viernes, 13 de enero de 2012

EL IMPERIO DEL DINERO

Con la crisis financiera se ha visto en toda su crudeza el verdadero rostro de los que han logrado poner a la Humanidad al borde del precipicio. Hoy podríamos hablar de que la avaricia del capital es la que está detrás de la agonía de la Tierra, con los mares esquilmados, con miles de especies amenazadas por un cambio climático que ya está trayendo gravísimas consecuencias, con guerras y gastos militares estratosféricos, con la amenaza nuclear siempre latente, etc, pero hay acontecimientos que van a afectar dramáticamente, ya mismo, la vida de los ciudadanos que tenemos que denunciar prioritariamente.
La usura de la banca, instrumento moderno del capital, fue la que propició el estallido de la crisis, embaucando con hipotecas de por vida a los incautos, mientras se vaciaban los bolsillos de la gente, porque el precio de las cosas se incrementaba muy por encima de los salarios. Ante los impagados, en las entidades financieras ha cundido el pánico, porque tienen un agujero contable que, en Europa y EE UU se cuantifica en billones. Cuando estalló la crisis los Estados acudieron raudos a entregar dinero público a la banca, aumentando el déficit que ya era imprudentemente alto. Pero ahora que ya no hay dinero se recurre a las trampas, al timo de la estampita, al robo descarado a la ciudadanía. No nos referimos a esas extrañas comisiones y gastos que a veces aparecen en su cuenta bancaria y que, si no reclama, le cargan con el mayor descaro, eso, comparado con otras maniobras, son menudencias, sino al último contubernio de la derecha que gobierna Europa y el gran capital que han dado orden al Banco Central Europeo para que ponga a funcionar la máquina de hacer billetes a destajo.
Tanto la Reserva Federal de EE UU, como los bancos centrales de Reino Unido y Japón hace tiempo que están emitiendo papel moneda sin respaldo de valor alguno, intentando, así, tapar el agujero de los prestamistas, no para hacer políticas keynesianas que ya no son posibles en un mundo donde el protagonismo del Estado ha desaparecido. A esta jugada maestra se ha sumado la Unión Europea, haciendo que el BCE ponga a disposición de la banca tres billones de euros, la primera partida de 600.000 millones será entregada de inmediato a un interés del 1%. Con ese dinero las entidades financieras van a comprar Deuda Pública de los Estados, a un interés medio del 3%, para que los acaudalados accionistas recuperen dividendos de sus locas inversiones. ¿Quién va a pagar esa diferencia de interés?, todos nosotros, naturalmente. Pero es que así, además, se favorece la especulación y la presión sobre los países en dificultades, cuanto mas suba el diferencial con la prima de riesgo de Alemania, países como Italia, España o Portugal tendrán que pagar intereses mas altos para poder colocar su Deuda, aumentando las ganancias de los bancos. En román paladino, para poder valorizar este dinero virtual se seguirá exprimiendo a los ciudadanos como si fueran limones, pues trabajarán todavía más y cobrarán todavía menos.
Todo lo que estamos viendo no podría suceder si el dinero no se hubiera convertido en el imperio que gobierna el mundo, pagando las campañas electorales de los partidos políticos, comprando a los sindicalistas, traficando con seres humanos y mercaderías, sin el menor escrúpulo, todo en aras del beneficio de unos pocos. Pero el capital, en su última etapa, ha cometido dos graves errores: se ha cargado a la pequeña burguesía, un inestimable aliado, y....... bueno, el segundo no se lo vamos a decir.

martes, 10 de enero de 2012

EL XXXVIII CONGRESO FEDERAL DEL PSOE

El primer fin de semana del próximo mes de febrero se celebrará el 38 Congreso Federal del PSOE, el partido político mas antiguo de los que existen en España, pues fue fundado clandestinamente en la taberna madrileña "Casa Labra" por un grupo de intelectuales y obreros, encabezados por Pablo Iglesias, en 1.879. Desde entonces muchas han sido las vicisitudes por la que ha pasado esta organización, que pretendía liderar a los trabajadores, teniendo especial relevancia su papel antes y durante nuestra contienda civil y desde la Transición Democrática hasta nuestros días. Sin embargo, el protagonismo de la lucha contra la dictadura del general Franco fue asumido, casi hegemónicamente, por el PCE, que incluso hasta los años 50, con su política de "reconciliación nacional" y abandono de la lucha armada, había mantenido pequeños grupos de guerrilleros que luchaban en los montes en unas condiciones dificilísimas. También fueron los comunistas los que llevaron la voz cantante en la lucha sindical contra el régimen franquista desde su organización afín, CC OO, creada en la mina gijonesa de La Camocha.
El PSOE, se había dividido en varios grupos, los mas importantes fueron el PSOE (histórico) y el PSOE (renovado) que dirigía Felipe González y Alfonso Guerra, este último partido fue el que tuvo el apoyo interno y externo de los poderes fácticos para que llegara a convertirse en la pantomima democrática que necesitaba la derecha para seguir mandando. De hecho, incluso antes de la muerte de Franco, los dirigentes socialistas salían a dar mítines en Francia y volvían a entrar en nuestro país sin ningún problema, mientras comunistas como Marcelino Camacho o Nicolás Sartorius cumplían largas penas de prisión por el execrable delito de luchar por la democracia y las libertades. Hasta el Gobierno de la UCD tuvo una partida clandestina de fondos para financiar al PSOE, en teoría su adversario político. Nicolás Redondo, el secretario general de UGT, en una decisión de la que se arrepentiría el resto de su vida, había dejado el partido en manos de Felipe González y los suyos en el Congreso de Suresnes, celebrado en Francia entre los días 11 y 13 de octubre de 1.974, años después, junto con Marcelino Camacho, el honrado y coherente líder de la UGT montó cuatro huelgas generales al Gobierno de González y sus ministros derechistas Boyer y Solchaga, que, entre otras fechorías, habían popularizado los "contratos basura". Desde entonces hasta hoy el PSOE se ha deslizado por un tobogán cuyo final puede ser la desaparición. Se abandonó el marxismo, se implicó en las maniobras golpistas contra el presidente Suárez, se organizó una trama ilegal desde el Gobierno socialista para secuestrar, torturar y eliminar terroristas al margen de la ley, se engañó a los ciudadanos con el referéndum sobre el ingreso en la OTAN, se participó en guerras ilegales (sin mandato expreso del Consejo de Seguridad de la ONU) como la de Kósovo y Libia y se permitió la corrupción generalizada y la llamada política del "pelotazo". El Gobierno de Felipe González, personaje al que ahora, incomprensiblemente, algunos califican de gran estadista, cayó en medio de escándalos de todo tipo y el que hasta hace poco presidía Zapatero ha sido duramente castigado por los españoles, obteniendo el peor resultado electoral desde la Transición, a lo que hay que sumar la debacle en las elecciones municipales y autonómicas del pasado mayo, esta vez por dar vuelta como a un calcetín al programa electoral y por cebarse con los trabajadores y pensionistas, bajo la coartada de la crisis y las presiones exteriores.
Los preámbulos del 38 Congreso, una reunión que para bien o para mal va a ser histórica, están siendo patéticos con declaraciones de intenciones y palabrería para descerebrados de los candidatos in péctore Rubalcaba y Chacón que, hasta anteayer, participaron de las decisiones que han abocado a España a una situación catastrófica.
El nuevo Gobierno que preside Mariano Rajoy, como no podía ser de otra manera, también se está cebando con los trabajadores y las clases mas desfavorecidas; si la subida del IVA, aprobada por los socialistas, era injusta por indiscriminatoria, la del IRPF, impuesta por el PP, se cisca exclusivamente en los asalariados y la derecha no se va a poner, por ello, colorada. Y vendrán cosas peores en los próximos días, de la mano de esa clase de sindicatos en que se han convertido los sindicatos de clase, a sueldo del poder.
Hace falta una nueva izquierda que ponga freno al poder del dinero y el PSOE, en febrero, estará en la encrucijada de rectificar, con una profunda autocrítica, nuevas ideas y nuevos líderes o seguir deslizándose hacia la nada, porque los trabajadores buscarán a otros que los defiendan. Esto sería una bofetada para tantos buenos luchadores socialistas, vivos o muertos.

viernes, 6 de enero de 2012

GABINO SE SUBE AL CARRO

En las pasadas elecciones autonómicas y municipales del 22 de mayo, el PP de Asturias sufrió una auténtica debacle, en contra de lo que sucedió en todas las CC AA donde se celebraron comicios, donde los populares barrieron del poder a los socialistas. La singularidad asturiana se debió a la aparición en escena de un nuevo partido, creado a toda prisa, a cuyo frente se puso Francisco Álvarez-Cascos, ex vicepresidente del Gobierno y ex-ministro de Fomento en el Ejecutivo de José María Aznar. La responsabilidad de haber permitido el ninguneo y los insultos, que obligaron a abandonar el PP, a un histórico militante que, de la mano de Manuel Fraga, consiguió hacer un partido capaz de disputar el poder al PSOE, es de María Dolores de Cospedal, como secretaria de Organización, pero sobre todo de Mariano Rajoy, que permitió a su partido en Asturias saltarse los estatutos organizando cenas donde se elegían candidatos y pactando entre bambalinas con los socialistas para repartirse el poder en la región al margen de las reglas democráticas. En aquel encuentro electoral, los asturianos, hartos de compadreos contra natura como instrumento para mantener el modus vivendi de los que han hecho de la política una profesión muy rentable, depositaron sus esperanzas y su ira contra los recortes de Zapatero en Foro Asturias y, contra todo pronóstico, dieron la oportunidad a Cascos de alzarse con la presidencia del Principado. El 22 de mayo el PSOE perdió las elecciones en Asturias y su poder durante décadas, pero el partido verdaderamente castigado fue el PP que, de facto, lideraba el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, gracias al pusilánime presidente de la organización regional, Ovidio Sánchez.
Además, Gabino perdió la mayoría de la que gozaba en la capital asturiana, que le había permitido gobernar con muy poco talante democrático y cometer toda clase de fechorías, entre las que sobresale el ya escandaloso caso de Villa Magdalena, que pagarán los ciudadanos carbayones.
Tras aquellas elecciones se configuró un nuevo ente, el Tripartito, donde se unieron socialistas, populares e IU para impedir al nuevo Gobierno salido de las urnas tomar las medidas imprescindibles para intentar paliar la gravísima situación socio-económica que vive nuestra región. Se pactaron mayorías en ayuntamientos, intentando cambiar Gobiernos municipales como si fueran cromos, presidencias parlamentarias, bloqueos al Ejecutivo, etc, en una vomitivo aquelarre donde los socialistas eran los que llevaban la voz cantante de la nueva banda del azufre. No todo les salió bien, porque el PP de Gijón, que lidera Pilar Fernández Pardo, que también sufrió mucho electoralmente, no todo por su culpa, a pesar de las presiones de Génova 13 no se quiso sumar al contubernio y permitió que la también doctora Carmen Moriyón, la cabeza de lista de Foro Asturias, se hiciera con la alcaldía del municipio mas importante de Asturias.
Pero, hete aquí, que llegaron las elecciones generales del 20 de noviembre y esta vez los asturianos cometieron un grave error, a pesar de que les advertimos que en estos comicios no se votaba presidente del Gobierno de España, eso lo deciden los diputados en el Congreso, sino quien iba a representar a Asturias en Madrid. No se votó a Rajoy ni al cambio, votaron a Mercedes Fernández, Ovidio Sánchez y otros dinosaurios de la política que estaban al borde de la extinción. El PP asturiano, que llevaba tiempo con el rabo entre las piernas, levantó la cabeza y Mariano Rajoy, entre las draconianas medidas contra los españoles, se cebó con Asturias, privándola de los Fondos Mineros.
Ahora, aunque nos tengamos que frotar los ojos para creerlo, se nombra a Gabino de Lorenzo delegado del Gobierno central en Asturias, es decir, se le da mas poder para que siga haciendo de las suyas. Pero el Tripartito se ha roto, porque la correlación de fuerzas y las estrategias han cambiado drásticamente y porque las cuencas mineras pesan mucho y no van a consentir tejemanejes con los que les han dado hasta en el cielo de la boca.
Gabino se ha subido al carro ganador de Rajoy para salvarse, pero, a la vista de las medidas que está tomando y de sus desastrosas consecuencias, el nuevo Gobierno de España, y el PP como partido, pueden acabar incluso peor que el PSOE con Zapatero, cuando eso ocurra, los oportunistas serán barridos definitivamente y los que ahora sepan situarse serán aupados al poder por la ciudadanía.

jueves, 5 de enero de 2012

RAJOY SE CEBA CON ASTURIAS

El nuevo Gobierno que preside D. Mariano Rajoy ha empezado su andadura con duros recortes contra los asalariados y, al revés de lo prometido, subiendo los impuestos. En esta aventura suicida, porque seguir con la política de pérdida continuada del poder adquisitivo de los ciudadanos solo conseguirá hacer caer, aún más, la demanda, con el consiguiente cierre de empresas y aumento del paro, los populares, aunque parezca increíble, van a a contar con el apoyo de los sindicatos mayoritarios, CC OO y UGT, que ya han dicho que aceptarán que los salarios sigan subiendo por debajo de la inflación y que también tragarán con los miniempleos, ya sabe usted, una nueva forma de esclavitud que acabará obligando a los proletarios a trabajar a cambio de la comida.
Pero, al parecer, estas draconianas medidas no son más que el preámbulo de lo que nos espera, una espiral hacia el abismo que solo terminará cuando la gente salga a la calle con el cuchillo entre los dientes, ese día, como por encanto, se acabará la crisis.
El Gobierno del PP también se ha metido con las cuentas de las CC AA, algo lógico, porque en un Estado muy descentralizado, como el nuestro, donde casi todas las competencias están transferidas no se puede controlar el déficit si los nuevos Reinos de Taifas van por libre. Pero una cosa es sugerir que se cierren embajadas en el exterior, que se vigilen las alegrías y despilfarros, o aplazar las líneas de tren de alta velocidad ya proyectadas, hasta que vengan tiempos mejores, y otra muy distinta entrar a saco en las economías regionales provocando su colapso. En concreto, la paralización de las obras públicas en Asturias y negarse a entregar mas de 1.000 millones de euros de los fondos mineros es una agresión intolerable, por desproporcionada, contra nuestra tierra.
Asturias esta pasando por momentos muy difíciles, hemos empezado el año con más de 90.000 parados y las perspectivas a corto y medio plazo no pueden ser peores. En el primer trimestre del año España entrará en recesión y la situación económica de muchas familias, de muchos pequeños negocios y de muchas medianas empresas será muy grave. Pero nuestra región tiene algunas particularidades históricas que incrementan la situación de riesgo extremo. El problema de la minería, con fecha de caducidad para 2.018, es el mas importante, porque la economía de las poblaciones de las cuencas mineras todavía es muy dependiente de la industria de la hulla, pero también tenemos otros sectores agonizando, como el lácteo o el pesquero, por ejemplo. Al contrario que en otras CC AA, donde la mediana burguesía creó un tejido empresarial abundante y la economía está mas diversificada, en Asturias se pasó del minifundismo de la casería a la gran industria del carbón y el acero, ahora que han entrado en crisis sufrimos mas que nadie.
Asturias se encuentra en una situación tan difícil que es preciso que todas las fuerzas políticas y sociales se unan, dejando a un lado rencillas personales e intereses mezquinos, para exigir al Gobierno central lo que se nos debe, que es pecata minuta si lo comparamos con las lágrimas, la sangre y la silicosis de generaciones de trabajadores tiznados en aras de las necesidades estratégicas de España.
El Tripartito, ese ente contra natura que se había formado para acosar al nuevo Gobierno de Francisco Álvarez-Cascos, ya no puede sobrevivir, porque Gaspar Llamazares, el diputado de IU por Asturias, no puede interpelar, con justificado cabreo, a los nuevos ministros del Gobierno y Javier Fernández, líder de la FSA, no puede llamar a un nuevo frente en el Congreso de los Diputados contra las agresiones de Rajoy al Principado y luego sus partidos seguir compadreando aquí con los que minimizan y disculpan que el Gobierno de la nación, por ejemplo, se niegue a dar los 1.000 millones que se nos deben.
Ya dijimos que iba a ser necesario, como hizo Nikita Jrushcov en la ONU, dar taconazos con el zapato en el estrado del Congreso, movilizarse y luchar, para ser oídos y respetados. La Historia juzgará a los que, en esta nueva encrucijada, no estén a la altura de Asturias.

miércoles, 4 de enero de 2012

EL PROBLEMA DE LA SOBREPRODUCCIÓN

Aunque el detonante de la crisis económica que afecta al mundo fue la pérdida continuada del poder adquisitivo de los ciudadanos, la causa primigenia no es otra que la sobreproducción industrial, que ya se empezó a manifestar a principios de los años 70.
Tras la Segunda Guerra Mundial, las fábricas de EE UU, Europa y Japón, empezaron a producir bienes de consumo en masa, algunos eran una novedad y otros, junto con un salto tecnológico muy importante, se popularizaron. La producción en serie se impuso y así empezaron a entrar en los hogares máquinas y aparatos que pocos años antes casi nadie poseía, como lavadoras, frigoríficos, televisores, etc, también se hizo común que todas las familias dispusieran de, al menos, un automóvil. Los países crecían y la economía capitalista iba viento en popa. Pero, como hemos dicho, al comienzo de la década de los 70 ya era obvio que la oferta superaba a la demanda y, a pesar de que los vienes de consumo eran diseñados para no durar demasiado tiempo, la capacidad productiva era muy superior a las perspectivas de venta. En el horizonte aparecieron dos salidas, acometer un salto tecnológico radical, con productos nuevos por principio, o buscar otros mercados para las industrias en dificultades. Parte del capital arriesgó invirtiendo en sectores, por entonces, de vanguardia, como las telecomunicaciones y se hicieron populares los teléfonos móviles, los fax o los ordenadores personales, produciendo unos dividendos para los avispados accionistas muy importantes, pero la reconversión industrial que requería una gran parte de las fábricas, con el consiguiente alto costo, hizo que los gobiernos occidentales, las grandes corporaciones y la banca apostaran por la globalización (¿le suena?) para vender en los países en vías de desarrollo el excedente productivo. En un primer momento la estrategia político-financiera-empresarial pareció funcionar, todo el mundo se felicitaba por sus ventas en China, por ejemplo, pero enseguida los países emergentes adquirieron tecnología y empezaron a producir a precios sin posible competencia. China, India, Corea del Sur, Brasil, etc, no solo se beneficiaban de unos salarios mas bajos y unas materias primas, energía eléctrica, etc, fuertemente subvencionadas, también de una planificación industrial dirigida por el Estado, algo que en Occidente hacía tiempo que se había sacrificado en el altar del mercado, donde ejercía de sumo sacerdote el dinero.
Alarmado, el capital y su instrumento principal, la banca, centraron entonces su negocio en la especulación hipotecaria. Hipotecas para todos los ciudadanos, incluso por encima del valor real de los pisos y chalets que se adquirían. En la vorágine del dinero fácil entraron los fondos de inversión a saco y también era frecuente que las entidades financieras se endeudaran para vender préstamos de alto riesgo y quedarse con la diferencia del interés. Como un diabólico globo se hinchó la burbuja inmobiliaria (¿le sigue sonando?) que tenía el previsible riesgo de explotar.
Contemporáneamente, se había iniciado un trasvase de rentas de los trabajadores y la pequeña burguesía hacia el gran capital. Proliferaron los monopolios y oligopolios que dominaban los mercados de las materias primas y de los alimentos y se inició una escalada de precios que crecía muy por encima del incremento de los salarios, mientras los Gobiernos dejaban actuar a quienes les pagaban sus campañas electorales. Llegó el día que millones de personas no pudieron hacer frente al recibo mensual de su hipoteca, comprometida de por vida, que les pasaba su banco y estalló la crisis financiera, industrial, laboral y política en la que estamos inmersos.
Los que nos han puesto al borde del abismo no están en la cárcel, siguen mandando y gobernando y ahora se dedican a vaciar nuestros bolsillos hasta el último céntimo y pueden hacerlo, porque el problema original de la sobreproducción industrial se ha podrido tanto que está poniendo en peligro la democracia.

martes, 3 de enero de 2012

LA VENTA DE COCHES SE DESPLOMA

Para hablar con fundamento de la mayoría de las cosas necesitamos una comparativa, mi salario es bueno o malo, se vende mucho o poco, etc, depende de con qué lo comparemos, hasta Albert Einstein lo asumió en su famosa Teoría de Relatividad que, junto con la Mecánica Cuántica, dicen que podría explicar los secretos del Universo. Pues bien, hay un indicativo que la experiencia ha revelado como muy valioso para medir no solo la marcha del sector automovilístico, también la economía de todo un país, la venta de coches.
Ya conocemos que el año pasado las ventas de automóviles en España han caído más de un 17% con respecto al año anterior que, a su vez, también había tenido resultados negativos de dos dígitos comparado con 2.009. Es decir, el sector automovilístico en nuestro país que, no lo olvidemos, da empleo, entre directo e indirecto, a más de 1.500.000 personas está en caída libre. Son las peores cifras desde la crisis de 1.993. Si tenemos en cuenta que la mayor parte de los vehículos que se fabrican en España van destinados a la exportación, las fábricas serían las menos afectadas, no así los concesionarios nacionales que se ven obligados a matricular vehículos para cumplir con los cupos que exigen los contratos y que ya están al borde mismo de la quiebra.
En efecto, la venta de coches es muy útil para calibrar la salud general de nuestra economía y el poder adquisitivo de los ciudadanos confirmando que, como todos sabemos, también van de mal en peor. Pero hay un dato que llama mucho la atención y que da la razón a los que dicen que esta crisis está empobreciendo a la mayoría pero está haciendo a algunos mas ricos, la venta de vehículos de lujo ha crecido mas del 80%, a pesar de que ayuntamientos y CC AA han cambiado sus flotas por unidades de gamas mas bajas.
Como el mal jefe, que descarga su inseguridad e incompetencia abroncando a sus subordinados, el nuevo Gobierno se está cebando en los ciudadanos con un rosario de medidas que dicen inevitables para poder corregir el déficit real que está en torno al 8,2% y para que España no sea intervenida desde fuera. Sabemos porqué los responsables de todo lo que nos está pasando todavía no han sido detenidos, empapelados y puestos a la sombra, por los despilfarros y alegrías que realizaron durante años con el dinero de todos, son los mismos que gobernaban hasta anteayer y los que nos gobiernan ahora, los que decían que había "brotes verdes" y los que dicen que "después de sufrir el calvario de 2.012 veremos la luz a final del túnel".
A estas alturas ya no creemos ni en los programas electorales ni en las declaraciones de los ministros, sabremos cuando nuestra economía empieza a repuntar el día que la venta de coches se recupere, aunque los políticos que tenemos están haciendo todo lo posible para que esto no suceda nunca.

domingo, 1 de enero de 2012

TENSIÓN EN EL ESTRECHO DE ORMUZ

Ante las sanciones de EE UU y algunos de sus aliados contra Irán, que se han reforzado el pasado sábado con la firma por el presidente Obama de una ley que las endurece, la República Islámica ha intensificado las maniobras navales que se están desarrollando en sus aguas jurisdicionales.
Irán había amenazado con cerrar el Estrecho de Ormuz, por donde transita casi el 40% del tráfico petrolero mundial, en caso de nuevas sanciones contra sus exportaciones de hidrocarburos. Las maniobras, en las que intervienes unidades de superficie, submarinas y aéreas, son una advertencia para las potencias occidentales, que insisten en criticar el programa nuclear civil iraní, mientras soslayan, cínicamente, el arsenal atómico israelí, y una buena oportunidad para probar los misiles tierra-mar y tierra-aire, de fabricación propia, que están siendo puestos a punto ante la eventualidad de una agresión exterior.
La política de poner contra las cuerdas a las naciones para provocar alguna acción desesperada que sirva de pretexto para la guerra no es nueva para EE UU, hoy todo el mundo sabe que, por ejemplo, el ataque japonés a la base aeronaval de Pearl Harbor, en la islas Hawai, el 7 de diciembre de 1.941, estuvo precedido de un embargo total de materias primas que abocaba al imperio japonés, que no producía ninguna, a la desintegración. EE UU, contra lo que nos han contado, sabía que serían atacados, porque Japón no tenía ninguna otra salida, y no les importó que murieran casi 2.500 de sus compatriotas para poder entrar en la Segunda Guerra Mundial, algo que el pueblo norteamericano no quería. Los nipones destruyeron unos cuantos navíos de superficie, vetustos, de la Flota del Pacífico pero, extrañamente, los portaaviones de la base se habían hecho a la mar pocos días antes y no sufrieron daño alguno. También España y Vietnam podrían hablar largo y tendido sobre la fabricación de pretextos bélicos por parte de USA.
La nueva ley de sanciones aprobada por Obama (recuerde usted que fue principalmente el lobby judío quién financió su campaña electoral y este nuevo año hay otra) autoriza a congelar los haberes de cualquier institución financiera extranjera que negocie con Irán contratos petroleros. También los Bancos Centrales que operen con el Banco Central Iraní enfrentarán restricciones de Washington. Ante esto, el vicepresidente iraní ha manifestado que "ni una sola gota de petróleo pasara por el Estrecho de Ormuz si se aplican nuevas sanciones contra Teherán". Es lo que esperaba EE UU con su provocación.
Pero, ya hemos advertido en otras ocasiones que una aventura bélica contra Irán tiene graves riesgos. La República Islámica no pudo ser doblegada cuando fue atacada por el Irak de Saddam Hussein, a pesar de todo el apoyo, incluidas armas químicas, que prestó Occidente al sátrapa, por entonces aliado. También está por ver cual sería la reacción de Rusia y China (no olvidemos que China recibe casi un tercio de sus importaciones de petróleo de Irán, a través de un gigantesco oleoducto que atraviesa cuatro países de la Alianza Continental) que ya han desplegado varios submarinos y escuadrones de cazabombarderos armados con misiles capaces de hundir portaaviones. También hay que tener en cuenta que una guerra en esa zona y un bloqueo durante semanas o meses del Estrecho de Ormuz provocaría una inmediata y estratosférica subida de los precios del crudo, que supondría la puntilla a la deteriorada economía de muchos Estados cuyo mix energético depende en gran medida de sus importaciones de hidrocarburos de la Península Arábiga. Quien sabe, quizá sea eso, en última instancia, lo que se pretende.
NOTA: la foto corresponde al lanzamiento desde la costa de un misil antibuque iraní.