones políticas y a la ausencia de verdaderos líderes en los partidos, líderes políticos y líderes de opinión. Solo hace falta ver que todos los líderes de los partidos suspenden en la valoración de los ciudadanos. Eso sí, Pedro Sánchez es el más valorado y Casado el menos.
2-La moción de censura ha beneficiado al PSOE y a Pedro Sánchez, pero esto se diluirá como un azucarillo en el café en muy poco tiempo si no se cumplen las expectativas y si el Gobierno, que de momentos solo ha tomado iniciativas para la galería, no es capaz de abordar, aunque solo sea dialécticamente, los verdaderos y graves problemas del país.
3-La corrupción y las disputas internas pasan factura al PP, cuyos votantes huyen hacia Ciudadanos, y el coqueteo con los independentistas, la incoherencia en casos triviales, pero mediáticos, como el famoso chalé, y el abandono de la calle y de los indignados, que lo siguen estando, y mucho, hunde a Unidos Podemos hasta una cuarta y exigua posición.
4-Lo más importante. Merced sobre todo a la gran abstención de los votantes de Unidos Podemos, las derechas sumarían un 46,5% de los votos frente a un 42% de las izquierdas, por lo que si hubiera mañana elecciones tendríamos a Albert Rivera de presidente con el apoyo del PP.
Hay algo clarísimo, algunos se han equivocado gravemente en los últimos tiempos y estos son los que bajan en la encuesta, no los que suben. Lo más gracioso, o dramático, según con el cristal que se mire, es que no parece que tengan ninguna intención de rectificar.
En la encuesta sobre la inmigración, la segunda más importante a mi modo de ver, se pregunta a los encuestados sobre la percepción que de ella tienen y si la ven, o no, como un problema. Pues bien, nada menos que el 37,1% de los encuestados dicen que si la ven como un problema y todavía llama más la atención que un 39,7% la ven como un problema grave. Los encuestados también dicen, por aplastante mayoría, que no están de acuerdo con la gestión gubernamental de este asunto ¿Alguien se imagina lo que podría ocurrir si una de esas fuerzas políticas, sea de la izquierda o de la derecha, cambiara su opinión sobre este tema, sobre las políticas de manga ancha, y se hiciera con una buena parte de ese inmenso nicho de votos de nada menos que el 76,8% de los españoles? Bien, cada vez queda menos para las próximas elecciones generales y hasta entonces pueden varias muchas cosas, o no, depende ¿de qué depende? pues eso también depende, en política, como en la mecánica cuántica, siempre opera el principio de indeterminación o incertidumbre.



sábado, 14 de julio de 2018

LOS ENEMIGOS DEL ESTADO-NACIÓN


Aunque está generalmente admitido que el Estado-Nación nació como ente territorial, político y administrativo con el Tratado de Westfalia (1.648) que puso fin a la Guerra de Los Treinta Años y al antiguo orden feudal en Europa, la verdad es que ya existía desde mucho antes. Sin remontarnos a los Estados-Nación de la antigüedad en Europa (Grecia y Roma) o a los de Asia (China) África (Egipto) o América (Inca, Azteca, Maya) por poner solo unos ejemplos, podríamos decir que el primer Estado-Nación moderno fue el que se formó en España con el matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón. En efecto, no solo la España primigenia de los Reyes Católicos tenía muchas de las características y estructuras de un Estado moderno, también puso la puntilla, en buena medida, al feudalismo, porque el Estado era el que empezaba a recaudar y a administrar el territorio, que empezó a dejar de ser feudo parcelado de la nobleza. La acumulación de capitales y la concentración de poder ya operaban desde mucho antes de que Karl Marx escribiera “El Capital” y el Estado-Nación era su mejor expresión. Durante siglos el Estado–Nación fue un instrumento de dominación de las élites poderosas y de las monarquías absolutistas, pero todo cambió con la Revolución Francesa, no porque cambiaran las estructuras del poder, eso fue durante un muy breve espacio de tiempo, sino porque se inoculó en la sociedad un virus, un virus que cambiaría el mundo, la democracia, el poder del pueblo. No había peligro mayor para los poderosos, para los que siempre tuvieron el mundo en sus manos e hicieron con él lo que les venía en gana, que un poderoso Estado-Nación en manos del pueblo. Precisamente por eso Karl Marx nos alerta de que acabar con el Estado-Nación, cuando no pueden hacerlo con la democracia, es la intención de los que no están dispuestos a permitir que el pueblo sea el soberano. En Europa asistimos desde hace tiempo a la demolición del Estado-Nación, bien con la creación de superestructuras, como la UE, dirigidas por burócratas al servicio del gran capital y que no elige el pueblo, bien destruyendo los Estados para crear entes más pequeños y más fácilmente dominables, como hemos visto en Checoslovaquia y Yugoslavia. Los nacionalismos aldeanos y los separatismos, en auge en España, Italia, Reino Unido, Bélgica, Alemania, etc, aunque con casuística distinta, convergen todos ellos en la destrucción del potente Estado-Nación, en la destrucción del instrumento de poder del pueblo. No es una casualidad que los Estados más poderosos del mundo, EE UU, China y Rusia, no toleren ninguna clase de tonterías con su integridad territorial y administrativa, con sus Estados-Nación.
La defensa del Estado-Nación, algo que soslayaron erróneamente los anarquistas, es fundamental, porque sin ese instrumento en nuestras manos las fuerzas no democráticas tomarán el poder otra vez, pero ahora sin golpes de Estado y sin guerras, mucho más fácilmente. Por eso coquetear con los que quieren minimizar y fraccionar el Estado-Nación, con sus enemigos, no puede ser el error que cometa la izquierda.

sábado, 7 de julio de 2018

LAS PRIMARIAS DEL PP


Tras la primera vuelta de las primarias del PP para elegir al nuevo presidente del partido y más que previsible candidato a la presidencia del Gobierno en sustitución de Rajoy, han salido victoriosos la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, y el vicesecretario general de Comunicación (ahora se llama así a la propaganda) Pablo Casado Blanco. Si por algo han llamado la atención estas primarias es porque han sido las primeras que realiza el PP y por la bajísima participación de sus militantes, no se sabe muy bien si porque les importa un pimiento quién dirija su propio partido o porque en realidad el PP tenía muchos menos militantes (otra cosa son los votantes) de lo que nos decían. Soraya ha sido la que más sufragios ha obtenido, pero yo creo que el verdadero ganador de esta primera vuelta ha sido Casado, por dos razones: una, porque casi todo el mundo, empezando por Mercedes Fernández, pensaba que Dolores de Cospedal iba a llegar a la final y, otra, porque, al contrario que Soraya, Casado va a gozar del apoyo de los más importantes candidatos que no han pasado la primera criba, me refiero a José Manuel García-Margallo, cuya animadversión por la exvicepresidenta, que lo apartó del Ministerio de Exteriores, es por todos conocida y también de Cospedal, pues es público que la exministra de Defensa, presidenta del PP en Castilla-La Mancha y secretaria general del partido, casi no se habla con Soraya y ambas, tan ambiciosas una como otra, se llevan fatal. Si a esto añadimos que Saénz de Santamaría llegó al Gobierno de la mano de Rajoy, pero que no es una mujer del partido, y que, por el contrario, Casado es un hombre de la organización que también cuenta con el apoyo de conspicuos que para los que no somos del PP nos parecen impresentables pero que para los peperos siguen teniendo tirón, como José María Aznar o Esperanza Aguirre, pues el asunto está más que diáfano. Por cierto, es alucinante que Aznar lo mismo apoya a Albert Rivera que a Casado, de partidos distintos que compiten, y se quede tan ancho. D. José María, con esa cara de malo que se le ha puesto con los años, es un oráculo muy poco respetuoso con su antiguo partido y muy poco serio.
Ahora el interés se centra en si en la segunda vuelta habrá una confrontación de personas, de ideas y de proyecto entre los dos candidatos que han pasado a la final o si se cerrará en los despachos un acuerdo para hacer una candidatura conjunta donde el cabeza de lista será Pablo Casado y donde Soraya Saénz de Santamaría, si se porta bien y retira su candidatura, tendrá un puesto relevante, lo mismo, faltaría más, que Dolores de Cospedal ¿Ideas y proyecto? a quién interesa eso. Preocupa que pueda haber una fractura, porque, aunque ideológicamente el PP es mucho más cohesionado y uniforme que la antigua UCD, lo que le pasó al partido de Adolfo Suárez flota en el ambiente y ahora está ahí Ciudadanos como banderín de enganche para los descontentos. Si esto es la renovación del partido, que venga Dios y lo vea. Naturalmente, puedo estar equivocado, pero, como el tiempo es un juez insobornable, ya lo veremos dentro de pocos días.

viernes, 6 de julio de 2018

EL FESTIVAL AÉREO DE GIJÓN


El día 22 de este mes de julio se volverá a celebrar el Festival Aéreo de Gijón, esta vez en su ya XIII edición. Este festival forma parte de la oferta turística y de interés público del verano de nuestra villa y reúne a decenas de miles de personas de toda Asturias y de fuera de nuestra región en el Muro de la Playa de San Lorenzo y en zonas cercanas, desde el Cerro de Santa Catalina a la Providencia. Son obvios los beneficios que este festival aporta a Gijón, desde la promoción de la ciudad a la facturación del sector hostelero, también que la gente, hasta los más pequeños, se familiarice con el mundo de la aviación y que conozcan que comprende mucho más que los aviones comerciales que están mucho más acostumbrados a ver. Pues bien, es precisamente porque en el Festival Aéreo la mayoría de las aeronaves que participan, bien sean aviones o helicópteros, son militares que todos los años vuelve la polémica sobre la conveniencia, o no, de que las “máquinas de matar” formen parte de un espectáculo para la población. Es este un discurso que para nada es nuevo y que tuvo mucho auge con el movimiento  hippie de los años sesenta ¿se acuerda usted? “paz y amor”. La verdad es que la inmensa mayoría de los hippies eran “hijos de papá" que vivían sin dar un palo al agua mientras criticaban a la sociedad fumándose porros. Aquellos hippies estaban contra la Guerra de Vietnam, pero, aquella guerra no se ganó con “paz y amor” la ganaron los vietnamitas AK-47 en ristre. Pues, los seguidores de aquella filosofía estúpida son los mismos que desean que nuestro país gaste lo menos posible en Defensa y que no les gusta el Festival Aéreo porque en el vuelan algunos aviones de combate.
La verdad es que a todos nos molaría mucho un mundo donde no existieran ni armas ni guerras, pero una cosa es el mundo de Alicia y otra muy distinta el mundo real ¿Se imagina usted a los soviéticos diciendo a los nazis (cuando invadieron la URSS con tres millones de hombres y un millón más de aliados fascistas en la Operación Barbarroja, una operación que, como dijo Hitler a sus generales, no era una guerra convencional, sino de exterminio) que fueran buenos y que eso de invadirlos estaba muy feo? ¿Se imagina usted a los sirios diciendo exactamente eso mismo a los asesinos del Estado Islámico y del Frente al Nusra, a los que comían los corazones aún palpitantes de los soldados sirios, arrojaban a los prisioneros desde las azoteas, les rebanaban los pescuezos o crucificaban a los cristianos? Una cosa es tener ejércitos, como tienen algunos, para aventuras imperiales y otra muy distinta para defenderte de los malos. Yo estoy completamente seguro que los que desean que nos desarmemos serían los primeros en salir corriendo si alguien nos atacara.
Así que está muy bien que el Festival Aéreo de Gijón siga igual que cuando empezó, que continúe su carrera de éxitos y que lo disfrutemos todos. Y está muy bien que tengamos unas FFAA con los medios materiales y humanos que necesitan para cumplir con el mandato constitucional, que no es invadir a nadie ni ir a hacer guerras por el mundo, es defender a los españoles, aunque, eso sí es verdad, esto no siempre se ha llevado ni se lleva a rajatabla. Pero, esta es otra historia.

sábado, 30 de junio de 2018

EL MUNDO POST-OCCIDENTAL


El ministro ruso de exteriores, Serguéi Lavrov, pronunció hace unos días una frase lapidaria: “Ciertamente, tras cuatro o cinco siglos que duró la dominación del llamado Occidente Colectivo, no es tan fácil adaptarse a las nuevas realidades, a los nuevos centros de fuerza económicos, financieros y políticos”, yo añadiría, porque Lavrov seguramente no quiso mentarlo, militares. La frase forma parte de un amplio discurso del ministro de exteriores ruso que no tiene desperdicio, por la lucidez de las conclusiones y porque por estos lares no estamos acostumbrados a que nos digan algunas verdades.
Lo que hemos conocido durante siglos como Civilización Occidental, una civilización que junto a los crímenes y los excesos del colonialismo y del imperialismo también expandió su cultura, su religión y sus valores por el mundo, agoniza. Aquella civilización deslumbraba, como deslumbró a Pedro el Grande,  que se empeñó en afrancesar Rusia. Pero, lo que verdaderamente ha hecho que Occidente haya sido hegemónico en el mundo durante siglos ha sido su poderío económico, cuyo liderazgo iba pasando de unas naciones a otras, de unos imperios a otros. Pero, todo empezó a cambiar tras la Segunda Guerra Mundial y en eso, a la postre hay que reconocerlo, tuvo mucho que ver la aparición en escena de la URSS, que no solo convirtió a una gran parte del Este en una gran potencia, permitió que muchos países se libraran de los yugos imperialistas francés, británico, portugués o de los EE UU. Inmensas naciones como China o India, las más pobladas del mundo, que habían quedado ancladas en la Edad Media y no pintaban nada, empezaron a emerger con fuerza y en Indochina y otras partes del Extremo Oriente también emergían otros pueblos y otros Estados, como Vietnam, tras guerras terribles y convulsiones políticas tremendas. Tras la Segunda Guerra Mundial también cambió la hegemonía imperial de Occidente, que paso de estar en manos británicas a ser exclusiva de los EE UU. Pero, ya se había iniciado un proceso imparable hacia el ocaso. Cuando acabó la SGM, nada menos que el 75% del Producto Mundial Bruto pertenecía solo a los EE UU, en los años 70 del pasado siglo los EE UU seguían teniendo el 50% del PMB, a mediados de los años 90 había descendido hasta el 25% y hoy está alrededor del 19%. Aunque los EE UU han sido, ya les queda poco, la principal potencia económica del mundo, era, sin embargo, Europa la que seguía guardando el bote de las esencias, de la hegemonía político-cultural de Occidente. La creación de la Unión Europea afianzó todavía más ese liderazgo. “La Unión Europea intenta evitar el modo de sentirse perdida en este nuevo orden mundial” ha sido otra de las frases lapidarias de Lavrov.
China será el año que viene la primera potencia económica mundial y en 2.022 la primera potencia militar. Y China solo es una pieza, aunque la más importante, de la nueva “Alianza Continental” un ente tácito, y en ocasiones explícito, que está dibujando un nuevo mundo multipolar donde el liderazgo va a estar muy repartido. Mientras esto está sucediendo delante de nuestras narices, Europa está dejando de ser referencia cultural de Occidente. El fenómeno de la inmigración masiva, con la llegada de costumbres y tradiciones que nada tienen que ver con las europeas y presionando a peores condiciones económicas y laborales a los trabajadores europeos, está propiciando el ascenso de movimientos ultraderechistas y neonazis y está cambiando muy rápidamente el panorama político de los países y de las instituciones europeas, hasta la propia supervivencia de la UE está ya en peligro. El mundo post-occidental está llegando para quedarse, no sabemos durante cuantos siglos.